Los personajes pertenecientes a Slayers son creación y propiedad de Hajime Kanzaka y de su ilustrador Rui esta historia sin ninguna intención de obtener beneficios con ella, ni nada por el estilo. La única razón es por entretenimiento propio y el de la gente que lo lee :)

Sorpresas

Cuando llegaron a la habitación, Reena se fijó en que era bastante lujosa a pesar del aspecto que presentaba la posada por fuera.

-¡No me lo puedo creer! No sabía que tuviesen habitaciones lujosas aquí- dijo la hechicera emocionada- tampoco pensé que pudieses permitirte una con tanta categoría.

-Bueno…antes no podría permitírmelo, pero como ahora trabajo he podido pagarla- dijo el rubio a modo de explicación- Te cederé la cama, no puedo permitir que una señorita duerma incómoda en un sofá.

-¡No! No puedo aceptarlo. Ademas, ya me has ayudado al permitirme dejar que me quede en tu habitación, no puedo permitir que me toque la cama, me conformaré con el sofá.- le dijo Reena al espadachín.

-Insisto en que uses la cama- le contestó.

-Y yo insisto en que la uses tu- algo enfadada.

Se pasaron la mitad de la noche discutiendo sobre quien usaría la cama. Finalmente ninguno de los dos usó la cama, Gaudi se quedó en el suelo y Reena se quedó en el sofá.

Al dia siguiente la hechicera y el espadachín fueron a comer juntos, claro que fue por el hecho de que Gaudi pagaba ((que raro, verdad?)). Al final Reena llegó a un trato con Gaudi y el posadero para poder quedarse durante dos semanas en la habitación de Gaudi.

Mientras tanto Zelgadiss, Amelia y el resto seguían desesperados por encontrar a Reena. Como Silphiel había decidido volver a su pueblo decidieron acompañarla, con suerte quizás podrían encontrarse a Reena por allí, Amelia sabía muy bien que a Reena le encantaba pasarse por allí porque había muchos restaurantes con buena comida y no excesivamente caros para poder permitírselo.

-Ojalá que tengamos suerte y este allí…- dijo Amelia preocupada- ¡No me puedo creer que nos hiciera esto!

-Tranquilízate, seguro que no pretendía asustarnos...- le dijo Silphiel intentando tranquilizarla.

-Deberías hacerle caso Amelia, preocupándote y cabreándote no conseguiremos nada- le dijo Zelgadiss secamente.

Amelia solo se limito a poner caras con las que pretendía quejarse. Pero como no les importaba decidió callarse y seguir adelante, necesitaban asegurarse de que la hechicera estaba en la ciudad. Llegaron a la ciudad y lo primero que Zelgadiss y Amelia hicieron tras despedirse de Silphiel fue ir a comer algo.

-Zel… ¿que te apetece comer?-pregunto la sacerdotisa.

-Umm… supongo que ahora mismo lo dejaré a tu elección.

-Está bien… -contestó ella algo desanimada.

Decidieron parar en el primer restaurante que encontraron, durante la comida no hablaron entre ellos ni tampoco las horas siguientes hasta la noche. Amelia no sabía qué hacer, si alquilar dos habitaciones diferentes o una con dos camas individuales. Su situación con Zelgadiss era extraña en esos momentos y ella no sabía cómo actuar. Cuando se giró para preguntarle que hacer no lo encontró.

-¿Zelgadiss? ¿Dónde estás?

-Señorita, creo que se ha ido- le contestó una chica que estaba haciendo cola detrás de ella.

Amelia finalmente opto por una habitación individual, pasó varias noches sola, sin saber de nadie, pero no dejó de lado el motivo de su viaje hasta la ciudad. Continuó buscando cada día información sobre Reena.

-Disculpe señor, ¿No habrá visto a esta chica por aquí?

-Si, si la he visto. ¿Por qué la bus…- se cortó su pregunta- ¿Amelia? ¿Qué haces aquí?

-¿Gaudi?- pregunto sorprendida- ¿Gaudi dices que has visto a Reena?

-Claro, es mas ahora mismo debe estar en la habitación durmiendo, cuando me levante para venir a trabajar se acababa de acostar.

-¿Ehhhhhhh? ¿Que Reena está en la misma habitación que tu? ¿Ya te recuerda?

-No… pero al menos intento a ayudarla en algo… ahora me soporta y no le molesta mi presencia… y como no quedaban habitaciones la noche que llego le ofrecí quedarse en la mia durante el tiempo que se quede.

