Esta historia es basada en la serie Dark-hunters de Sherillyn Kenyon. Para quienes la conocen van a reconocer cuales son, algunos son de propia invención.

Espero que les guste y para quienes no han leído la serie se las recomiendo... aúnque es un poco larga xD.

-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-

Vanessa estaba en la playa con su madre que extrañamente quería dar un paseo por los arrecifes de la isla, ella realmente no quería ir, estaba incomoda y siendo muy sincera con ella misma ella odiaba la playa y ni mencionar el buceo, lo detestaba. Ella era alguien de montaña amaba la temperatura baja y sobre todo la nieve eso era lo mejor que podía haber creado la naturaleza.

¿De verdad tengo que ir contigo? – le pregunto a su mamá

Si – dijo ella con una sonrisa muy falsa es el rostro, a su madre tampoco le gustaba la orden que les habían dado – ya sabes que dijeron de debíamos hacerlo, hace años llegamos al acuerdo de hacer lo que nos dijeran. No lo olvides

En momentos así Vanessa de verdad no soportaba a su mamá, ya era suficiente para ella tener que subir al bote para además tener que lanzarse al mar con un traje de neopreno y equipo de principiante para complacer una orden que no tenia ni pies ni cabeza, seguramente si la tenia, pero en ese preciso momento no la veía.

Vanessa apúrate y sube al bote no te vas a quedar – le dijo su madre agarrándola del brazo.

Vanessa realmente odiaba cuando hacia eso pero tanto ella como su madre sabían que si no lo hacia no se subiría al bote. El bote tenía una cabina con trajes de neopreno de todas las tallas para alquilar, su traje estaba en su bolso ya que Vanessa no quería usar un traje que más personas habían usado, nunca comprendió las tiendas donde alquilaban ropa. Fue ha cambiarse la ropa en el vestidor de damas, al terminar de cambiarse se sintió mareada, algo no iba bien, sentía una energía extraña no sabia decir si era buena o mala solo que no era normal, vio una imagen extraña un surfista con traje de neopreno.

"Estas traumatizada por tener que ponerte este traje" se dijo a si misma.

V? – dijo una voz tras de ella

¿P? – dijo Vanessa al ver a su amiga Paula con un traje de baño completo muy colorido bajo una bata de maya que le hacia juego

Ow tiempo sin vernos. ¿Que haces aquí? Pensé que odiabas el buceo – dijo su amiga

Y lo hago tranquila, pero estoy acompañando a mami que no se quería ir de la isla sin intentarlo.

¿MamáSel está aquí? ¿Donde?- su amiga le decía así a su madre ya que su nombre era Selkis(1)

Justo aquí – dijo su madre acercándose con una gran sonrisa

¿MamáSel como has estado? – dijo Paula abrazándola

Muy bien ¿y tu? ¿Que haces aquí?

Yo estoy trabajando en el control de turistas en la agencia

Me alegra, si me disculpan necesito algo de agua - dijo su madre

Paula te necesito aquí de traductora – grito uno de los muchachos del bote

Discúlpame ahora vuelvo – dijo Paula tocando a Vanessa en el brazo

En el momento en el que Paula la tocó vio imágenes de ella con el chico q la llamaba para la traducción, eran felices y ella estaba embarazada aunque no lo sabia aun, serian felices cuando lo supieran y aunque no les seria fácil, permanecerían juntos y serian felices, Vanessa realmente deseó que esto se cumpliera, que nada les cambiara el futuro.

Vanessa llegó la hora – dijo su madre desde la entrada del compartimiento para que saliera

Que quede claro que de verdad no quiero hacerlo – le dijo a su madre pasando por su lado y haciéndole una mueca muy infantil por su parte

Se prepararon para ir al agua, su mente se separo en dos bandos uno realmente quería bajar al fondo para ver algo emocionante y el otro se negaba a entrar al agua, sabia que algo iba a cambiar dramáticamente y ese bando no quería que nada cambiara. De pronto se abrió una brecha energética en el agua, una que ella estaba segura que solo la podían sentir ella y su madre, sintió que algo la empujaba al agua, era su madre lo supo porque vio imágenes de su rostro que le decían que lo sentía y que se volverían a ver en su momento. Vanessa no comprendió por que su madre lo hacia, se sintió traicionada, callo del bote directo a la brecha energética, la vio cerrarse justo antes de que todo se volviera negro.

