Notas de autoras:

Mistralax: Aqui nuevo cap, algo cortito, quizás quieran matarme, pero decidí cortarlo porque sentía que era el lugar justo, es un cap algo tedioso de transicion(relleno como quieran llamarlo) pero espero que lo disfruten.

Carlac94: Y las verdaderas ratas se están moviendo D: No sé qué más decir... Un beso y dejen review por favor xDD

Advertencias:

iNada que advertir que no sepan XD


Serie de eventos

Capítulo

XXXI

"No.5"


Las cinco horas de viaje se le hacían exageradamente aburridas. Había apenas pasado una hora y media y todos los que le acompañaban parecían haberse rendido ante el sueño. Shion parecía plácidamente dormido. Inukashi se había quedado dormida al igual que su padre cuyo rostro era cubierto por aquella boina. Karan parecía algo entretenida leyendo alguna revista acerca de postres por lo que pudo ver en la portada.

Tanto mirar el paisaje de casas y pastizales inmensos le hacían cabecear con cansancio. Se sentía como un niño, quiso olvidarse de la idea de dormirse pero simplemente la situación le invitaba a hacerlo. Al final se había rendido dejándose llevar en los brazos de Morfeo. Karan simplemente sonrió al ver como Nezumi se quedaba dormido. Era un bonito cuadro, pensó.


Luego de unas horas se comenzó a estirar con algo de incomodidad. Se había dormido en una mala posición ahora le dolía el cuello. Se sentó en el asiento como era debido. ¿Por qué tenía que ser un viaje tan largo? Vio el paisaje de la ventana que comenzaba a cambiar. Había algunas montañas grises a lo lejos. Además de que el cielo parecía nublado como si fuera a llover.

Vio a su padre que parecía roncar. Casi vergonzosamente le dio un golpe aunque nadie pareciera prestarle atención, ya que todos parecían estar dormidos. Hasta la madre de Shion se había quedado dormida con una revista en sus manos.

Nezumi y Shion parecían rendidos unos a lado del otro. Demasiado cerca. Había tenido la mala suerte de un tener un buen oído porque había escuchado aquella pequeña conversación entre Karan y Nezumi. Siempre había bromeado insinuándole a Nezumi que lo suyo con Shion iba más allá. Simplemente se burlaba de aquella amistad tan cercana.

"Shion. Shion ¿por qué no te casas con él?"

Casi quiso reírse de la ironía. Bueno, viéndolos ahora no le molestaba en nada verlos juntos, los perros eran sus amigos así que nada extraño era tener amigos homosexuales...

¿Amigos?

Quiso carcajearse por pensar así.

Esos dos eran unos idiotas, al final la habían arrastrado. Pero todo parecía que era como siempre. Solo que ellos ahora se habían dado cuenta de lo que sentían el uno por el otro. La verdad no entendía ¿por qué las personas siempre solían hacer las cosas más difíciles?

"En treinta minutos estaremos llegando a la terminal de No.5. Por favor vayan preparándose para el desembarque"

Suspiró con alivio. Ya le comenzaba a incomodar estar allí en ese vagón tan callado. Le dio un golpe en el cabeza a su padre quien despertó desorientado.

- Pero ¿qué haces?!

- Falta media hora para llegar - siseó con molestia.

- Ya veo - se estiró.

Volvió su vista a Nezumi y Shion buscando una manera adecuada para despertarles mientras una sonrisa maliciosa se dibujaba en su rostro.

- ¡Despierten! ¡Parejita feliz! - dijo lo suficientemente alto y cerca de ellos quienes se despertaron rápidamente recibiendo un doloroso golpe al tratar de incorporarse.

- Maldición - escuchó a Nezumi quejarse. Había sido mala idea recargar su cabeza contra la de Shion, ya que se había llevado un buen golpe en el mentón.

- ¡Lo siento, Nezumi! - Shion apenado trataba de disculparse.

- No es nada - siseó viendo a Inukashi quien veía todo divertida- Veo que te diviertes.

- Claro, fue mejor de lo que esperaba.

El expreso dejó de moverse y el rechinar de los engranes hizo despertar a los demás pasajeros quienes inmediatamente se asomaron a la ventana.