Continuaron hablando durante un largo rato, pero esta conversación perdió algo de sentido para Amelia cuando vió a Zelgadiss que acompañaba a una muchacha que iba suspendida de su brazo. Amelia se sentía traicionada, pero no podía dar motivos para ello, Zelgadiss solo era su amigo y nada más, o eso pensaba ella, ¿Por qué ponerse así entonces? ¿Acaso sentía que él le pertenecía? ¿Nunca le dio motivos para pensar que esto fuera verdad?

-Zel cariño…vámonos a un sitio mas privado, ¿si?- le decía dulcemente la chica

-Lo siento, pero ya le he dicho que solo le acompañaré a casa, ese era el trato.

-Pues entonces no te daré la información que buscas.

-…- se quedo pensativo- está bien…

Después de decir eso se quedó mirando a Amelia sorprendido, pensando porque estaba ella allí parada, sin decir ni hacer nada. ¿Acaso el no le importaba? ¿Acaso le daba igual que estuviese con otra? Y lo que mas se preguntaba…¿Por qué se hacia esas preguntas? Solo somos amigos pensaba para el mismo.

-¿Amelia? ¿Estás bien? Estas como ida…- le preguntaba el espadachín.

-No…no es nada solo estoy un poco cansada… Me voy a dormir ya si no te importa- dicho esto se retiro algo confusa.

Paso la noche en vela, sin poder dormir, no quería pensar en lo que había visto durante la tarde, esa imagen de Zelgadiss con otra mujer le molestaba mucho y no quería pensar en ello, pero…era inevitable que esa imagen volviera a su cabeza.

A la mañana siguiente nada más salir de la habitación se encontró con Zelgadiss esperándola. No sabía porque había vuelto ni porque estaba allí.

-Amelia…yo…-intento explicarse aun que no sabía muy bien porque lo hacía.

-No quiero volver a verte, déjame tranquila de una vez. Ya he encontrado a Reena no te necesito para nada- le contestó ella secamente y volvió a entrar a su habitación.

El peliplateado se quedo bloqueado, sin palabras, su corazón le dolia por recibir esas palabras de ella. Pero decidió dejarla sola si ella se lo pedia lo haría sin rechistar, después de todo el siempre estuvo solo.

Amelia nada más cerrar la puerta empezó a llorar silenciosamente por lo que le había dicho, ella le quería mucho, pero nunca fue capaz de decírselo en privado, cuando se lo decía era por el hecho de que él solo pensaba que era un monstruo, se lo decía con cariño siempre para que se quitara la idea de la cabeza.

Amelia decidió quedarse con Reena y Gaudi intentando buscar una solución para los recuerdos de la hechicera, Pasaron meses y seguían igual que al principio. Xellos seguía sin aparecer y Philia estaba desesperada por ello, sabia que cuidar de Val sin el sería sencillo, pero con su presencia siempre podía distraerse mas, sin el su casa se le hacia aburrida llevaba demasiado tiempo sin incordiar ni tan solo dio señales de que seguía por allí.

-¡Xellos! ¡Donde te has metido! ¡Estar sin ti aquí es muy aburrido!- empezó a gritar la dragona en su casa

-¿Me llamabas?- contestó el felizmente

Al fin Philia pudo hablar con Xellos y pelearse como hacia siempre. ((pobrecita le echaba de menos .))

-Amelia-alguien la llamó

-¿Si? ¿Quién eres? Y… ¿Qué quieres?- pregunto algo desconcertada la sacerdotisa

-Me han mandado entregarle esta carta personalmente, necesito que la lea y me de una respuesta- le dijo una chica misteriosa.

-Está bien…-procedió a leer la carta y responder- p-pero… que… porque…

-Necesito una respuesta- repitió la chica

-Iré.

-De acuerdo, venga sola o se cancelará todo lo escrito.

-Así será.

¿Que habrá en la carta? ¿Quién será la persona que se la envía? ¿Quién será esa misteriosa chica? Amelia ha aceptado sin saber si correrá peligro o no, ¿o sí?

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Siento que sean tan extensos…pero al escribir me emociono tanto que no soy capaz de parar…y como siga así me da q no será de 5 capítulos jajajaja

Por cierto, estoy viendo que aunque principalmente el fic va sobre Gaudi y Reena en este capítulo no ha salido Reena para nada, esq… no puedo resistirme a meter las 3 parejas favoritas q tengo del anime… asiq he decidido hacerla algo más generalizada dándoles un capitulo o dos a las otras dos parejas restantes…si no es lo q esperaban encontrar aquí lo siento… mi imaginación nunca me deja hacer algo de una sola trama… .