Hola de nuevo a los que me hayan leído. Acepto que me he demorado demasiado con este nuevo capitulo es que no se… me entretuve demasiado con los otros fics que olvide casi por completo este pero una persona me dejó un review que me animó mucho así que estoy dispuesta a seguir.

Capítulo 3: por siempre

Salí de aquel centro pokemon feliz, había conocido a una persona muy interesante pero seguía preocupada por Riolu. Sabía que ya lo habían sanado pero no podía evitar pensar en que era culpa mía por no asignarle una pokeball.

Estaba decidida a no hacerle pasar una situación así a Riolu de nuevo, así que en medio de la caminata me detuve. Mi amigo me adelantaba unos pasos pero de alguna forma notó que yo había parado, se dio la vuelta, desconcertado me miró y soltó el agudo sonido que yo interpretaría como una pregunta. Pero no evitaba pensar…

-(¿qué querrían decir esos chillidos que no entiendo?)-

-Riolu… por favor permanece quieto- le miré seria pero mis facciones temblaban un poco. Saqué de mi bolso la pokeball y la dirigí hacia Riolu. Cerró los ojos esperando a que le metiera dentro. Un hilo blancuzco de magia misteriosa salió de la pokeball al abrirla haciendo que el tamaño de Riolu disminuyera hasta caber dentro, el aparato se meneó exitoso al haber completado la operación.

Contemplé la pokeball y sus lados rojos que brillaban sin un solo rasguño, era nueva y parecía estar hecha exclusivamente para mi querido amigo. La apreté contra mi pecho, conteniendo mis gemidos la azoté contra el suelo para que saliera de allí y volviera a mis brazos.

Cuando este estuvo fuera nuevamente me miró como diciendo "¡bien hecho!" pero obviamente como no estaba segura me interesaba saber cuando podría realmente enterarme de lo que deseaba decirme, es decir, cuándo evolucione y pueda usar la telepatía. Al menos sus padres podían usarlo ¿sería algo hereditario? Tratándose de pokemons no lo creía posible.

Pero… siempre era mejor consultar a un experto.

Me agaché frente a mi pokemon y le dije:

-oye Riolu ¿qué te parece si vamos a visitar al profesor Oak? De seguro que sabe mucho de los de tu especie-

Hace un rato luego de salir del centro pokemon había escuchado a unos chicos decir que el profesor Oak les había entregado unos pokemons y que ya querían viajar para entrenar, lo cual me hizo suponer que este señor vive aquí, en pueblo arcilla.

Riolu y yo recorrimos casa por casa leyendo los letreros con el nombre de la familia habitante y nos detuvimos frente a una que tenía grabada en letras grandes "laboratorio del profesor Oak" dí unos cuantos toqueteos en la puerta (del nerviosismo hubiera dado más o menos unos cien más pero no quería parecer tan desesperada) un señor con bata blanca y lentes ovalados de unos 30 años aproximadamente nos recibió en la puerta.

-¿puedo ayudaros?- Riolu se asustó del aspecto serio y firme del anfitrión y escondió su cuerpo tras mi pierna sujetándola con sus garras lo que me hizo soltar un pequeño chillido, eventualmente pidiéndole que se calmara un poco.

-ah, veo que lleváis un pokemon con vos… pasad, de seguro deseáis ver al profesor Oak ¿no es así?-

-no, eh… sí señor, sí. A eso venimos- me avergonzaba decirlo pero hasta a mí me intimidaba un poco su aspecto frío. Me dispuse a pasar con delicadeza. Riolu fue el último en entrar así que él se encargó de cerrar la puerta pero se le fue de las manos y terminó por cerrarse sola con un estruendoso "BAM" acompañándole.

-¡Riolu!- le reclamé en voz baja para no hacer mas ruido del que ya hizo –no hagas tanto escándalo ¿sí? Tenemos que ser cuidadosos- bajó las orejas y asintió cabizbajo.

-tenemos muchos artefactos que buscan la cura contra muchas de las enfermedades e incomodidades de los pokemons, las criaturas con las que compartimos nuestro mundo- durante su guía dentro del laboratorio se volvió a verme para asegurarse de que estaba atenta a la explicación.

-la mayoría de estas máquinas no pueden ser encontradas en ningún centro pokemon y menos en otros laboratorios ya que son prototipos en fase de prueba y que aún no han sido certificados para uso legal. Aunque se estima que en unos años su venta se abrirá al público-

-entonces… lo que hacen ustedes aquí… ¿es ilegal?- un frío recorrió mi espalda con cierto temor.

