SUMARY: Naruto y sus compañeros han decidido hacer una obra de teatro, escrita por Jiraiya, dirigida por Tsunade, con efectos especiales de Orochimaru. ¿Qué saldrá de ahí? Una inesperada historia de amor.

Dato: Idea Basada en los cuentos: "Blancanieves y los Siete enanitos"; "La Bella Durmiente"; "Cenicienta"; "Caperucita Roja" con ligeras modificaciones hechas por mí y un final peculiar.

Dato: Debido a que interpretan una obra, habrá mucho OCC, aunque también intento mantener las características de los personajes interpretados.

Aclaraciones:

-Diálogos

-"Alguien narrando la obra"

-"Pensamientos"

Parejas: SasuSaku, NaruSaku, SasuKarin, ShikaTema, NejiTen

Disclaimer: Los personajes de Naruto no me pertenecen, sino a su creador Masashi Kishimoto.


Dedicado a Ydena


CUENTOS POPULARES

by: Atori


Expectantes, así estaban todos los miembros de los clanes de gran prestigio, así como algunas familias de poco reconocimiento.

Gente de Suna también se encontraba presente, al igual que los akatsukis que se habían dado un descanso para contemplar aquella obra donde los personajes eran los novatos Gennin de Konoha, más el Kazekage y sus dos hermanos mayores.

Según el panfleto que todos poseían, se trataba de una versión de varios cuentos populares, escrita por el mismísimo Jiraiya, dirigida por Tsunade, y con efectos especiales de Orochimaru.

Por lo que tendría que ser la obra perfecta.

Claro que el reparto de los personajes mantenían en vilo a los espectadores, así como preguntarse qué papel ocuparía su respectivo hijo.

.

Las luces se fueron apagando, el telón de color rojo alzándose con elegancia, una música lenta de fondo, un decorado demasiado superficial y el narrador comenzó la historia.


Acto I

-"Érase una vez," -Kakashi era el narrador, pero lo que más destacaba es que le ponía tanta emoción, que muchas chicas no pudieron enamorarse de esa voz tan sexy- "dos reinos que estaban continuamente en guerra. Siglos llevaban peleándose por el control del otro y dominarlo. El dirigente de uno de los reinos combatientes empezó a estar cansado de una lucha que no llevaba a ningún lado, por lo que solicitó una audiencia con el rey rival."

-¿Detener la guerra? –Había dicho con gracia el rey rival-. Aunque seas un perezoso, no creo que me estés ofreciendo la bandera blanca, rey Shikamaru.

-No la ofrezco, sino detener esto, rey Neji.

Para sorpresa de todos, los reyes rivales eran ni más ni menos que Shikamaru Nara, quién lucía más aburrido de lo que estaban acostumbrados a ver, y Neji Hyuuga, el cual estaba muy bien metido en su papel de rey malvado y orgulloso.

Las chicas no podían más que alabar lo increíblemente guapos que estaban ambos con sus trajes de soberanos. Sin embargo, algunas, también estaban irritadas al ver a sus respectivas reinas, o lo que era lo mismo, sus mujeres en la obra.

-¡Ni te creas que nuestro reino se rebajará a ofrecerte la victoria! –Bramó la reina indignada, esposa del rey Shikamaru.

-Por muy reina que seas, hablar así a Neji-kun es una falta de respeto –Comentó la reina rival, para después agregar con una sonrisa maliciosa-. Por no mencionar que vuestro reino jamás podrá con el nuestro.

-¡Calla Tenten! –Ordenó Neji para fijar sus ojos claros sobre los aburridos negros de Shikamaru-. Rey Shikamaru sabes bien que mi objetivo es apoderarme de tu reino. Las opciones son la guerra o la unión mediante matrimonio. Y que yo recuerde, no tienes herederos.

-Son problemáticos –Fue la respuesta simple acompañados de un bostezo tan al estilo de Shikamaru, que los espectadores se extrañaban un poco por como la personalidad de los personajes ficticios eran tan idénticos a los que los actores poseían en su vida cotidiana.

-Pues espero que abandones esa absurda idea y consigas engendrar un heredero para mi hija o mi hijo. Te doy un año, de lo contrario, me apodaré de tu reino sin piedad.

Las luces se apagaron como si se efectuara un cambio de escena, vislumbrándose otro decorado pésimo, música de fondo y nuevamente la voz de Kakashi.

-"Esa fue la condición que el rey Neji Hyuuga le había impuesto al rey Shikamaru Nara. Claro que lo que el rey Neji desconocía, es que la verdadera razón por la que el rey Shikamaru no podía tener hijos, era porque su esposa era estéril."

-¡¿Y ahora qué? –La reina Temari estaba muy irritada-. Ese imbécil pide que tengamos un hijo. Y tú cómo sabiendo que no puedo, ¿vas y aceptas? –Espetando con incredulidad.

-Ahrg… Deja de gritar Temari… Siempre lo mismo… -Llevando un dedo a su oído, como si sintiera que estuvieran a punto de explotar por tanto ruido.

-¡ES QUE ERES UN COBARDE QUE NO AFRONTA LA SITUACIÓN COMO UN HOMBRE!

