Disclaimer: Narnia y sus personajes no me pertenecen, le pertenecen a C.S. Lewis y las personas que tengan los derechos, No escribo esto con ánimos de lucro, solo pura diversión y aburrimiento.

Jajajaja! Pensé decir este es mi último fic pero que creen dentro de mis ratos inspiradores se me ocurrió otro la verdad hoy 14 de febrero quiero iniciar con algo de romanticismo (más del que me cargo) pero este fic de plano si no se ni cuando lo termine porque no he podido terminar dos pendientes aunque ya les falta un cap a cada uno es como si les faltaran miles, bueno espero sus comentarios para este fic y nos vemos en los otros dos.

Tambien tiene situaciones similares a los otros dos fics Lucy y Rilian.

*Advierto este fic contendrá a veces lenguaje y escenas un poco fuertes.


CAPITULO 1

PROTEGIENDO AL PRÍNCIPE

(Narnia)

Un joven apuesto de 18 años, alto, ojos azules, un cuerpo atlético, cabello azabache corto, nariz afilada, tez blanca salía de su habitación acomodase la ropa y detrás de él una joven, hija de un lord que por cierto iba llorando por la decepción que acaba de suceder.

-Pensé que me querías –decía la joven limpiándose las lágrimas

-El amor no existe solo te hace sufrir –respondía el joven príncipe con una sonrisa burlona

La joven al escuchar aquellas palabras le propino una cachetada de la furia que sentía – ¡RILIAN ERES UN PATÁN! –Exclamo –por algo mí amiga me dijo que contigo era un fraude todos tus juegos…

-Indra, tú amiga tiene razón pero eso no me dijiste en la cama –dijo en tono seductor Rilian

-Ya me voy no quiero ni verte, ya entiendo a tu padre porque se enoja tanto contigo, un príncipe rebelde no debe estar cerca de un pueblo como Narnia –dijo aquella joven y sin más se retiro de palacio.

Rilian en cambio tan solo sonrió y siguió su camino hacia el comedor en un castillo majestuoso llamado Cair Paravel, al pasar por la habitación de sus padres se dio cuenta que de nuevo estaban discutiendo por lo que sin importarle la privacidad entro.

-¿Qué haces aquí, Rilian? –pregunto el rey Caspian con voz fuerte

-Solo entre a enterarme ¿Cuál será el motivo de su discusión? –pregunto Rilian mirando a su madre

-Hijo por favor sal, tu padre y yo necesitamos hablar –dijo su madre mirándolo preocupada

-No madre hoy no, hace dos días cumplí 18 años pero llevo casi toda mi vida escuchándolos discutir –mirando a su padre con furia –por una razón… La reina Susan, siempre ha sido ella, no entiendo porque te casaste con mi madre cuando no la amabas –decía Rilian enojado

-¡ESO NO ES ASUNTO TUYO! Lo que deberías de hacer es prepararte y mejorar tus modales como príncipe porque todos los días me llegan visitas de padres enojados porque el hijo del rey no se comporta –decía el rey Caspian mirando con ira a su hijo

-Eso es culpa de mi maestro, ¿sabes de quien hablo? –mirándolo fijamente –de ti padre, tú me enseñaste con tu ejemplo que el amor es una basura y es enfermizo porque mejor no disfrutar mejor que sufrir –dijo Rilian a su padre quien estaba a punto de estallar de la furia

-Ves lo que pasa cuando consientes mucho a un hijo, Liliandil –comento furioso el rey Caspian

-Y tu mi amor ves lo que pasa cuando un padre demuestra a su hijo que no ama a su madre por un estúpido amor de adolescentes –respondía Liliandil a su esposo que después de estar casados durante veinte años su relación era peor todos los días.

-Pero que hermosa familia tengo, un padre que habla con una estatua y una madre que sufre por esa estatua yo digo… -fue interrumpido en ese momento por un mino tauro de color negro que anunciaba la visita del gran León.

La familia real se dirigió rápidamente a la sala de juntas, al entrar rápidamente se arrodillaron ante el gran León Aslan.

-Pueden levantarse, se preguntaran por mi presencia –todos afirmaron –es un asunto importante y sobre todo para nuestro príncipe –Rilian lo observo fijamente –hijo de un telmarino y una estrella, hoy me entere que una fuerza obscura pretende terminar con la vida de la familia real pero como necesitamos de los poderes de la reina Liliandil y la agilidad del rey Caspian en la lucha tan solo podemos proteger a un miembro que es importante… el príncipe Rilian –explico Aslan

-Pero yo también se luchar –exclamo ofendido Rilian

-Lo sé joven príncipe pero tan solo tus padres son requeridos esta ocasión y tenemos que proteger la descendencia del rey porque si algo ocurriera se tendría que tener nuevo rey –decía pacíficamente Aslan

-No voy aceptar ese trato, papá por favor dile a Aslan que yo puedo con todo esto –decía Rilian mirando a sus padres

-Tienes que ir Rilian –ordeno Caspian a su hijo quien volteo a mirar a su madre teniendo la misma respuesta con la mirada.