Nezumi miraba con fastidio a la castaña que no dejaba de sonreírles con burla y Shion estaba un tanto nervioso ante el hecho de que ya parecían conocer su secreto, aunque tampoco es que hubieran hecho un gran esfuerzo por esconderlo.

-Bien tortolos, ya llegamos -dijo Inukashi. Rikiga rió y Karan se cubrió la boca para no hacerlo.

-Deja de burlarte si sabes lo que te conviene - el pelinegro midió su vocabulario, luego se puso de pie una vez que el vagón abrió sus puertas. Los demás hicieron lo mismo y salieron juntos del expreso.

Estaban en No.5. Shion jamás creyó que alguna vez conocería otra ciudad que no fuera No.6

La primera impresión en particular era que le parecía menos civilizada que No.6, había muchos edificios altos si acaso unos cinco que debían ser los edificios gubernamentales. Los edificios eran apenas la mitad de los de No.6 pero al contrario su cielo estaba menos contaminado. Los citadinos no corrían por las calles, iban tranquilos y había mucha más vegetación, le daba el aspecto de un pueblo rural.

Maravillado por la calma que se percibía cerró sus ojos y la brisa chocó con su rostro.

-Es bonita ¿verdad? -Karan se le acercó. El albino le sonrió a su madre.

-Sí, lo es.

-Extraño es que no tenga tanto turismo -exclamó Rikiga, bastante desconcertado; la ciudad era en parte hermosa.

-Tal vez porque parece un pueblo -Inukashi habló y después se dirigió a Nezumi -¿Y por dónde nos vamos?

-... No lo sé.


Los suaves toques en su puerta la distrajeron de su lectura, prefirió ignorar el sonido pero se hacía algo insistente, así que con algo de pesadez se levantó y se encaminó a la puerta; después de todo quién sea que estuviera tocando parecía tener urgencia de verla. Cuando abrió la puerta se encontró a un hombre de bata, alto, blanco, de cabello negro y gafas; bastante apuesto a su parecer.

-¡Buenas tardes! Lamento mi insistencia pero… -habló sin mirarla, revisando una carpeta - Vengo de... ¡Oh Dios mío!, ¡usted es ¡Elyurias la diosa del escenario!... – su cara un tanto seria cambió a una felicidad infinita- Soy su admirador, recién vi su obra, la de "amor en el bosque" me pareció hermosa, y su actuación es estupenda además de su voz.

De acuerdo, estaba sorprendida de recibir tantos halagos. Sonrió con algo curiosidad para poder preguntarle a que se debía su inesperada visita.

-Muchas gracias pero dígame ¿qué se le ofrece?

-¡Ah! Sí! Vengo del laboratorio Moon Drop y tenía que entregar la información a los interesados en la campaña ecológica -dijo emocionado -Pero jamás creí que usted estaría interesada.

Elyurias sonrió complacida y tranquila.

-Es cierto, pero temo que no podré participar -explicó, recordando la petición tan persistente de Nezumi -Lo lamento - trató de cerrar la puerta.

-Es una lástima... podría haber sido una gran oportunidad.

-¿Cómo?

-Sí... su presencia sería estupenda para la publicidad, y seria un gran paso para su carrera, si participa en una campaña de ésta élite e importancia para el medio ambiente... pero es como usted deseé. Aceptamos su decisión y disculpe las molestias – dijo lo último con tono depresivo, casi se decía que merecía un premio por su actuación.

-No, espere -lo detuvo, aquella sugerencia de cierta manera le llamaba la atención-Me interesa pero no sé si tenga mucho tiempo disponible.

-No se preocupe, la campaña durará una semana y con que usted nos venga a apoyar un sólo día, sería grandioso.

Elyurias pareció recapacitar y presa de la emoción había accedido a la propuesta de aquel hombre.

EL joven le hizo llenar un formulario y sin más se despidió.

-No sabe cuánto me alegra participar junto a alguien como usted, es realmente un honor.

-Lo mismo digo...

-Fennec, soy Fennec, un placer.


- Solo tú eres tan idiota para venir y no saber a donde ir - dijo Inukashi algo enojada. La verdad era que Nezumi trataba de mirar a todas direcciones para encontrar algo que le diera una pista. No tenía un recuerdo sólido de última vez que había venido esa ciudad y específicamente donde debía vivir ese sujeto que era su Padrino.

