Hola! Cómo están? Yo muy feliz, y triste a la vez, porque, queridos lectores, este es el último capítulo de "Palabras Silenciosas", que ya venía anunciando desde hace unos capis.

Llevo más de un año con esta historia, y me parece mentira que, después de tanto tiempo, y a pesar de los inconvenientes, como la falta de tiempo para escribir, he conseguido terminar esta historia.

Debo decir que, cuando empecé a escribir esta historia no estaba muy segura de si iba a gustar, pero según avanzaba, me he dado cuenta de que se ha hecho un pequeño hueco en sus corazones, y yo me doy por satisfecha con ello^^

Contrariamente a lo que suelo escribir, esta historia no tenía nada de fantasía.

Cuando me surgió la idea, pensé que quería hacer una historia "más humana", que la gente se sintiera identificada con los protagonistas, que se sintiera cercana a los personajes, porque así te metes más de lleno en la trama.

Con este fic quería llegar a sus corazoncitos, y espero haberlo conseguido.

Aquí tienen el final de "Palabras Silenciosas". Comentar que, al principio, pensaba en hacer este capi, y un epílogo aparte, pero al final, he decidido meterlo todo en un capi. Así que, es un capi largo.

Espero que no se les haga pesado, y que les guste, y que disfruten leyéndolo tanto como yo lo he hecho escribiendo :)

Así que, disfruten!^^

**..**

Palabra XIX: De: Maka. Para: Soul.

"Te espero en el parque de siempre después de clases. Necesito hablar contigo."

Eso es lo que Maka me había escrito en un insulso trozo de papel, que identifiqué, o eso creo, que era del cuaderno que Maka siempre llevaba consigo para comunicarse con los demás.

"Necesito hablar contigo"

No sé qué querrá decirme Maka. En realidad, me daba igual que no me dijera nada. El simple hecho de poder ir a verla me hacía lo inmensamente feliz como para no necesitar nada más. ¿Cuánto tiempo hacía que no la veía…? Y yo, el muy agorero de mí, me temía lo peor… Porque, a pesar de estar operada de la garganta, no puede hablar, y sigue sufriendo ataques de tos… Y el último que le dio (en realidad, el último que yo vi que le dio), fue lo suficientemente fuerte como para llevarla al hospital y faltar al colegio de ahí en adelante.

Pero me alegra saber que ya está bien.

Estreché el papel con fuerza en mi mano.

No sé qué querrá decirme Maka, pero yo sí tengo claro que la voy a decir.

"Me gustas", o quizá, "Te quiero". ¿O eso último suena demasiado serio?

Me llevé las manos a la cabeza.

"Tan solo quiero verla…", ver que está bien, abrazarla, besarla…

Corté en seco el pensamiento.

"Estúpido", me recriminé.

-¡Soul!

Conecté con la realidad.

-¿Qué pasa, Black?

Me miró como si estuviese pirado.

-Las clases ya han acabado. Espera, ¿es que acaso quieres quedarte aquí?-puso una cara entre extraña y graciosa; tal vez porque era extraña resultaba graciosa-Tal vez… ¿Te quedas a hacer experimentos con Stein?

-¿Qué? ¡No! Puaj. Joder, Black… Has hecho que ahora tenga pesadillas por una semana entera…

Rió.

-Anda, vamos. Eso te pasa por estar en las nubes.

-En las nubes…-murmuré.

Desde que Kid me había dado la nota de Maka a primera hora de la mañana, llevo todo el día pensando en ello, y no veía el momento en que las clases se terminaran de una maldita vez. Y así, con todo, habían terminado antes de que me diera cuenta.

Me despedí de mis amigos, que, contrariamente a lo que siempre creí, son bastantes. Tal vez sí puedo estar hecho para tener algún amigo… No soy tan mal tipo, ¿o sí?

-¡Nos vemos mañana!

Caminé tranquilo. No tenía prisa. Un momento, ¿tenía prisa? Pensé en Maka.

Terminé por llegar casi corriendo al parque donde solíamos ir, al parque donde nos conocimos.

Miré a todas partes, y fue entonces cuando la vi. Allí, sentada en el banco de piedra en el que solíamos estar… En el banco en el cual nos conocimos. Era ella. Y por un instante, fui tan feliz que creí que era un sueño.

"Maka"

Me quedé quieto donde estaba, a unos cuantos metros de ella, incapaz de moverme. ¿Acaso soy estúpido? Sí, lo soy. Eso Black Star me lo había dejado bastante claro…

Entonces ella pareció verme, se puso de pie, pero no avanzó. Simplemente, se me quedó mirando, tal y como yo estaba haciendo. ¿Se puede saber qué nos pasaba?

Llevaba tanto tiempo deseando ese momento, el volver a verla, como si hubieran pasado años desde la última vez que lo hice. Y ahora, no sabía qué hacer.

Por suerte, mi cuerpo actuó contra mi voluntad, que parecía que se había ido de vacaciones a algún lugar lejano, y di un par de zancadas, poniéndome frente a ella, y la estaba abrazando. Sentía su frágil cuerpo contra el mío… Pero no la recordaba tan delgada.

-Maka…-susurré.

Sus pequeños brazos me correspondieron al abrazo.

"Te he echado de menos", pensé.

Nos quedamos así unos instantes, y luego me separé de ella.

Observé de cerca su rostro. Podía ver la palidez de su piel, lo opacos que parecían sus ojos, lo mucho que se le notaban los huesos de los brazos, las clavículas…

"Parece un muerto"

Y ni siquiera parece contenta de verme.

-Maka, ¿cómo estás?-un punto para Soul por ser tan estúpido al preguntar eso-¿Pasa algo? Kid me dio el mensaje… Querías decirme algo… Yo…

No pude evitar fijarme en lo desmejorada que estaba. Como tampoco pude evitar fijarme en que no llevaba su cuaderno con ella.

Dio un par de pasos hacia atrás, alejándose de mí, y sacó un papel doblado de uno de sus bolsillos. Me lo dio.

Miré lo que había escrito.

"De: Maka. Para: Soul"

Como si se tratara de una carta.

Miré a Maka, y ella giró el dedo, indicando al papel.