-Tendremos un hijo y se acabó la guerra –Dijo de manera tan simple y tan despreocupado, por no hablar del bostezo dado, que irritó más a la rubia.

-¡¿ES QUÉ ERES IMBÉCIL O SOLO TE LO HACES? ¡NO PUEDO ENGENDRAR! ¡¿ACASO PLANEAS SERME INFIEL? ¡SI LO HACES, JURO QUE TE MATO!

-Tranquila, tranquila -Y el rey Shikamaru seguía de lo más calmado-. No queda más remedio pero, iré pedirle ayuda al Dark Knight Snake.

-¿A… a… a Dark Knight Snake? –El enfado de Temari cambió tan radicalmente que ahora asomaba un terror tan palpable que lograba despertar la curiosidad en el público sobre quién y qué era ese tal Dark Knight Snake. El malo de la obra, sin duda.

-Esa es mi decisión y no pienso cambiarla –Pronunció esta vez con una determinación que asombró no solo a la reina Temari, sino también al público.

Luces que se van apagando, musiquita de fondo y cambio de escena a una tétrica.

-"Dark Knight Snake era un brujo, pero con el porte de un caballero, que controlaba las artes oscuras" –Tormentas aparecieron sobre el escenario-. "Se rumoreaba que su existencia era un regalo de los infiernos y que había subido al mundo humano para controlarlo. Aún sabiendo eso, el rey Shikamaru, no dudó en ir hacia su morada y solicitar su ayuda" –En medio de las tormentas, se vio un castillo oscuro, así como serpientes de piedra en la entrada-. "No importaba con lo que se encontrara, el rey Shikamaru estaba dispuesto a lo que sea para terminar con la guerra"

-¿Quién eres? –Ante el portalón que llevaba al interior del castillo oscuro, una mujer pelirroja custodiaba su entrada.

-Solicito la ayuda de tu amo, Uchiha Sasuke.

Expectación absoluta al descubrir quién era el malo de la película.

La mujer pelirroja desconfiada, se ajustó las lentes y observó con atención al rey Shikamaru quién no podía evitar sentirse incómodo por semejante análisis.

-Lo siento, pero Sasuke no tiene tiempo para estar con alguien como tú –Decretando con aire de autosuficiencia.

-¡Karin! –Una voz de fondo tan profunda y firme que enamoró a las chicas, más que la de Kakashi narrando-. Déjale pasar.

-¡Pero Sasuke…! –Quiso replicar asombrada.

-¡Obedece! –Fueron sus palabras frías y provistas de sentimientos.

Desconforme, Karin se mordió el labio inferior. Abrió la puerta y le permitió el acceso al rey Nara.

-"El camino era más oscuro y tenebroso de lo que el rey Shikamaru había imaginado. Como el sobrenombre que Uchiha Sasuke poseía, aquello estaba lleno de serpientes quiénes mostraban sus lenguas divertidas a punto de cazar a su presa. El rey Shikamaru, contrario a tener miedo, solo sentía repulsión por aquel lugar"

-¿Y quién no? –Murmuró Deidara desde su asiento.

-¡Shh! ¡Cállate! –Le ordenó Sasori que estaba sentado a su lado y totalmente enfrascado en la obra.

El lugar cambió a uno más amplio donde se veía a Sasuke con ropas oscuras que le cubrían desde la cabeza hasta los pies. Sentado cómodamente y con pose altiva, había sido una imagen en que las chicas no pudieron soportar y comenzaron a gritar emocionadas.

Sin embargo, los actores siguieron la obra como si nada.

Karin se situó a un lado entre el rey Shikamaru y Sasuke, el cual tenía a dos camaradas a ambos lados.

-¡El rey Shikamaru del famoso reino de Sunagakure! ¿Podría decirme por qué nos honra con su agradable presencia? –Tanta arrogancia había en sus palabras, que cualquiera diría que no disfrutaba en su papel de señor importante y malo, malote.

-Necesito vuestra ayuda para poder tener un heredero.

Uno de los camaradas y Karin no pudieron evitar soltar una risa por el chiste tan bueno que Shikamaru hacía, denotando que aquella petición sería totalmente inconcebible.

-Está bien –Accediendo sin más, extrañando a sus tres acompañantes. Los efectos especiales de Orochimaru se encargaron de que de las manos de Sasuke hubiera magia. Fingiendo que se concentraba, de sus extremidades apareció un frasquito con líquido morado en su interior-. Que tu mujer lo beba. Nueve meses después, nacerá tu hijo.

-"Así de simple había quedado todo. Algo que al rey Shikamaru le extrañaba. Pues otro rumor que circulaba alrededor de Uchiha Sasuke, es que todo cuanto hacía, era en beneficio propio. Pero ahora, estaba hecho, no había vuelta de hoja. Sin perder tiempo, regresó a su castillo, sin saber que su desconfianza era más que cierta."

-Sasuke, ¿cómo pudiste aceptar sin sacarle uno de sus territorios a cambio? –Objetó uno de sus acompañantes.

-… -No hubo respuesta, solo una sonrisilla siniestra que asustó hasta al público.

-Pues sí que está encantado con su papel –No pudo evitar argumentar Itachi con una gota nerviosa.

Las luces volvieron apagarse, una dulce melodía y la voz de Kakashi.

