Me sobresalte cuando el despertador hizo acto de presencia.

-Aahh! Mierda –susurre cuando casi me caigo de la cama, me levante aún con los ojos entre cerrados por el sueño, nunca había podido dormir bien la noche anterior al primer día de clases y este era el primer día de clases después de las vacaciones de invierno, tome las cosas que necesitaba para ir al baño y de camino ahí golpear hasta casi echar abajo las puertas de las habitaciones de mis hermanos, a pesar de ser tan diferentes entre sí había algo en lo que eran iguales y eso es que no despertaban a menos que pasara un huracán por encima de ellos, es decir, Yo.

- Arriba oso dormilón! – grite mientras aporreaba su puerta, el mayor Emmet, es enorme y musculoso lo más parecido a un oso, pero a un oso de felpa porque si su apariencia es intimidante su actitud es todo lo contrario parece un niño pequeño, tan transparente, tiene el cabello corto y rizado castaño oscuro, sus ojos pardos brillan emocionados por todo, es cariñoso y muy bromista, ríe todo el tiempo y los hoyuelos en sus mejillas le dan un aspecto más inocente y travieso, en cambio…

- Vamos Bello durmiente! Levanta tu trasero de la cama! – dije golpeando y luego abriendo la puerta de la habitación de Edward, él es serio y sensible, yo digo que es su alma de artista, aunque no por eso es aburrido, para nada, tiene el pelo más largo que Em, de un tono bronce muy extraño y jamás lo he visto peinado, porque dice que su cabello es rebelde igual que él, también es un poco más bajo que Em y menos musculoso pero sus ojazos verdes traen a 1/3 de las chicas del instituto de babosas.

Al llegar al cuarto de baño ya solo pude concentrarme en mí y en esas ojeras enormes que rodean mis ojos verdes algo más oscuros que los de Ed y en lo enredado de mi cabello a pesar de que me llegase sobre los hombros, su color negro contrasta con mi piel blanca, similar a la porcelana, yo en comparación con mis hermanos soy bastante pequeña cerca de 1.65, se que no soy tan baja, pero dije en comparación con los casi 2 metros de mis hermanos, sin embargo como soy muy delgada me veo más pequeña y el hecho de que mis amigas parezcan jirafas no ayuda mucho.

- Vamos Alice Cullen, se acabo tu paz mental o por lo menos lo que te queda de ella - me dije y me metí bajo el chorro de agua caliente para relajarme, mientras me rodeaba el olor de leche y nuez de mi jabón y luego el olor cítrico a flores de naranjo de mi shampoo. Entonces como para torturarme su rostro se vino a mi cabeza tan claro que me sobresalto – Maldito! – dije entre dientes y me di una rápida ducha con agua fría para despertar del letargo que me provocaba el agua caliente y quitarme su recuerdo de la mente, no podía empezar así el instituto, salí rápido y me envolví en una toalla y luego en la bata que asegure firmemente para volver a mi cuarto, pero antes, la guerra!...

- Edward! Por todo lo santo! No te dije que sacaras tu trasero de esa cama, vamos!, arriba!, muévete que no quiero llegar tarde el primer día.

- … -

- Hermanito lindo por favooor,

- … -

- Óyeme principito de cartón! No te tapes la cabeza con las cobijas! Sal de esa cama! – así le gritaba, después le rogaba y le volvía a gritar a mi hermano, mientras saltaba sobre la cama para despertarlo, ya me estoy cabreando, porque pierdo minutos valiosos para arreglarme.

- Alice, cállate y déjame dormir, ¿a quién le importa llegar tarde? Mejor no vayamos, tengo sueño – farfabullo bajo las mantas bien agarradas.

¡¿Qué hice yo para merecer este karma?, piensa Alice, piensa, ¡Bingo!, sé que me ayudaría en esta situación jajjaja.

- Edward, por favor, acuérdate que… hoy es el primer día de clases y… - aquí viene jaja levantaría a mi hermanito y también aprovecharía de aclarar unas dudas - … le prometí a Bella que la pasaríamos a recoger para ir …

- Bella? – me interrumpió sentándose en la cama de una vez, jajajja esto sí es interesante.

- Si, acuérdate que te pregunte si podíamos pasar a recogerla para ir al instituto, porque en las vacaciones se le arruino su chatarra, ¿se te olvido Edward?, está bien mejor le digo que no podemos pasar por ella porque no te quieres levantar – dije mientras me dirigía a la puerta con la cabeza gacha – así que tendrá que irse caminando SOLA – solté al llegar al umbral.

-No! – Grito Edward saltando de la cama, me sorprendí mucho de su reacción y supongo que mi rostro lo reflejaba porque bajo la vista y dijo – no..n ..no la llames, de todas formas nos.. nos queda de camino y …no… no podemos faltar a clases el primer día - ¿desde cuándo tartamudea? Creo que acabo de descubrir algo, pobre de mi hermanito estaba avergonzado y parecía nervioso, nunca lo había visto así y me causaba mucha gracia aunque trataba de que no se me notara, de repente pareció recordar algo

– ¿Vamos Alice que haces ahí parada? ¿No me gritabas hace un momento para que me levantara? Ya estoy despierto así que sal de aquí que tengo que arreglarme y tú también, no quiero llegar tarde así que apresúrate!- lo último lo grito mientras me sacaba de su habitación a empujones, ay, hermanito, hermanito, ni que no me conocieras, no puedes disimular conmigo.

Uff, ahora me tocaría la pelea para levantar a Emmett, entre a su habitación lista para gritar pero la cama estaba vacía, ¿Dónde estaría ese oso? ¿Acaso no vino a dormir? Si era así, Mamá por muy paciente que fuera y por mucho que lo quisiera, lo mataría, entonces la puerta por la que yo entre se abrió y dejo pasar a un Emmett muy limpio y perfumado, mis ojos debían ser como platos y mi cara reflejar una gran sorpresa porque apenas me vio soltó una ruidosa carcajada.

