CAPITULO 3

A solas

- Tía Set - le hace señas Haruhi señalando a Haruka dirigiéndole una sonrisita cómplice. La pelinegra le responde con una señal de que guarde silencio. Por mientras Hikari observaba atentamente a Michiru con la boca abierta, exactamente con la misma expresión que traía su tía. Al finalizar la pieza los ojos de Hikari se iluminaron y se dibujo en su rostro una enorme sonrisa. Haruka por su parte aún seguía embobada por lo que acababa de ver. Michiru saludó a los presentes e indicó que volvería en breves instantes. Bajó del pequeño escenario y se acercó a la mesa donde se encontraban. Hikari estiró sus manos hacia ella y ésta se acercó para tomarla en brazos, dejó su violín encima de la mesa y tomó a la niña que pareció perder un poco el entusiasmo. La violinista le dirigió una sonrisa a la rubia y ésta le correspondió de la misma forma.

- ¿Que te pareció? -

- fascinante, muchas gracias. - respondió con total sinceridad.

- ¿a ti te gusto? - le preguntó a la pequeña que estiraba sus brazos hacia el instrumento - a ti creo que te ha gustado otra cosa - rió hablándole a la pequeña rubia - ¿Me haces un espacio? - Haruka asintió y colocó una silla que estaba a sus espaldas entre ella y Setsuna.

- Gracias por la agradable sorpresa, estuviste fabulosa. No sabía que tenías estos talentos. -

- Bueno, tengo muchos talentos que aún no has descubierto - respondió con una insinuante sonrisa -

- Bien bien, ¿quien quiere un helado? - preguntó Setsuna a las niñas viendo para que lado iban las cosas. Ambas respondieron positivamente a coro - Bien, tía Set, las llevará de paseo el día de hoy y luego iremos a lo de mi mami, ¿Les parece? - las niñas respondieron entusiasmadas con una sonrisa. Haruka comenzaba a entender el juego que habían planeado entre todas.

- ¡Vous pouvez réussir mademoiselle Michiru! - la alentó Haruhi al despedirse -

- Merci beaucoup ma petite etoile - respondió besandole la frente -

- Adiós - saludó a la corredora con la mano, la rubia frunció el ceño.

- Que poco efusiva eres con tú tía - la niña rió y se alejó del lugar de la mano de Setsuna. Haruka se quedó un momento en silencio mirando sus manos.- ¿Así que tenían todo planeado? - Michiru se limitó a sonreír.

- ¿No te gustó? - Ella levantó la mirada dedicándole una sensual sonrisa.

- Por supuesto que si. Aunque estoy sorprendida. -

- ¿Por qué? Si no te invitábamos a salir con Haruhi, quien sabe cuánto tiempo más tendría que haber esperado.

- Bueno, es que... -

- No te preocupes, no tienes que explicar ni decirme nada. Ahora te quedarás aquí unos momentos mientras yo termino con la actuación y luego tomamos un café más tranquilas.

- Te observaré gustosa - respondió con coquetería mientras la violinista tomaba su instrumento de sobre la mesa mirándola sensualmente por encima del hombro, le guiña un ojo y se retira nuevamente hacia el costado del escenario. Le hace una seña con la mano al caballero del piano y éste asiente con la cabeza. Se queda de pie unos momentos y nuevamente se sube al escenario. Primero interpreta unas melodías junto con el caballero. Acto seguido él se retira. Veinticinco minutos después Michiru se despide del publico con una sonrisa entre aplausos y demostraciones de cariño. Haruka se puso de pie y la espero con la mano extendida. Al llegar a ella la rubia toma su mano y la besa.

- Quisiera hacer otra cosa, pero me temo que sea incorrecto en éste lugar. - Dice la rubia con galantería.

- ¿entonces dónde crees que sería correcto hacerlo? - responde trando en su juego.

