Advertencias: Los personajes son de Stephenie Meyer, la trama de la historia es mía. Todos son humanos, y poco (nada) tiene que ver con la trama de libro. Contiene escenas explícitas entre Bella y varios personajes, así como de Edward con otras féminas, abstenerse si buscas una historia totalmente romántica o la típica Eddie/Bells.

[ ETAPA: Bella & Edward ]

EL PADRE, EL HIJO Y EL OTRO HIJO

El señor y la ex-señora Cullen tienen tres adorables hijos: Edward de 19, Bella de 17 y Jasper de 16. ¿Pero que pasa cuando todo se enreda si Bella no es exactamente hija de ellos?


CAPITULO TERCERO: LA NOVIA

- ¿ Y como es el chico ? -preguntó Angela emocionada desde la otra línea. Se notaba que Bella estaba radiante.

-Es perfecto, nunca antes me había sentido así - replicó Bella totalmente emocionada, mientras rebrincaba de un lado al otro, móvil en mano, encerrada en su cuarto para que Jasper no pudiese escuchar ni media palabra -Es pálido y de cabello castaño- Angela se rió en la otra línea.

-descríbeme al chico, no a tu hermano- Bella se ruborizó vivamente.

-Después te llamo - le dijo con una voz lúgubre. Angela se alarmó.

-¿dije algo malo?- pregunto Angela, quien era demasiada perceptiva. Bella trató de moderar su voz.

-No, no Angie- dijo sonando displicente - creo que Jasper necesita mi ayuda-

-Ah- Angela no pareció muy convencida- Ok Bella. Te llamo después-

Bella cerró su móvil: trataba de apartar de su mente quien era exactamente su "novio secreto" esa última semana.


Cuando Esme y Carlisle volvieron después de un mes, se sorprendieron lo bien que habían congeniado Bella, Edward y Jasper, además de lo muy bien que había pasado de incógnita Bella, y que la casa estaba totalmente completa y preservada. Aunque Carlisle notó que faltaba la presencia de sus almohadones favoritos en su cuarto, pero prefirió no decir nada: pequeño precio que pagar por la estancia de su hija.

Los cinco se habían sentado a discutir la "situación familiar": El problema financiero de Esme estaba prosperando, el estafador que se había aprovechado de ella había sido visto cerca de Nueva York. Por otro lado, ambas cabezas de familia también les dijeron que ellos igual estarían haciendo viajes frecuentes debido a un trámite legal del cual no daban mayor explicación y que sus hijos tampoco pedían.

Sin embargo a Bella no le cuadraba un par de cosas. Una oportunidad en la que se encontró a solas con su madre, se atrevió a despejarse sus dudas.

-Esme, ¿estas segura que quieres venir frecuentemente a FairBanks? ¡Pensé que lo odiabas!- exclamó Bella un día en el que ambas se encontraban en el patio regando las plantas de Carlisle. Esme río pícaramente. Aquello no era bueno.

-Bueno querida- susurró Esme - Tu papá se ha puesto bueno con el pasar de los años-

Bella sabía que estaba en lo cierto. Es decir, Carlisle estaba fuerte. Era rubio, maduro y atractivo...pero se habían separado ya más de diez años. ¿Acaso Esme quería reunir a todos los Cullens otra vez?

-¿y como va el otro trámite legal?-repuso Bella refiriendo se a ese 'asunto x', del cual ninguno de los hijos tenía noticias. Esme se puso a canturrear y Bella enarcó una ceja.

-Nosé, cariño, por eso Carlisle viajo ayer-

-¿y nuestras propiedades en Boston?- cambió Bella rápidamente de tema.

-Alquilados- fue la simple respuesta de Esme.

Bella suspiró derrotada. No podría sacarle muchos datos a su madre. Pero por otro lado... Cada vez que tenían la oportunidad de robarse besos en algún rincón de la casa, Edward y Bella lo hacían. Reían como niños. Esconderse de Esme era fácil, y Carlisle andaba muy ocupado: el verdadero reto era Jasper: casi los había pillado un par de veces.

Lo cierto es que en ese momento, era el primer fin de semana en el que todos los Cullen estaban juntos: Luego Carlisle volvería a viajar a desarrollar sus asuntos.

Bella y Edward estaban metidos en un armario: cómiendose a besos. Bello empezó a reír frenéticamente, tratando de separarse de él interponiendo sus brazos.

-¡Edward!- chilló en voz baja, dándole un codazo, mientras este se reía sin ningún reparo -¡Nos van a oír!-

-Si dejaras de contagiarme tu risa eso no sucedería - replicó Edward mediante susurros. Bella blanqueó sus ojos con exasperación y le dió un casto beso a su joven enamorado.

