¡Holaaaaaa! Esto es un nuevo proyecto de uno de mis mangas favoritos, lo hice con mucho esfuerzo y espero que haya quedado decente para su lectura. Acepto críticas y me encanta mejor día a día como escritora así es que... ¡Lean y disfruten!

Disclaimer: Los personajes de Lovely Complex no me pertenecen, son propiedad de Aya Nakahara, la historia no tiene ningún hecho real y sólo está escrita por pura diversión.

Capítulo 1

Preparatoria

- Ahh…

Odiaba las ceremonias de comienzo de año, o, más bien, todas las ceremonias largas y aburridas como esta. Es decir, ¿Cuál era la idea de hablar más de media hora sobre lo que se haría este año? Podían sólo leer una pauta con fechas y ya, sin embargo, sentía que ya a los quince minutos mi cerebro había silenciado la voz de aquella profesora, ahora que lo pensaba… ¿Cuánta edad tenía? Viéndola así, podía tener cincuenta… No, más bien sesenta ¿O tal vez un poco más? Dios, ¿Por qué no se retiraba? Era ridículo que siguiera enseñando con esa apariencia tan aterradora, asustaría a todos aquí.

- Ahh… - Suspiré nuevamente. Entonces, sentí como alguien me golpeaba el hombro y me volteé, vaya, no era nadie más que Natsumi, mi amiga de la infancia.

- Si sigues suspirando te desinflarás – Bromeó mi castaña amiga, yo me reí y ella me pegó un codazo – ¡Shhh! ¡Te ríes muy fuerte! – Me regañó la chica en un susurro.

- Lo siento, es sólo que detesto estar aquí parada y realmente ya todo está en modo mute para mí – Admití. Natsumi se rió y me volteé al escenario, donde aquella profesora no se cansaba de hablar y hablar de lo mismo una y otra vez.

Mientras ella hablaba, parecía como si emanara cloroformo y además alentara el tiempo de alguna forma. No sé en qué momento fue que cerré los ojos, incliné la cabeza y mi cerebro se apagó. Sí, solía dormirme parada a veces…

- ¡GUAAAAAAAAAAH!

Un fuerte grito seguido por un mucho más fuerte golpe en mi cabeza provocó que me despertara de inmediato, abrí mis castaños ojos rápidamente y fue cuando me di cuenta que, increíblemente, toda la fila de las chicas estaba tumbada en el suelo al igual que yo. Era como si alguien hubiera provocado un efecto dominó.

Y bueno, el efecto dominó fue por mí…

- ¡Lo…! ¡LO SIENTOOOO!

Mi potente grito de disculpa hizo eco en todo el gimnasio mientras que todo estaba en silencio, obviamente, todo el cuerpo estudiantil lo escuchó, y, para mi desgracia, todos explotaron de risa…

… Claro que yo hice todo menos reírme cuando me mandaron a hablar con el maestro guía de mi clase.

- Es increíble que tenga que regañar a alguien en la primera ceremonia del año – Dijo el adulto sentándose, no parecía enojado, más bien era como si le diera flojera regañarme. Apenas tomó asiento comenzó a buscar algo entre los papeles, supuse que era mi ficha.

- Lo siento – Fue lo único que pude decir, el maestro encontró mi ficha y se quedó leyéndola mientras yo buscaba algo más inteligente que hacer o decir en esa situación. Pero, realmente me sorprendió que cuando mi maestro leyó mi ficha se le abrieron los ojos de par en par.

- ¿Otani? – Preguntó incrédulo, leyendo mi apellido. Fruncí el ceño.

- Eh… Sí, Otani Misaki – Confirmé algo confundida, el hombre me miró como si estuviera viendo un fantasma, y me estudiaba con los ojos, en cambio yo aún no entendía qué rayos le sucedía.

- Otani Misaki… ¿Hija de Otani Atsushi y Koizumi Risa?