- No se si sea correcto, pero sé que debería ser en un lugar más intimo - continúa -

- Bien Haruka Tenoh, soy toda tuya. Llévame a donde tu prefieras. -

- En otra circunstancias quién sabe lo que te hubiese dicho - bromeó la rubia - agradece que soy una mujer de familia ahora. - La peliverde sonrió.

- No se si agradecer o maldecir lo que acabas de decirme - la rubia se encogió de hombros sin dejar de sonreír. Le parecía un tanto extraña la situación, aunque no podía negar que se había sentido atraída por semejante belleza de mujer. Michiru se alejó para buscar su bolso. Mientras la observaba sacó su cartera y dejó dinero encima de la mesa. Por más que la observaba no podía dejar de pensar en que era increíble que fuera del mismo bando suyo. Se sonríe aún incrédula del circo que habían armado y del que hasta Haruhi había participado, si mal no había entendido, también le había deseado suerte. ¿Qué pensaba esa niñita?

- vamos - susurró suavemente en su oído. La rubia sintió como una corriente eléctrica le recorría la espalda -

Asintió por inercia aún intentando creer que todo aquello estaba sucediendo realmente.

Ambas salieron del café en silencio. Al volver al auto el juego de miradas y coquetería continuó sin palabras, Michiru al igual que la Haruka estaba cumpliendo un sueño encontrándose en ésa situación con ella.

- ¿A dónde me llevarás? - preguntó intrigada.

- A mi departamento - respondió con una sonrisa - Eso si, no se cómo estará, hace tiempo que no voy. Así que te pido disculpas adelantadas.

- No te preocupes, sea como sea de seguro será más ordenado que el mio.

Al llegar al edificio, la rubia detiene el coche y se sienta de costado, pasa el brazo por detrás del asiento de ella y se queda observándola. Michiru aún mira hacia adelante.

- ¿Qué? - pregunta con una sonrisa -

- Eres hermosa - le dice sin dejar de observarla. Ella se vuelve para verla sin dejar de sonreír.

- Tú también lo eres - responde acariciándole la mejilla - realmente te admiro Haruka.

- ¿Por qué? - se sorprendió -

- Por muchas cosas, pero quisiera hablar contigo en un lugar más cómodo y mas intimo. ¿Te parece?- La rubia se decepciono un poco pero aceptó la idea.

- Como tú digas. - salió del autoy le abrió la puerta nuevamente, le tendió la mano a la violinista para ayudarla a descender.

Caminaron en silencio hacia el departamento 212. Michiru la seguía ansiosa intentando ocultar su nerviosismo. Abrió la puerta y con un gesto de la mano la invitó a pasar y encendió la luz dejando ver el lujoso y bien amueblado departamento. La profesora comenzó a recorrerlo sorprendida, no esperaba encontrarse en una simil suite presidencial de hotel 5 estrellas. Estaba decorado en la gama del color escarlata y el dorado. Cualquier mujer podía sentirse como una reina rodeada de muebles de roble y pisando la enorme alfombra persa que decoraba discretamente el piso.

- esto es hermoso - exclamó maravillada - Haruka sonrió y se rasco la cabeza mirando hacia otra dirección -

- Hacía mucho que no venía aquí. - comentó

- Puedo imaginar para que lo utilizabas antes - susurró la violinista mientras bordeaba el juego de sillones con sus dedos. Haruka seguía sin dirigirle la mirada. La peliverde la observó y se extrañó, estaba segura que no era la forma en que se comportaba cuando se encontraba con una mujer a solas. Se acercó a ella lentamente y la abrazó por detrás rodeandole la cintura. Haruka se estremeció, pero algo la inquietaba. Michiru lo intuyo y se dio la vuelta para tenerla de frente y la observo interrogándola con la mirada.

- ¿Qué pretendes? - le preguntó con seriedad la rubia -

- ¿A que te refieres? - respondió desconcertada -

- A todo ésto que han hecho, hasta Haruhi se vio involucrada. - Michiru le sonrió.