-no, no. Somos aptos para llevar a cabo estos experimentos y cada uno de ellos son supervisados por científicos de mayor rango, además nunca hemos tenido efectos secundarios desgráciales lo que deja nuestro historial intacto-

Riolu se había entretenido mirando el líquido de las probetas que se hallaban en los estantes más bajos.

- esto... ¿Cuándo creé que podremos hablar con el profesor Oak?-

-oh, mis disculpas, suelo irme por la tangente cuando hablo de nuestras máquinas. Su tecnología es tan interesante que muchas veces no paro de hablar de ello. Por favor síganme- subiendo unas escaleras dio un rápido vistazo a Riolu y sin inmutarse dijo:

-por favor, dígale a su pokemon que no está permitido tocar- me alarmé un poco y volteé con rapidez.

-¡R-Riolu! ¡No toques eso! Podrías romper algo, ven aquí- le regañé nuevamente. Hoy se había estado comportando muy mal y no entendía qué le sucedía, quizá estaba impresionado por las cosas del laboratorio o el señor le había intimidado demasiado, no lo sé.

Riolu bajó nuevamente las orejas y subió cabizbajo y gimiendo.

-aquí se encuentra el profesor Oak, mostrad respeto y dad los buenos días por favor-

-oh vamos, no seas tan rígido- el profesor depositó la pluma dentro del tintero y cerró el cuaderno dentro del cual estaba escribiendo algo. –Siempre es gustoso para mí recibir visitantes nuevos- se dio la vuelta dirigiéndome una sonrisa gentil y luego posó sus ojos sobre Riolu mirándolo con interés.

-¿es tuyo o debo suponer que de nuevo se ha colado un pokemon dentro del laboratorio?-

-jaja sí seño. Es mi pokemon, Riolu-

-mucho gusto- se inclinó lo más que pudo del espaldar de la silla para extenderle la mano a Riolu. Al ver que no entendía que se suponía que debía hacer el profesor sacudió levemente la mano enfatizando el saludo. Inconcluso miró su pata y luego la puso sobre la mano del profesor.

-jejeje inteligente el bichito- dijo a la vez que frotaba con cariño sus orejillas -¿qué les ha traído a visitar a este viejo científico?-

-pues quería saber si me podía decir cuántos niveles necesita Riolu para evolucionar. Quisiera poder comunicarme telepáticamente con él ya que desde que eclosionó solo me he preguntado qué es lo que realmente me estaba diciendo tras esos chillidos-

-humpf, bueno…- se levantó de la silla y cruzó delante de mí al otro lado de la habitación para ir a parar directo a la ventana abierta al extremo opuesto de la habitación –los Riolus al igual que los Lucarios son pokemons que me interesan mucho, incluso como para organizar una investigación profundizada hacia ellos y su relación con Meow. Lucario es un pokemon que bien podría ser considerado un pokemon legendario sin embargo no entiendo por qué no lo son-

En medio de la charla explicativa un Pidgey se posó en la ventana, el profesor cerró la mano dejando fuera dos dedos en los que el pokemon se paró luego.

-sin embargo con respecto a la telepatía no todos los Lucario son capaces de obtenerla al evolucionar, simplemente no están destinados a poseer una habilidad así- explicó mientras acariciaba el pecho del Pidgey depositándolo en el marco de la puerta mientras se dirigía hacia mí.

-para evolucionar el Riolu debe estar sumamente feliz y complacido, que haya tenido la mejor de las alegrías. Eso te lo podemos asegurar pero la telepatía es un tema que aún le falta al mundo por investigar- habló el ayudante mientras se subía los anteojos a la altura correcta.

El profesor Oak asintió y volvió a mirarme cuando me dispuse a exponer mi preocupación.

-pero ¿no es la telepatía algo hereditario? Sus padres podían hacerlo-

-¿así que conociste a sus padres? Por lo general encontrar para encontrar un huevo de Lucario este debe estar desolado en el bosque- se rascó pensativamente el mentón.

-pero profesor, yo les conocí. Ellos me ofrecieron cuidar de su huevo así que y…-

El sonido irritante del pokemon ave interrumpió de pronto la conversación. Todos volteamos hacia la dirección de la que provenía y vimos que Riolu estaba tratando de atrapar al Pidgey montado en una estantería con muchos líquidos en tubos de ensayo.

-¡RIOLU! ¡Baja de allí! ¡Tirarás algo!- le grité.