Rikiga había sido un poco más comprensivo que Inukashi al decirle que su Padrino era un hombre escurridizo. Rikiga sabía poco de él pero agradecía por lo menos tener algún tipo de información acerca del tema.

Habían decidido primero organizarse e ir primero a un hotel y dejar su equipaje, las maletas solo eran una carga de momento.

Para su suerte Rikiga ya había preparado su estadía. No pudo evitar soltar una sonrisa burlona al ver tan majestuoso hotel. Uno cinco estrellas. Karan y Shion parecían algo sorprendidos miraban el lugar tan lujoso y amplio como pequeños niños.

- Rikiga disculpa, pero no crees que te has excedido. No era necesario un lugar tan... - Karan trataba de hablar un tanto avergonzada, no era alguien muy apegada a tanto lujos.

- Vamos Karan, uno no se da estos lujos todos los días. Además tu siempre trabajas mucho - dijo Rikiga tratando de convencerla.

- Shion - Nezumi llamó pero simplemente Shion parecía perdido en la altitud del techo y los decorados candelabros - Shion.

Shion pareció oír su llamado saliendo de su pequeña ensoñación llevándose una mano a la frente ante la sensación de vértigo.

- ¿Qué ocurre?

- Lo siento me maree. Es muy alto.

- Entonces será mejor que no sigas mirando allá o será peor para usted, Majestad - arrastró a Shion con él para sentarse en uno de los muebles de la recepción.

A lo lejos pudieron ver a Rikiga y a Karan quienes parecían confirmar su llegada para obtener sus habitaciones.

- Veo que no te sientan bien las alturas - dijo Inukashi viendo a Shion para sentarse al otro lado de él.

- Nunca había estado en un sitio así - dijo algo avergonzado.

- Eso se puede saber con ver tu cara de sorpresa al entrar - Shion se sonrojó ¿tanto se le notaba?

- Esto... ¿pero no es este sitio muy caro?

- No te preocupes por el dinero. Esto va por nuestra cuenta.- soltó con un aire de autosuficiencia.

- Vaya, que amable - dijo Nezumi con una sonrisa burlona.

- ¡Ja! Para ti esto debe ser como estar en casa ¿no?

- De cierta manera. Pero no me quejo éste hotel tiene buen gusto.

- Esto... Nezumi - dijo Shion algo tímido por interrumpir aquella conversación - ¿Cómo vamos a buscar a tu Padrino? - sabía que era algo tedioso preguntar pero habían decidido venir ya que sentían que no podían esperar más tiempo pero le abrumaba la idea de estar frente a un callejón sin salida.

- Bueno, no hay mucho de él y quizás no éste registrado en el sistema aunque tendría que verificarlo, sino será difícil de hallar. La única pista que tengo es que puede vivir en el centro de la ciudad. La verdad es que sólo le visité una vez hace ya muchos años.

- Menuda mierda. ¿Has visto cuan grande debe ser ésta ciudad y cuantas casas o residencias deben haber en el centro de la ciudad? - murmuró Inukashi.

- Claro que lo sé. Tan sólo espero que mi memoria no me falle.

- Tranquilo, yo confió en que podamos hallarlo - dijo Shion tratando de apoyarle dibujando una suave sonrisa. Inukashi simplemente sintió sus mejillas colorarse al ver ese cuadro por lo que giró su rostro a otro lado de forma disimulada viendo como su padre venía junto a Karan.

Para su comodidad habría tres habitaciones. Karan y Shion se quedarían en una, al igual que Rikiga e Inukashi por lo que él se quedaría en una para él sólo, nada por lo cual quejarse. Al final llevó su equipaje la habitación y se acostó en la amplia cama. Estaba muy suave y mullida además de que la habitación desprendía un ambiente cálido. De pronto el pensamiento de Shion y él compartiendo esa cama asaltó su mente. Se tuvo que levantar algo apresurado para alejar esos pensamientos. No habían venido a eso. Su principal objetivo era encontrar a ese hombre. Maldecía sus sucios pensamientos hormonales, no era momento para dejarse llevar por aquellos instintos.