-No puedo creerlo ahora si se preocupan por mí cuando por muchos años ni siquiera sabían que existía por estar discutiendo, espero que no se arrepientan y tu padre –mirando a Caspian –sabes perfectamente que soy tu mejor guerrero –decía ofendido Rilian con lágrimas en los ojos.

-Hijo es por tu seguridad no lo hacemos por otra cosa y siempre nos hemos preocupado por ti –decía Liliandil abrazando a su hijo quien rechazo su muestra de cariño.

-¿Qué tengo que hacer? –pregunto Rilian a Aslan

-Tomar este anillo –mostrándole un cofre con un anillo amarillo –tan solo te lo pondrás y de repente aparecerás en otro mundo muy diferente a este todo lo que ves aquí es tan maravilloso pero haya tan solo serás un joven normal no un príncipe, quien te recibe es un viejo amigo, trata de aprender y comportarte porque todo es un poco más difícil y sobre todo sé que tendrás muy buenas experiencias –explicaba Aslan

-Estoy listo –tomando el anillo –hasta pronto reyes –decía en tono burlo Rilian mirando a sus padres con furia por lo que le hacían.


(Londres)

Al momento que se puso el anillo sintió como un vórtice lo tragaba, grito pero nadie lo escucho, lucho por liberarse de aquello pero era como si estuvieran tomando las manos y no lo dejaran mover, de repente toco el suelo pero de tanto movimiento cayó al suelo, la cabeza le daba vueltas, quería vomitar, se toco la mano donde se había puesto el anillo pero se dio cuenta que desapareció, se levanto y vio una habitación con una ventana grande, el piso era de madera y la paredes estaban recubiertas con pintura blanca y solo contenía un ropero grande de madera.

-Bienvenido su alteza –dijo una voz ronca a su espalda

-¿Quién es usted? –pregunto Rilian poniéndose a la defensiva al ver a un señor de una edad madura

-Soy Digory Kirke, un viejo visitante de las tierras de Narnia, Aslan me envió esta carta –mostrándole una pequeña hoja –al momento de leerla sabía que era requerido por las tierras que ya no podre volver, pero eso es otra historia, te quiero decir que eres bienvenido, aquí en este mundo nadie podrá encontrarte y sobre todo en esta vieja casa no creo, me describieron que eres un joven rebelde pero también muy inteligente, tus padres sabían lo que hacían –decía aquel señor quien portaba una ropa extraña

-Espero que sí –respondió resentido Rilian

-Te aman estoy seguro, bueno como pasaras un tiempo viviendo en la casa, te quiero decir que tendrás que asistir a una escuela ya te inscribí, te hare pasar por un hijo de un viejo conocido, por lo tanto hay muchas cosas que aprender, conocerás en un momento a mi ama de llaves la señorita McCridi te recomiendo que no la hagas enojar es algo especial –decía sonriente –otra cosa ese tipo de ropa en este mundo solo se utiliza en disfraces por lo que tendrás nueva ropa y bienvenido a Londres.

Rilian aun no se podía captar todos aquellas cosas, el profesor Kirke lo llevo a su habitación, era grande, muebles de madera y una armadura que lo hacía parecer en casa, se que quieto su ropa para cambiarse, unos pantalones, una camisa parecía algo más decente, después se hizo de noche y empezó extrañar su casa, por lo que miro a las estrellas esperando que alguna le mandara un mensaje de su madre.

Paso una semana Rilian se adapto rápidamente, el profesor Kirke lo adiestro en el arte de la pintura, las matemáticas, la historia entre otras ramas junto como desenvolverse en aquel mundo, aun le daba risa cuando subía a una cosa que llamaban "bicicleta" aun no dominaba, estaba nervioso ya que entraría a la escuela no sabía qué era eso pero gracias a su tutor tenía una ligera idea.


A la mañana siguiente…

Rilian se despertó temprano y reviso que tenía el uniforme a pie de cama, se baño, se vistió y después partió a la escuela, al llegar observo a muchos jóvenes que iban hacia donde mismo por lo que los siguió pero antes tenía que pasar a la dirección para tomar su horario.

-Joven Rilian Scott aquí está todo –dijo el director a lo que Rilian aun no se acostumbraba a su nuevo apellido.

Fue entonces cuando empezó a buscar su salón, era tan confuso pero al final llego, abrió la puerta y observo a muchos jóvenes observándolo junto con un profesor chaparrito calvo, con lentes de media luna.