- ¿Y eso qué? No estamos en la Antigua Grecia para nombrar a mis padres – Dije, el maestro suspiró y se llevó la mano a la cabeza.

- Pero claro, este tipo de eventos sólo tenían que producirlos All Hanshin-Kyojin…

- ¡¿Eh?

- Por Dios, debí suponerlo, la secuela de la comedia está aquí – Dijo el hombre, lo miré cuidadosamente y entonces recordé…

- ¡No me diga que usted es el viejo que le colocó ese apodo a mis padres! – Exclamé sin pensar, el maestro frunció el ceño.

- Realmente debí haberme dado cuenta antes, eres exactamente igual a ambos – Dijo el maestro suspirando, yo lo miré extrañada.

- Lo dice como si fuera algo malo – Susurré colocando una mueca, el adulto nuevamente lanzó un suspiro pesado.

- Bien mini All Kyojin, como es tu primer día, tu castigo sólo será limpiar los borradores al final del día – No me gustó para nada escuchar eso de "mini All Kyojin", pero decidí callarme para no empeorarlo más – Y además serás representante de clase.

- ¡¿Qué yo qué? – Respondí sin contener el grito.

- Eso te hará pensar cuando cometas alguna estupidez más durante el año escolar.

- ¡¿Está bromeando? ¡Ni siquiera sabe si haré algo más este año! – Contesté, pero el maestro ni pareció inmutarse.

- Pues este fue el primer día, y ya haz dejado una imagen algo floja. Simplemente toma tu castigo y no será tan duro contenerte de hacer otra ridiculez – Dijo encogiendo los hombros, yo abrí mis ojos de par en par sin poder creerlo… ¡¿Acaso era en serio?

- ¡Habla como si supiera lo que haré, pero no tiene ni idea!

- No se trata de adivinar, es de intuir – Ante esa analogía sólo me quedó enojarme con el viejo y tragarme los reclamos para no empeorar la situación. Me limité a cruzar los brazos y seguir al maestro cuando se levantó de su asiento y se dirigió a la puerta. – Ahora, es momento de irnos al aula, Otani.

- Grrr…

De malas ganas seguí al viejo. No me quedaba más remedio que gruñir por lo bajo y colocar una que otra mueca que quizás no hubieran sido aprobadas ni por Natsumi-chan ni tampoco una persona normal, pero eso ahora no me importaba ¡No llevaba ni medio día en aquel instituto y un viejo ya me hacía enojar! ¡Diablos, debería retirarse al igual que esa vieja del discurso!

Realmente papá me había contado de Nakano-sensei, el viejo que los había bautizado como All Hashin-Kyojin. Mis padres se reían cada vez que recordaban eso, pero luego comenzaban con su "Tú eras muy alta", "No es cierto, ¡Tú eras el enano de la clase!", "¡¿Qué? ¡¿A quién llamas enano? ¡Amazona!", "¡¿Esa es la forma de hablarle a tu esposa?" Y la típica pelea que aún me causaba gracia. Siempre era así con mis padres, no eran para nada amorosos, pero sabíamos perfectamente que se querían y esas peleas demostraban como se importaban y prestaban atención. Sí, tía Nobu y tío Nakao seguían diciendo que se comportaban como en la preparatoria, y yo me reía con sólo imaginarlos.

Sin embargo, estaba tan enojada que ya ni eso me hacía sonreír ¡Nunca pensé que aquel viejo maestro me haría clases a mí! ¡Ni MENOS que me elegiría como representante de clase! ¡AGGGG!… ¿Por qué a Yoshi no le tocó ese viejo y a mí sí? Que coraje… Mi hermano mayor tenía tanta suerte.