Neratiti estaba en el Caribe en ese momento, todo estaba tranquilo en su plenitud, Savitar, su dueño estaba, como la mayor parte de su tiempo, sobre una tabla de surf con su traje de neopreno de la mejor calidad, esperando una ola que sabia estaba por llegar en cualquier momento, era grande e imponente pero no perfecta, recordaba el momento en que se había hecho la promesa a si mismo de que hasta que no encontrara su ola perfecta no intervendría en el curso del destino más de lo necesario.

Debía admitir que se aburría de vez en cuando, eran muchos años solo en el mar, a veces quería compañía, se torturo con recuerdos de porque él no merecía ningún tipo de compañía, recuerdos que mantenía guardados para momentos como este, donde su voluntad flaqueaba ante el recuerdo de una mujer entre sus brazos. Concentro su atención en la ola que ya se estaba formando, se paro sobre la tabla y justo cuando llegaba la ola escucho un rugido en su mente "SAVITAR!" era la voz de Apollymi, era sumamente extraño que ella lo llamara, más después de lo que había pasado hacía ya tantos años, sin mas se vistió y se teletransportó a Kalosis hogar de Apollymi.

Que demonios quieres Apollymi? – dijo Savitar con una ira fingida – estaba a punto de montar una ola de grandes magnitudes.

A mi no me hables así – dijo ella con arrogancia - solo quería saber si sabes algo de Apostolos tengo días tratando de hablar con él y no me contesta, estoy preocupada- dijo Apollymi, ella siempre lo había conmovido con su instinto maternal, teniendo en cuenta de que ella es la destructora, esos sentimientos no encajaban en ella.

Esta con Soteria y esta bien – la miro, su expresión era insondable pero el sabia que había algo detrás de esa tranquilidad – es todo lo que tienes que saber, él te hablara cuando se desocupe – dijo dándole una mirada divertida

No pongas esa cara – le dijo con ceño – gracias.

"¿Que estas escondiendo?" se preguntó, pero no proyectó nada a la mente de Apollymi, quería seguir teniendo este pseudonivel de tolerancia con ella, y si se metiera en su mente ella seguramente lo sabría y se cabrearía mucho, sin más comentarios volvió a Neratiti. Algo no estaba bien en su isla, sentía una presencia que no era invitada por el, no era algo peligroso solo que lo incomodaba en sobremanera, seguro era algún animal que había perdido el rumbo y había llegado a sus costas, caminaba por la playa en su busca sin prestarle mucha atención a lo que era, hasta que le diviso y vio que no era un animal era una mujer que estaba inconsciente "Que dem…" pensó acercándose a ella.

Estaba vestida con el traje de neopreno más sexy que él hubiera visto en su vida, estaba tan ajustado que apostaría no llevaba nada debajo, se puso duro instantáneamente bajo sus pantalones flojos de mezclilla, bendito fuera ese cuerpo tan provocador, tenia cada curva en el lugar indicado, era perfecta, hermosa de rostro y de cuerpo, lo que le llevaba a la conjetura de que su carácter debía ser horroroso, contemplándola deseo que estuviera despierta y bajo de él, en medio de este pensamiento se dio cuenta de algo, era una intrusa en su isla y estaba muriendo de ahogo por el agua que había respirado, debía dejarla así o para ser bueno matarla rápido, ya que sabia la ubicación de su isla, no podía dejarla volver.

"Mátala" se dijo a si mismo, pero contra cualquier pensamiento razonable se encontró reanimándola y removiendo toda el agua de sus pulmones la mantuvo inconsciente y llevándola dentro de su palacio, a una habitación bastante alejada de la suya propia, la dejo sobre la cama para que se recuperara y hasta que estuviera lista para despertar, él iría a buscar pelea con una ola caribeña las cuales tanto le gustaban.

Vanessa soñaba con unos brazos fuertes y definidos que la cargaban, que delicia, ya debía de estar muerta y esos fuertes brazos la llevaban al cielo ¿o al infierno? Realmente no le importaba mientras disfrutaba del fuerte pero delicado agarre a su cuerpo. Con este pensamiento despertó en una habitación que olía a mar, al abrir los ojos se vio tendida en una gran cama tallada con figuras que supuso eran abstractas ya que no las entendió, las sabanas eran ligeras y sedosas, de un color violeta profundo y un dosel a juego; viendo alrededor vio una ventana que iba desde en techo hasta el suelo y daba a un jardín muy bien cuidado, vio también lo que debía ser un closet con el mismo tallado que tenia la cama, también dos puertas una mas pequeña que la otra, asumió que una era para un baño y que la otra era la entrada del cuarto, todo tenia un estilo opulento que armonizaba perfectamente.