-"De esta manera, Shikamaru le dio el brebaje a su mujer y nueve meses después, nació una niña a la que pusieron de nombre Sakura. El rey Neji, prometiendo con lo dicho, se anunció que su primogénito Naruto, sería su prometido. Y así la guerra se dio por finalizada. Un bonito final, es lo que parece, pero, esto todavía no ha hecho más que comenzar –Pausando unos momentos, para tomar un poco de aire y dar más suspense a la historia-. Diez años habían pasado desde aquello. El rey Shikamaru había decidido que su hija Sakura pasase todos los veranos en el reino Hyuuga, para así conocer mejor a su prometido y que al menos fuera una boda por amor. Nadie se esperaba que fuera el hijo del rey Neji quién se enamorara locamente de la princesa, por lo que podía vivir en paz –Nuevamente pausa y la música cambió a una más fuerte, cargada de intriga-. Pero cuando se celebraba el décimo cumpleaños de la princesa Sakura…"

Cambio de escenario, donde se veía la celebración de una fiesta por todo lo alto, así como ambos soberanos conversando tranquilamente, hasta que todo se volvió sombrío.

-¿Qué sucede? –Preguntó Neji buscando algo que llevase a descubrir lo que ocurría.

Las ventanas se abrieron bruscamente a causa de un fuerte viento, las dos respectivas reinas buscaron a sus hijos para abrazarlos y protegerlos. La guardia real hizo función de proteger a sus soberanos, pero extrañamente se vieron empujados contra la pared.

Un torbellino oscuro apareció desde las ventanas, en compañía de dos personas que aterrizaron frente a los dos monarcas. El torbellino, por otro lado, aterrizaba con más lentitud y elegancia, como si tuviera vida propia.

-No… No puede ser… -Tembló el rey Shikamaru, reconociendo esas dos personas, como cómplices de Sasuke.

El torbellino acabó por convertirse en la figura de Uchiha Sasuke, obteniendo nuevamente alteración en el público femenino y sorpresa en los actores.

-¿Uchiha… Sasuke? –Mencionó el rey Neji con algo de temor.

La presencia del mencionado, acongojó a ambas soberanas. La reina Temari, apretaba contra sí a la pequeña Sakura, especialmente cuando aquellos ojos negros con su sonrisa arrogante se posaron en su hija con demasiada atención.

Esa mirada tan profunda fue rápidamente captable para el enamorado de Sakura, quién veía a Sasuke, sin miedo, a diferencia del resto, como enemigo absoluto.

-¡Qué fiesta más bonita! –Desviando la atención para echar un vistazo a la decoración- ¿Por qué razón no he sido invitado, siendo el responsable del nacimiento de tu hija?

Las personas invitados a la fiesta, se preguntaron confusos de qué hablaba.

-Disculpad, no pensé que os gustase estos actos sociales –Se disculpó el rey Shikamaru nervioso.

-En verdad los odio. Excepto cuando soy el protagonista supremo –Echó su larga capa oscura hacia atrás teniendo la imagen de dos alas de cuervo a la espalda y volvió a clavar su mirada en Sakura- ¡OIDME TODOS! ¡CUANDO LA PRINCESA CUMPLA LOS DIECISEIS AÑOS, ALGO HORRIBLE LE PASARÁ Y MORIRÁ!

Después del anuncio hubo truenos y una risa maquiavélica inundó todo el espacio, así como asustar a algunos niños que veían la obra y tener una nota mental de no acercarse nunca al Uchiha.

-¡Arrestadle! –Demandó el rey Shikamaru.

Pero antes de que pudieran hacerlo, Sasuke volvió a convertirse en torbellino y desapareció junto a sus aliados de la misma manera en que llegaron.

Mientras en la sala real, casi todos estaban en silencio e impactados. La reina Temari, entre sollozos, todavía seguía sujetando a su hija quién no entendía mucho de qué iba el asunto.

Naruto era otro que no entendía, pese a que tenía dos años más que la princesa, por lo que solo pudo tirar de las ropas de su padre.

-Neh, ¿es qué algo malo le pasará a Sakura-chan?

-… -Pero el rey Neji no se vio capaz de responderle, solo se quedó mirando inexpresivo la escena sin saber qué hacer o qué decir. Como padre, podía comprender cómo debía sentirse. Si algo así le pasase a su hija pequeña Hinata. Sin poder evitarlo, la buscó con la mirada, encontrándola bajo las faldas de su madre, temblando de miedo.

-¿Cómo es que pintan a Sakura y Naruto como unos palurdos con la edad que tienen? –Preguntó Kotetsu a su mejor amigo Izumo.

-Pss… Naruto ya no era muy espabilado, incluso en la vida real, solo para lo que le convenía –Contestando con lo que le parecía más lógico-. Pero en Sakura ni idea.

-Quizás los pusieron así a propósito –Habló la princesa y reconocida actriz Koyuki quién estaba sentada detrás de ellos-. Hay algunos reinos en la vida real que no le dan una educación digna a sus hijos porque ya tienen su futuro solucionado, y al final gobiernan siendo unos paletos. Aunque también pueden que lo hayan puesto así para otro fin en la obra –Dando una segunda conclusión.