- ¿De qué tienes miedo? -

- De nada – dijo mirando hacia otro lado - solo me preocupa la niña.

- Bien, te contaré cómo fue que tu sobrina fue participe de ésto, así te quedas tranquila y te das cuenta de que ella es más observadora e inteligente que tú y que yo juntas. - Rió. Haruka abrió enormes los ojos. - Tú siempre me has atraído, desde que te vi una vez en una revista me llamaste la atención. - le acarició el cabello mientras observaba sus labios. - Sabía que eras amiga de Set, pero jamás me atreví a que nos presentara. Por que tenía miedo, te soy sincera, de que solo me usaras para divertirte como has hecho con muchas otras antes que yo. Siempre has sido. ¿Cómo decirlo?... Mi amor platónico. Tú, una mujer rica, exitosa e increíblemente atractiva y yo, una maestra de música, común y corriente...

- tú no eres común y corriente - intervino pero la peliverde la calló con un gesto de su mano.

- Nunca me atreví a acercarme a ti, por todas las cosas que decían y hasta Setsuna me confirmaba cuando se quejaba de que eras demasiado mujeriega. - bajó un poco el tono de voz y se acercó a ella para sentir el calor que desprendía su respiración - Tenía miedo de salir lastimada. Por que, para serte sincera Haruka - dijo acercándose aún más a ella - Realmente estoy muy interesada en ti. - La corredora se quedó callada y sorprendida ante las declaraciones de la profesora. - Cuando sucedió aquella tragedia, Setsuna me dijo que estabas realmente destrozada, y que te quedarías a cuidado de las niñas, pero que no tenías a nadie en quien apoyarte. Eso me causo mucha tristeza y le pedí por favor a Set que me dejara ayudarla a cuidar a las pequeñas junto con ella. Aquel día, cuando te vi por primera vez, supe que quería, definitivamente, estar contigo. El verte tan sola, tan desanimada, tan sensible. Sólo sentía deseos de abrazarte - apoyó la cabeza en su pecho y la abrazó con fuerza por unos momentos. Luego de unos instantes se separó un poco de ella. - De todos modos, te contaré que hace unos meses cuando Hikari comenzó a ir al instituto y tú las empezaste a llevar. Te observaba día a día e intentaba conversar contigo para acercarme a ti. Cuando te alejabas y me quedaba con las niñas, pensaba en ellas y en lo difícil que sería para tí manejar todo ésto sola. - Haruka la observaba atónita. La violinista sonrió y continuó con su relato.

- Un día estaba en el recreo sentada a un costado del patio viendo a las niñas y Haruhi se acercó a mi y me dijo:
"Mademoiselle Michiru, ¿está triste?", me causó ternura, ella es exactamente igual a ti. Es tu versión en miniatura. Los mismos ojos, la misma mirada y tus mismos gestos. - sonrió - Le respondí que no se preocupara y luego me soltó "¿está enamorada?" yo le sonreí y le contesté que si, pero que lamentablemente la persona de la que lo estaba seguramente no me haría caso. Para mi sorpresa Haruhi me rebatió con un "Está enamorada de mi tía Haruka ¿Cierto?"

- ¿De verdad te preguntó eso? - inquirió sorprendida la rubia. Michiru asintió con una ruborizada sonrisa.