Se levando para ir hacia la ventana, desde allí vio una fuente rodeada de plantas que daban una sombra parcial, al fondo se veía el mar ¿Dónde demonios estaba? "definitivamente estoy muerta", pensó al ver ese paraíso, pero ya que el mar no era su ambiente y como definitivamente su mejor ropa no era ese traje de neopreno había ido al infierno. ¿Por qué no había puesto resistencia cuando esos irresistibles brazos la cargaban?, ahora estaba atascada en quien sabe donde y lo peor es que era gracias a su madre. Realmente no quería pensar en el momento en que su madre la había lanzado a la brecha energética, la había matado y aunque no quería le tenía rencor. Se dirigió hacia el baño, era casi tan grande como la habitación, como ya estaba muerta y tenia todo el tiempo del mundo decidió darse un baño.

Al salir noto que alguien había tendido la cama y que le habían llevado comida, se veía deliciosa y ella estaba famélica así que comió con más gusto que nunca es su vida. Cuando termino de comer noto algo muy importante no tenia mas ropa que el traje y se negaba a ponérselo de nuevo, se decidió a buscar algo que ponerse, ya que tenia comida seguro tenia ropa ¿no?, en el closet consiguió unos chitones(2) con unos diseños que no había visto nunca y considerando su edad eso era algo, se decidió por uno naranja y morado de un solo hombro y se quedo sin zapatos, ¿que infierno era este? Ella nunca había ido a ninguno pero este no encajaba a ninguno de los que su amplia familia le había descrito en toda su vida.

Savitar sintió cuando Vanessa despertó, llamó a uno de sus sirvientes y le ordeno que le llevara comida sin que ella lo viera. Estaba recostado en una de sus tablas de surf con las piernas sumergidas en el agua pensando en lo que había visto de su futuro en el momento en que la había llevado a la habitación y no la había matado como debía, se estremeció ante el recuerdo de como terminaría todo "esto va a ser un infierno de cosa" pensó. En ese momento estaban llegando a su isla los representantes Kattagaria de los Where-hunters, los Arcadios como siempre llegaban juntos, así que tendría que esperarlos un poco mas, se dirigió al salón donde él celebraba las reuniones del Omegrion con los regis de cada raza, esa era una reunión de costumbre, quería terminar con ella rápido para poder ir a ver a Vanessa y decirle que se fuera o sino la sacaría de su isla a la fuerza, pensó en eso toda la reunión, al terminar espero a que todos se fueran para ir a buscarla, aunque sabia donde estaba y se podía aparecer prefirió ir caminando, no quería asustarla.

Ando hasta la costa que estaba frente a la habitación donde había dejado a Vanessa, la vio parada frente al mar, las olas lamian suavemente sus pies, el borde de su vestido le movía al compas del agua, se veía etérea y seductora. La recordó con el traje de neopreno que se ajustaba a todo su cuerpo como una segunda piel, la quiso tener sobre él… Ella notó su presencia y se volteo para mirarlo, al hacerlo el chitón se enrosco en su cuerpo, no lo pudo evitar y se puso duro por ella.

Vanessa se giro para ver al hombre mas perfecto que pudiera haber en el mundo, no es que ella nunca hubiera visto a hombres atractivos pero él era mejor que cualquier otro, estaba vestido con unos pantalones claros y anchos y una camisa manga corta negra toda abierta, mostraba un abdomen súper definido con ocho marcas del pecado, vio sus brazos y los reconoció aún sin tocarlos, esos eran los brazos que la habían llevado hasta ese lugar, tenia el cabello un poco maltratado por el sol era marrón chocolate, largo hasta los hombros y amarrado en una coleta, sus ojos eran un sueño de color violeta tan obscuro que un humano podía confundirlos con negro, en resumen él era perfecto. Mientras ella lo veía él le tendió la mano.

Disculpa pero tengo problemas con tocar a las personas – Se excusó Vanessa

¿T.O.C? – Le preguntó él

Sip, algo así – dijo ella sonriéndole con culpa, la verdad es que prefería no tocar a las personas por respeto a su privacidad, si lo tocaba vería su pasado, presente y futuro, al estar muertos, realmente no quería imaginar que vería en el futuro.