-¡Beeeeeeeeella!¡Edwaaaaaaaaaaard!- la voz del rubio los lleno repentinamente de silencio. Edward puso un dedo en los labios de Bella silenciándo cualquier reproche. Luego procedió a besarla de una manera calculada, precisa para lograr encender deseos en ella. Cuando la voz de Jasper se apagó y escucharon sus pasos alejarse, Bella abrió violentamente el armario como si acaso ahí se estubiese asfixiando. Edward salió con tranquilidad mostrandose complacido.

-Deberíamos bajar, nos han llamado- comentó Edward sin perder la sonrisa, con sus ropas perfectamente acomodadas; Bella parecía haber estado en una lucha campal.

-Déjame recuperar mi aliento primero - dijo ella hiperventilando. Edward se acercó y le dio un beso tierno en su despeinada frente que contrastaba con la fogocidad que él había arremetido contra ella. Escucharon que Jasper volvía a subir con el ceño fruncido.

-¿Donde estaban? Papá pidió pizza y quiere que comamos todos juntos como 'familia'-dijo Jasper entrecerrando los ojos y juzgándolos como si fueran dos criminales. Edward rió y le dio un ligero golpe a su hermano menor, mientras bajaba las escaleras. Como era de esperarse, Bella estaba casi púrpura.

Jasper se acercó a ella lentamente, dando un paso a a la vez y con ambas manos detrás en la espalda. Apretó sus labios y entrecerró sus ojos.

-Sé que tienes un secreto... y lo voy a averiguar- dijo Jasper con una voz sedosa, para luego volver a la normalidad y bajar hacia el primer piso. Bella se quedó desenfocada unos cuantos segundos. Respiro hasta tres y bajó apresuradamente las escaleras y entró hacia el comedor: Carlisle estaba sirviendo a cada uno un vaso de soda mientras Esme repartia los pedazos de pizza. Su sitio esta asegurado con dos porciones.

-Ven querida, siéntate- la instó Esme. Bella apretó sus labios en una muda afirmación y tomo su lugar entre Jasper y Edward. Probó su primer bocado.

-¿Y que tal sus primeras semanas conviviendo juntos?- comentó Carlisle en tono casual. Jasper y Edward rieron. Bella no apartó su vista del plato.

-Fenomenal- respondió jovialmente Edward- Yo me la he pasado en grande- dicho esto, Bella sintió deslizarse algo suave sobre su pierna izquierda ¿Aquella era una caricia? Se sintió enrojecer. Edward miraba sonriente a Carlisle como si no pasara nada, a pesar que su mano brindaba firmes sensaciones al muslo izquierdo de la castaña.

-Bella no sabe hacer absolutamente nada- comentó Jasper con una sonrisa irónica - Se la pasa aburrida todo el día aquí adentro-

-¿Es cierto eso cariño?- dijo Esme alejando su vaso para poder hablar. Bella entrecerró sus ojos mirando de mala gana a Jasper y tratando de ignorar a Edward.

- La gente aquí es muy hospitalaria. Estoy seguro de que encontrarás a alguien que requiera de tu compañía- dijo Carlisle con una amigable sonrisa. El doctor Cullen más parecía un modelo publicitario que un doctor. Bella trató de concentrarse un momento, batallando con una mano por debajo de la mesa contra Edward

-Esto... sí, le pedí a Jasper ayuda con eso - contraatacó Bella. Jasper se volvió a mirarla frunciendo el ceño

-¿En qué momento?- dijo con voz defensiva.

- A la Señora esa... ¿Roberta?- ¡Por todo los cielos! Edward debía dejar de hacer lo que estaba haciendo ya.

-Robinson- corrigió Carlisle amablemente llevándose un pedazo de pizza a la boca.

-Ah- Jasper se acordó súbitamente - ¡Sí Claro! Dice que vayas este viernes- dijo Jasper satisfecho llévandose un pedazo considerable a la boca. Después miró a Edward- A Edward le va encantar que conozcas a los Robinson -

Edward dejó de acariciar a Bella y frunció el ceño

-Calla imbécil -siseó tratando de golpearlo sobre Bella. Jasper le esquivo el golpe, se metió todo el pedazo de pizza en la boca y se levantó, no sin darle otro beso ya no tan sorpresivo a Bella.

-Listo, salgo- dijo Jasper desapareciendo por la puerta. Edward le siguió con la mirada y se levantó con su plato.

-Ya no tengo hambre- se excusó - Me voy a dormir -él también desapareció del comedor. Tanto Esme y Bella estaban de una sola pieza. Carlisle parecía acostumbrado.

-¿Eso fue...una pelea?- dijo Esme. Carlisle hizo una mueca ligera.

-Supongo, pero no te preocupes, se les pasa a los cinco minutos- dijo Carlisle dándole unas suaves palmaditas a la mano de Esme. Esta le miró como babosa. Bella seguía sin decir palabra ni probar bocado.