-¿Que le dé la vuelta?-me aventuré.

Asintió con la cabeza.

Lo hice, y vi que había algo más escrito en el reverso.

"Por favor, antes de que digas nada al respecto, lee la carta de principio a fin"

La miré, un tanto confuso.

-Te refieres… ¿A que la lea ininterrumpidamente?

Asintió con la cabeza nuevamente, bastante más enérgicamente que la vez anterior, como si insistiera más en ello.

-…De acuerdo-dije con cautela, como si temiera decir algo que no debería, y ella se fuera a esfumar para siempre…

Antes de desdoblar la carta, Maka tosió. Sentí mis hombros tensarse y la miré con ansiedad. Pero tras un par de tosidas, como siempre, con un gesto de la mano, quiso restarle importancia. Y yo también quise quitársela. O si no, moriré de preocupación, o de estrés, como los gatos.

"Tranquilo. Ha sido corto. Está bien… No hay sangre"

Hizo otro gesto con la mano, animándome a leer la carta, aunque sus ojos mostraban que se hallaba incómoda. ¿O era otra cosa? Hacía tanto que no la veía que no estoy seguro de saber interpretar bien todos sus gestos…

Desdoblé la hoja de papel y vi la que, para mí, era la conocida letra de Maka.

Y empecé a leer.

"Soul, te escribo esto porque hay algo que tengo que decirte… Algo que quiero decirte, algo que debería haberte dicho hace tiempo, pero que tenía miedo de decirte. Tenía miedo…porque no quería hacerte daño. O tal vez tenía miedo de que te alejaras de mí… Porque soy una egoísta.

Soul, te he mentido.

Me siento fatal por haberlo hecho, pero, después de empezar a pasar tiempo juntos… Me resultaba más fácil vivir en la mentira que decirte la verdad.

Pero ya no puedo seguir más con esto. Y no es solo porque quiera ser sincera contigo, y porque no te mereces que te lo oculte más… Necesito decírtelo, porque es precisamente por eso por lo que me iré.

Soul… No estoy curada del cáncer de garganta. Y es precisamente por eso que me voy de Death City, para operarme de ello.

Quiero explicártelo mejor… Pero, esta vez, no será con palabras silenciosas… No será por escrito.

Porque Soul, desde siempre, he podido hablar"

Mis manos, sujetando su carta, tiemblan. Mi mente está en blanco. Algo se oprime dentro de mí.

"No puede ser verdad"

Indeciso y confundido, alzo la mirada hacia Maka.

Y entonces, como en un sueño, Maka despega los labios…y habla.

-…Soul… Lo siento-murmura, con voz suave y aguda.

Sus palabras son como un jarrón de agua fría que me hace temblar de pies a cabeza.

No podía creerlo.

Ese algo que me oprimía el pecho, explota. Y antes que sentir alegría, alivio, tristeza o cualquier otra cosa, solo soy capaz de sentir rabia. Mucha rabia.

-Todo este maldito tiempo…-empecé a decir-¿Me has mentido? ¿Sobre que te habían operado y que por eso no podías hablar?

-Soul… Yo…-empezó a decir Maka, pero yo no la dejé seguir.

-Ja. Te habrás divertido, ¿no? Gracias, me has hecho parecer un completo imbécil.

Estrujé el papel con las manos, lo tiré al suelo y salí de allí corriendo.

Y por primera vez en mi vida, escuché la voz de Maka llamándome.

*.*.*

"-Soul…"

La voz de Maka resonaba una y otra vez en mi cabeza. Esa voz que siempre había querido escuchar…y que creí que nunca escucharía. Ahora, sencillamente, quería no volver a escucharla.

Entré en casa dando un portazo.

-¡Soul! ¿Qué maneras son esas de entrar?-era Wes, que salió a la entrada-No deberías cerrar así la…-la cara le cambió al verme-Soul, ¿qué pasa?

Abrí la boca para mandarle a la mierda y que me dejara en paz, pero sencillamente fui incapaz de hacerlo. Y no es porque me faltara el aliento debido a la carrera, que también.

"-Soul…"

Mi mochila cayó al suelo.

-Soul, en serio, ¿qué pasa? Estás blanco como un muerto…-estaba preocupado.

No me moví, y tampoco dije nada. Y entonces, Wes me abrazó, y recordé cuando era pequeño, cuando admiraba a mi hermano mayor, que me protegía, que me servía de ejemplo, al que le contaba todo, y al que me consolaba diciéndome: "No pasa nada, todo se arreglará. Y si no, tu hermano mayor se encargará de ello. Así que, ¿por qué no dejas de llorar, Soul?"

Pero eso fue hace mucho tiempo.

Antes de que mi voluntad flojeara, me deshice de él.

-¡Quién te ha dicho que puedas abrazarme, imbécil!-le increpé.

Parpadeó, confuso.

-Bueno… Parecías a punto de llorar, Soul, así que… No sería la primera vez que te intento consolar con un abrazo… Siempre dejabas de llorar cuando lo hacías, ¿recuerdas? Ni madre ni padre lo conseguían.

-¡Cállate! ¿¡Quién está llorando, eh!? Déjame en paz, y, de paso, ¡vete a la mierda!

Tras subir las escaleras rápidamente, aún con los zapatos puestos, me encerré en mi habitación y hundí el rostro en la almohada.

"-Soul…"

Creo que, al final, sí que lloré. De la rabia, de la frustración, de todo, supongo.

Hasta hace un día, pensé que todo volvería a ser como antes. Que podría permitirme ser feliz. Pero entonces, ¿por qué tuvo que hablar Maka…?

"-Soul…"

…Dame un respiro.

*.*.*

-Soul, ¿no vas a ir al instituto?

-…No me encuentro bien.

-La verdad es que no tienes muy buena cara, pero… ¿Estás seguro?

-…Sí. Y ahora, déjame tranquilo, Wes. Quiero descansar.

-Vale. Pues… Hasta luego.

Y se fue para irse a la universidad.

Me di la vuelta en la cama.

Me estaba comportando como un niño pequeño, lo sabía, pero es que, sinceramente, me daba igual.

Estaba herido, y no sabía qué hacer.