-Tú eres el nuevo alumno –decía revisando su lista

-Sí señor, ¿usted es el señor Roger Thompson? –preguntaba Rilian nervioso

-Creo que así me llamo, que espera pase a tomar su asiento –ordeno el profesor

-¿Dónde? –pregunto distraído Rilian

-Mire… cerca del señor Pevensie –mostrándole un asiento libre a lado de un joven que le parecía conocido –rápido que tenemos que seguir la clase –ordenaba desesperado el profesor.

Rilian obedeció refunfuñando no le gustaba que le ordenaran que hacer pero no quería darle problemas a su tutor, al llegar a su asiento observo que su compañero se le quedaba mirando extrañamente por lo que se molesto un poco.

-¿A caso tengo algo en la cara? –pregunto molesto Rilian

-Que simpático eres –respondió el joven

Rilian tan solo se burlo provocando que el profesor lo mirara al igual que a su compañero dejándolos castigados por poca atención, no podía creer que aun no estando en Narnia tenía problemas.

Al finalizar de la clase el profesor se quedo para revisar a sus dos castigados, limpiar el salón y a demás entregar una plana de la lección.

-Gracias por provocarme esto en mi primer día –decía molesto Rilian

-Y también a ti mis hermanos me mataran –respondió su compañero

-Está bien ya me canse y ese… profesor no me agrada –decía Rilian subiendo la ultima silla a las mesas

-Es un poco gruñón pero es agradable de vez en cuando –respondía alegremente

-Disculpa ¿Cómo me dijiste que te llamabas? –decía Rilian cambiando de tema

-Edmund Pevensie para servirte –respondía

-Mucho gusto es que no conozco a nadie y aunque sea quiero llegar a la casa diciendo que conocí a una persona aunque sea aquí –decía alegremente Rilian

-Si recuerdo tu nombre… es Rilian, tienes un nombre muy peculiar –decía Edmund

-Ya lo sé… bueno creo que ya terminamos –decía Rilian guardando sus cosas

Al terminar salieron juntos de clase y se despidieron a Rilian le había parecido que su nuevo compañero era un joven muy alegre y divertido y mejor que le presento a sus amigo que rápidamente lo unieron al grupo invitándolo a un fiesta.

Sin querer se hizo tarde rápidamente y Rilian se preocupo ya que el profesor lo estaba esperando, se despidió de Edmund y sus amigos, caminaba a toda prisa hacia la estación de trenes para regresar a casa cuando escucho que alguien grito cerca de un callejón, la curiosidad le gano, cuando llego al lugar dos tipos enmascarados tenían a una joven a punto de robarle sus pertenencias, sin importarle lo que le pudiera pasar llego y actuando como un guerrero narniano rápidamente dejo sin habla a los ladrones que salieron disparados.

-¿Estás bien? –pregunto Rilian a la joven quien estaba aterrada

-S… sí… gracias –respondió nerviosa

-Segura que no necesitas que llame a alguien –decía Rilian preocupado

-No… no te preocupes –dijo la joven mirándolo extrañamente

-Bueno me alegro y al parecer esos ladrones se quedaran asustados un momento… por cierto me llamo Rilian –decía alegremente

-Gusto en conocerte Rilian, soy Lucy –dijo aquella chica quien tenía una mirada muy especial

-Qué bonito nombre ¿Qué te paso en la mano? –observando asustado ya que tenía una pequeña herida, rápidamente saco su pañuelo y lentamente le envolvió la mano –te servirá para el camino.

-Gracias de nuevo, después te devuelvo el pañuelo –decía Lucy

-No te preocupes, te lo puedes quedar, pero espero que no sea un atrevimiento de mi parte ¿puedo acompañarte? Solo por seguridad –decía rápidamente ante la mirada de sorpresa de la joven quien solo afirmo positivamente.

Rilian se sentía raro ante ella, algo tenia que se le hacía familiar pero tan solo sonreía, jamás se había comportado con una chica de esa forma tan caballeroso, pero los ojos de aquella joven eran tiernos y puros por lo que no podía dejar de mirarlos. Después de unos minutos estaban en la estación de trenes.

-Gracias yo aquí me despido mis hermanos están por aquella columna –señalando un grupo de jóvenes –nos vemos Rilian –decía sonriendo aquella joven.

Rilian se sentía extraño pero dejo pasar el sentimiento negando con su cabeza y a demás llegaría demasiado tarde y tendría que dar explicaciones al profesor Kirke, por lo menos el primer día de escuela había tenido grandes aventuras.


Lo sé lo se y donde quedaron los otros dos

pero es que se me ocurrio este nuevo espero que les

guste, los otros dos prometo ya terminarlos

bueno gracias por sus reviews y lecturas

porque sin ustedes hace mucho que ubiera dejado

de escribir