-Yo no quiero que nada malo le pase a Sakura-chan –Gimoteaba Naruto con pena.

Mirando a su hijo, el rey Neji dio un hondo suspiro de resignación. Avanzó hacia el impactado rey Shikamaru.

-Rey Shikamaru, creo saber la solución a vuestro problema.

El rey lo miró con algo de esperanza.

-En los alrededores de mi reino habitan unos pequeños seres, protegidos de toda magia maligna. Mi idea es que la princesa Sakura se refugie hasta que pase la edad maldita impuesta por el brujo.

El rey Shikamaru le miró, volteó su mirada hacia su mujer quién sollozaba desesperada por el destino de su hija. Sin ningún remedio, ni poder para contrarrestar la maldición de Sasuke, asintió.

-Gaara –Un pelirrojo apareció entre los invitados, y como no, entre las espectadoras femeninas volvió a armarse una revolución para aclamar lo guapo que estaba- debemos darnos prisa, esta misma noche la princesa partirá. Cuento contigo para que la escoltes.

-Como tío de la princesa, juro que la prometeré con mi vida si hace falta –Dijo serio Gaara con una leve reverencia. Después se dirigió hacia el rey Neji- Dígame las coordenadas para llegar a mi destino.

-Será un viaje peligroso si el malvado Sasuke intenta raptar a la princesa. –Avisó Neji a Gaara.

-Confío en Gaara –Habló Shikamaru- No solo tiene el título de capitán general de mi reino, sino que además es el hermano de mi mujer y el más poderoso del reino de Suna donde también es el dirigente.

-… -Sin embargo, por alguna razón, el rey Neji seguía intranquilo.

Las luces se apagaron, así como volver la voz de Kakashi narrando.

-"Esa misma noche la princesa Sakura junto a su tío, partieron hacia la casa de los siete enanitos…"

-Eo, ¿cuándo dijeron que eran enanitos? –Preguntó Tobi con inocencia a Deidara.

-Si son pequeños seres, lo más lógico es que sean enanitos, idiota –Le respondió el rubio de mala manera.

-¡Ahh! Es que los enanitos que Tobi conoce, son los de Blancanieves y los Siete enanitos. ¡Una película molona! ¡Soy fan de Gruñón y de Mudito! El Bonachón nunca me cayó bien. Demasiado bueno para el bueno de Tobi. Y Sabio…

-¡Ahrg! ¡Deja de romperme la cabeza y cállate! –Volvió a espetar irritado de tener a Tobi justo a su lado.

-Vaaaaaaaaaale –Accediendo como un niño bueno.

-"…Pero como era de esperar -Volviendo a la voz de Kakashi-, algo terrible sucedería en el camino."

Las luces volvieron a encenderse, donde esta vez se veía a Sakura con Gaara.

-¿Todavía no hemos llegado, tío?

-Falta poco –Contestó escueto y con un ligero carmín que rodeaba sus mejillas y que sin duda no formaba parte de la actuación. Pero a ver quién era capaz de ocultar la vergüenza cuando estabas actuando como protagonista absoluto en una escena frente a todo Cristo, con la posibilidad de que después se burlasen de ti.

-¿Queda mucho?

-Falta poco –Volvió a repetir con el mismo tono de indiferencia usado anteriormente.

-¿A dónde vamos?

-A un sitio –Siguiendo con ese mutismo con una paciencia digna de admirar.

-¿Y en dónde es? –Insistía la pequeña Sakura donde debido a tanta preguntita, cualquiera se sentiría hastiado. Pero el personaje de Gaara era la excepción.

Todo lo contrario al público. Algunos comenzaban a cogerle manía a ese personaje tan irritante.

-¿Y cuándo callará? –Preguntó Anko, moviendo su pierna con impaciencia por tanta preguntita tonta.

Unas butacas más adelante, Tobi había recibido un puñetazo sobre su cabeza por parte Deidara.

-¡Auch! ¡Sempai! ¿Por qué me has pegado?

-Tenía que descargarme con alguien y tú estabas más cerca –Pues aunque estaba entre Tobi y Kakuzu, ni loco le daría ese puñetazo al mutante. Después a ver quién lo aguantaba, porque de alguna manera lo relacionaba con el dinero. Quizás hasta era capaz de inventar algo parecido a esto: "Me has roto el cráneo. Por tu culpa tengo que gastar una pasta en la operación."

-Pero eso ha dolido –Continuó quejándose Tobi-. Mira, mira, Pein-chan –Dirigiéndose al compañero que tenía al otro lado- mira la pupa que Bad-Deidara-Malo me hizo.

Pein miró al enmascarado solo por hacerle creer que le hacía caso y se enfadaría con el rubio de la coleta, pero un gruñido proveniente de la obra, hizo que Tobi pusiera especial interés en la obra, olvidándose del golpe, por lo que solucionado el infantil asunto, él hizo lo mismo.

-¿Quién eres tú? –Preguntó Gaara amenazante, sacando una espada y adoptando una pose defensiva sobre la pequeña Sakura.