Mi familia, según todos los amigos de mis papás, era como un milagro del cielo que nadie alguna vez pudo imaginar que ocurriría, es decir, ver a mi mamá actuando en su labor de adulta y a mi papá en el suyo era algo… Un poco escalofriante y extraño para sus amigos. Mis padres se casaron después que los demás, sin embargo, curiosamente, los hijos de todos estuvieron sincronizados. En mi familia, primero estaba Yoshi, quien es un año y medio mayor que yo, luego voy yo, Misaki, o más bien Misa, tengo quince años y al final queda el pequeño Katsuya, quien sólo tiene tres años y va al jardín de niños, me convierto automáticamente en la niñera cuando mis papás no están en casa.

En las demás familias las edades son bastante parecidas, en la de tía Nobu y tío Nakao primero está Shintaro como diecinueve años, luego Nobuto y Natsumi-chan que son mellizos y son unos meses mayor que yo, al final está Keiko, con dos años. Ella va al mismo jardín de niños que mi hermanito, y nuevamente Natsumi-chan y yo debemos ser las niñeras cuando se requiere.

Y por último, está la pareja de tío Ryoji y tía Chiharu, la familia Suzuki empezaba por Tsukino, con dieciocho años, luego con Kyoya-kun de mi edad y al final con Sora-chan de doce años.

Aquellos eran mis amigos de la infancia, pero los más cercanos sin duda eran Nobuto, Natsumi-chan y Kyoya-kun, quienes venían mucho a casa, ya que además vivíamos bastante cerca. Este año, por fortuna, los cuatro quedamos en la misma clase. Nuestros padres se pusieron de acuerdo, y aunque Kyoya-kun con su excelente y brillante rendimiento académico podía entrar a un instituto mejor, prefirió entrar aquí con nosotros, a Maido, la escuela en la que estudiaron nuestros padres.

Quizás nuestro estilo de vida suene un poco… ¿Planeado? No sé si esa sea la palabra correcta, pero realmente a mí me gusta, ya que mis padres tienen sus relaciones de amistad activas y nosotros formamos una nueva generación. Sin embargo, mamá me cuenta que no todo fue color de rosa, ya que las diversas universidades y caminos que tuvieron que recorrer fueron duros, por ejemplo, que tía Nobu fuera a estudiar a Hokkaido después de graduarse y dejara a tío Nakao aquí fue algo, según mamá, muy difícil para todos, ella sólo podía venir unas tres veces al año y ellos fueron a visitarla una o dos veces. Tía Nobu volvió sólo cuando terminó de estudiar a eso de los veintitrés años y se casó antes de que su abuela muriera, fue una suerte que celebraran juntas.

A lo que voy, es que aunque nuestras vidas suenen como una estrategia bien hecha fue muy difícil conseguirla, pero eso de que las edades fueran parecidas, según todos, fue una coincidencia. Claro, no creo que todos se hubieran puesto de acuerdo para asegurarse de que sus hijos tuvieran amigos, ¿O sí?

Bueno, cuando nuestros padres nos trajeron a conocer el instituto y matricularnos todos parecían conocer a los míos como "All Hanshin-Kyojin" y se alegraban de verlos, aunque algunos de verdad se asombraban al saber que habían durado hasta casarse, ya que a los ojos de los demás hubiera sido imposible. Realmente no me importaba, a mí me entretenía saber de la vida de instituto de mis padres y curiosear en sus anuarios cuando podía pero, ¡¿En realidad mis padres nunca pensaron en como eso iba a afectar a sus hijos si ingresaban a su misma escuela?

- ¡NO, POR SUPUESTO QUE NO! – Grité en medio del pasillo otra vez sin pensar, Nakano-sensei se volteó y frunció el ceño, yo sonreí nerviosamente – Eh… ¿Lo siento?

- Ahhh… A eso me refería con "alguna estupidez más durante el año escolar" – Recordó el hombre lanzando un suspiro pesado, yo gruñí – Bien, ya llegamos.

Entramos al aula, todos dejaron de hablar a medida que veían a Nakano-sensei y tomaron asiento, el maestro me hizo una seña para que me fuera a sentar y eso hice en el puesto que me había reservado Natsumi-chan junto a ella. El hombre levantó la vista y pareció como si nos mirara a todos antes de presentarse.

