Disclaimer: Naruto es copyright de Masashi Kishimoto. El uso de los personajes en la historia es sin fines de lucro y solo con el afán de entretener.

La trama de la historia no me pertenece, le pertenece a SisterCullen quien me ha dado previamente su consentimiento para la adaptación de la menciona historia, cualquier copia total o parcial de la misma sin permiso previamente del autor queda estrictamente prohibida. Muchas gracias por su atención prestada.

Advertencias: AU, OoC, Lenguaje vulgar.

Rating: " M+ " Aunque no haya ese rating, yo lo considero así.

N/A: Hola, pues dirán, que anda haciendo está loca por aquí ¿No? Bueno no les daré explicaciones ya que no soy muy dada a darlas, pero realmente espero y les guste esta historia. Un agradecimiento especialmente a Sister-sempai quien me ha dado su consentimiento, gracias nena sois la mejor. Bueno sin nada más que agregar las dejo.

Enjoy…


CAPITULO 8

-Nunca te olvidé.- susurré, esperando reacción por parte de ella.

Ella abrió los ojos lentamente y sonrió como una niña. Yo la imité y salimos de aquella cocina con las manos entrelazadas; como dos amigos, novios, que sé yo….Ella era una mujer y yo un hombre.

Yo la amaba desde que tenía uso de razón y aquello la conmovió. Lucharía por ella. Aquella mujer..Sería la madre de mis hijos…


Ino Pov

Era la primera vez en mi maldita existencia que un…¿hombre? Me hacia replantearme lo segura que me encontraba de mi misma.

Aquello era para mearse y no echar gota. Y eso sin mencionar el hecho de que aquel "hombre" era un púber de 17 años que estaba como un Dios.

Se me secaba la garganta tan solo mirarlo. Creo que hasta se me desencajaba la mandíbula.

¡El jodido, pedía a gritos que lo restregara por mis tetas!

Me picaban los pezones al pensar en aquello.

-¡Eh! ¡Rubia!...

La voz…esa voz. Giré mi rostro hacia ella y allí estaba aquel cuerpo de pecado absoluto. Me encogí sobre mí misma. Me sentía demasiado intimidada junto a él.

-Ino.- gruñí.

Debía de hacerme de respectar. No podía hacer caso a mi cuerpo, Que rogaba…no ; no rogaba. Más bien imploraba que ese mastodonte de dos metros me empalara, literalmente.

-Vale. Ino.- su mirada traviesa, me hizo volver el rostro y suspirar; poniendo los ojos en blanco.- Tenemos varias opciones. Una porno,.- en sus manos descansaban, caratulas de películas bajadas por internet.- otra porno, otra porno….- volvió a mirarme. Yo sacaba humo literalmente por las orejas. Y no porque me importara ver una porno con él. Si no que mi cuerpo me estuviese jugando tan malas pasadas.

-¿Ya habéis elegido; chicos?.- La voz de Sakura, hizo que mirara hacia el umbral de la cocina. Y allí cogida de la mano del segundo púber de abordo, hizo que chasqueara la lengua.

Corrí hacia ella y la cogí del brazo, arrancándola de la mano de Sasuke.

-Nena…estos críos son hormonas andantes….aquí no hay ni una sola película que tenga argumento. En todas hay batallas campales…tú ya me entiendes.- le dije al oído.

Sakura miró mis ojos, interrogante y estalló en carcajadas.

-¡No tienes ni una sola película que no sea "x"; Ita-kun? No me lo creo. Has querido asustar a Ino…- volvió a reír. Caminó hacia su hermano y con todo lo menuda que era a su lado, le dio una colleja( golpe en la nuca); que sonó bastante y nos hizo reír a Sasuke y a mí.

-Podríamos jugar a algo de sobremesa.- dijo Sasuke; mirando al suelo y con las manos en los bolsillos…- Si queréis puedo ir a por el Twister (Enredos)…es muy divertido….

-Te acompaño; Sasuke.- La voz de Sakura me hizo poner los ojos como platos.

Yo me quedaría allí con Itachi; los dos solos…Ay…no….

…..

Sasuke Pov

Sí; señor. El destino era una cosa maravillosa.

¿Cómo se le había ocurrido a Itachi sacar todas las pelis porno que le había bajado la última semana?

Aquel tío no pensaba con la cabeza; bueno sí; pero con la otra…con la que había justo en medio de sus caderas.