Y todas las chicas fans de Gaara quedarían satisfechas y dispuestas a morir en paz por ver esa faceta en el Kazekage, de no ser porque la aparición de un supuesto "enemigo" en la obra, había captado toda la atención, provocando que todo el público se escojonara de la risa. De hecho, hasta los que estaban entre bastidores intentaban también aguantar la risa. Pues no todos los días veíamos a Kabuto con orejas y boca de lobo, vestido con un camisón de mujer, propio de ancianos con gorrito incluido, y aún por encima rosa como el cabello de la Haruno.

-¡Oh! No se asuste, caballero –Kabuto simulaba la mezcla de las voces de una anciana acatarrada y la de un lobo feroz-. Soy la humilde abuelita de esta pequeña. Sakura-chan, ¿es que no te acuerdas de tu abuelita?

La niña Sakura, escondida tras las ropas de Gaara, observaba a aquel ser entre escéptica y tratando de creerle.

-¿Su abuela? –Preguntó Gaara- ¿La madre de quién? –Volvió a cuestionar.

-De su dulce y hermosa madre, por supuesto –Contestó el lobo-abuela poniendo la mayor de su sinceridad en su sonrisa.

-Su madre tiene muy poco de dulce. –Algunos en el público, siendo la mayoría de Suna, asintieron eso con énfasis- Y en cuanto a la madre de la reina, creía que había muerto cuando yo nací.

-Ah, ah… Quería decir la madre de su padre. –autocorrigiéndose.

-¡Es un mentiroso! –Acusó Tobi-. Ese es el lobo feroz disfrazado de abuelita.

-¿La madre del rey Shikamaru? –Repitió Gaara.

-Sí, sí. Mire mi coleta –Enseñando su coleta baja-. La tengo amarrada como mi hijo. ¿Lo ve?

-Ah sí, es verdad –Saliendo la pequeña Sakura de detrás de su tío-. Es la mamá de papá.

-"Ante esas dos pruebas -Nuevamente la voz de Kakashi narrando-, el hermano de la reina se creyó que aquella anciana se trataba realmente de la madre del rey."

La cara de todo el público fue la incredulidad total.

-¿Qué pruebas ni que ocho cuartos? –Bramó Kushina.

-¡Eso no tiene ningún sentido! –comentó Terumi, la Quinta Mizukage.

Entre bastidores:

-Ya dije que teníamos que modificar esa parte. ¡Es estúpida! –Comentó Orochimaru, llevando por medio desprecio hacia el autor de aquella obra.

-¡Cállate, Orochimaru! Eso alargaría demasiado la obra –Fue la justificación de Jiraiya.

Tsunade entre ambos, solo suspiró con gran paciencia. Una parte de ella, estaba de acuerdo con Orochimaru, pero eso significaría un gozo en la serpiente y ni de broma le daría ese gusto. Y por otro lado, no quería defender a Jiraiya, porque tampoco quería darle a él el gusto de regodearse por algo que verdaderamente no tenía sentido.

-Le ruego que me disculpe, honorable señora –Se disculpó Gaara-. Es que algo horrible ha sucedido y que tiene que ver con la princesa Sakura.

-¡¿Algo terrible? –Dramatizando como si aquello le afectara a ella misma- ¡¿Qué es lo que ha pasado?

-El brujo, Dark Knight Snake, ha lanzado una maldición mortal sobre la princesa.

-¿El brujo…? –Fingiendo sorprenderse- ¿Te refieres a ese poderoso brujo llamado Sasuke del que todos temen y que dicen que es inmortal?

-Ese mismo.

-¿Y qué se hará ahora? ¿Por qué la lleváis con vos?

-El padre del prometido de la princesa ha planeado refugiar a la princesa en el valle donde habitan los siete enanitos, protegidos contra toda magia maléfica.

-Entonces, todavía os queda mucho camino. Por favor, venid conmigo a mi humilde morada a descansar.

-Sí, tío, vamos. Estoy muy cansada y tengo mucha hambre –Le pidió la pequeña princesa.

Gaara mirando a su sobrina, accedió y se dejó guiar por la anciana-lobo.

Las luces se apagaron y la anciana-lobo se puso en medio del escenario comenzando así con un monólogo.

-Esos estúpidos se tragaron mi mentira. Cuando caiga la noche, le daré de cena a ese caballero una sopa que lo sumirá en un profundo sueño y entonces mataré a esa pequeña princesa y cobraré la recompensa que Sasuke-sama ha ofrecido a aquel que le traiga su cadáver –Terminando por reír de manera más macabra que el propio Sasuke hace unos minutos, provocando que los niños más pequeños tuvieran una cara de puro temor, buscando inmediatamente la protección de sus padres, creyendo que aquella persona era realmente un personaje muy malo, incluso en la vida real.

La luz que iluminaba a Kabuto se apagó y al volver a encenderse, se vio otro escenario, donde se veía tirado en el suelo a Gaara y a un lado, un cuenco de madera con el líquido esparcido por todo el suelo. Ante esa visión, Kabuto sonreía malignamente.

-"El plan maquiavélico del subordinado de Sasuke fue llevado a cabo, sin que el hermano de la reina se diera cuenta –Narraba Kakashi-. Aprovechando que la princesa había salido a recoger unas cuantas flores, el subordinado escondió al noble caballero y así llevar a cabo su ejecución final."

Nuevamente se produjo un cambio de escena donde aparecía la pequeña Sakura danzando de alegría cargando una cesta con flores.