¿Caminamos? – Le pregunto él haciéndole un gesto con la mano, ella sonrío y le siguió – Dime ¿Cómo llegaste hasta aquí? – pregunto él sin mirarla

Asesinato culposo en un bote para turistas – Dijo ella sin dudar, omitiendo el detalle de que fue su madre quien la tiro del bote

¿A quien mataste? – preguntó él con curiosidad

A nadie, a mi fue a quien mataron – Dijo extrañada – sino no estaría aquí ¿no?

Realmente no, si estuvieras muerta no podrías estar aquí

¿Estas de broma verdad? No hay un lugar como este en toda la tierra, créeme ya me cercioré, no me puedo comunicar con nadie desde aquí

Por supuesto que no te puedes comunicar desde aquí con nadie, estamos fuera de toda señal telefónica – dijo él en tono burlón – a demás ¿de donde sacaste un celular? En tu traje de buceo no entraba nada mas que tu

Vanessa se detuvo, ¿Cómo se atrevía él a hablarle así acaso no sabia quien era ella?, seguro era un tipo rico que solo daba ordenes a los sirvientes y no tenia ni un solo amigo en el mundo, pero con ese carácter entendía porque nadie le querría hablar. Molesta y ofendida dio media vuelta y comenzó a caminar hacia su habitación.

Savitar no tuvo tiempo para detener a Vanessa cuando comenzó a caminar de regreso por donde habían venido, iba con una rapidez casi sobrenatural, ¿que poderes tenía ella? Y ¿de quien era hija? El sentía que era una diosa pero todavía no la podía ubicar en ningún panteón y era extraño que siendo ella una diosa él no la conociera. Fue tras ella, la alcanzo en la fuente que estaba frente a su habitación, para detenerla la agarro del brazo desnudo, en el momento en que sus pieles se tocaron ella se quedo quieta y su cara quedo en blanco por unos segundos, al reaccionar, se soltó de su agarre y siguió caminando, sin voltear a mirarlo cerró la ventana y corrió las cortinas quedando oculta de su vista.

Savitar trato de ver lo que estaba pensando y para su sorpresa no pudo, hasta ese momento él no había notado que no podía ver que era lo que pensaba, ¿Qué pasaba con esta mujer que no podía ver sus pensamientos? Eran muy pocas las criatura a las que el no podía leerles los pensamientos y él estaba seguro de que ella no era uno de esos pocos. Simi apareció tras él muy alegre, se volteo para verla con una sonrisa.

Hola pequeña ¿Qué te trae por aquí? – pregunto a Simi

Akri Sav, Akra Tory pide que por favor tengas esto – dijo entregándole un paquete pequeño y envuelto en cuero – y pide que no lo abras hasta que sea el momento indicado

¿Y cual es ese momento? – dijo ante las extrañas palabras de Simi

Cuando quieras que nada se detenga – dijo ella, su sonrisa se amplio y se fue

Las estupideces proféticas lo irritaban profundamente, aunque debía admitir que él mismo las había utilizado varias veces. Sacando de su mente el mensaje de Simi decidió hacerle frente al problema femenino que tenía en una de sus habitaciones, toco el vidrio de la ventada lo más suave que pudo para no irritarla más, realmente tenia un problema de T.O.C grabe al ponerse así con solo un rose y ahora él se veía afectado ante eso ya que lo que mas quería era poseerla sin nada más que su belleza. La ventana perdió la tranca y se abrió un poco, agradecido de no tener que abrirla a la fuerza entró en la habitación. Vanessa estaba sentada en un diván junto a la cama, estaba muy rígida y parecía que tuviera un serio dolor de cabeza.

¿Te encuentras bien? – pregunto Savitar tratando de alivianar su expresión

¿Qué tanto sabes de mí? – preguntó Vanessa ignorando su pregunta

Se que te llamas Vanessa y que eres una diosa – respondió él sin dudar

No te creo Savitar, debes saber más – dijo ella con expresión de reproche

Es la verdad, no tengo porque mentirte – dijo él indignado – mejor respóndeme tu algo ¿De que panteón eres? Y ¿Por qué no tenia idea de tu existencia?