De repente el sonido de suaves toqueteos en la puerta le hicieron prestarle atención levantándose para ver quién tocaba. Era Shion quien le miraba tímidamente mientras vestía un abrigo de color rojo con beige. Era un abrigo algo simple pero que le cierta manera le hacía ver tierno a su vista.

Le invitó a pasar por inercia sin dejar de verle.

- Te sienta bien ese abrigo.

- Ah... gracias. La verdad es que aquí hace algo de frío.

- Es normal. Estamos muy al norte. Apenas si en No.6 hay un clima templado.

- Sabes mucho – dijo con una sonrisa.

- He viajado mucho a otras ciudades -explicó con simplicidad. A lo largo de su vida se había mudado constantemente por lo que se daba el lujo de decir que ya había estado en las cinco ciudades restantes. Pero al final todo aquello había tenido un precio dejando atrás a Shion varias veces y los recuerdos que se quedaban en ellas.

- Vaya... Aunque debí suponerlo si te has mudado tantas veces – dijo dibujando una sonrisa algo melancólica.

- ¿Y a qué se debe la visita de Su Majestad? -Nezumi trató de borrar el ambiente un tanto pesado que se ponía sacando a Shion de sus pensamientos.

- ¿Eh?... Pues yo... Mi madre me ha mandado a preguntarse si estabas listo. Ya que en media hora iríamos a ver el centro de la ciudad - dijo automáticamente.

- Casi estoy - dijo con una sonrisa. Solo buscaré algo que debo usar. Si quieres siéntate. Voy a buscar en mi equipaje - Shion asintió sentándose en el borde de la cama.

Nezumi había comenzado a buscar aquello tan importante para él que se encontraba guardado en uno de los bolsillos de su maleta. Una larga bufanda gris, la cual era su favorita, casi podía recordar el momento en que su madre se la había regalado, era una pieza un tanto curiosa que le agradaba.

- Ya estoy...- dijo volteando para ver a Shion y mostrarle aquella prenda. Pero todas aquellas intenciones murieron al ver a Shion allí sentado en la cama esperándole, sentía que la sangre se le comenzaba concentrar en un sólo punto y que de pronto la bufanda negra le comenzaba a apretar el cuello provocándole una sensación de calor desmesurada.

- ¿Esa es una bufanda? - aquella pregunta curiosa de Shion le había sacado de aquella fantasía en la cual estaba metido.

- ¿Eh? sí...

Shion se levantó por inercia, creyendo que ya saldrían.

-Bueno, iré con mi mamá -pero Nezumi se le acercó deteniéndole en el acto.

-¿Cuál es la prisa? -inquirió algo decepcionado olvidándose de la cálida sensación en su cuerpo. El albino no entendió el mensaje, por lo que lo miró algo desconcertado - Quédate un segundo. No tendremos tiempo para el otro en todo el día - se sentía algo idiota de pedir algo que una chica haría, pero no podía evitar querer acaparar un poco más del tiempo de Shion.

-Mmm... Está bien -volvió a sentarse en la cama no sabía que realmente decir pero el silencio repentino era algo abrumador -Es bonito el hotel ¿verdad?

Nezumi miró al techo, el suelo y cada rincón de la habitación en un segundo.

-Sí, lo es -se sentó a lado del albino. Éste seguía maravillado de la decoración -Pero tú eres más lindo - dijo con cierta malicia.

Shion lo miró y se ruborizo. A esas alturas aún no podía evitar sonrojarse de sobremanera, pero se trataba de acostumbrar a esos arranques por parte Nezumi que siempre lo tomaba con la guardia baja; se acercó al pelinegro y se recargó en su hombro derrotado quizás queriendo esconder su evidente sonrojo. Nezumi sonrió.

Permanecieron unos segundos en silencio, disfrutando demasiado de la compañía del otro hasta que Shion decidió hablar.

-Nezumi ¿cómo es tu tío? -lo miró - Ya habías dicho que no recuerdas mucho de él pero...

-... Pues no mucho pero quizás sea el mismo cubo de hielo ¿por qué?

Shion negó con la cabeza y volvió a recostarse. El oji plata le acarició el cabello como diariamente lo hacía desde hace doce años.

-Estaba preguntándome si sería si realmente nos querrá atender después de todo lo que ha pasado, dudo que quiera hablar de eso ¿no? - ciertamente aún tenía la duda por el hecho de que hubiera trabajado en Moon Drop.

