Cambio.

Bella pov

Era un día normal, vida normal con amigos normales y nadie con quien compartir, siento que le coloco mucho empeño a mi trabajo y dejo de lado mi vida amorosa como dicen mis mejores amigas, Alice y Rosalie.. Ellas son un encanto, las mejores amigas que una mujer puede tener; la primera es pequeña tanto como un duende, su cabello es negro y corto y cada punta apunta en una dirección diferente, es delgada y tiene curvas pero sin ser exageradas todo lo contrario con Rose ella parece una diosa, es rubia, alta y un cuerpo escultural y no tiene nada que envidiarle a ninguna otra chica y por su puesto ellas tienen novios, Jasper el hermano de Rose es novio de Alice y Emmett mi hermano es el novio de Rose asi que somos un grupo bien unido, el único momento realmente incomodo es salir en plan de parejas y que me busquen citas a ciegas, eso es algo que en verdad odio…

Pase tanto tiempo sumergida en mis pensamientos que no me percate de que Emmett ya había comenzado con su dosis diaria de hiperactividad.

-Bella ven con nosotros, salir esta noche no te hará daño, te divertirás – Dijo Emmett.

-Es cierto Bella tal vez consigas a algún chico interesado por allí –Esta vez fue Rose en opinar.

-Aunque pensándolo bien hermanita creo que mejor nos quedamos y vemos una película en casa.

Suspire, siempre era lo mismo con Emmett, dice que no puedo enamorarme de nadie porque no quiere perderme, como si eso fuese posible, yo? Enamorándome? Jamás volverá a suceder.

-No chico por ultima vez, no voy a salir, mañana llega un niño es un paciente nuevo y quiero leer un poco sobre su caso, al parecer no será nada fácil y quieor tener la cabeza fresca, porque no mejor salen ustedes, se divierten y me dan sobrinos? –Touché, esto siempre hacia desviar el tema de mi hacia los chicos, mis amigas querían niños pero ellos no estaban listos y después de mi comentario de seguro pelearán, eso me dará tiempo de escapar.

-Esta bien Bella pero… -Alice fue interrumpida por su teléfono móvil y luego comenzó a dar brincos y gritos de emoción.

-Ali calma que sucede? –pregunto Jasper un tanto angustiado.

-Es que es la mejor noticia que me han dado, chicos mi hermano Edward vuelve a New York, el vuelve y también mi travieso sobrino, como los extrañe, me temo queridos amigos que hoy no saldremos con ustedes porque oy a preparar todo para la llegada, comida, globos para el aerop…

Y así siguió durante horas enumerando las cosas que tendría que hacer para la llegada de su hermano, Dios mio Edward volvía, cuando era adolescente estaba perdidamente enamorada de él, el sueño de toda chica hecho realidad, pero resulto que el solo jugo conmigo para acercarse a la chica que amaba, se fue con ella de New York y no supe más de su vida, decidí dejarlo guardado en un rincón de mi mente y justo hoy Alice tenía que recibir esta llamada cuando mañana tenía una reunión muy importante con un paciente, bueno es un niño pero era la primera vez que visita un psicólogo y quiero hacer de su tarde divertida.

-Chicos yo me despido, necesito pensar en mañana –todos me miraron como si estuviese loca y suspire, ellos sabían que no quería hablar sobre Edward- Y por favor no hagan nada imprudente, no quiero tener que darles consultas gratis.

-Tranquila Bells ninguno de nosotros está loco, bueno de amor si, así como tú por Edward, todavía piensas en él?

Y en estos momentos era que odiaba a mi hermano Emmett por ser tan directo y saber lo que me pasa a cada momento.

-Como he dicho ya me voy, hablamos luego chicos, los quiero.

Subi rápidamente a mi habitación, no quería darle explicaciones a nadie y mucho menos de ese tema, ahora lo que me tenia que importar era el caso de mañana, pobre chico de verdad debe estar muy mal, su madre ha muerto a causa de un incendio mientras dormía una tarde en su casa y su hijo estaba en el colegio y su esposo en el trabajo, lo peor de todo es que estaba esperando otro bebe.

Mucho por hoy, no quiero estar triste mañana, tengo que hacer que ese niño tenga el día mas alegre que nunca ha tenido y tengo un plan.

Comencé a buscar en mi armario y alrededor de una hora lo conseguí, era una caja de música, en ella no se encontraba una bailarina sino un niño sentado en una banca mirando las estrellas, esto era lo único que me hacía relajarme y olvidar el mundo cuando mi madre murió, suspire profundamente, creo que ha llegado el momento de desprenderme de esto para así no sentir tanto vacío por su perdida, hace mucho me deje de culpar con ello y en cierta parte ahora estoy aquí ayudando a los demás a no pasar por esa experiencia.

Este era el primer paso, a todos los niños se les dice que el psicólogo les da un regalo en su primera cita, creo que a este niño se le cumplirá, solo espero que coopere conmigo.

No se en que momento me quede dormida pero el sonido del despertador me hizo dar un salto y casi deje caer la cajita de música, arregle todo, me di una ducha, me vestí y salí rumbo al consultorio en mi Volvo.

Al llegar mi primera cita era con la señora Cooper, ella tenía una vida muy agitada y en lo personal yo pensaba que no tenía que asistir a un psicólogo, luego me di cuenta que no tenía amigas y su única forma de ser feliz era tratar de hablar con alguien, así que llegamos a un acuerdo, no me pagaría nada ya que yo no iba a cobrar dinero por darle amistad a una persona.

A eso de las 3 de la tarde llamo mi secretaria diciendo que el niño ya había llegado, así que me apresure en arreglar mi oficina y ahora parecía mas una sala de juegos que un consultorio, sonreí me gustaba mucho este nuevo lugar, creo que esta bien si lo dejo así por un tiempo.

Sentí alguien tocar la puerta tímidamente, por Dios había olvidado al niño, inmediatamente abrí y no esperé ver lo que vi detrás de esa puerta.