- Buenos días, soy Nakano-sensei y soy su profesor guía este año – El maestro hizo una pausa que usó para apoyarse en la mesa y luego prosiguió – Disculpen por la demora, pero tuve que ordenar un asunto con cierta estudiante.

- ¿Qué hay con eso de "cierta estudiante"? Que descortés – Susurré a mi mejor amiga, ella suspiró.

- Tranquila Misa, recuerda que él conocía a tus padres, es lógico que bromee contigo – Dijo Natsumi, por mi parte, resoplé elevando un mechón de mi pelirroja melena. ¿Cómo ella sabía quien era Nakano-sensei antes que yo? Ah… De seguro sus padres le habían dicho o simplemente hubo algún detalle que se me escapó.

- ¿Por qué no tengo padres normales, por Dios?

- …Y en cuanto a los representantes de clase, Otani ya se ha ofrecido de voluntaria, ¿Todos están de acuerdo?

- ¡¿Eh? – Fue lo único que pude exclamar. De pronto noté como todos se reían y aplaudían, aprobándome. Claro, ¿Qué idiota querría ser representante de clase? - ¡¿Cómo que me ofrecí? ¡Nadie querría hacer ese molesto trabajo!

- Bueno, sea como sea, ya lo tienes, Otani – Me ignoró el maestro, todos rieron y me senté con los brazos cruzados ¡¿Quién se creía ese molesto viejo? - ¿Alguien más se ofrece de voluntario?

Me giré a mi mejor amiga con mirada suplicante, pero ella comenzó a silbar, bueno, la entendía de todos modos, yo tampoco quisiera hacer ese tipo de tarea. Miré a Nobuto, bah, él sólo estaba distraído mirando por la ventana, típico de él. Entonces, me volteé a mi última esperanza, Kyoya-kun me miró y de inmediato comprendió.

- Kyoya-kun, por favor, te lo ruego, estoy segura que ese de allá se va a ofrecer si no – Susurré desesperada mirando a un chico de lentes, con frenillos y gordo, para mi desgracia me miró de vuelta y alzó las cejas. Al momento me asqueé y tomé la muñeca de Kyoya-kun – Por favor Kyoya-kun, seré tu esclava o lo que sea, pero sálvame de ese tipoooo – Supliqué, mirando de reojo como el gordo estaba por levantar la mano.

- Ahhh… - Suspiró el chico de cabello claro alzando la mano más rápido que el gordo - Yo me ofrezco.

- Perfecto, entonces Otani y… - Dijo el maestro mirando a Kyoya-kun como si le preguntara el nombre, él lo miró.

- Suzuki Kyoya – Se presentó él, Nakano-sensei asintió.

- Excelente, entonces Otani y Suzuki serán los representantes este año.

El día transcurrió bastante lento, todos me conocían como "la chica que gritó en la ceremonia y botó a toda la fila" Ag, vaya primer día de preparatoria. Estaba a punto de terminarlo cuando Kyoya-kun y yo salíamos de la sala de profesores por reunión de representantes, entonces choqué con una chica alta y rubia al caminar, y me caí al suelo.

- Au… - Me quejé en el suelo, Kyoya-kun me ayudó a levantarme mientras veía como esa chica pasaba sin ni siquiera disculparse – ¡Oye tú, me acabas de botar!

- ¿Eh? – La chica alta se volteó y comenzó a buscarme con la mirada, yo bufé molesta y ella agachó la vista, encontrándome - ¿Me hablas a mí?

- Pues sí – Dije cruzando los brazos – Normalmente, cuando botas por accidente a alguien te disculpas.

- Ah, vaya, lo lamento, no me di cuenta – Respondió la rubia sonriendo, yo sonreí también, vaya, era bastante bonita y parecía ser buena chica – Soy Ukeda, Ukeda Yume… ¿Y ustedes?