-¿Bella?- dijo Carlisle mirando a su hija -¿Te encuentras bien?- dijo frunciéndo el ceño y lévantandose con tranquilidad de la mesa. Ella sabía perfectamente lo que le pasaba: estaba más roja que una manzana. Esme miró a su hija: nunca había visto a Bella cambiar de color a menos a que fuera a ponerse más pálida. Esme chilló y Bella le pidió a los cielos que su madre se largara a otra habitación antes de que comience a armar un escándalo por su color. Y no fue la única persona que le molestó sus chillidos.

-Esme, tendrías la gentileza de retirarte a otra habitación, le voy a tomar la presión a tu hija- dijo Carlisle amable pero firme. Esme se levantó atropelladamente y se fue. Carlisle cogió la muñeca de Bella y contó las pulsaciones. Le soltó la mano

-Estas agitada- murmuró más para si mismo. Alzó su vista y quedaron frente a frente, mientras el doctor le tocaba sus mejillas ardientes. Bella lo miró a los ojos y se acordó de la primera vez que Edward le había tocado las mejillas debido a su bochorno. Era como un déja vu.

-¿eres alérgica a algo?- la voz del doctor volvió a llamarle la atención.

-A la amoxcicilina - respondió ella de forma automática.

-Nada de penicilinas para ti, entonces- dijo Carlisle con una sonrisa y observándola detenidamente. Bella se apretó los labios. No sentía que el enrojecimiento fuese a ceder.

-¿ Siempre te sonrojas de esa manera cuando algo te incomoda? - preguntó súbitamente el rubio doctor. Bella abrió los ojos como platos ¡Que perceptivo!

-S-si-tartamudeó la castaña. Carlisle se rió

-Esta bien. Solo te daré un pequeño tópico para que te lo frotes en las mejillas. Así ya no parecerá que mueres de fiebre - dijo con una amable sonrisa, mientras se levantaba iba hacia el armario y rebuscaba algo. Finalmente sacó una crema en gel. Se acuclilló frente a ella y le esparció el frío gel.

-¿mucho más fresco?- preguntó Carlisle.

-Sí - dijo agradecida Bella. Carlisle se levantó satisfecho

-Anda a dormir Bella. Cépillate los dientes... Y no te preocupes por la mesa, yo la limpio - dijo al ver que la castaña iba a protestar viendo la caja de pizza y los platos sobre la mesa. Bella agradeció con la mirada y subió a la planta superior. Fue directamente al baño.

Oh Diablos.

Debía ser una regla general el tener que cepillarse los dientes en esa casa. Jasper estaba impúdicamente vestido solo con su bóxer, siendo imitado por Edward: ambos estaban riéndose de una manera extraña debido a sus bocas burbujeantes y espumosas que contenían la pasta dentífrica y sus cepillos. Ambos voltearon a mirarla y le hicieron un espacio al centro. Bella con mucha incomodidad se colocó entre ellos dos tratando inútilmente no rozar con sus desnudos brazos. Cogió su cepillo y colocó pasta dental. Ellos seguían parloteando. Jasper se enjuagó y exclamó a viva voz:

-¡Buenas Noches Fuckers!- y le dio un casto beso en la boca a Bella para irse riendo por la expresión asombrada de ella. Bella dirigió su vista para ver la reacción de Edward: inmutable. Este también terminó de enjuagarse y con una sonrisa melosa en los labios se acercó hasta su oreja y le susurró:

-Hoy ven a mi cuarto a las 12-


Bella miraba el techo de su dormitorio: todas esas estrellas fosforescentes ¿Quién coño había decorado su cuarto? Probó contar con las ovejitas. Los elefantes balanceándose en la tela de una araña. Miró su reloj digital: marcaba 11:47 pm. El silencio era brutal. Esme dormía en el cuarto de Carlisle y éste en el cuarto de los huéspedes. Al menos que la primera se le haya presentado en baby-doll al segundo para seducirlo. Bella se rió mentalmente, aunque se dijo que ella iba hacer algo parecido. Uno, dos, tres. Volvió a mirar su reloj: 11:49. Los minutos pasaban lentos. Bella se revolvía incómoda en su gran cama. Suspiró. Unos minutos más o unos minutos menos que importaban. Se levantó con nulo ruido. Caminó de puntillas; todos los cuartos estaban apagados. El de Jasper estaba cerrado: o estaba durmiendo o se había escapado a la casa de su novia. Pasó por el cuarto de huéspedes: cerrado. El cuarto principal: Esme roncando plácidamente. Y miró el cuarto de Edward ¡Cerrado!

Bella analizó un momento y apretó sus labios, se acercó a la puerta e hizo girar la perilla suavemente para que no sonara los resortes de las puertas. La abrió mínimamente y se escabulló a dentro. Cerró la puerta con mucho cuidado, batiéndole el corazón a mil por hora. Miró entonces bien: el cuarto de Edward era totalmente ordenado. Al centro de la cama, la silueta de él, le aseguraba que el en verdad la estaba esperando. Bella apretando sus labios se acercó aún de puntillas y se sentó al borde de la cama a su costado.