-Abuelita, dime tú, ¿qué flores son las que recogí yo? Abuelita, dime tú. ¿Dónde dejaste a Niebla-chan?

Desde su asiento, Tobi bailaba con aquella pegadiza canción que tanto le encantaba, igual que las niñas, que tras superado su temor, cantaban con la pequeña Sakura, aunque la versión original, la de la Legendaria Heidi Ninja.

-Abuelita, abuelita, ya he llegado –Anunció Sakura entrando a la casa distinguiendo el silencio y el vacío absoluto en la antigua cocina- ¿Abuelita? ¿Tío Gaara?

-Sakura-chan… -La llamó la voz gastada de la anciana desde otra habitación.

-¿Abuelita? –con un ligero temor, la pequeña dejó caer el cesto de flores y cruzó la puerta que comunicaba la cocina con la habitación. La princesita encontró a la anciana-lobo echada en una cama, tosiendo al mismo tiempo- ¿Abuelita? ¿Qué te pasa?

-Ay, mi pequeña. Mi catarro ha empeorado. ¡Gracias a Madara que tu tío ha ido a buscar ayuda para que me curen!

Entre los asientos, algunos Uchihas, entre ellos, el propio Itachi, se miraron entre sí con caras raras, pero con un mismo pensamiento. ¿Por qué consideraban en la obra a Madara como un Dios?

-Oh abuelita, debes cuidarte, hasta que el "tito" Gaara llegue.

-Sí, sí, claro. Pero acércate, mi niña, dame un poco de calor.

Y nuevamente, algunos picarescos en el público, buscaron a uno de los participantes de la obra con el fin de encontrar los celos dibujado en su cara y romper esa fachada de tipo duro que siempre daba, incluso en el seno de su propia familia.

Dieron con él, pero para su sorpresa y hasta decepción, se fijaron que ni aún así, pudieron romperle aquella cara de indiferencia, como si aquel acercamiento le importara un reverendo pepino. Con los brazos cruzados, observaba la escena como si estuviera frente a una aburrida película romántica de esas que tanto le disgustaba.

-¿Abuelita? –Continuaba la pequeña Sakura con la obra, con un rostro ahora extraño- No hueles a flores como siempre, abuelita.

-Ah, es que llevo días sin ducharme.

-¡Marrano! –Escupió uno de los niños del público, causando unas pequeñas risas.

-Y ahora que me doy cuenta, abuelita, ¡qué nariz más rara tienes!

-Para olerte mejor.

-Y abuelita, ¡qué ojos más raros tienes!

-Para verte mejor –Y esa frase no fue solo dicha por Kabuto, sino incluso por los niños, aunque de todas las voces la que destacó más era la de Tobi.

-Y abuelita, ¡qué boca más grande tienes!

-¡PARA COMERTE MEJOR! –Gritando los mismos, pero con la diferencia de que Kabuto había dejado caer su disfraz de anciana, transformándose en el lobo, dispuesto a devorar a la princesa.

-¡NOO! ¡ES EL LOBO FEROZ! –Gritando de pánico la pequeña intentando huir, pero no pudo hacerlo, ya que el lobo le había bloqueado la única salida, poniéndola en un aprieto al tener a sus espaldas la pared.

-¡Ju! ¡Ju! ¡Ju! ¡Niña tonta! Tu tío y tú os habéis tragado mi mentira. Ahora tu tío está durmiendo como un bebé y nadie podrá rescatarte de tu muerte –Sakura intentaba buscar de alguna manera la salida, aunque sabía que era inútil-. Y así, el venerable Sasuke me dará una generosa recompensa.

-¿Sasuke? –Repitiendo aquel nombre con horror, al saber que aquel brujo estaba detrás de todo eso.

-Sí, princesita, y ahora, ¡MUERE!

-¡Kyaaa! ¡Qué la va a matar! –Gritaba Tobi angustiado, agarrándose a la manga de Deidara quién contaba hasta cien, antes de poder darle otro puñetazo en su cabeza vacía.

-¡Nosotros te lo impediremos! –Fue el grito proveniente de una voz masculina con vigor y valor.

Y si lo de Kabuto no había sido suficiente para partirse de risa, el hecho de ver a Kiba, Shino, Ino, Chouji, Lee, Kankuro y Sai, disfrazados cada uno de un color distinto, con un cuerpo de no más de metro y diez de estatura, y conservando sus rostros adolescentes, fue un cachondeo total.

Los siete enanitos entrando en escena, pese a la carcajada general, siguieron en su papel de proteger a la pequeña Sakura, algunos con espadas, otros con hachas y hasta también con bates de beisbol. Vamos que si la apariencia de los ninjas no bastaba para escojonarse, lo de las armas era ya recochineo para toda la vida.

-¡No dañarás a nuestra hermosa princesa! –Gritó Lee bien metido en su papel.

-¡Atrévete con alguien de tu tamaño! –Gritó Chouji, aunque literalmente estuviera fuera de lugar.

-¡A por él! –gritó Kiba con valentía.

La pequeña Sakura, sorprendida, solo podía observar como aquellos seres diminutos batallaban contra aquel lobo, poniéndolo en serio peligro.