No tengo panteón definido, y no sabias nada de mi porque naci sin habilidades, las desarrolle mucho después y una de las bendiciones de mi madre fue tener la capacidad de esconderme de los demás seres sobrenaturales para que no me asesinaran

¿Por que no perteneces a ningún panteón? - pregunto Savitar tratando de saber de quien era hija

Por que mi madre es de un panteón y mi padre de otro - dijo ella cortante reconociendo sus intenciones

¿De verdad mujer?, ¿Es que no puedo obtener una respuesta completa de tu parte? - preguntó él irritado

Debes hacer una pregunta completa para recibir una respuesta completa

No juegues a la inteligencia conmigo - dijo Savitar caminando hacia ella con la actitud mas amenazadora posible

Y tu no juegues al "macho alfa te va a cazar" - dijo ella levantándose del diván, esto le hiso gracia pero se negó a sonreír ante su respondona manera de enfrentarlo - ¿Que quieres saber? ¿Quienes son mis padres? mi madre es Selkis(1) y mi padre Vali(3) - dijo ella en tono irritado

Ahora él entendía porque no tenia panteón, una mescla entre dos razas de dioses tan distintas era algo explosivo y con ese carácter tan temerario, atreviéndose a hablarle así sin temor a morir, le daba mucho en que pensar. Su rostro era pura furia, él no se había equivocado en la primera impresión que había tenido de ella, era muy bella y tenia un carácter de los mil demonios, esto le agradó ya que él disfrutaba muchísimo jugar con demonios irritados. Tratando de sondear que tan lejos llegaba su mala actitud como para seguir hablándole así, le pregunto:

¿Sabes quien soy? - ella asintió - hablándome en ese tono ¿no temes morir?

Primero no eres mi madre y ¿Por qué temería? - dijo ella encogiéndose de hombros - ¿Recuerdas que me tocaste? al tener contacto físico con cualquier criatura, veo su presente, pasado y futuro.

Savitar sintió la sangre drenarse de su rostro ante la noticia de sus poderes, no podía ser que por una pequeña equivocación ella conociera todos sus demonios internos, tenia que saber hasta donde llegaban sus poderes.

¿Qué alcance tienen tus poderes? - le preguntó Savitar con una expresión preocupada

Como Chthonian deberías de saberlo ¿o me equivoco? - le pregunto ella, lo sintió ponerse incomodo con su pregunta y decidió que no quería conocer su respuesta -Depende de cuanto tiempo toque a la persona, si es un momento solo veo sobre la intenciones de ese momento – al decir eso vio el alivio en sus ojos ¿Qué era lo que ocultaba del mundo para ponerse nervioso ante sus poderes?

¿Qué viste sobre mí?

Vi como me encontraste en la playa, vi tu interesante reunión, por ella supe quien eras – omitió el deseo que él sentía por ella y el que ella sentía por él – también vi como me vas a pedir que me esfume de tu isla y te digo algo amigo, mi respuesta es no, me niego a irme de aquí.

Debes irte, no deberías estar aquí

Oblígame o no me iré – dijo cruzando los brazos sobre el pecho

¿Por qué no quieres irte?

Porque me vas a necesitar

Yo no necesito a nadie – dijo Savitar arrogante

Si, lo se - dijo Vanessa dirigiéndose hacia la puerta de la habitación – pero igual me quedo. Ahora si me disculpas, voy a conocer el lugar

Ok, puedes quedarte – dijo Savitar con expresión sombría – pero tengo normas en mi territorio, hay lugares a los que no puedes ir y por ningún motivo puedes interrumpirme en mis horas de surf, lo digo en serio.

¿Cómo voy a saber a que lugares no debo ir? Y no te preocupes, no te voy a interrumpir con el surf, igual no me gusta la playa.

¿Estas loca? El mar es lo mejor que le puede suceder a seres como nosotros – dijo Savitar con una expresión que le dejaba muy claro que tenía serias dudas de su salud mental

No me mires así - dijo Vanessa señalándolo con el dedo – y no has respondido mi pregunta, ¿Cómo voy a saber donde no puedo ir?

Te daré un recorrido por el castillo – dijo Savitar acercándose a la puerta de la habitación, abriéndola hizo una reverencia y pregunto – ¿me acompañas?