"Maka también debe estar dolida…"

Di otra vuelta en la cama.

"-Todo este maldito tiempo…-empecé a decir-¿Me has mentido? ¿Sobre que te habían operado y que por eso no podías hablar?

-Soul…Yo…-empezó a decir Maka, pero yo no la dejé seguir.

-Ja. Te habrás divertido, ¿no? Gracias, me has hecho parecer un completo imbécil.

Estrujé el papel con las manos, lo tiré al suelo y salí de allí corriendo."

…No debería haberla hablado de esa manera. Pero en aquel momento me sentí estúpido. Como si todo lo vivido con ella no fuera más que una burda mentira. Que ella se estaba riendo de mí interiormente al hacerme creer sus mentiras. Que se reía del muchacho solitario que buscaba la amistad de una muda.

"Todo… ¿Mentira?"

Cerré los ojos.

"No quiero pensar en nada"

Por la tarde, cuando Wes ya había vuelto, sonó el teléfono. Me habría importado una mierda de no ser porque era para mí.

-Es…Black Star-mi hermano parecía fascinado porque Black Star volviera a llamarme por teléfono-Dice que…quiere hablar contigo.

-Cuélgale.

-Te oigo desde aquí, cabrón. ¿Quieres ponerte al teléfono?-la voz de Black Star me llegaba, opacada, desde el aparato.

Suspiré.

Le cogí el teléfono a Wes y le eché de mi habitación.

-Black, ¿qué quieres?

-¿Que qué quiero? Pero tío, ¡si hoy no has venido a clase! ¿Sabes lo que es eso de llamar para preguntar si alguien se encuentra bien?

No tuve fuerzas ni siquiera para hacer un comentario sarcástico al respecto.

Miré al exterior de la ventana.

-…Estoy bien, Black. Simplemente… Hoy no me apetecía salir.

-¿Con que saltándote clases, eh? Yo también debería hacer eso de vez en cuando…

-Pero si ya lo haces, Black Star.

-Ja, ja, ja. Tienes razón. En tal caso, viejo, me alegro de que no sea nada. Por cierto, Tsubaki me dijo que te interesaría, así que… He apuntado los deberes que han mandado hoy…por si te da por hacerlos.

Reí.

-¿"Por si me da por hacerlos"? No sé si eso me sorprende más que el hecho de que hayas apuntado los deberes.

-Ya sabes, mañana te los pediré para copiarlos. Si los traes hechos, claro. Si no, tendré que recurrir a Tsubaki.

-Sí… Gracias, Black.

-Nah. ¿Para qué estoy, sino? Bueno, en realidad, siendo yo, deberían encargárseme cosas más importantes… No sé… Qué te diría yo…

-¿Salvar el mundo?

-¡Oh, esa es buena! Aunque había pensado ser Dios… Pero ser un héroe de ese calibre también me mola.

"Pero qué tonto es…", y lo bien que me cae…

Cuando Black Star terminó de ponerme al corriente sobre lo pasado hoy en clase, nos despedimos.

-¿Vendrás mañana a clase, viejo?

Lo medité. Y pensé que, como tiempo atrás, tal y como pasó con Black Star, no quería huir más.

-…Sí. Nos vemos mañana.

-Hasta mañana entonces, Soul.

*.*.*

-¿Todo bien?

Miré a Kid.

-¿Por qué lo preguntas?

-¿Viste a Albarn?

Entrecerré los ojos y ladeé la cabeza.

-Mm… Sí. Y… Hoy pienso ir a verla también. Tengo…que hablar con ella, para aclarar…ciertas cosas. La otra vez me largué de mala manera.

Kid se encogió de hombros.

-Pues tú solo te lo has dicho todo.-sonrió, lo que me dejó descolocado (Kid, ¿sonriendo?)-No la dejes escapar, Evans.

Enarqué una ceja y sonreí con sorna.

-Lo mismo podría decirte yo a ti, ¿no?-se mostró confuso-¿Qué hay de Chrona?

Se puso rojo como un tomate y cambió de conversación.

Miré de reojo que Chrona estaba mirando de reojo a Kid. Sonreí.

Tal vez deba hablar con Black Star de esto… Seguro que le encantará ayudar. Es decir, que le encantará entrometerse.

*.*.*

Tras estar un rato debatiéndome conmigo mismo, llamé a la puerta.

-¿Sí?-Spirit sonrió al verme-Oh, hola, Soul.

-Mm… ¿Está Maka? El otro día… Eh… No pudimos…hablar mucho.

Esbozó una sonrisa triste, lo que no pegaba nada con la sonrisa de bobalicón que parecía llevar siempre puesta desde que le conocí.

-Está en el parque. Ha ido allí a leer.

Asentí con la cabeza, le di las gracias, me metí las manos en los bolsillos y me alejé de la casa de los Albarn.

Tal y como pensé, y como me había dicho su padre, me la encontré leyendo en un banco.

Cuando me sintió acercarme, alzó la vista hacia mí, pero yo no la miré. Me senté a su lado, sin decir nada, pero sabía que yo era el primero que tenía que hablar.

-Mm… Maka-me miró-Siento…lo de ayer.

Negó con la cabeza.

-Tenías todo el derecho a estar enfadado-dijo, en voz baja; supongo que, al no estar operada, no podía hacer grandes esfuerzos, por lo que no podía alzar la voz-En realidad, era la reacción que esperaba.

-…Aun así.

Se encogió de hombros.

-Supongo…

Sacudí la cabeza.

-Me sigue pareciendo…fascinante-comenté.

-¿El qué?-se le contrajo el rostro-Oh… ¿El haberte mentido de mala manera?

-El que hables. Es… No sé. Supongo que algo parecido a cuando ves hablar por primera vez a un bebé.

Rió de forma suave.

-No soy ningún bebé.

-Ya…

Miré al cielo. Estaba nublado.

-Y bien… ¿Me vas a explicar por qué, a estas alturas, te da por hablar? No lo entiendo…

"O es que sencillamente, no quieres entenderlo, Soul"

-Pero… ¿No estás enfadado?-parecía sorprendida ante este hecho.

Resoplé.