-11:58 - dijo Edward susurrando, pero Bella pudo captar su voz totalmente complacida - ¿Tantas ansías tenías de verme? -dijo para atraerla con un solo brazo hacia él. Le dio un prolongado beso y se despegó ligeramente de ella - Dos minutos más contigo- entonces la atrajo de tal manera que la sentó sobre su regazo.

-No podía dormir -dijo tímidamente Bella.

-Yo tampoco-

Ella había estado en bastantes charlas de educación sexual para entender que aquella cosa que sentía dura debajo de su trasero no era un teléfono celular. Edward empezó a besarla concienzudamente bésandole el cuello a Bella, como si supiera en que punto debía tocarla. Bella gimió.

-Shh- dijo Edward- no hagas ruido-

-Perdón- dijo Bella conteniendo otro gemido cuando Edward le dio una sensual lamida al cuello bajando al inicio de sus pechos. Edward tiró más de ella, logrando que ella se eche y el se pusiera encima de él. Estaban calientes. Edward se quitó el mismo su polo de dormir y volvió a hundir sus manos en el camisón de Bella, abriendo cada uno de los botones. Bella jadeó conteniéndose lo más posible. Era una tortura tener que guardar silencio. Clavó sus manos en la espalda de él, mientras las manos del hombre exploraban cada parte de su piel, tocando y acariciando.

Bella tuvo que hacer un esfuerzo sobrehumano para no gritar de placer cuando él tiró de uno de sus pezones. Sintió como la humedad caliente la invadía al centro de sus muslos. Edward entonces jugó con los bordes de su ropa inferior. Entonces ella abrió sus ojos como platos y su deseo disminuyó ligeramente.

-mmm- Edward metió un dedo en el borde. Bella mordió sus labios. Sintió que el trataba de bajarle las bragas y lo detuvo suavemente.

-Edward tengo que decirte algo- dijo ella con la voz aletargada por el deseo. Edward se detuvo pero no retiró su mano - soy virgen-

Ella pensó que esto a él lo inflamaría más, por eso sintió mucha confusión y mucha frustación, cuando el detuvo por completo todas las caricias frunciendo el ceño y alejando su cuerpo del de ella, que estaba anhelante.

-Deberías irte- le dijo el castaño de pronto sin una pizca de pasión. Bella se sintió mal. ¿Que había hecho?

-Ed...- empezó a balbucear ella. ¡No podía dejarla así!

Edward fue tajante - Vete a tu habitación Bella- dijo ya sin susurrar. Ella se levantó enojada, sin importarle esta vez hacer ruido, y en el marco de la puerta, antes de cerrar lo miró desafiante

-Mañana a esta misma hora, también vendré Edward- dijo y cerró la puerta.

Edward la miró sin ninguna emoción en el rostro.


Bella cumplió su promesa. Antes prendió la luz tenue de su lampara de mesa y se fijo al espejo. Se peinó su cabello castaño y se echó perfume en zonas "estratégicas". Se puso unas bragas bastantes intimidantes para ella, y un pequeño y diminuto sostén color granate. Se miró al espejo; si el no se le tiraba encima era porque no tenía sangre en el cuerpo. De todas formas, ella se sentía nerviosa. La actitud de Edward al día y frente a toda la familia seguía siendo la misma: incluso cuando Jasper la molestaba demasiado, a Edward no le parecía importar.

Pero eso no iba ser impedimento.¡No señor! Nadie iba a dejar a Isabella Cullen con las ganas menos su...'novio'. Si, así prefería llamar ella a su hermano. Trato de quitarse ese pensamiento tan negativo de su mente y se enfocó en su objetivo "seducir a Edward Cullen".

Colocó almohadas debajo de sus sábanas por precaución y salió de su habitación rogando a los cielos que no se encontrara con cualquier otro miembro de su familia, miró su reloj de mano: marcaba las 12:16. Se había demorado un poco alistándose. Caminó hacia el cuarto de Edward y rogó que estuviera abierto. Giró la perilla y cedió con facilidad. Esta vez, Edward parecía estar durmiendo. Tragó un poco de saliva y se subió a su cama, tratando de despertarlo con besos. Edward reaccionó suavemente

-¿que suce..?- dijo y miró a Bella como si no se diera cuenta de nada. Luego realmente la miró.

-¿Que te has puesto encima? - frunció su ceño. Esa NO era la reacción que ella esperaba. Suspiró derrotada

-Quería darte una sorpresa-dijo Bella bajando su cabeza y enrojeciendose súbitamente. Lo que había hecho parecía una estupidez. Tuvo la imperante necesidad de taparse

-¿Viniendo desnuda a mi cuarto?- dijo Edward alzándole la barbilla con mucha dulzura - Bella eres preciosa- los ojos de ella brillaron - Pero...- el se detuvo apretando los labios como lo solía hacer ella. Bella casi sonríe.