Savitar no podía creer que estuviera mostrándole su hogar a alguien que no conocía, una persona a la que no podía siquiera leer lo que pensaba, alguien que no sabia si era enemigo o aliado. Ella tenía el cabello negro y largo, su piel era de un sutil color canela, sus ojos eran color caramelo y su cuerpo tenía las proporciones perfectas, la obra de arte que ella representaba era perfectamente terminada con unos labios que pedían a gritos ser besados y él quería responder a ese llamado, quería tocarla y hacerla suya pero no podía, jamás podría tocarla, no con esos poderes que pondrían al descubierto su pasado y con él heridas que no quería volver a tocar. Savitar la llevó a la biblioteca junto a su estudio, él abrió la puerta y la dejo entrar, la expresión de su rostro lo divirtió, veía a los libros como presas a devorar, curvando solo la comisura de sus labios le preguntó:

¿Por qué esa cara?

Es gracias a mi tío Thot(3) - dijo sonrojada por su pregunta, a Savitar le pareció adorable - mientras crecía me dejo estar mucho tiempo con él y aprendí a amar y devorar escritos de todo tipo, las bibliotecas son un lugar sagrado para mi debido a eso

Luego de la biblioteca le indicó donde estaba su estudio y siguieron hasta el balcón desde donde se veía la sala principal, bajaron hasta ella y fueron hasta una de las salas favoritas de Savitar que era su museo personal de la historia del surf, tenia tablas de todos los estilos y épocas, eso era algo que él nunca le había mostrado a nadie, todos sabían que él vivía para el surf, lo que no sabían era desde cuando y esta habitación revelaba esa información. Ella paseó por la habitación sin hacer comentarios, solo admirando cada una de las piezas que estaban en la habitación, en la mitad del recorrido por la sala lo miro con cara de poker y siguió viendo las cosas, Savitar quería saber que sucedía en su cabeza, seguramente estaría burlándose de él por ser un cobarde y preferir el surf que afrontar los cambios que producía al destino del mundo. Cuando ella termino de ver siguieron el recorrido por interminables números de salas de estar, cuando llegaron de nuevo a su habitación ella ya tenía una imagen clara de por donde podía y por donde no podía ir, las playas estaban todas a su disposición con tal y no lo molestara cuando estaba surfeando.

Una ultima cosa – dijo Savitar antes de irse y dejarla sola – cuando estemos en las reuniones del Omegrion lo mejor es que permanezcas aquí

Esta bien – dijo Vanessa, cuando Savitar se estaba retirando ella lo llamo y dijo – gracias

¿Por que? – pregunto Savitar desconcertado

Por no asesinarme al negarme a salir de tu isla – dijo ella con una sonrisa antes de entrar en la habitación y cerrar la puerta

Savitar seguía desconcertado por sus palabras, sabía que debía sacarla de allí como fuera, pero una parte de él se negaba a hacerlo, no sabía porque pero él realmente quería tenerla en su isla así fuera para saber que no estaba solo rodeado de demonios y animales llorones.

Vanessa se quedó sola en el cuarto pensando en el recorrido que Savitar le había dado por su castillo, por lo que ella sabía, nadie nunca había podido hacerlo, "Savitar es peligroso" le había dicho su padre una vez, ella solo había escuchado malas referencias sobre él, aún así Savitar no la había matado, ella seguía viva y en su isla, ya había conocido parte de su hogar y él le dio el permiso de salir de la habitación y pasearse sola por allí, confiando en que no iría a las zonas que estaban prohibidas para ella, Savitar sabía que si ella quisiera podría infringir sus normas e ir donde él no la quería, él no lo sabría ya que ella estaba oculta para sus poderes, Vanessa se sintió especial al saber que Savitar confiaba en ella, jamás había querido traicionar a nadie, por eso ella había sido lastimada muchas veces, pero eso él no lo sabia y por eso ella quiso confiar en Savitar, ella quería agradarle y quería que él pudiera notar que podía seguir confiando en ella.

Con ese pensamiento decidió ir a la biblioteca y revisar algunos libros, al llegar escogió unos y se sentó en un cómodo sofá color borgoña con adornos en oro cerca de la ventana, por donde se veía la silueta de Savitar sobre una tabla de surf esperando eternamente la ola perfecta, la visión le trajo a la mente un pensamiento extraño, ella quería ser esa ola, ella quería ser el mayor reto de su existencia y también quería que él fuera el reto de la suya propia, quería poder acompañarlo el resto de su infinita vida, "deja de pensar estupideces", se dijo a si misma, sabía que eso no era posible, sabía que Savitar solo la dejaría estar en la isla pocos días para no arriesgarse a que se rosaran de nuevo y tuviera que matarla por descubrir cada uno de sus secretos, secretos que ella sabía podían destruir tanto a los humanos como a los dioses, y sinceramente ella no quería arriesgar a su alocada familia solo por un capricho.