- Me puse de todos colores y aunque intenté negarlo ella comenzó a reír y a saltar contenta. Me dijo "Lo sabía, porque siempre se queda viéndonos cuando nos vamos, pero ¿le digo algo? usted también le gusta a mi tía Ruka" Le sonreí y le pregunté por que lo decía me respondió "Ella siempre se queda viéndola hasta que entra de nuevo al instituto y cuando usted ya no se ve recién partimos. Sé que usted le gusta." intenté explicarle que con todas las cosas que tendrías para hacer seguramente no tendrías tiempo para nadie y me contestó. "Ella cree que no la vemos, pero todas las noches llora cuando nos quedamos dormidas, se que se siente muy sola" - Haruka se ruborizó y sintió pena de que sus sentimientos hubieran quedado al descubierto frente a sus sobrinas. De seguro se preocupaban por ella. - "¿Usted la quiere de verdad?" me preguntó y yo asentí con una sonrisa "¡Que bien entonces serás mi nueva tía" empezó a saltar y a sonreír Yo le advertí que no se ilusionara, por que tú jamás me harías caso. Pero ella me dijo que tenía un plan. Debo admitir que yo lo perfeccione. Y que Set me apoyó. Así que estuvimos esperando todas éste viernes para que yo pudiera tener la oportunidad de estar a solas contigo y hacer esto. - concluyó para luego besarla suavemente en los labios. Haruka se quedo inmóvil aún procesando todo lo que ella acababa de decirle. La violinista rodeo con sus brazos el cuello atlético de la corredora - No me importa si no quieres estar conmigo ésta noche, o si prefieres hacerlo y luego no volver a verme. No me importa lo que pueda pasar mañana mientras pueda tenerte conmigo aunque sea unos instantes. He esperado mucho tiempo por esto. - La rubia le sonrió y la tomó por la cintura.

- ¿Es realmente cierto lo que me estás diciendo? - no podría explicar con precisión las sensaciones que le produjeron aquellas palabras. Pero había despertado dentro suyo algo maravilloso. Se sentía tan feliz como nunca antes. La peliverde le sonrió y Haruka se acercó lentamente a sus labios y se fundieron en un dulce y delicado beso.

- Esto es realmente un sueño. - dijo Michiru con emoción volviendo a besarla fugazmente, le parecía increíble el tenerla frente a ella, observándola con aquellos ojos verdes que tanto había soñado. Dedicándole una de las sonrisas que tantas veces la habían hecho suspirar. Era ella, toda ella la mujer de sus sueños. -

- Hagamos de cuenta que es un sueño entonces. - propuso la rubia levantándola para sostenerla en sus brazos. Michiru se sorprendió ante el acto y luego se aferró a ella. - Te llevaré como a una novia en su noche de bodas a nuestro cuarto. ¿Te parece? -

- Oh, ¿entonces soy tu novia?, o mejor dicho ¿tu esposa? - preguntó juguetona mientras era depositada suavemente en la cama.

- No tengo mucho de conocerte pero no me molestaría tenerte cada día y cada noche en mi vida... y en mi cama – susurra con voz ronca. La violinista no pudo soportar los encantos de la rubia y la tomó de la nuca para acercarla a ella uniendo sus labios en un apacible contacto, había besado tantas veces antes, pero nunca había conocido besos tan dulces como los suyos. Embriagándose de su sabor, comenzaba a sumergirse lentamente en un mar frenético de sentimientos, incrementando su ansiedad, como si una sed insaciable la embargara. Comenzó a recorrer con sus manos el cuerpo fornido de la corredora y la despojó de su chaqueta, sonrió al ver la predisposición de la rubia para desvestirse y luego empezó a quitarle la camisa.

- ¿Crees que sea un comienzo correcto? - preguntó la rubia.
- Cualquier comienzo mientras sea contigo será correcto – responde ella volviendo a besarla.


Bonjour! Aquí mariel dejandoles un capitulo

que llegara hasta donde ustedes quieran que llegue jajajaj

No le queda mucho mas a ésta historia asi que espero que la disfruten.

Sé que es cortito pero es que no se hasta donde llevar ésta escena por el tipo de historia que es.

mil saludos y gracias a todos los que leen ésta y todas mis historias.

Si les gusto, o no. Dejen su review n_n

pd: si alguien se preguntó que se dijeron Haruhi y Michiru sería algo asi:

- ¡usted puede lograrlo Señorita Michiru! -

- Muchas gracias mi pequeña estrella. -