-¿Pero..?-

-Bella, yo ya he estado con otras mujeres..- Oh, vaya. Bella no se imaginaba esa respuesta ni remotamente. ¿Pero acaso le importaba? Tal vez sí. Trato de no pensar en eso y respondió bastante relajada.

-¿y?¿ tiene que importarme tu pasado?- Edward la observó detenidamente y le dió un suave beso.

-me alegro de que aquello no te inoportune- él tan propio en sus palabras. Bella sacudió su cabeza reafirmando su posición.

-No, para nada- dijo Ella volviendo a su plan de acción. Sin embargo él no mostraba más muestras de pasión. Bella se inclinó a besarlo.

-Bella- dijo él parándola suavemente -ahora no -

-¿Porqué no?- balbuceó ella. Sentía que todo lo estaba haciendo mal.

- Quiero que sea especial - dijo él acariciando su rostro. Bella sonrió.

-¿puedo quedarme unos segundos a acurrucarme contigo?-

Edward lo sopesó unos segundos.

-Claro Bells-


Bella fue despertada por una fuerte sacudida.

-¡Bella!¡Nos quedamos dormidos! - dijo Edward totalmente despeinado y desgarbado. Bella quiso sonreír y volver a cerrar los ojos. Nunca lo había visto en su estado más descuidado.

-¿y ...? -murmuró Bella somnolienta. Edward la miró entrecerrando los ojos.

-Por casualidad, ¿sabes en que cama estas durmiendo y con que ropa?- mencionó Edward con voz de urgencia. Bella abrió los ojos como platos: reconoció la habitación de su hermano y se miró a si misma: su baby-doll improvisado

-¡Mierda!¡Mierda!- Bella brinco como un resorte, salió del cuarto y se encerró en el suyo. Escuchó las carcajadas de Edward. Rápidamente se puso una bata y salió al pasillo. Edward seguía riendose desde su puerta.

-¿Crees que alguien nos haya visto?- susurró Bella. Edward dejó de reír y encogió sus hombros

-No lo sé, tal vez papá. Sale temprano a trabajar- Bella miró su reloj: 8:30 - y Jasper no creo. El es un tronco durmiendo. Y de mamá... - la miró a ella. Bella suspiró aliviada.

-Esme imposible. Duerme mil horas- Edward se enogió los hombros- Hay que vestirnos y bajar a desayunar-

Bella se duchó, se vistió y bajó; como siempre última: Jasper estaba sentado totalmente vestido comiendo sus cereales que Bella había apuntado mentalmente cuales eran: Capitan Crunch y yogurt de durazno. Raro. Y de ahi le surgió otra pregunta ¿Jasper los había visto?. El rubio en cuestión la miró desinteresado

-Hola- dijo mientras se metía un gran bocado de cereales. Ella levantó la mano a modo de saludo y se sentó al lado de Edward.

-¿Hoy no trabajan?- preguntó Bella

-Es feriado monga- le dijo Jasper mirándola como si fuera una retrasada mental. Edward le lanzó la caja vacía de leche

-Ténle más respeto imbécil - Edward entrecerró los ojos. Bella tenso sus facciones.

-No peleen porfavor - Antes de que alguien pudiese decir algo más Esme entró bostezando: con el maquillaje descorrido y el cabello enfundado en ruleros; Bella estaba acostumbrada. Ellos no.

-Buenos días mis amores- Esme dió otro gran bostezo.

-¿Cuando viajas Esme?- preguntó Bella para llenar el silencio de sus hermanos.

-Hoy en la tarde. Con Carlisle- y miró a su alrededor - ¿No lo han visto?-

-No.- contestó Jasper rápidamente- Tenía que hacerle una visita médica a la mamá de Alice-

-¿Quién es Alice- dijo Esme perpleja. Jasper hizo una mueca

-Mi ex-novia- dijo resaltándo las palabras. De ahí su humor de perros, pensó Bella.

-ah- Esme supo que había cometido una indiscreción. Se encogió los hombros e hizo amago de salir - ehm, Edward, Carlisle me dijo anoche cuando ya estaban durmiendo- Bella enrojeció vivamente - que porfavor vayas a pagarle las cuentas que le debes a Aro-

-¿no trató de decirmelo en la mañana?- preguntó Edward con aparente tranquilidad. Bella lo miró nerviosa.

-Nosé, yo andaba demasiada dormida- dijo Esme - de todas maneras, seguiré durmiendo. No sabes como duelen esos asientos de avión -


Edward había salido. Esme dormía como si estuviera hibernando. Jasper estaba tocando su guitarra con desánimo en el sofá y Bella trataba de matar el tiempo leyendo revistas sobre cosas de chicas. Miraba a Jasper de reojo una que otra vez. Se mordió el labio inferior. Jasper también la miraba de reojo y cuando sus miradas se reencontraban Jasper la miraba desafiante. Bella igual decidió ser condescendiente.