Comenzó a leer, como siempre le ocurría cuando estaba en las bibliotecas, se le fue el tiempo tan rápido que no lo notó, el sol nunca se puso y siempre le dio la iluminación perfecta para disfrutar su lectura sin tener que parar, solo se escuchaba el mar y el pasar de las hojas de los libros, de ves en cuando se escuchaba un ave pasar sobre sus cabezas, el momento era poesía para Vanessa, estuvo tan concentrada en la lectura que no notó cuando poco a poco se fue acostando cada ves más en el sofá y al cabo de infinitas horas se quedó dormida.

Savitar estaba saliendo del agua, por lo pronto no habrían olas decentes que montar, estaba sorprendido de lo bien que Vanessa había acatado sus normas y no lo había molestado mientras estaba en el agua y tampoco había intentado colarse por zonas del castillo que él le había indicado como prohibidas para ella. La confianza era algo que en él escaseaba y por lo tanto no la daba fácilmente y en las últimas horas de surf se había reprochado por dársela a ella que era una total desconocida para él, se alegró de que ella no hubiera traicionado su confianza, así no había quedado como un idiota ante si mismo y ante ella como un débil al que jodían por estar confiando en la vida y en los demás, él sabía que la vida no era justa y con él siempre había sido una gran perra, se secó y cambió la ropa con sus poderes y se dirigió a su estudio, al estar frente a la puerta notó que la puerta de la biblioteca estaba entre abierta, sonrió ante el recuerdo de la expresión de Vanessa al entrar en esa sala, seguro no se había podido resistir a la tentación de tantos libros juntos.

Decidió entrar a ver que hacía y preguntar si necesitaba algo, al abrir la puerta se sorprendió de verla dormida sobre un de los sofás, se acercó a ella procurando hacer el menor ruido posible, lo cual era sencillo debido a que estaba descalzo. Vanessa era una visión ante sus ojos, dormida sobre el sofá parecía la obra de arte mas perfecta jamás creada, el color borgoña contrastaba con su piel, el verla así le recordó cuando la encontró en la playa y el porque no la había sacado de la isla sino que la había llevado dentro de su castillo. Savitar sabia que debía de sacarla de allí, ella era un riesgo muy grande para él, si llegaba a tocarlo y descubría las sombras de su pasado, todos por los motivos por los que él se había ido del mundo a su isla iban a ser pocos frente a lo que iba a suceder, y sinceramente él no quería joder el mundo.

Caído al lado de Vanessa estaba un libro, con una escritura tan antigua que la humanidad nunca había conocido, era la escritura que se utilizaba en el tiempo en que el mundo solo estaba poblado por los dioses. Él conocía muy bien ese libro era la historia del nacimiento de su raza, allí se contaba el porque ellos habían nacido y como fue que sucedió la guerra entre su gente, eso era algo que él guardaba para no olvidar de donde había venido, que no era totalmente inmortal y que también debía respeto y obediencia a alguien, se pregunto desde que hora estaba ella dormida allí y decidió llevarla a su habitación, se freno un poco de tocarla debido a que ella podía ver su vida con el contacto de su piel y recordó que ya la había cargado una vez y no había pasado nada ya que ella estaba inconsciente, así que con confianza la levantó y la llevo, el ligero peso de su cuerpo en sus brazos lo relajaba mas de lo que era conveniente, al llegar al cuarto y dejarla sobre la cama ella suspiró y murmuró "Savitar", el sonido de su voz diciendo su nombre, sin temor ni cautela sino con... ¿cariño era eso? lo conmovió.

Vanessa sintió cuando Savitar la levantó del mueble y la llevaba a algún lugar, con el toque de su cuerpo, comenzó a soñar una época anterior a ella, una época manchada con sangre y dolor, una época en la que estaba un Savitar mucho mas joven, la visión de ese Savitar la entristeció, era la época que describía el libro que había estado leyendo, y todo era mucho peor de lo que se podía haber imaginado.

CONTINUARÁ... xDDDD

-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-

1 Selkis: nombre griego para la diosa egipcia protectora de la magia, el calor del sol y la unión conyugal en cuanto al amor.

2 Vali: Dios nórdico hijo de Odín y Rind, osado en la batalla y de gran puntería.

3 Thot: Dios egipcio protector de las bibliotecas y creador de la escritura egipcia.