-Más que enfadado… Que lo estuve, no te lo niego… Más que enfadado, estoy frustrado. ¿Por qué?-la miré con ojos suplicantes-¿Por qué me mentiste? ¿Acaso no habría sido todo más fácil para ti si podías hablar?

Maka agachó la mirada.

-Verás… No es tan sencillo-esperé a que siguiera hablando-¿Recuerdas cómo nos conocimos?

Hice memoria.

"Entré en el parque, con la intención de sentarme en algún sitio y poder escribir un rato.

Abrí los ojos con sorpresa.

"Sigue ahí"

Cabellos como la ceniza, recogidos en dos curiosas coletas, manos blancas sosteniendo un gran libro. Sus ojos concentrados en la lectura.

"¿Lleva aquí toda la mañana?"

Me senté a su lado. El banco era de dura piedra blanca, y estaba helada. ¿Acaso ella no lo notaba? Seguramente no, como tampoco parecía notar mi presencia. Estaba tan enfrascada con la lectura…

Me la quedé mirando, preguntándome qué tipo de chica era…

-… ¿Tan interesante es?-se me escapó.

Entonces, sí que pareció reparar en mi presencia. Desvió la mirada de las páginas del libro que sostenía y me miró fijamente.

"Ojos verde esmeralda…"

-Eh… El libro-dije-¿Es interesante? Ni siquiera has reparado que estaba aquí… Alguien podría haber venido y robarte o algo…

"Idiota"

Cerró el libro de golpe, con un hábil movimiento, y me golpeó en la cabeza con él.

-¡Auch!-me quejé-¿Se puede saber qué demonios te pasa…?

Se levantó y se alejó de allí lo más rápido que pudo."

-Sí, lo recuerdo-dije-Me pegaste-añadí.

Enrojeció.

-¡P-porque me estabas molestando! ¿Qué clase de persona se acerca a otra persona que no conoce de la manera en que lo hiciste, eh?

-Mm… Supongo que tienes razón.

-Claro que la tengo-sentenció, lo que me recordó a la Maka que hasta ahora he conocido, aunque no pudiera decir esas palabras con sus labios. Aunque lo escribiera con letra redonda y clara.

"Es tan distinto…", sentía que nunca me cansaría de escucharla hablar…

-En tal caso… ¿Recuerdas lo del marca páginas?

-Claro-dije.

"-…Hola-mi voz me sonó algo pastosa, quizá porque llevaba la mayor parte del día sin decir una sola palabra. No tenía a nadie con quien hablar, y no había nadie para hablar conmigo.

Alzó la mirada de las páginas de su libro y, en cuanto me vio e identificó, frunció el ceño, cerró el libro, se levantó y se dispuso a irse. Con una actitud de "Te odio" sin siquiera haber hecho yo nada.

-Espera-dije en esta ocasión, agarrándola del brazo, impidiendo que se fuera.

Se removió inquieta, pero no dijo nada. Se giró un poco y me miró con ojos desafiantes. Le devolví la mirada, la mía mucho más tranquila.

-…Vale, si te suelto, ¿prometes no irte?-siguió mirándome-Solo quería devolverte esto.

Al ver una pizca de curiosidad pintada en su rostro, solté lentamente su brazo y saqué su marca páginas de mi bolsillo. Sus ojos se iluminaron al verlo.

-Es tuyo, ¿verdad?-volví a hablar-Se te cayó el otro día… Cuando me trataste y golpeaste como si fuera un ladrón o secuestrador.

En aquel momento, se sonrojó débilmente, quizá porque se sentía mal de haber pegado a un chaval que solo quería ser amable con ella.

Sin embargo, alargó el brazo rápidamente para coger lo que era suyo y guardarlo entre las páginas de su libro.

Un momento de silencio. En realidad, ella todavía no había dicho nada.

-… ¿No me vas a dar las gracias, siquiera?-dije entonces.

Pareció meditarlo (¿había que meditar aquello?).

-Esto… Soy Soul Evans. ¿Y tú…?-otro intento de entablar conversación con ella y llegar a conocerla un poco.

No es que tuviera especial interés en hablar ahora con nadie, pero aquella chica se me antojaba interesante, y, oye, ¿qué puedo perder intentándolo?

"Ya he perdido demasiado"

Entonces, me fijé en que llevaba encima una pequeña libreta (¿la llevaba ayer?) y enroscado en sus anillas, un bolígrafo.

Después de unos instantes mirándome y con cara dubitativa, se puso el libro bajo el brazo, cogió su libreta y garabateó algo. La miré con más curiosidad aún, si cabe. Me lo mostró.

-Gracias. Soy Maka Albarn.

Me la quedé mirando como si no la hubiera entendido.

Inspiró hondo. Volvió a escribir. Me enseñó una vez más aquella letra tan perfecta y redonda, a diferencia de la mía.

Dos simples palabras. Incluso dos simples palabras, pueden llegar a significar un mundo.

-Soy muda."

-¿Por qué dijiste aquello? No tenías razones para mentirme en ese momento, cuando ni siquiera me conocías, ¿no?

-Bueno, es que…-inspiró hondo-¿Sabes? Nunca he tenido amigos. Precisamente por mi enfermedad. ¿No lo ves? No puedo alzar la voz…y tengo que hacer pausas de vez en cuando… No puedo correr ni hacer esfuerzos de ningún tipo… Nadie quería estar conmigo. Y pensé que no serías la excepción-confesó-Tal y como llegaste, pensé, te irías. Por eso te dije que era muda, porque estaba segura de que me dejarías en paz, que no volverías a acercarte a mí…-paró para coger aire; parecía que se asfixiaba.-Así tu intento de flirteo quedaría en nada.

-¡No estaba intentando ligar contigo! Solo…quería devolverte tu marca páginas y… Bueno, conversar contigo también… Por aquel entonces no tenía a nadie con quien hacerlo…

Me miró.

-¿Ahora sí?

-Ahora sí-asentí.

Sonrió tímidamente.

-Me alegro.

Me ruboricé ligeramente, por lo que desvié la mirada.