-¡haced algo! ¡Destruirá toda mi investigación!- me ordenó el ayudante.

-pid.. ¡Pidgey!- el pokemon revoloteó hacia la ventana y Riolu trató de seguirle. Saltó de la estantería tumbándola entera y con ello todo lo que había dentro. Saltó por la ventana y lo único bueno que sucedió de eso es que cayó a salvo en la hierba.

Me asomé enojada y avergonzada por la ventana. Simplemente le solté un grito fúrico a Riolu mirándolo fijamente.

(coldplay- fix you)

-¡pero mira lo que has hecho! ¡¿Qué rayos te está pasando hoy?! ¡¿Por qué eres tan TORPE?!- luego de haberle dicho eso noté la consecuencia de no medir mis palabras por muy enojada que estuviera, los ojos lacrimosos de Riolu me lo hicieron saber.

-R-Riolu yo…- él apretó sus pequeños puños y me dirigió un fuerte chillido. Tras eso solo se echó a correr dentro del bosque.

Quizá eran cosas mías pero me pareció con toda certeza que en lugar de chillar había dicho "te odio"

Ahora estaba mas triste que nunca, el pokemon que tanto quería, el primer pokemon que he tenido estaba huyendo de mí. Solo quería alcanzarlo y pedirle perdón, me sentía terrible y no sé como pude ser capaz de gritarle algo así.

Salté con fuerza por la ventana sin importar que me rasguñara o me lastimara al caer. Lo que más me dolía en ese instante era el corazón. Una vez sentí la grama dura impactando en mi piel eché a correr llamándolo.

-¡RIOLU! ¡RIOLU LO SIENTO! ¡PERDONAME!- grité con todo el aire que cabía en mi pulmón. No podía permitir que mi primer pokemon se alejara de mi lado.

De pronto sentí en mi cara unas gotas de agua tan frías que se sentían como millones de alfileres cayendo del cielo, había comenzado a llover tan fuerte que no podía escuchar ni mis propios pensamientos.

Corrí en dirección al bosque y vagué decidida a encontrar a Riolu sin dejar de exhalar su nombre ni una sola vez.

Sin querer tropecé con la rama de un árbol y caí en el lodo, me dolía todo el cuerpo de los golpes que había recibido y el frío de la lluvia no hacía más que incrementar el sufrimiento. Levanté mi rostro y miré hacia adelante y hacia atrás la bruma ya no dejaba ver la salida.

Estaba perdida.

Confundida y adolorida.

¿Podría ser peor?

Me recosté de un árbol desnudo y comencé a llorar.

-¡lo siento Riolu!- grité hacia la nada -¡lo siento de verdad! Eres lo mejor que me ha pasado y no sé cómo pude ser capaz de hablarte así- las lágrimas hacían arder mis ojos y aunque sabía que no estaba nadie allí mas que yo seguía hablando con la mínima esperanza de que él estuviera por ahí… en algún lado… oyendo mis lamentos.

-desde que naciste solo he querido protegerte, amarte como jamás a nadie he amado y ser tu mejor amiga… no me dejes, necesito de ti. Necesito que me perdones- había comenzado a hablar mas bajo. No habría nadie que me respondiera después de todo.

De pronto sentí algo suave que recubría mi cuerpo entero protegiéndome de la lluvia. Levanté la mirada y un Lucario me miraba directamente a los ojos.

-(te perdono, Kairu)- las lágrimas que ahora caían de mi mejilla eran de felicidad. Había vuelto a mí y ahora sabría lo que me decía y lo más importante.

Lucario estaba feliz de volver conmigo.

Sin pensarlo dos veces me abalancé sobre él tirándolo en el lodo cayendo sobre él. Lo abracé y reí de felicidad, abrí los ojos y ví la dulce sonrisa de su rostro y una risa grave resonó en mi mente.

Lo volví a abrazar acariciando su rostro.

-ahora eres mas grande, ya no podré cargarte- bromeé. Él miró pensativo el suelo, luego se levantó y me cargó entre sus brazos.

-(pero yo sí a ti)- sonrió nuevamente. No sé por qué pero al verlo tan fijamente mis mejillas se calentaron.

-venga, salgamos de aquí- le dije frotando mi mejilla contra su pecho.

Desde ese momento supe que realmente él jamás se apartaría de mi lado nunca más.

Okey me puse un pelín sentimental pero yo no estoy dirigiendo esto a los chicos jaja XD