Al ritmo de su escoba

Discleimer: "Kiki, entregas a domicilio" no me pertenece, es una de las películas de los genios del estudio Ghibli; así que no me demanden por utilizar sus personajes, esto lo hago sin fines de lucro y solo por entretención personal.

Entrega I: Cumpliendo promesas

"Miau, miau" fueron los insistentes maullidos de sus gatos negros esa mañana y lo que hizo que, finalmente se despertara.

- Esperen un momento, ya les prepare el desayuno- les dijo con voz somnolienta la niña de 13 años que se encontraba en su cama cerca de la ventana.

Desperezándose un poco la jovencita se incorporo del lecho, se calzo sus viejos zapatos y se puso su tradicional traje negro que demostraba su estatus de bruja en entrenamiento. Ya vestida, cepillo sus castaños cabellos en la ventana como lo hacía todos los días y los ato con su cinta roja. Finalmente se dirigió a la cocina de la panadería donde Osono-san, su esposo y su bebe recién nacido, ya comenzaban el día.

- Buenos días, Kiki- saludo la amable panadera- ¿Podrás hacernos huevos revueltos para el desayuno?- pregunto mientras se dirigía al interior de su casa, para cambiar de ropa a su hijo.

- Buenos días, Osono-san- respondió Kiki- no hay problemas, huevos revueltos. ¿Puedo sacar un poco de leche para darle a Jiji y a Susu?

- Claro- fue el grito apagado desde la casa.

Kiki se tomo la palabra y sirvió el platillo de leche a los gatos, para luego preparar el desayuno de los tres comensales. Cuando ya todos estuvieron en la mesa, la dueña de casa le consulto:

- ¿Vas a salir en tarde?

- Si- fue la respuesta afirmativa de la niña mientras se tomaba el último sorbo de su té- tengo una entrega especial que, tiene que ser entregado hoy.

Ya terminado el desayuno, la bruja se dedico a sus labores habituales, hizo el aseo de su habitación y ayudo en la panadería hasta que el ajetreo normal de la mañana se apaciguo. Ya estaba tranquila en el mostrador, esperando que pasara la hora, cuando sonó la campanilla de la entrada.

- Buenos días, Kiki- saludo el recién llegado, un muchacho de su misma edad que llevaba lentes sobre sus ojos negros- vine a preguntarte si te apetece dar un paseo por la playa esta tarde.

- Buenos días, Tombe- respondió la niña, para después responder apesadumbrada- me encantaría, pero tengo una entrega que me tomará toda la tarde.

- ¡Que lástima!- exclamo Tombe con tono decepcionado, pues hacia mucho tiempo que no pasaba un tiempo a solas con la joven bruja.

- Si, es una pena pero si tienes tiempo, podemos ir mañana- propuso Kiki con una mirada esperanzada, esperando una respuesta.

- Mañana no tengo planes, así que esta bien- respondió el chico satisfecho con el trato- entonces nos vemos mañana Kiki- se despidió Tombe mientras salía y tomaba el camino para volver a su casa, o eso esperaba Kiki.

Muy pronto el reloj de la tienda marco la una de la tarde, entonces la brujita se dirigió a su cuarto y almorzó algo ligero. Cuando hubo terminado tomo un pequeño paquete, previamente dispuesto para esa entrega, y se despidió de Osono-san, tomo la escoba que recientemente había confeccionado con sus propias manos y salio volando en dirección a la ciudad. Su viaje fue relativamente corto, debido a que la escoba se deslizaba ágilmente por las corrientes de aire que proliferaban en la zona y, a que ella conocía perfectamente a donde se dirigían. En cerca de 10 minutos, llego a su destino –una casa de ladrillo, de grandes dimensiones y con un antejardín muy bien cuidado- y en la puerta la recibió una anciana de vestido rojizo.

- Kiki, bienvenida- la saludo la mujer, mientras le hacia pasar al interior de la gran construcción- la señora te esta esperando- explicó

Kiki se adentro con la confianza de quien a visitado la casa muchas veces antes y se dirigió al salón donde suponía encontraría a su anciana amiga, allí la vio, pero rodeada de todos sus familiares, gente que vestía muy elegantemente, lo que provoco en la joven bruja un golpe de vergüenza, haciendo que esta se sonrojara.

- Señora, ya llego Kiki- anuncio la mujer que la había recibido.

- Gracias, Barsa- le contesto la anciana, mientras se acercaba a la niña afirmándose de su fiel bastón- me alegra que vinieras Kiki

- Le traigo un paquete, encargado al servicio de entregas, Madame Dora- dijo la jovencita en tono serio, saludando con una torpe reverencia- es de parte de la bruja Kiki que le desea que pase un muy feliz cumpleaños- explico, mientras una sonrisa traviesa asomaba por sus labios, y le extendía el pequeño paquete que había llevado con sumo cuidado todo el camino.

Madame Dora, gratamente sorprendida, recibió el presente y después de tener la aprobación para abrirlo se encontró que adentro se hallaban dos guantes de cocina de confección bastante sencilla, pero eran cómodas y de buena calidad.

- Espero que le guste- explicó Kiki- lo hice yo misma.

- Son regalo precioso, gracias- dijo la Madame- ahora ven a comer con nosotros, eres una invitada muy especial en esta fiesta.- dijo la señora mientras se apoyaba en su bastón y les presentaba a sus familiares, que realmente eran bastantes.

Notas de Autoras:

Gea: lo prometido es deuda…

Isis: Aquí esta el primer capitulo de un nuevo fic

Menthis: esta vez es de un fandom bastante modesto, "Kiki, entregas a domicilio"

Danna: este fic tendrá como máximo 11 capítulos, que esperamos que disfruten

Isis: junto con este subiremos el segundo, pero…

Gea: … desde el segundo en adelante, serán crossover con otras películas de Ghibli, siempre teniendo como protagonista a Kiki y sus amigos

Todas: Nos leemos!