-... No sabría decirte. Por lo que nos contó Inukashi seguramente le será difícil hablar de su pasado del cual parece huir. Solo espero que llegue a comprender y, como dices, ayudarnos y si se niega será por la fuerza.

-¿Tú crees que tenga una cura para mi enfermedad? -el pelinegro le respondió con una sonrisa que reflejaba verdadera comprensión y amor.

-Y si no la tiene la buscaremos, no te preocupes, no te dejaremos sólo -besó su cabeza. Shion rió con melancolía, sintiéndose extraño por las palabras dulces de Nezumi pero aún así confortado.

Se quedaron en silencio un par minutos hasta que Shion se movió algo incómodo y aprovechó la oportunidad para levantarse.

-Será mejor ir saliendo, nos dijeron que en media hora.

Nezumi concordó con él-aunque no quisiera-. Salieron de la habitación notando de inmediato para al Lobby viendo que los demás estaban allí reunidos.

-¿Ya están listos chicos? -Karan les preguntó con una sonrisa. Ambos afirmaron con la cabeza.

Rikiga sacó un papel que fue desdoblando.

-Me tomé la libertad de pedir un mapa en recepción -dijo orgulloso, tratando de llamar la atención de Karan-Nosotros estamos aquí... y el centro de la ciudad está...

-En el centro -Inukashi se burló y su padre la miró con un puchero -Podríamos pedir un taxi y ya no tendríamos por qué preocuparnos de cómo llegar.

-Será lo mejor.

Todos caminaron hacia la salida. Nezumi arrastró a Shion detrás de todos quienes conversaban vivazmente -quedándose de últimos- mientras se sentía con la libertad suficiente para tomar de la mano a Shion pero le daba la sensación de tomar una roca, estaba algo tenso, aunque él también no era del tipo que iba tomado de la mano, aún así poco a poco sintió la mano de Shion más suave y apretando lentamente la suya. De pronto vio a Inukashi voltear y como si un corrientazo hubiera recorrido sus espaldas ambos separaron sus manos viendo en diferentes direcciones. Nezumi vio de reojo a chica reír haciéndole una seña de disculpas con la mano. Claro no se imaginaba que se iban a tomar de la mano como en las novelas… prefirió no girar la cabeza en aquel momento pero ciertamente por una razón desconocida lo había terminado haciendo.

Caminaron hasta la avenida y ahí pidieron un taxi. Milagro fue que cupiesen todos. Bueno, Nezumi se aprovechó de la situación y decidió cargar a Shion en sus piernas, éste estaba más que sonrojado, por la postura y claramente pudo ver a su madre con un rojizo en sus mejillas, era vergonzoso pero era ir Inukashi en sus piernas o ir en las de Nezumi. Pero era desventajoso en todos los sentidos Nezumi parecía aburrido y no tenía más nada que hacer entreteniéndose con su cabello blanco casi provocándole cosquillas.

El centro de la ciudad no tenía muchos atractivos de no ser por un parque, una plaza y el museo de arte. Ya una vez que se bajaron del vehículo y Shion pudo reclamarle a Nezumi por su imprudencia peor pareció ignorar su reclamo.

Terminaron caminando sin rumbo alguno. Creían que debía haber algún sindicato o edificio de gobierno donde pudiesen informarles, ya que al ser una ciudad independiente de No.6 esperaban que sus influencias no se extendieran hasta allá.

Luego de preguntarle a un oficial acerca de un centro de información, amablemente les respondió indicándole el lugar. El establecimiento no era muy alto, sólo de unos tres pisos, tenía por fuera una pancarta o lona blanca donde se leía "Info. No.5". Un lugar sencillo.

La secretaria los atendió tras esperar su turno, Nezumi fue quien se acercó junto con Rikiga.

- Voy yo - dijo Nezumi antes de que Rikiga pudiera hablar con una sonrisa pícara -Buenas tardes -saludó el pelinegro lo más cordial posible y con una bella sonrisa - Quisiera ubicar la dirección de... -la chica parecía cautivada ante el físico de Nezumi por lo que rápido accedió sin chistar y sin hacer muchas preguntas.