El cabronazo me guiñó el ojo cuando me vio salir con Sakura por la puerta.

Pensaba que el favor se lo hacía yo a él. ¡Ji! Si Itachi supiera; bueno si Itachi supiera me mataría directamente. Seguro.

-Me gusta tu auto; Sasuke-kun.- la voz de Sakura; me sacó de mis pensamientos absurdos. Era injusto que estuviese pensando en Itachi, teniendo a mi lado a Mi Diosa.

Sonreí; de aquella manera que dejaba al sexo opuesto; extasiado y le abrí la puerta del copiloto como un autentico caballero.

Estar con Sakura; sacaba de mi; la mejor persona y el mejor amante. Aquel que había guardado bajo llave; si ella volvía…en algún momento de mi existencia.

-Gracias.

Desvié la miraba hacia sus labios; mientras se sentaba en mi auto.

Volé hacia mi asiento y nos pusimos los cinturones; casi en sincronización.

-¿Estará tú mama en casa, Sasuke? Me gustaría verla.- el cariz de su voz; me hizo cerrar los ojos un segundo; abducido por la esencia de su voz.

-No. No lo creo.- espeté, pensando en mamá.

El silencio se adueñó del trayecto, pero no importó. Entre Sakura y yo, la incomodidad no existía, nos mirábamos de vez en cuando, cómplices, hasta que aparqué justo de frente a mi casa.

-Tal y como la recordaba.- suspiró ella, al salir del coche.

No me había dado tiempo a abrirle la puerta y me mortifiqué mentalmente por ello.

-Sera lo único que no ha cambiado.- caminábamos el uno al lado del otro; mientras yo sacaba mis llaves y abría la puerta de entrada.

-Si lo dices por ti .Por supuesto que has cambiado Sasuke.-me dijo; con una sonrisa.

Necesitaba algo que llevarme a la boca… ¡Con urgencia!

-¿Si?- de mi boca salió un estertor, mezclado con la silaba. Parecía un imbécil…

-Si.- dijo caminando poco a poco; hacia uno de los muebles del salón.- Nunca hubiese imaginado que te convertirías en un chico tan guapo.

-Vaya...-Era imposible; ya no podía tragar. Se me había formado una bola en la garganta y no había cojones a desprenderme de ella por mucho que tragase… ¡Necesitaba un trago!

-¿Pasa algo, Sasuke…? Tienes las mejillas muy coloradas…hasta la orejas.- caminó hacia mí y tocó estas partes con su manita de muñequita. Cerré los ojos intentando no perder la cordura y abalanzarme sobre ella como un poseso.

-No…yo...Espera. Siéntate. Ya sabes; como si estuvieses en tu casa. Voy en busca del Enredos.- Salí de allí pitando. Sintiendo en mi piel la ausencia de la suya.

Fui a mi habitación y abrí el armario ropero.

Con una sonrisa de suficiencia, corrí el falso fondo y allí tenía mis botellitas de licor.

A veces; cuando invitaba alguna chica a mi casa. O estaba jugando a la Play Station con Itachi, siempre nos gustaba echarnos unos licorcitos.

Solamente había que bajar a por hielos si lo queríamos fríos y si no…pues ya estaban las petacas preparadas…

Vacié prácticamente una de ellas; La de Jack Daniels y me sentí más seguro y animado.

Busqué entre los cajones el jueguito de las narices; que no quería aparecer; el maldito.

Y después de desordenar el cajón de los calcetines, el de los calzoncillos y el de los albunes de fotos de mamá…allí estaba el puñetero. Dentro de su bolsa, riéndose de mí.

-Te encontré; cabron.- inquirí, mientras lo ponía en mi hombro. A modo de bolsito.

Bajé las escaleras, mucho más seguro y confiado de lo que las subí.

-Lo tengo.- dije alzando un poco la voz; para hacerme oír.

Ella movió su cabecita hacia mí y sus ojos esmeralda me taladraron.

-Estaba recordando….la primera vez que jugué contigo al Twister…te veías tan feliz.- susurró, mas para ella, que para mi.- Ha pasado tanto tiempo desde aquello…

Su mirada perdida, me dolió. Y sonreí con dulzura, a aquel rostro de ángel.

-Tú no has cambiado nada. Parece que se haya parado el tiempo, solamente para ti. Estas incluso más bella de lo que recordaba. Has mejorado; como el buen vino.