-¿te encuentras bien?- preguntó dejando las revistas a un lado del sofá. Jasper tocó un par de notas tristes. No contestó. Bella se quedó mirándolo y resolvió seguir leyendo hasta que escuchó su voz.

-¿que pensarías tú si ves a una chica entrar casi desnuda al cuarto de otro muchacho?- dijo Jasper entrecerrando los ojos y mirándola directamente. Bella tragó saliva. ¿Sería posible que Jasper supiera todo?

- Nosé...¿porqué me preguntas eso?- Jasper tocó otras notas.

-Curiosidad-

-Tienes demasiada imaginación- dijo Bella tratando de salirse por la tangente.

- Puede ser - afirmó él sin agregar nada más. Bella escuchó que alguien entraba a la casa aliviada de no seguir hablando con su hermano menor.

-Voy a ver quien vino- dijo Bella levantándose del sillón. Jasper no contestó.

Bella bajó las escaleras y casi se estrella con Edward, que subía.

-Hola- dijo ella emocionada. Edward le sonrió y le beso en los labios aútomaticamente. Ella se separó con urgencia

-¡Espera! Jasper esta arriba-

-lo siento- dijo entre risitas Edward. Su aliento chocaba con los labios de Bella - ¿estas preparada?

-¿para qué?- dijo Bella inocentemente

- Para esta noche-

Bella creyó estar pudo decir nada. La voz de Jasper interrumpió su momento mágico.

-Bella- la llamó con voz serena, cosa que la sorprendió. Sonrió a Edward y subio hasta el rubio menor. Lo miró expectante. Este ni la miró.

-No te olvides que tienes hoy tu compromiso con la Señora Robinson-

-perdón ¿a que hora?- dijo Bella colocando sus manos atras y balacéandose sobre su eje. Jasper levantó su mirada, vió a Edward pasar a su habitación, se quedó callado un segundo y volvió hacia Bella

-¿que hora es?- le preguntó el rubio. Bella miró su reloj de mano.

-Pues las 10:08 - dijo Bella tranquilamente

-Pues llevas ocho minutos tarde- dijo Jasper imitando con candidez el tono de Bella


Bella salió corriendo de su hogar. Recibió las indicaciones rápidas de Edward, ya que Jasper estaba de un humor jodido y ella ya no lo podía aguantar. "Verás una casa hermosa llena de flores. Es inmensa. Así que no te podrás perder". Pues Edward no sabía lo mala que era ubicandose Bella. Sin embargo, fue relativamente fácil. Toco el timbre y una voz agitada y cansina le contestó desde un auricular de la puerta

-¿Quien es?

- Soy Be..Holly Platt, la prima de Jasper Cullen quien...- no dijo nada más, porque la puerta se abrió autómaticamente. Bella apretó sus labios y entró observando cada flor: parecía una jungla su jardín. Siguió avanzando. Una anciana señora abrió la gran puerta con diseños antiguos, medievales.

-Buenos días señorita Platt- dijo la anciana con una sonrisa- Soy la señora Sasha Robinson-

-Bueno días- respondió Bella torpemente - lamentó haber llegado tarde...-

-No se preocupe - dijo Sasha silénciandola educadamente e invitándola a entrar- ¿una taza de té? - Bella recordó que Jasper le dijo que la anciana quería compañía

-Si porfavor-


Bella y Sasha Robinson eran tan distintas como iguales. Sasha tenía el cabello blanquecino en lugar de algun rubio brillante que habría ocupado en su juventud. Era delicada, refinada y paciente; pero prefería la compañía de las mujeres a pesar de haber tenido tres esposos ya difuntos. Tuvo dos hijos: Carmen y Vasili. Carmen se había casado con Eleazar y residían en España. Vasili había muerto con su esposa en un accidente y por eso la señora Robinson cuidaba a sus tres nietas huérfanas: Irina, Kate y Tanya.

Aquella historia había conmovido a Bella hasta las lágrimas; y al contrario, la historia de la familia disfuncional de Bella misma había arrancado algunas sonrisas a la delicada Señora Robinson. Las dos juntas habían pasado la tarde admirando cada flor. Bella había aprendido varios nombres científicos, y cuales eran sus cuidados. Incluso Sasha le había regalado un par de semillas 'sorpresa' para que ella las cuidara con tino y ella pudiese saber que flores contenía.

El sol acaecía, y Sasha considero invitarla a pasar a tomar un café. Antes de que Bella se pudiese negar aparecieron tres hermosas muchachas. La primera de ellas tenía el rostro duro y curtido con desdén. Una coleta con un rubio apagado dejaba limpio su cuello.

-Buenas Noches- saludó la mayor de las nietas Robinson- Buenas Noches Nona

-Buenas noches Irina- dijo Sasha dándole un beso delicado en el rostro fino de su nieta mayor. Esta desapareció por las crujientes escaleras.