-Te dijera que era muda o que solo podía hablar en susurros… Sabía que no querrías tener nada que ver conmigo. Pero en ese momento pensé que tal vez fueras la clase de persona que se burlaría de mí por solo poder hablar en voz baja… No sería la primera vez que me pasa, la verdad-vi el dolor reflejado en sus palabras.-Por eso preferí decirte que no podía hablar, porque entonces te irías sin decir nada. Pero…-hizo una pausa-Contra todo pronóstico, te quedaste-parecía que alucinaba-Te quedaste a hablar conmigo, aunque te había dicho que era muda-me miró-No lo entendía. ¿Por qué ibas a quedarte a hablar conmigo… si no podía hablar como las demás personas? Entonces supe que eras una buena persona, aunque no lo parezcas.

Enarqué una ceja.

-¿"Aunque no lo parezca"?

Rió.

-¿Te has mirado al espejo alguna vez?

-Sí. Y sé que soy irresistible-bromeé, lo que en ese momento me recordó a Black Star.

Volvió a reír, y cuando dejó de hacerlo, retomó la conversación.

-En ese momento… Tuve un pensamiento egoísta-me miró y sonrió-Pensé: "Quiero ser amiga de este chico. Seguro que puedo estar con él sin importar nada". Así me lo demostraste, no importándote que te hablara mediante palabras escritas. Pero…-desvió la mirada-Supe que, si seguía con aquello, tendría que mentirte, una y otra vez.

-¿Como lo de tu operación?

Asintió con la cabeza.

-Te dije que me había operado para que fuera más creíble… O eso pensé. La verdad es que, a estas alturas, no sé por qué pensé de esa manera. Tal vez fuera una niña que no sabía nada del mundo. A fin de cuentas, siempre estuve encerrada en mi propio mundo. Solo fui unos años al colegio, luego tuve una tutora particular que me daba clases en mi propia casa, de la cual apenas salía… Y mamá murió-musitó-Y sabía…que yo podría acabar igual.

-Maka…

-El día que te llevé a mi casa… Tuve que decirle a Spirit que fingiera por mí.

"Una voz se dejó escuchar desde una de las habitaciones de la casa.

-Maka, ¿ya has vuelto? ¿Has comprado todo lo necesario para la cena…? ¿Maka?-insistió.

Dejando el paraguas en el paragüero (un hecho obvio), Maka me escribió algo apresuradamente, deformando ligeramente su letra.

-Espera aquí.

No respondí. Ni siquiera asentí. Pero igualmente Maka se adentró en la casa, con la bolsa de plástico del supermercado a cuestas.

Me pregunto qué expresión debo de tener en el rostro. ¿Algo por lo que preocuparse? No quiero que nadie se preocupe por mí. Hace tiempo que dejaron de hacerlo. Sería extraño que algo así volviera a pasar. Solo quiero…

"Escapar"

Me llegaba la voz de antes, la voz de un hombre (supuse que sería el padre de Maka), pero, era incapaz de saber qué decía. Eran simples murmullos. Oía, pero no escuchaba."

-Él aceptó. Un tanto confuso, la verdad, aunque no es para menos. Bastante extraño le resultaba el hecho de que hubiera hecho un amigo fingiendo ser muda…aunque fuera un chico-rió.

-Sí… Recuerdo sus amenazas…

Volvió a reír.

-Yo no le veo la gracia.

-Yo sí…

-Ey-me hice el molesto.

-Soul… De verdad que lo siento… Pero… Es que era tan feliz con esa situación…que no quise cambiarla. Quería pasar más tiempo contigo, e hice que Spirit me matriculara en el Shibusen. Le convencí diciéndole que, como no iba a hablar, mi garganta no sufriría tanto…

-Pero, ¿no habría sido todo más fácil para ti si hubieras hablado? No se habrían metido contigo…ni nada.

Esbozó una sonrisa triste.

-Prefería que se metieran conmigo a que tú me dejaras de lado por habértelo ocultado.

"No digas esas cosas", o vas a hacer que el corazón se me salga por la boca, como si estuviera en una montaña rusa.

-Pero…Al final me lo has contado.

-Sí. Al final.

Recordé su carta, esa que estrujé, como si quisiera borrar la verdad…

"Soul… No estoy curada del cáncer de garganta. Y es precisamente por eso que me voy de Death City, para operarme de ello."

Me removí inquieto en el banco.

-Y…lo que me escribiste en la carta… ¿Es cierto…que te vas de Death City?

Se mordí el labio inferior y asintió.

-La última vez que sufrí un ataque de tos, fue bastante más fuerte de los acontecidos hasta ahora. Fui al hospital y me dijeron que, de seguir así, no viviría mucho…-su voz se fue apagando, como sentí que se apagaba mi corazón ante sus palabras…-Y que debería someterme a una operación.

-Tu madre no lo hizo, ¿no?

-No. Y murió joven, pero fue feliz, yo lo sé. Fue lo que ella decidió. No sirve de nada arrepentirse de las decisiones que tomamos en el pasado, ¿no crees?

Pensé en Black Star.

-…Supongo que no.

-Lo he estado pensando mucho… Y he decidido operarme-la miré-La verdad es que hay pocas probabilidades de que sea un éxito. Menos del cincuenta por ciento, pero… Sé que solo viviré unos pocos años más si no me opero. Y, en caso de que sea un éxito la operación, sé que no tendré que volver a preocuparme por mi garganta. Aunque…tal vez no pueda volver a hablar de verdad.-hizo una pausa, y seguía sin mirarme a los ojos-Y el tratamiento es fuera de Death City…Y…sé que es arriesgado…Tal vez muera mañana mismo en la sala de operaciones, o dentro de cinco o diez años si no me opero, o tal vez pueda vivir muchos años más si todo va bien en la operación… Le he dado muchas vueltas, y creo que es lo mejor… Spirit respeta mi decisión, y sé que mamá lo haría, aunque decidió algo diferente. Pero aun así…-la voz le temblaba; me miró-Aun así… Tengo mucho miedo…-lloraba-Tengo m-mucho….miedo… Yo… N-no quiero…morir… Yo… ¿A-acaso…es egoísta…pensar así?

La abracé. Temblaba en mis brazos. La abracé más fuerte.