-Princesa –la voz de Ino, cogiéndole la mano, le llamó la atención- tenemos que aprovechar para escapar.

-Pero… ¿Cómo…? –Sin entender muy bien lo que estaba pasando.

-Hemos recibido un mensaje aéreo de Su Majestad, el rey Neji, de la situación. Nosotros nos hemos adelantado para recibirles y fue cuando sentimos la energía del subordinado del temible Sasuke.

-¡Maldita chica! –Maldijo Kiba tras retroceder por culpa de un golpe de Kabuto-Lobo-. Déjate de rodeos y huye con la princesa.

-¡Qué sí, perro pulgoso! –Contestando de mala manera- ¡Corramos, princesa!

Sin darle tiempo a decir algo más, Sakura se vio cogida de la única chica diminuta, escapando de aquella cabaña, donde los enanitos siguieron peleando contra su enemigo.

Se apagaron las luces y la voz de Kakashi volvió a narrar.

-"Los seis enanitos lograron rescatar a la joven princesa y tras dejar malherido al terrible lobo, escaparon ellos también, pues sabían que el brujo Sasuke aparecería pronto al sentir como uno de sus vasallos tenía poca energía."

Nuevamente la escena de la cabaña, pero con la diferencia de que ahora tenía ligeras grietas y estaba toda desordenada a causa de la pelea. Ahí, en el silencio más absoluto, aparecía Sasuke cubierto hasta la boca con su capa oscura. Con paso tranquilo pero seguro, entró en la cabaña y observó con desdén lo que quedaba de aquella batalla. Mirando en todos los rincones, se fijó en un cuenco que estaba tirado en el suelo, lo recogió y lo olió como si aún pudiera saber qué es lo que contenía. Tras unos segundos, tiró el cuenco y se dirigió hacia uno de los armarios que estaba a su derecha. Al abrirlo, se encontró con Gaara dormido y amordazado.

Dejó entrever una sonrisa maliciosa cara al público, para hacerlos testigos de un plan que vincularía al personaje de Gaara.

Un quejido procedente de la habitación contigua, hizo que abandonara su atención sobre Gaara. Si la cocina estaba completamente desordenada, la habitación se había convertido en los restos de una Guerra Mundial. Tirado sobre una esquina y con múltiples heridas estaba el lobo Kabuto, quejándose del dolor.

-Parece que esos enanitos eran más poderosos que tú, Kabuto –Fueron las palabras de Sasuke cargadas de desprecio y de burla.

Sin embargo, Kabuto al escucharlo, casi le pareció un milagro, ya que en su rostro se dibujó la alegría y el alivio.

-A… Amo… Sasuke… Menos mal que estáis… acá… Los enanitos… Ellos tienen a la princesa…

-Lo sé –Agachándose para quedarse de cuclillas y tener mejor visión-. También sé que intentaste matar a la princesa.

-Como vos pedíais… -Seguía diciendo Kabuto.

-Yo no recuerdo ese último detalle. ¿Qué dices tú, Suigetsu? –Dirigiéndose al mencionado que estaba apoyado contra el marco de la puerta con una sonrisa diabólica, expectante a que Su Señor hiciera alguna de sus maldades contra Kabuto.

-Que Kabuto debe ir a una óptica a que le revisen esas gafas de culo de vaso que tiene, porque debió leer mal el comunicado que has dado, jefe –Como por arte de magia, sacó un cartel donde se anunciaba-. "Ofrezco una recompensa a aquel que me traiga VIVA a la princesa Sakura."

-Viva, ¿verdad? –Enfocándose en Kabuto, quién tenía el miedo y horror en su cara, al ver ahora con claridad los ojos burlones y maquiavélicos de Sasuke.

-Amo… De verdad… yo leí…

-La recompensa, por supuesto –Terminando Suigetsu por él, acercándose hasta situarse al lado de Sasuke-. Eso es lo que se lee siempre muy clarito, nunca falla, pero con la letra pequeña no hay manera –Meneando la cabeza.

-Quizás siendo serpiente aprendas a leer –Dijo Sasuke con esa sonrisita de diablo que volvió a acojonar a los más pequeños.

-¡No, Mi Señor! ¡Por favor! ¡Tened piedad!

Sasuke estiró la mano, un pluf y en el lugar de Kabuto quedaba una serpiente blanca, que Sasuke no tardó en desinteresarse.

-Suigetsu, haz sopa de serpiente o un bolso con ella, pero que no revolotee por mí alrededor nunca jamás.

Sin duda alguna, para la gente del público, era mejor no hacer enfadar al joven Sasuke.

Al salir de la habitación, Sasuke se encontró con Juugo cargando a Gaara como si fuera un saco de patatas. Salió de la cabaña y una brisa de aire volteó su capa, haciéndolo sexy y atrayente para las chicas que, hasta hace unos segundos, temían de su persona.

El joven miró hacia el aire como si buscase algo y otra sonrisa salió de sus labios, provocando un grito femenino estruendoso.

-Con que los enanitos, ¿eh? No será nada fácil para mis estúpidos subordinados.