-Necesito que introduzca sus datos en este formulario -y le entregó una hoja y una pluma. Nezumi no tardó en leerlo y llenarlo. La chica tecleó en la computadora -Bien, la dirección es: calle 4-A número 350. Colonia Centro.

-Muchas gracias - estaba realmente sorprendido que estuviera registrado, aunque sentía que era muy fácil de ser así.

Rikiga se quedó perplejo ante la habilidad engañosa de Nezumi, generalmente siempre eran un tanto rigurosas en la pedida de información. Nezumi alegó que el tener cabello era algo importante refiriéndose con descaro a su calva, ¡ese mocoso!

Cuando se acercaron a los demás pudo ver a Shion algo sonrojado y avergonzado mientras conversaba con Inukashi mientras le veía sin disimulo, era obvio que hablaban de él.

Shion obviamente pudo ver a aquella mujer acceder rápidamente cuando Nezumi le habló, de cierta manera se sentía celoso, aunque no podía negar que Nezumi era muy guapo razón con la cual lidiar por siempre.

-Ya tenemos la dirección – le entregó el papel a Karan quien rápidamente la leía y trataba de ubicarla en el mapa.

- No está muy lejos, sólo unas cuantas cuadras – expresó con simpleza.

Al final ir caminando resultaba más razonable para al menos ver la ciudad, ya que Shion de cierta manera se negaba a viajar en taxi de nuevo.

La calle 4-A, les resultaba algo solitaria y tranquila como un pueblo fantasma aunque s ele hacía familiar como en No.6, todos en sus casas por esos lados. Sólo se concentraron en buscar la casa correspondiente a la dirección, de frente a la casa todos se sintieron repentinamente nerviosos y algo decepcionados, sobre todo Shion.

Parecía una casa olvidada, las paredes algo descoloridas, las ventanas cerradas y un jardín descuidados signos de no podría haber alguien habitándola.

Nezumi pensó que no sería fácil hallar a su Padrino pero no se terminaba de sorprender: que estuviera registrado como residente en la ciudad era algo extraño. Habría sido demasiado fácil pensó. Todos a su alrededor parecían un tanto tensos por el ambiente descuidado de la casa. La verdad no recordaba mucho como era aquella casa. Tampoco fuera que pasó mucho tiempo allí más que una visita.

Tocó la reja oxidada que parecía estar entreabierta y que parecía no tener caso tocar el timbre.

Decidió ir adelante ya que parecía que si él no daba el primer paso los otros no avanzarían. Llegó a la puerta tomando el pomo de la puerta para girarlo. Estaba abierta, eso no era nada bueno.

Entraron finalmente viendo la casa sumida en total oscuridad al tiempo que el polvo estaba presente en el aire causándole un terrible picor en la nariz y dificultad para respirar. Pudo oír a Shion estornudar. Y vio a Karan diciéndoles que le esperaban afuera llevando a Shion fuera de la casa ya que no era saludable para él estar allí aunque se negara.

Inukashi y Rikiga estaban revisando las demás habitaciones pero todo parecía estar impecablemente arreglado como si nada se hubiera movido en mucho tiempo en esa casa.

Nezumi salió resignado de la casa para tomar un poco de aire fresco.

- Debí suponer que esto pasaría -masculló con molestia.

- ¿Y ahora qué? - dijo tajante Inukashi.

- Déjame pensar ¿quieres?

- Tranquilos, debimos suponer que encontrar a ese tipo no iba a ser fácil - intervino Rikiga.

- ¿Usted sabe algo? - preguntó Nezumi.

- No mucho de él. No hablé mucho con él cuando estuve haciendo mis reportes. Así que no tengo una pista que nos pueda ayudar.

Nezumi bufó, era problemático. Se volteó a mirar a Shion y a su madre que parecían hablar con una mujer desconocida cerca de la calle. Se acercó sigilosamente colocándose detrás de Shion quien se asustó por su repentina aparición.

- ¿Qué haces?

- ¿Eh?, verás esta señora es una vecina, vive a unas casas. Ella nos estaba diciendo que tu padrino al parecer había ido de aquí ya hace año y medio - dijo algo desganado.

Nezumi miró a la mujer que le miró algo curiosa.