Quisiera decirla "Todo va a ir bien", pero no quería mentirla, no cuando se había sincerado conmigo de aquella manera. Aunque, no había nada que deseara tanto como que todo fuera bien…

"¿Debería detenerla?", me pregunté.

Tal vez solo viva diez años más, pero yo los viviré a su lado. Pero, si la dejo ahora, tal vez no vuelva a verla nunca más… Y eso me asustaba. Me asustaba muchísimo.

"Pero es su decisión"

Cuando dejó de temblar, me separé de ella. Le limpié los restos de lágrimas que adornaban su ceniciento rostro. Me sumergí en sus ojos.

-… ¿Cuándo te vas?-pregunté.

-…Dentro de dos días.

-¿T-tan pronto?

Asintió.

-Es algo…que lleva bastante tiempo planeado, así que…

Silencio. Solo era capaz de escuchar el viento y los latidos de mi corazón. Cualquier otro sonido externo, era ahogado. Como una neblina que se traga todo lo visible y te preguntas qué habrá más allá. Podría estar tu casa, con tus seres queridos esperándote en ella, y un buen chocolate caliente, incluso. O puede que haya un barranco, por el que caerás y morirás.

-Soul… Puede que…no volvamos a vernos.

-No digas eso…

-Pero ya te he dicho que…

-Lo sé, lo sé. Pero… Realmente confió que todo vaya bien. ¿Acaso tú no?

-…Sí. ¿Por qué sino iba a decidir operarme, en primer lugar?

Hice un amago de sonrisa.

-Tienes razón.-caí en la cuenta de algo-Entonces, tengo que devolverte el libro de tu madre.

-¿Lo has terminado de leer?

-Mm… Pues no. Aún me queda un poco, pero…

-Entonces, quédatelo.

-¿Qué? Ah, no, eso sí que no. Es un regalo de tu madre. No puedo…

-Solo te lo dejo prestado, ¿qué te creías?-sonrió-Así, cuando regrese, curada, me lo devolverás.

-Cuando regreses…-murmuré.

-Es la excusa perfecta para volver a vernos, ¿no te parece?

Asentí, pero permanecí en silencio.

Porque en ese momento lo sentí. Cuando sientes que algo se acerca a su final. Y aquello estaba llegando a su final. Lo sabía, y me dolía que así fuera.

-Soul.

-¿Sí?

-Aun hay algo que no te he dicho, y quiero decírtelo antes de que me vaya.

-¿El qué?

Sonrió ampliamente, la sonrisa más radiante que la había visto esbozar.

-Te quiero.

Entonces, en ese preciso instante, sentí cómo me derrumbaba. Noté cómo sus palabras penetraban mi piel y se esparcían dentro de mí, como resonaban en mi cabeza, en mi pecho, en mis entrañas. Y me mordí la lengua para no llorar.

-¿Soul…?

Volví a abrazarla, para que no me viera la cara. En mi vida me había sentido tan triste y feliz a la vez. Es una mezcla estrafalaria que me quiere hacer vomitar. ¿Lo has sentido alguna vez? Es espantoso…

-…Yo también te quiero…-murmuré contra su pelo.

Y así, fue nuestra despedida.

*.*.*

Capítulo último: Palabras Silenciosas

Supongo que, siendo este el último capítulo de un libro, esperas que sea extenso, tal vez incluso que tenga un epílogo, y cuente todo lo que faltaba por contar. Que se descubran todos los secretos habidos y por haber de una intrincada trama. Que se derroque al malo malísimo de la historia. Que esa pareja protagonista pueda volver a estar junta, compartiendo besos y abrazos. Que se llore por la pérdida de ese amigo fiel. Que los héroes vuelvan felices y victoriosos al lugar de donde proceden, del cual salieron debido a que el destino quiso que perdieran a alguien, o que fueran en busca de algo, de un modo u otro, movidos por un deseo, un sueño.

Sin embargo, cuando un sueño se cumple, sencillamente, deja de ser un sueño. Sin embargo, siempre quedarán más sueños que cumplir.

Pero este capítulo no será extenso, no tiene epílogo, ni contará con una continuación, porque todo ya está contado. Si no te lo parece, es que no has sabido leer lo que estas palabras escritas encierran.

He intentando plasmar recuerdos y sentimientos que me han acompañado durante toda mi vida, y espero haberlo conseguido.

Me duele la garganta. No me he operado, y sé que me estoy muriendo. Lo noto en el dolor, la fragilidad, en que el mundo se oscurece para mí.

¿Debería estar triste? Tal vez.

No veré a mi hija crecer. No podré estar más con Spirit, ni con ninguno de mis seres queridos. Pero supongo que no importa, a fin de cuentas, nada puedo hacer para obviar lo inevitable.

Recuerdo que de pequeña lloraba, lloraba mucho. Cuando mi madre me preguntaba qué me pasaba, le decía: "No quiero morir". Y ella me decía: "Pero Kami, hija, todo el mundo muere". "¿Todos?", preguntaba. "Sí, todos. Solo que hay personas que se van antes que otras".

En ese momento yo supe que era del grupo que "se iba antes".

No importa. Simplemente, tengo que vivir las cosas más deprisa. Vivir antes, enamorarme antes, reír antes, llorar antes que la mayoría de las personas. Así será más emocionante, ¿no?

A quien quiera que haya leído estas palabras, que me ha acompañado en mis recuerdos y vivencias, solo hay una cosa que puedo decirle, con palabras silenciosas:

Gracias. Y, encantada de conocerte. Me llamo Kami Albarn. ¿Y tú, quién eres?

*.*.*

Nueve meses, dos semanas y tres días más tarde…

-¡Soul, despierta! ¡Despierta de una vez, o llegarás tarde!

-Mm…

-¡Soul!

Le lancé la almohada.

-Baja la voz, maldito idiota.

-¿Esa es forma de hablar a tu hermano mayor, Soul?

Sonreí.

-Buenos días, Wes.

-Agh… Buenos días, Soul. Vamos, levántate, desayuna, ¡y vete de una vez, o volverás a llegar tarde!

-Estás acostumbrado a que llegue tarde-le recordé.-No pasa nada.

-¡Soul!-me encantaba crisparle.