Las otras dos, quienes eran todavía más hermosas, aguardaron unos segundos más. Una de ellas, rubia platinada con el cabello lacio y cortado al ras a la cintura agitó la mano amigablemente hacia Bella, como si la conociese e hizo el mismo gesto informal hacia su abuela. Ella no pareció enojarse. La última tenía muchos rulos rubios con ligeros toques fresas, la cara aún más fina, y los mismos ojos de tigresa que sus hermanas

-Buenas Noches - saludó a la Señora Robinson con otro delicado beso en la mejilla. Miró a Bella con amabilidad -¿y ella quien es nona?- dijo a manera de presentación.

-Se llama Holly Platt, es sobrina de la señora Esme Cullen-

-¿De los Cullen- la voz de la rubia pareció titubear. Observó a Bella detenidamente y recordó sus modales- Perdón, soy Tanya Robinson -dijo tendiéndole su sonrosada mano. Bella la aceptó nerviosa.

-Solo llámame Holly- Tanya le sonrio con educación

-Nunca había sabido que los Cullen tenían primas-

-Creo que con las justas hablan de mi ... tía Esme- dijo Bella tratando de sonar creíble. Tanya asintió.

-Sí, los hijos no tienen mucha relación con la madre- le informó la rubia a Bella con una sonrisa. ¿Cómo sabía ella eso? Bella empezó a tener sospechas.

-Si me excusan- dijo Tanya - tuve un día agotador. Buenas noches Holly. Buenas noches, nona.


Bella llegó hacia su casa caminando. Las Robinson eran gente amable y sofisticada, incluso para una ciudad alejada como FairBanks. Abrió la puerta y se dió cuenta de un par de detalles: todas las luces estaban apagadas, pero había velas alrededor de los espejos y olor bastante agradable a rosas. Bella sonrío ¿que estaba sucediendo?. Dos manos se deslizaron y le taparon los ojos. Sintió húmedad en el lóbulo izquierdo de su oreja

-¡Edward- ella susurró, mientras el liberaba su visión y ella se daba la vuelta. Un beso rómantico envolvió sus labios.

-¿donde estan todos? -susurró Bella.

- No tienes porque usar voz baja - le convino Edward mientras deslizaba sus brazos hacía las caderas de Bella. -Carlisle y Esme ya viajaron... y Jasper se fue a reconciliarse con Alice- dijo Edward acercando su rostro hacia Bella.

-¿Estamos los dos solos?- preguntó Bella con inocencia fingida.

-Totalmente solos- dijo el mordiendo suavemente el cuello de Bella. La castaña ya se sentía derretir por dentro.

-Quiero que cierres los ojos, yo te guiaré- dijo Edward con total seguridad. Bella acató la orden. Lo cierto es que ella hubiese acatado lo que sea. Subió cada escalón torpemente, escuchando las pequeñas risas de él, sintiendo su aliento sobre el cuello. La llevó a su propio dormitorio de Bella.

-Abre los ojos- dijo Edward con ternura. Bella miró su cuarto. Lleno de velas encendidas y plagada de pétalos de rosas.

-Esto es cursi- dijo Bella emocionada y susurrándole a él.

-No, si solo nosotros estamos para verlo- replicó él con convicción y se acercó a Bella a darle un beso tierno y prolongado.

-Te quiero- dijo Bella sonriéndose mutuamente.

-Yo también - y aquello la dejó satisfecha emocionalmente. Bella lo atrajo para darle un beso prolongado y suave. Edward empezó a acariciarle las caderas. Ella ante tal estímulo fue la primera en sacar la lengua a la cavidad del hombre y explorarla totalmente. Ambos apéndices sublinguales se encontraron e hicieron fuego en ambas bocas. Edward bajó más sus brazos, y en cada mano cogió con fuerza una nalga para cada una y atraiéndola hacia su entrepierna, la alzó, por lo cual Bella de forma automática rodeó con sus piernas las caderas del hombre.

Bella sintió el rozamiento con el miembro de Edward, que a pesar de tener ropa en el medio, se sentía dura y totalmente tensa. Bella sentía que cascadas de calor y líquido la preparaban para una invasión más brutal. Edward la tiró hacia la cama y Bella rebotó entre pétalos de rosas. Edward se fue despójando suavemente de sus ropas seguido por la mirada aletargada de lujuria de ella. Bella eróticamente alzó una pierna y con la punta del pie acarició el pecho desnudo de él. Edward esbozó una sonrisa de autosuficiencia ante tal descaro. Cuando ella tuviera más experiencia la haría pagar más deliciosamente.

