Hola, gente. :3 Aquí traigo mi segundo fic de GOTH. xD Bastante psicópata que me quedó, he de decir. Éste va dedicado con cariño aYorunotenshii, que hace tiempo se lo había prometido. :3 Ojalá te guste~.

Que quede claro: GOTH no me pertenece en ninguna de sus presentaciones (novela, manga, película) para mi desgracia y la fortuna de los fans xD. La novela fue escrita por Otsu-ichi, la adaptación al manga es de Kendi Oiwa y la película fue dirigida por Gen Takahashi. Con eso aclarado, pueden disfrutar de la lectura :3.


La acorraló brusca y repentinamente, dejándola entre él y la pared, a lo que la "presa" ahogó un quejido por el golpe contra el frío cemento. La cercanía entre ambos les permitía escuchar la respiración del otro, tan opuestas entre sí: una más agitada de lo usual, la otra demasiado calma.

Ella trató de alejarlo de sí pero fue inútil, su oponente era claramente más fuerte. Sin reales esperanzas empujaba con ambas manos el pecho del otro. A modo de respuesta al intento el opresor sonrió, encantador, con un dejo de superioridad que provocó un bufido de su acompañante. No era estúpida como los demás; podía captar esas sutilezas en sus expresiones sin problema.

Las manos del joven se dirigieron tranquilamente al blanco cuello de porcelana de la chica, aunque ansiosas por terminar. Había pensado en algo con mucho más estilo y elegancia, pero por la menor de las Morino decidió hacerlo más personal.

Su víctima comenzó a emitir leves sonidos, tratando desesperadamente que el aire entrara en su sistema. El chico, que en ningún momento dejó de sonreír, transformó su mueca en una burlona. Podía sentir cómo le quitaba la vida, cómo ésta fluía por sus manos escapando de ese frágil cuerpo.

—Shh. No luches —susurró, en una especie de advertencia—. Irás con tu hermana... de la misma forma en la que ella se fue —canturreó.

La muchacha no tardó en obedecer en contra de su voluntad, en no moverse más. La sonrisa volvió a ser de superioridad. Separó su mano derecha del cuello, pasó ese brazo por la cintura de la adolescente y le tomó el mentón con los dedos índice y pulgar de su izquierda. Besó los labios sin vida y la apegó más a sí mismo, casi con la intención de quitarle la tibieza que aún le quedaba al cuerpo.

"Ah, ésto es tan romántico". Soltó una risotada ante su propio pensamiento. Había anhelado ese momento.

El caballero no salvará a la doncella por siempre, ¿no?

De pronto un sonido lo molestó. El despertador. Apagó el artefacto con fastidio y se levantó, alistándose para la jornada escolar con más rudeza en sus acciones de lo normal. No quiso desyunar y dio un portazo al salir de la casa.

Llegó más temprano de lo habitual a la secundaria. El aula estaba vacía, a excepción de una persona que leía en su sitio junto a la ventana. No pudo evitar sonreír al verla, recordando cómo la aprisionó contra la muralla en su sueño.

—Buenos días, Yu. —La aludida dejó momentáneamente su lectura.
—Buenos días —exclamó inclinando levemente la cabeza, para luego seguir leyendo.

El recién llegado se encaminó a su puesto y dejó su bolso en el gancho ubicado a un costado de su mesa mientras se sentaba.

"Paciencia, Itsuki. La oportunidad, el instante adecuado, llegará. Paciencia".