-A sus órdenes, señor.

-Ah, ¡y no te olvides de que hoy tienes dos horas de conservatorio!

-Sí, ya lo sé. Me voy-y salí de casa.

Ya con diecisiete años desde hace unos cuantos meses, nada más empezar un nuevo curso académico en el Shibusen, empecé a ir dos veces por semana al conservatorio de Death City, a mis clases de piano.

Mis padres siempre habían insistido en que fuera a la Academia Central de Death City, la escuela de música más famosa de toda la ciudad, tal y como había hecho Wes, pero después de estar bastante tiempo discutiéndolo, dejé claro que quería seguir mis estudios de bachillerato en el Shibusen, y que elegiría, después, la universidad que quisiera, dependiendo de mi nota, y de las carreras y planes de estudio que hubiera que me interesaran.

-Para mí, tocar el piano no es más que un pasatiempo, un hobby, no algo por lo que quiera hacerme conocer-les dije.

Finalmente, aceptaron. Y así, otro curso más, asisto al Shibusen, donde tengo a mis amigos.

Ese año, también estaba en la misma clase que Black Star y Tsubaki. Chrona y Kid habían ido a parar a la clase de al lado, pero igualmente seguíamos siendo amigos, y nos juntábamos los cinco, aunque a veces me sentía como si fuera un sujeta velas a dos manos.

Por un lado, Black Star y Tsubaki llevaban ya algo así como cuatro meses juntos. Lo cual era de agradecer, teniendo en cuenta que, al paso que iba, creí que Black Star nunca le diría nada. Pero cuando ella le dio el sí, poco tardó en gritarlo a los cuatro vientos y sentenciar que tenía la mejor novia de todos los tiempos. En ese tipo de ocasiones, Tsubaki sonreía avergonzada, pero feliz.

Por otro lado, Kid y Chrona…seguían en las mismas. A veces me desesperaban. Se veía a la legua que se gustaban mutuamente, pero ninguno se atrevía a decir nada al respecto. Por eso, muchas veces, Black Star y yo conspirábamos juntos para darles ese "empujoncito" que les faltaba. Aunque claro, hasta ahora, no habíamos conseguido gran cosa. Es más, en uno de esos "empujoncitos", que consistía en hacer tropezar a Chrona para que cayera en brazos de Kid y se besaran (accidentalmente o no), al final, fue Black Star quien besó, accidentalmente, a Kid. Cada vez que recuerdo la cara que pusieron cada uno me meo de la risa. Aunque no literalmente, claro. Sería vergonzoso.

Aun así, estoy seguro de que, llegado un momento, uno de los dos dará el primer paso, sin necesidad de que Black Star y/o yo recurramos a algo.

Otra cosa que era de agradecer era que Hero tenía que repetir curso, y debido a ello, se cambió de instituto.

Aun me resulta increíble que, tanto Black Star como yo, consiguiéramos pasar a primero de bachillerato. Aprobé biología, cuando creí que Stein me disecaría para estar el resto del curso con él. Aunque tuvimos que ir a un montón de recuperaciones, especialmente Black Star, aprobamos todo. Bueno, todo no. A Black Star le quedó matemáticas de cuarto, pero, como tan solo era esa, pasó de curso y las recuperó en primero de bachillerato. Kid, Tsubaki y Chrona no tuvieron ningún tipo de problema académico. Cómo les envidiábamos…

En ocasiones, veía a Kim Diehl por los pasillos. A veces, me saludaba, aunque no sabía por qué, y yo le devolví el saludo, pero no habíamos vuelto a intercambiar palabra, y no importaba en absoluto. Lo que pasa es que…cada vez que la veía, pensaba más en Maka. Y eso no ayudaba en absoluto, porque ya pensaba demasiado en Maka todos los días, a prácticamente todas horas.

Mucho tiempo había pasado desde que nos vimos por última vez. Y no había vuelto a saber de ella, pero, quería pensar que, si le hubiera pasado lo peor, Spirit me habría avisado de ello. Pero no sabía nada de la familia Albarn…

Vivo con la espera, la ausencia y la desesperación como compañeras permanentes.

Muchas veces, escribo sobre Maka, e intento describir su voz, aunque me resulta imposible hacerlo. Ya casi se me ha olvidado cómo sonaba, lo cual me frustraba de sobre manera.

Suspiro.

Si no me doy un poco más de vida, realmente voy a llegar tarde… Y a Stein, que desgraciadamente vuelve a ser mi tutor este año también, no le va a hacer gracia alguna… No, en realidad, a quien no le va a hacer gracia es a mí, porque él sacará un bisturí y pasará a ser peligroso… Como cuando Black Star se mira en un espejo y dice que es el ser más poderoso del mundo, a la par que guapo. No quieras estar cerca de ese narcisista cuando se mira en un espejo. Por suerte, Tsubaki siempre le saca de su ensimismamiento en sí mismo. Supongo que por eso se complementan tan bien…

No sé qué tenía a primera hora ese día, pero…

-¡Soul!

Me paré en seco al oír mi nombre.

Me giré hacia el lugar de donde había escuchado la voz.

Agitaba el brazo en el aire, llamando mi atención, mientras gritaba mi nombre, con una sonrisa en los labios.

-Soul, ¡soy yo! ¡He vuelto! Ja, ja-rió-¿A qué viene esa cara? Tranquilo, no soy ningún fantasm…

La interrumpí abrazándola violentamente. Casi caímos al suelo del ímpetu. La espachurré entre mis brazos, como si fuera un pastelito de crema.

La escuché reír nuevamente y, al hacerlo, sentí como si un gran peso se me quitara de encima.

-No pienso irme, Soul. Si me estrujas así… No podré respirar.

Deshice el abrazo un poco, pero solo un poco.

-Maka…-murmuré con voz ronca.

Sonrió.

-Esa soy yo.

-¿Cuándo…?-estaba turbado.

-Esta misma mañana. He ido a dejar las maletas y he venido a ver si te pillaba antes de que fueras a clases… Creí que no llegaría, ¡pero por una vez agradezco que llegues tarde a los sitios!-volvió a reír.

Estaba radiante. Sonreía, reía…y hablaba.