- Ah, tu debes ser su ahijado ¿no? - dijo ella algo intuitiva.

- Si.

- Lamento que hayas venido tan lejos.

- ¿No tiene idea de a donde haya podido ir? - trató de actuar algo preocupado, quizás podría obtener algo de información.

- La verdad no. Un día simplemente salió y no volvió, aunque llevaba algo de equipaje. Pensé que se iría de viaje por trabajo o vacaciones pero ha pasado mucho tiempo, quizás se haya mudado.

- Maldición...- murmulló.

- No lo conocí mucho pero parecía tener un apego especial por su jardín. Lastima que ahora esté tan descuidado - dijo la mujer tratando de recordar algo. Ante la mirada desesperada de Nezumi.

Nezumi se giró viendo aquel descuidado panorama. Era deprimente. La mala hierba azotaba a las plantas florales y algunas estaban marchitas por falta de cuidados.

- Muchas gracias por su ayuda - dijo Shion viendo que la mujer se despedía.

Su jardín era importante para él ¿no? Porque abandonaría algo que le gustase, aunque no podía asegurar que lo una vecina afirmaba era lo correcto y que realmente tuviera alguna sensación de apego por algo tan trivial como eso.

De pronto comenzó a mirar a todas partes, si se había ido debía ser ¿qué alguien lo había descubierto o los oficiales del laboratorio habían dado con él? Shion le miró algo inquieto.

- ¿Nezumi qué ocurre? –estaba realmente preocupado por la cara de pesadez que el otro tenía.

- Tenemos que irnos de aquí - anunció a todos.

- ¿Por qué?

- Este lugar no es seguro. Alguien debió haber dado con él - todos le miraron algo sorprendidos.

- Pero si eso fuera cierto no habría posibilidad de que estuviera vivo... - dijo Rikiga en un susurro de pronto se calló la boca rápidamente.

- No lo sé. Pero ese sujeto no creo que haya muerto.

- Yo no creo que esté muerto - dijo Karan - Puede que se haya ido, ya que él era algo meticuloso con todo lo que hacía –trataba de rememorar aquellos días-Además tenemos una pista - todos le miraron algo sorprendidos - Le gusta la naturaleza, así que deberíamos buscarlo en un sitio donde quizás se haya sentido cómodo.

Todos casi parecían enfrascados en pensar algo.

- De ser así quizás se haya ido a otra ciudad - dijo Rikiga resignado.

- Pero debe haber un lugar cercano, quizás no haya ido muy lejos –dijo ella tratando de analizar la situación.

- Un bosque - susurró Nezumi con ironía. Por alguna razón le parecía el lugar más adecuado.

- ¿Un bosque? –todos parecían algo desconcertados pero él sentía que ese lugar debía amoldarse a la descripción de ese hombre solitario.

¿Pero de donde vamos a sacar un bosque? - dijo Inukashi algo alterada. Si algo era de lo que se habían percatado era que la ciudad era un tanto urbanizada aunque parecían haber pocas áreas verdes y las otras ciudades quizás contasen con bosques en áreas más cálidas. Además sólo lo había dicho por decirlo y ya era arremetido por las preguntas de Inukashi.

Shion se había desconectado de los presentes pendiente de observar todo a su alrededor y tratando de recordar algo reciente.

- Creo que... en la montaña - señaló.

Todos miraron la montaña, o más bien lo que se podía apreciar en la lejanía, recordaron que la habían visto al llegar a la ciudad. Pero parecía ser un lugar muy frío y dudaba que hubiera tantos árboles allá. Pero un bosque era un bosque aunque estuviera congelado.


Notas finales: Bueno espero que les haya gustado de alguna forma, ya prometo que para el proximo cap si vuelvo a poner uno un poco más largo y con más accion y que será de este señor, el padrino de Nezumi...

Respuesta a reviews anónimos:

Eiriz Es bueno relajarse de vez en cuando xD Dinos tus prediciones y si se cumplen te pagamos un viaje a una isla afrodisiaca (?) Gracias por leernos y comentar. Te mandamos un abrazo!

Sora Exactamente, solamente con él! El siguiente nivel extremo es tan extremo que Mistralax y yo podríamos morir en el intento D: Awnnn! somos motivos de felicidad xDD Te mandamos un besote!