Cuando Edward se quitó la última prenda que le cubría el pene, Bella sintió que se sofocaba de calor. Le intimidó su tamaño y su dureza, parecía a punto de explotar. Edward se acercó como un depredador hacia ella, dejando un espacio entre ellos, y empezó a desabrocharle la blusa y bájandole el sostén lo suficiente para dejarle ver las aureolas de los pezones, le dedicó lamidas tan precisas que Bella y su sexo se estremecieron. Ella solo jadeó quedando en extásis. Quería que él le arrancara el sostén. Edward sin embargo, tenía otros planes. Conciencudamente paró y siguió un camino de besos hasta la parte más sensible de Bella. Se detuvo un momento y le susurró con la voz ya ronca de placer

-¿lista?-

Bella no comprendió en un primer momento. En esa posición lo menos que podía hacer era desflorarla. Entonces sintió como la lengua del castaño tocaba su punto más frágil, tal, que gritó de placer. Era exquisito, no quería que parada. Cada lámida se hacía más rápida y con ellas los gritos de placer de Bella. Edward gruñó; también le latía con fuerza su miembro. Dejó de lamerla y Bella soltó un bufido de desesperación ¿Quien coño le había dicho que pare?

Entonces sintió una pequeña invasión un dedo. Aquello le agarró de sorpresa. Ella ya lo había hecho antes. Entonces entro otro dedo. Bella gimió. Nunca había pasado de un solo dedo.

-Edward- suplicó Bella. Sentía que necesitaba algo más - ¡Edward!

-Que pasa Bella- dijo el con la voz ronca, oscurecida por el placer- ¿quieres algo más?

-¡por favor! - gimió ella tan íntimamente y sintió que ambos dedos la abandonaban. Edward se irguió: la erección estaba a punto de explotar. Le abrió suavemente las piernas y trató de acomodarse, hizo una ligera pausa y miró a Bella, tratando de recobrar un poco de conciencia. Sin embargo la castaña no quería esperar

-¿Bella segura? - dijo él apretando sus labios. Su miembro se lo pedía a gritos. Bella sacudió su cabeza con energía. Lo deseaba. Edward se posicionó mejor y entonces empezó a empujar adentro de ella. No cedía. Bella sentía que una punzada le quemaba el vientre bajo. Entró poco a poco, y la sensación era indescriptible: húmedo y apretado.

- ¡Mierda!- jadeó Edward de placer- Bella estas..- no pudo terminar la frase el calor que lo envolvía era demasiado nublador. Bella empezó a gemir de dolor; le quemaba el grosor, y aun no cedía. Edward no aguantó más y enterró su miembro totalmente, terminando de romper la virginidad de Bella, ella lanzó un grito agudo. Edward la observó y beso sus lágrimas

-Te... prometo que no... te dolerá dentro... de unos ...segundos - dijo con mucha dificultad; la humedad de Bella envolviendo su pene no lo ayudaba a ser tierno en ese momento.

Edward empezó a penetrarla suavemente y aumentaba cada vez más, Los gimoteos de Bella se convertían en verdaderos gemidos, conforme la rapidez aumentaba. Edward ya no se estaba moviendo. Se estaba sacudiendo como frénetico, mientras que la castaña gritaba cada vez más fuerte. Creía saber que esos gemidos se pudieron haber escuchado por toda la ciudad. El estaba a punto de estallar y aumentó su fuerza a un nivel casi salvaje y brutal con una última penetrada hasta el hondo de la cavidad íntima de Bella se escuchó un gruñido y un grito entremezclados en sudor que terminó con la explosión de la simiente.

El castaño trató de no dejarse caer encima de Bella, solo sus brazos temblorosos estaban alrededor de ella. La cavidad de Bella latía con fuerza succiónandole aun el miembro, que todavía manaba el líquido seminal. Bella estaba envuelta de sudor

-Gracias- dijo la castaña cuando recuperó el habla. Edward aún no salía y le miró a los ojos, brillantes y refulgentes. Él le sonrío resplandecientemente

-Te amo Bella- dijo Edward. Bella sintió que su corazón ya no podría seguir latiéndole con más fuerza, pero así fue.

-y yo a ti-


ADELANTO:

-Tienes que entender que las Robinson son como de la familia-

-A que te refieres

-A que Irina es como la madre que si tengo, que Kate es como la hermana que tambien tengo-

-Qué gracioso. ¿Y Tanya?.

-Es mi cuñada de ahora y siempre-

VER MÁS (si te gusto esto también te puede gustar):

- Entropía de Amor (en mi canal de fanfic)

-La Aprendiz (también en el mismo canal)

COMENTARIOS:

REVIEWS = ACTUALIZACIÓN MAS RÁPIDA (miren que actualicé en menos de una semana =)) Tomates, críticas, aplausos en reviews! :D si me ponen en favoritos también dejen un feedback, sería bueno saber porque les gustó la historia. Los quiero mucho a todos. Trato de contestar absolutamente todo y sobre lo que se viene...empiezan los problemas. de una MANERA MUY DURA (voy advirtiendo por si acaso de una vez)

Besitos de colores

Sophia