-Entonces… La operación…

Hizo el signo de la victoria con la mano.

-Un completo éxito.

-Pero, entonces… ¿Por qué…has tardado tanto en volver? Creí…-sacudí la cabeza-Temí lo peor. Y pensé…que no volvería a verte-dije, desolado.

-Lo siento-dijo, acariciando una de mis mejillas-Pero… Estuve bastante tiempo en rehabilitación. Y tuve que pasar por una quimio y… Buf, prefiero no contártelo. Perdí mucho pelo, ¿sabes?

-¿Por qué no has vuelto antes?-insistí.

-Bueno… Pues porque me dijeron que a lo mejor podría recuperar la voz, la cual perdí al operarme. Y realmente quería recuperarla, así que… Me quedé allí para que me hicieran pruebas y tal… Y de paso, dejar que volviera a crecerme el pelo-se tocó el pelo corto; entonces me fijé que no llevaba coletas, porque el pelo apenas le llegaba por debajo de la barbilla.-Quería…volver con el mejor aspecto posible. Y…también quería…volver a "hablar" contigo, así que…-me miró a los ojos-Siento la espera, Soul.

-Ah…-suspiré aliviado-Creí que este día nunca llegaría.

-Si te soy sincera, yo tampoco. Cuando entré en el quirófano…y antes de que me pusieran la anestesia… Solo podía pensar que lo más probable es que no volviera a abrir los ojos. Monté una escenita antes de entrar, en realidad-rió al recordarlo-Pero, cuando abrí los ojos, horas más tarde, y vi a mi padre llorando de felicidad, y abrazándome como si no hubiera un mañana… Bueno, supe que seguía viva. Si hubiera estado muerta, los abrazos y lloriqueos de Spirit no me habrían resultado tan molestos.

-Ja. Tienes razón.

-Ya sabes que sí. Aunque…me gusta que me lo recuerdes.-sonreía.-Sabes, tengo dieciséis años, la edad que tenías cuando te conocí.

-Ha pasado bastante tiempo desde aquel día, ¿verdad?

-Sí. Y muchas cosas han cambiado desde entonces.

"Demasiadas cosas", para bien, o para mal.

Contemplé la escena. Maka había vuelto, la estaba abrazando.

-Y ahora… ¿Qué?-pregunté, como si ella tuviera todas las respuestas del universo.

Se encogió de hombros.

-No lo sé. Es lo bueno que tiene la vida, ¿no? Pero hay algo que sí sé…

-¿El qué?

-Que…-se sonrojó-No quiero volver a separarme de ti. ¿Crees que…podría vivir a tu lado?

Le acaricié la mejilla con la nariz.

-¿Para qué crees que te he estado esperando todo este tiempo, sino, tonta?

Sentí su aliento en mi oreja cuando rió.

-Creí que era para devolverme el libro de mi madre.

-Eso también.

Alcé el rostro. La miré. Me miró. Sonreímos.

"Puedes ser feliz, Soul. Nadie te lo va a recriminar"

Me incliné sobre ella y la besé.

*.*.*

Y esta es la historia de cómo conocí a Maka Albarn, esa chica que solo podía comunicarse mediante palabras silenciosas.

Todo esto que he escrito… Tal vez sería un libro como el de Kami. Porque yo también se lo regalaría a Maka.

Pondría una dedicatoria cursi, y eso la haría sonreír. Se enfrascaría en la lectura, y no lo dejaría a no ser que la interrumpiera.

Tal vez si lo leyera, me conocería un poco mejor.

Al principio, cuando empecé a escribir esta historia, pensé que quien la leería, no serían aquellos que creían conocerme, porque me juzgarían. Pero he llegado a pensar que, en realidad, son ellos los que deben leer esta historia. Así me conocerían. Así sabrían quién es Soul Evans.

De eso se trata una historia, ¿no? Que con cada palabra que escribes, dejas ver a los que leen esas palabras el interior de tu mente, y también el de tu corazón. Y lo mejor de todo es que, les guste o no lo que vean, a ti no pueden hacerte daño. El libro no es más que una copia del corazón. Siempre puedes volver a hacer otra.

Por eso me gusta escribir. Es una forma de expresar pensamientos y sentimientos, que puede que alguien lea o no, pero sabes que esas palabras no podrán hacerte daño. Las has escrito tú. Las leerán otros, víctimas de la curiosidad, algo que no puede faltar pero tampoco tener en exceso, y se preguntarán quién ha escrito este libro.

Por eso escribimos. No solo para contar historias, sino para darnos a conocer. Porque nos sentimos solos.

Si has leído esto, es porque me conoces. Encantado de conocerte, curioso lector.

**..**

Espero que les haya gustado! Dejen sus reviews para que sepa su opinión!

Alguien se ha tirado de los pelos? O quiere tirar de los míos? XD Os he engañado tal y como ha hecho Maka! Jajaja! XD Maka siempre ha podido hablar… Espero haberles sorprendido con eso!^^ Y es normal que Soul se sintiera un poco traicionado debido a ello…pero la quiere demasiado :P

Siempre he pensado que no se me dan bien los finales, pero, sinceramente, espero haberle dado un buen final a la historia Soul y Maka (y de los demás personajes, claro XD).

A pesar de tratar temas tristes y dolorosos de la vida y de las personas, he querido que hubiera un final feliz (aunque debo admitir que se me pasó por la cabeza que Maka muriera debido a su enfermedad… -.-), porque Soul y Maka se lo merecían :) Porque todo el mundo merece ser feliz.

La verdad es que pensaba que sería un fic corto (más corto que "Synchronicity" desde luego! XD), pero han salido bastantes capis más de lo que esperaba XD

Quisiera agradecer de todo corazón a todos los que han estado leyendo la historia, y que la han seguido de principio a fin. Es gracias a vosotros que este fic ha tenido un comienzo y un final. Muchas gracias!^^

Esta historia se despide, pero, por mi parte, tengo (desde hace tiempo) varias ideas en mente de futuros nuevos fics de Soul Eater, así que… Estén atentos!^^

Una vez más, muchísimas gracias!

Nos veremos en otro de mis fics!^^