Sakura alzó una ceja y sonrió con picardía, mirándome.

-¿Cómo el que te has metido en el cuerpo, Sasuke?.- espetó con sorna.

¡Mierda!

Claro…. ¡Debía de olerme el aliento a alcohol de quemar!

Joder….

-No…yo…es Jack Daniels…-dije, algo abochornado.

Sin duda el alcohol me había envalentonado lo suficiente para no ponerme como un tomate mañanero.

-Eres muy avaricioso. No me has invitado ni a un traguito….

Alcé ambas cejas y sonreí lentamente.

-Eso tiene fácil solución. Pero que sepas que si me pillan bebiendo; tú debes de sacar la cara por mí. Soy menor de edad….un púber como dice tu amiguita; la rubia.

-Ino.- corrigió.

Fui, hacia el mueble bar y lo abrí.

-Está bien. Está bien. ¿Sabes? A Itachi le gusta.- No estaba en mis cabales desde luego. Pero no me importaba. ¡A la mierda, Itachi a la mierda todo. Tenía que ganarme la confianza de mi ninfa; fuese como fuese!

-Conozco a mi hermano. Sasuke. Además tengo más edad que tú. Me he dado cuenta….

-Creo que me voy a divertir.- inquirí, mientras ponía en un tubo de cristal, un buen chorro de Jack Daniels.- se lo ofrecí y nuestros dedos se rozaron. Haciendo que nuestras miradas se encontraran, para apartarlas bruscamente. Avergonzados.

Saqué otro tubo y lo llené hasta la mitad.

-¿Vas a beber más?- preguntó ella.- Tienes que conducir. Y te recuerdo que soy hija del jefe de policía Haruno.

-¿Me vas a denunciar?.- pregunté; con una dulce promesa sensual en mi voz.

-No.- ella fue tajante. Casi cruel.

-Tranquila Sakura. No bebo más…

Ella miró el whisky casi con solemnidad y abrió la boca.

-¿Cuándo cumples los 18, Sasuke?

No entendí porque me hacia aquella pregunta.

-En una semana.

-Ahmmm…

-¿Porqué?

-Cosas mías.- dijo, alzando la mirada, para encontrarse con mis ojos, que la miraban embelesado.

-Mejor que nos vayamos.- espeté con voz ronca. – Ino e Itachi deben estar matándose.

Ella sonrió y se metió de un trago todo el líquido del tubo en su cuerpo.

Las mejillas se le tiñeron de un rubor delicioso; me dieron unas ganas locas de besarla.

….

La vuelta hacia su casa fue divertida.

El alcohol había hecho mella en ella y se reía a cada ocurrencia que se le venía a la cabeza.

-¿Puedo preguntarte algo?- me dijo con una mirada picara.

-Pregunta.- dije; sonriendo y sin apartar la vista de la carretera.

-¿A qué edad dejaste de ser virgen?

Pegué un volantazo y casi nos metemos en el arcén.

Ella comenzó a reír como una loca y yo también lo hice.

Cuando nos tranquilizamos un poco; decidí responderle.

-A los quince.

-¿Queeeeeee?.- ella abrió mucho la boca y su labios se hicieron casi invisibles.

-Si;.- y seguidamente fui soltando bombas a diestro y siniestro.- Se me despertó la sexualidad muy pronto.- dije algo más serio; pero sin abandonar la sonrisa en mi rostro.

-Vaya…nunca lo hubiera imaginado; Sasuke…eras un niño tan tímido….

No reventé a carcajadas por puro respeto.

-El despertar fue temprano, porque me enamoré de una chica mayor que yo…..

Ya está; lo solté.

Ya habíamos llegado a su casa.

Sus ojos se habían quedado atrapados en los míos y su risa se había evaporado por completo.

-¡Sakura! ¡Sasuke!.- la voz de Itachi; nos sacó de nuestro mundo y bajamos del auto, en dirección a la puerta de su casa.

-¿Qué pasa Itachi? ¿Y porque esas voces?.- preguntó ella, mirando a su hermano con el ceño fruncido-

Pasamos hacia dentro y ¡Mierda! Había llegado visita..para jugar al Twister….Karin y su hermano Inari….el maldito playboy madurito del pueblo…..¡Mierda, joder….y ya estaba babeando el muy cabron por Sakura!


Continuará.