- Él es Suzuki Kyoya – Dije señalando a mi amigo quien hizo un movimiento de cabeza, sí, Kyoya-kun era bastante tímido con las personas en general. – Y yo soy Otani Misaki, pero puedes decirme Misa.

- Con que Otani Misa, ¿Hu? – Yo asentí con la cabeza, entonces, Yume repentinamente me tomó de los brazos y me hizo una zancadilla con su pie, haciéndome caer fuertemente al suelo. Eso me hizo enojar mucho.

- ¡¿Qué diablos te sucede, idiota? – Exclamé levantándome de golpe, la rubia me miró molesta y pude notar como Kyoya-kun se tensaba a mi lado.

- Escucha niña, que llames la atención no es mi problema, pero me enferma que vengas exigiendo cosas ridículas sin ser nadie aquí - ¿Acaso es estúpida? ¡Una disculpa es lo mínimo de cortesía! – De todos modos, ¿Por qué estás en este instituto si eres de primaria?

- ¡Ni siquiera te conozco! ¡¿Cuál es tu maldito problema?

- ¡JA! Ni me interesa conocerte, enana… Esta es mi escuela, y ninguna tipa gritona va a decirme que hacer o no.

- ¡¿A quién llamas gritona, mujer jirafa? – Le grité dando un paso adelante con intención de romperle la mandíbula para que llorara, pero mi amigo me agarró de los brazos, controlándome.

- ¡Misa-san! ¡Cálmate!

- ¡DÉJAME CORTAR A ESE MOLESTO PALOTE CHINO POR LA MITAD! – Grité pataleando, Yume se rió con arrogancia - ¡MALDICIÓN KYOYA, SUÉLTAME!

- Vuelve a Liliput, Otani – Se burló esa estúpida rubia dispuesta a irse, pero antes… - ¡Ah! Y camina con más cuidado, no todos van a verte.

Ese fue el peor momento del día, claro, y el de limpiar borradores después de eso, por fortuna, Kyoya-kun me esperó…

Llegué a casa y de inmediato tiré mi mochila, me saqué los zapatos bruscamente y entré. Mi hermano mayor estaba junto con Katsuya mirando la televisión en el canal infantil, cuando crucé la sala, ambos me miraron notando el enfado en mi rostro.

- ¡Nee-san! – Dijo mi hermano menor feliz, yo resoplé y le hice cariño en su anaranjada melena y pasé a la cocina, donde encontré a mis padres preparando la merienda.

- Bienvenida a casa, Misa-chan – Saludó mamá sonriente - ¿Cómo estuvo el primer día? - La miré primero a ella y después a papá, realmente no pude ocultar mi molestia.

- ¡¿Por qué rayos tenían que comportarse como idiotas en el instituto? – Exploté, papá y mamá me miraron sorprendidos e interrogantes - ¡Ese viejo me convirtió en representante de clase sólo por ser hija de All Hanshin-Kyojin!

- ¿Qué…? – Comenzó papá frunciendo el ceño.

- ¡Eso fue porque te caíste mientras dormías y tiraste a toda la fila de formación, llavero! – Gritó Yoshi desde la sala, al escucharlo me enojé, pero el ver como mis padres comenzaban a mirarme como si fuera algo divertido me dio más coraje. - ¡Y tu grito de "¡Lo sientoooo!" no ayudó en nada!

- ¡Ya cállate, titán! – Respondí enfurecida, mis padres explotaron de risa y yo los fulminé con la mirada.

- ¡Oh por Dios, botaste a toda tu fila! – Dijo la mujer pelirroja mientras se agarraba su abdomen riéndose.

- ¡Te quedaste dormida igual que tu idiota madre, por favor! ¡Y gritaste en medio del gimnasio! – Le entendí a mi progenitor entre carcajadas, entonces mamá lo miró con ojos envenenados.

- ¡¿A quién le dices idiota, Atsushi? – Lo regañó mamá, el aludido dejó de reírse de a poco y, como siempre, mamá lo golpeó con una sartén que había allí.