-Pero sí, para el Gran Sasuke –Dijo Karin apoyándose en su hombro. Tras de ellos se encontraba una figura cubierta de pies a cabeza con una capa morada y una estrella invertida dibujada en su espalda-. Después de todo, vos sois el hijo de la gran…

-Karin, si quieres seguir viviendo, no hagas que recuerde mis apestosos orígenes maternos –Cortándola con una mirada asesina y siniestra.

-Ah… Disculpe amo… -Apartándose de él por el miedo implantado en aquellos ojos.

-Vaya forma de hablar así de tu madre, ¿eh, Itachi? –Dijo Kisame burlón.

Itachi solo le miró de reojo, puede que no de manera asesina, pero su mirada era tan tranquila que consiguió poner nervioso y asustar a Hoshigaki, por alguna razón.

-Solo bromeaba, en serio –Riéndose nervioso.

Y como siempre, Itachi no habló, solo volvió a dirigir su mirada en la obra, poniendo el mismo interés que sus padres, pero picado de la curiosidad en saber los orígenes del personaje de su hermano.

Sasuke se fijó en la otra figura cubierta y que nadie podía distinguirla, solo hasta que el Uchiha pronunció su nombre.

-Shizune ocúpate de penetrar en el territorio de los enanitos y capturar a la princesa. La princesa tiene diez años, así que seis años para llevar a cabo tu misión.

-Como deseéis, amo –Aceptando sumisa con una leve inclinación de cabeza y de manera mágica, desapareció instantáneamente de la escena, justo en el momento en que Juugo y Suigetsu salían. Juugo cargando a Gaara y Suigetsu con un bote hermético donde dentro estaba la serpiente Kabuto.

-Sasuke-sama –Habló el gigante- puedo preguntaros por qué no accedéis vos mismo al territorio de los enanitos. Sé que podríais entrar sin problemas.

Dando la espalda a sus subordinados, Sasuke contestó.

-Entonces el juego de la recompensa sería muy aburrido.

-¿Seguro que no va con la intención de hacer a sus subordinados más fuertes? –Cuestionó Suigetsu con picardía.

-… -una sonrisa oculta fue la respuesta.

-Pero Sasuke-sama, hay algo que no entiendo. ¿Por qué aceptasteis la petición del rey Shikamaru si al final lanzasteis una maldición sobre la hija que creasteis? –Preguntó Karin.

-¿Para qué va a ser, pedazo de burra? –Habló Suigetsu, donde por dentro se sentía encantado de insultar a la pelirroja abiertamente- ¿Acaso has olvidado que el reino Nara pertenecía antiguamente al clan de nuestro amo? El jefe piensa recuperarlo.

-Vamos –Fueron las palabras de Sasuke, ocultando su mirada al público, dando la intriga de que bajo esa máscara existía otra razón de peso.

Las luces se apagaron y Kakashi volvió a contar.

-"El reino Nara no era solo lo que Dark Knight Snake quería conseguir. En su plan de rapto de la princesa, buscaba algo más que nadie, ni siquiera sus vasallos de confianza, sabían –Una larga pausa-. La princesa Sakura, por su parte, vivió protegida por los siete enanitos, feliz y sin problemas. La hechicera Shizune, con motivo de cumplir la voluntad de su amo, Dark Knight Snake, comenzó un intenso entrenamiento para penetrar en la comunidad mágica de los siete enanitos y capturar a la princesa Sakura. De este modo, fueron pasando los años. Cuando la princesa cumplía los quince años, la hechicera Shizune tuvo el poder suficiente para llevar a cabo su misión. Pero esa misión no sería nada fácil, porque en otra parte, muy lejos de la comunidad mágica, el príncipe Naruto también se iba fortaleciendo a cada día que pasaba. El príncipe, que echaba de menos a su amada prometida, aparecería para truncar los malvados planes de la subordinada de Sasuke."

Y el telón rojo fue cayendo elegantemente, dando por finalizado el primer acto.

La gente, a pesar de algunas incoherencias, aplaudió, reconociendo entre ellos, lo buena que era la obra y lo bien que los actores la interpretaban.

FIN I ACTO


Notas de la autora:

Este fic lo tenía comenzado desde hace tiempo, antes de que fuera dedicado a Ydena. Pero tras decidirme que le regalaría este fic súper divertido, sabiendo que le encantaría, fue un aliento para seguirlo y una manera de continuar con mis fics atrasados que no han visto la luz pública.

En este fic, no sé si os habréis fijado, es el primero en intentar usar correctamente la ortografía que se dicta en un diálogo. Algo de lo que estoy tratando de acostumbrarme, pero esencial en este tipo de historias si quieres que tenga una ortografía correcta.

Sobre la historia, pues aquí están todos los cuentos clásicos de nuestra niñez en uno, interpretados por nuestros personajes favoritos, donde Sasuke ofrece la imagen de la bruja malvada, mientras que Naruto es el príncipe que salvará a su amada princesa. ¿Cómo terminará todo esto? Descúbrelo en el siguiente capítulo (Esto ha sonado más a un anuncio que a una nota de autora XD)

¿Reviews, por favor?

PD: La tardanza de mis fics se debe a estudios y trabajo. Tranquilizo a mis lectores que no he dejado de escribir. Con todo lo que tengo, intentaré que el 14 de febrero haya actualización masiva de fics.

'Atori'