- ¡Oye! ¡Aún en frente de Misa-chan me golpeas, mujer violenta! – Respondió papá, yo los miré a los dos con ira.

- ¡Yo los quisiera golpear a ambos, por culpa suya Nakano-sensei dice que soy la secuela del dúo de comedia de ustedes dos! – Les grité, mamá y papá me miraron, yo apreté los puños - ¡¿Acaso no pensaron en la reputación de sus hijos cuando se comportaban como un par de estúpidos?

- Siendo sincero, nunca hubiera pensado tener hijos con esta mujer en esa época – Respondió Otani padre, señalando a mi madre con el pulgar, ella lo fulminó con la mirada y levantó el sartén amenazándolo – Pero bueno, pasó y salieron ustedes, además, no eres ridícula como nosotros, tú no tienes a una amazona al lado que te molesta cuando- ¡AU! – Sí, mamá golpeó de nuevo a papá con la sartén.

- ¡AGGG! ¡Hablando de amazonas, hay una estúpida que me enferma! ¡Si Kyoya-kun no hubiera estado allí para detenerme le hubiera sacado sus ojos y se los hubiera metido en su- AU! – Exacto, mamá también me golpeó con la sartén, papá negó con la cabeza y se dirigió a la nevera a sacar un hielo.

- ¡OTANI MISAKI! ¡No digas ese tipo de cosas vulgares que no son propias de una señorita! – Me regañó la señora Otani, yo la miré y suspiré pesadamente mientras papá y yo nos colocábamos un hielo en la cabeza.

- De todos modos, ¿Hay alguien que te moleste, Misa-chan? – Preguntó papá un poco preocupado, coloqué una mueca de enfado y él se espantó – Si colocas ese rostro, quedarás aún más arrugada que tu madre.

- ¡¿Quieres que te nazca otro chichón en tu pequeña cabeza? – Exclamó mamá enojada, papá se rió.

- Es tan divertida… - Susurró el hombre, hubiera sonreído si no hubiera estado tan enfadada.

- No sé, por ahora es una parlanchina, pero si llega hacerme algo le volaré la nariz – Dije, papá me miró con desaprobación, pero mamá habló antes.

- ¡Exacto, eso hay que hacer! – Apoyó, papá la miró.

- ¡Idiota, no hay que hacer eso! ¡¿Qué tipo de ejemplo le das a tu hija? – La regañó papá, mamá lo fulminó con la mirada y siguió en lo suyo. El maestro de primaria me miró y sonrió – Escucha Misa-chan, debes ignorarla, de seguro te envidia porque ella es gigante y tú pequeña.

- Sí, no sabes lo que yo hubiera deseado ser pequeña a tu edad – Apoyó mamá sonriendo, yo suspiré y la miré – Y por el dúo de comedia, bueno… Supongo que… ¿Lo siento?

- Está bien, desquité mi rabia con ustedes… - Dije suspirando, papá y mamá me miraron y sonreí – Ahora es mi deber limpiar el nombre de la familia Otani, ya que Yoshi es un caso perdido.

- ¿A quién le llamas caso perdido, eh? – Dijo mi hermano entrando a la cocina con Katsuya en sus brazos.

- ¡Saca a Katsuya de aquí, Yoshi! ¡Hay cosas calientes! – Gritó mi mamá empujando a mi hermano hacia fuera, Yoshi obedeció y yo fui a ver a mi hermano menor.

- ¡Hey, mamá, papá! ¡Un amigo vendrá luego! – Avisó Yoshi mientras me entregaba a Katsuya e íbamos a la sala a jugar.

- ¡De acuerdo! – Respondieron ambos desde la cocina.

Katsuya y yo jugamos bastante rato y comenzamos a colorear dibujos que le dieron en el jardín de niños, Yoshi se fue a cambiar el uniforme, al momento de terminar, yo también fui mientras él se quedaba con nuestro hermano pequeño. Mamá y papá ya estaban colocando la mesa y Yoshi cuidaba que Katsuya no se comiera los lápices cuando sonó el timbre. Todos estaban un tanto ocupados por lo que yo fui a atender.

Abrí la puerta, debía ser el amigo de Yoshi y Dios, lo vi…

… Era un chico más alto que yo, de tez clara y ojos verdes, su cabello era castaño claro y sus facciones eran muy simétricas entre sí, en esos pocos segundos intenté presenciar algún defecto en su cara, pero, al verlo simplemente me quedé admirándolo. Era uno de los chicos más lindos que alguna vez vi.

- Buenas tardes, ¿Esta es la casa de Otani Yoshi? – Preguntó educado, yo sonreí y lo miré, ¿Era nuevo en la escuela? ¿Por qué mi hermano no lo había traído antes?

- Sí, eres su amigo, ¿Verdad? – Dije intentando sonar cortés, él asintió y lo dejé pasar- Adelante.

- Me llamo Nagahara Takuya. – Se presentó mientras se sacaba las zapatillas para entrar, yo lo miré y sonreí.

- Soy la hermana de Yoshi, Otani Misaki, pero puedes decirme Misa, si quieres – Dije sonriendo, él me miró y también sonrió – Bueno Nagahara-san, entra. – El chico entró y de inmediato fui hacia Katsuya, intentando disimular mi nerviosismo. Yoshi fue hacia su amigo y lo saludó de un apretón de manos.

- Hola Takuya, ¿Qué tal?

- Bien, ¿Tú?

- Perfecto, veo que conociste a la pulguita Misa – Dijo Yoshi señalándome, yo lo miré enfadada. – Se ve tierna, pero créeme que tiene un genio insoportable.

- No te metas conmigo, tótem – Respondí, luego miré a Katsuya, quien intentaba hacerme cosquillas y comencé a atacarlo con su misma arma. Primer punto débil de Katsuya: Su pequeña barriguita.

- ¡Nee-saaaan! ¡Hahahahaha! ¡Noooo! – Protestaba el pequeño mientras que yo me reía.

- ¡Misa-chan! ¡Yoshi-kun! ¡Traigan a su hermano y vengan a comer! – Avisó mamá, tomé a Katsuya en mis brazos y nos dirigimos a la mesa, miré a mis padres.

- El amigo de Yoshi llegó – Avisé, mis padres se levantaron y se dirigieron hacia Takuya mientras que yo sentaba a mi hermano pequeño en su silla especial.

- Buenas tardes, soy Nagahara Takuya…- Se presentó, intenté no mirarlo para no fijarme en su cara otra vez.

- Buenas tardes, toma asiento Nagahara-kun – Dijo mamá con una sonrisa, papá hizo un gesto en la cabeza y todos nos sentamos.

No pude dejar de desviar un par de veces la vista hacia Takuya, incluso, creo que muchas fui sorprendida por algunas personas, incluso por él. Ah, lo admitía, era demasiado lindo para no mirarlo…

Mirarlo, sólo mirarlo, ese era el plan…

Fin Capítulo 1

Bueno, primero les aclaro unas cuantas cositas: Nakao no es el nombre del personaje, en realidad es Heikichi, pero bueno, supuse que sería mejor llamarlo así, es que... No sé, es por mi gusto, además no sabía si lo reconocerían como Heikichi.

Risa y Otani se dicen por sus nombres de pila porque no creo que por toda su vida se van a llamar "Koizumi" y "Otani", siendo que ya están casados y "Koizumi" pasó a ser "Otani" también.

Quise que la familia Otani fuera lo más creíble posible, tanto Misa como Atsushi y Risa como pareja y sus hermanos. Espero que lo hayan disfrutado.

¿Les gustó? ¿Lo odiaron? ¿Es creíble? Bueno, ¡Acepto todo tipo de críticas constructivas!

Muchos cariños y saludos

Pili.