- ¿Dónde está mi cámara? Necesitaré una foto de tu cara! No te muevas duende quédate así ! esa expresión vale oro! Conozco a alguien que pagaría una fortuna por ella! - Decía el oso entre carcajadas mientras buscaba por toda su habitación. Estúpido Emmett.

- ¿Por qué no estás durmiendo? – dije aún algo atónita

- Hermanita querida me levante mientras tú discutías con el flojonaso de Edward, no me digas que tu ojo omnipresente no me vio.

- Ok oso, pero como es que te despertaste sin que pasara un tren cargado de elefantes sobre ti- de verdad esto era increíble, no sé qué tenían que ver los elefantes, pero da igual.

- ¿Se te olvida duende que hoy es el primer día de instituto? Y no puedo dar una mala impresión, no el primer día, además le prometí a Rose que la llevaría ya sabes ahora que es mi novia, es lo que corresponde – dijo con la mirada perdida en alguna parte y la sonrisa idiota de los enamorados en la cara, que asco, si claro, ¿no será envidia?, cállate conciencia inútil, era demasiado para mi así que me fui a mi cuarto dejando a Emmett embobado en su habitación.

Vaaaayaa! Rose sí que podía hacer milagros porque sacar a Emmett de la cama sin ningún escándalo de por medio claro que entra en la categoría de milagro, aunque no debería asombrarme tanto con la apariencia de modelo de Rose, su cuerpo perfecto, su 1.78 de estatura, cabellera rubia dorada que caía hasta la cintura, sus ojos celestes y sus labios rojos habían conseguido enamorar por completo al pobre oso y lo habían convertido en un producto respetable de la sociedad.

Mire el reloj, ya había perdido casi media hora por culpa de Edward así que lo mejor era apresurarme, me vestí con unos jeans negros esplendidos, una blusa rosada manga 3/4 que me quedaba perfecta, una chaqueta roja y unas botas negras ambas de la última temporada, me veía genial, me peine de forma que cada punta de mi cabello apuntaba en una dirección diferente y me maquille de forma suave, antes de bajar a desayunar me mire otra vez en el espejo de cuerpo entero de mi habitación.

- Si que tengo buen gusto y mucho estilo – le dije a mi reflejo antes de bajar corriendo.

Desayune muy rápido y medio me atragantaba porque Edward no paraba de apurarme, ¿no era él quien no se quería levantar?, Emmett ya se había ido en busca de su amor y una de mis amigas Rose en su jeep, el señor Bipolaridad, es decir Edward me saco a la rastra de la casa mientras tosía sin parar porque me ahogue con la leche por su culpa, estúpido Edward, que corre cuando escucha el nombre de Bella pero no es capaz de decirle más que unas cuantas palabras.

Cuando llegamos a casa de mi mejor amiga, ella nos esperaba en el porche y apenas nos vio salió corriendo en nuestra dirección, Bella es delgada aunque no tanto como yo, porque tiene más curvas, su cabello caoba cae en una ondulada cascada hasta la mitad de su espalda, y sus ojos color chocolate son enormes con unas pestañas gigantes, es muy linda, aunque bastante tímida y algo torpe, lo que me encanta de ella es que es muy madura, transparente y cálida, siento que puedo confiar completamente en ella. Cuando divisó a Edward se sonrojó, abrió la puerta del volvo de mi hermanito y se sentó a mi lado.

- Hola, Belly Bells! - grite para que despegara sus ojos de los de mi hermano que la miraba por el retrovisor.

- Buenos Días Bella – le dijo él mientras arrancaba el auto y fijaba la vista en la carretera.

- Hola All, Hola Edward. Gracias por llevarme al instituto, aun no entregan mi camioneta del taller.

- No es problema – dijo mi hermanito como si nada, quien hubiera creído que era el mismo histérico que me saco a rastras de la casa.

- No te preocupes Bella, es todo un placer… para ambos – dije y don bipolar me miro raro por el retrovisor, yo solo sonreí y seguí mi platica con mi amiga de que debería ya botar esa chatarra y comprarse otra o irse con nosotros todos los días, ella se puso como tomate de solo pensar en viajar todos los días con Edward y así seguimos con nuestra discusión hasta que llegamos al instituto, apenas aparcamos divise a Rose, Emmett y mi pesadilla personal, Jasper Hale, llevaba pseudo-enamorada de él desde el año pasado cuando entre a primero y el iba en segundo con Ed y su prima Rose, ¿pero quién no se ilusionaría con él? Es perfecto, con su melena risada y dorada que entornaba su rostro masculino y fuerte y esos ojos azules que parecía que contemplabas el mar y que cada vez que los veo fijamente quiero naufragar para siempre en ellos, es igual de alto que Edward pero más fornido ya que practica dos deportes, está en el equipo de baseball con Emmett y en el de basquetbol con Edward, además es todo un caballero, siempre tan educado, calmado y sonriente, tan amable con todos, excepto conmigo, a veces me ignoraba olímpicamente en los pasillos como si no me viera, aunque lo más probable es que si fuera invisible para él, cuando estábamos todos reunidos apenas y me dirigía la palabra y en las clases que teníamos juntos porque voy avanzada siempre me regaña, para él sólo soy la hermanita de sus dos mejores amigos.

Nos bajamos del coche y llegamos hasta los tres que charlaban, para saludarlos, Bella también era amiga de Rose y se llevaba muy bien con el oso y con Jasper a diferencia de a mí a ella si le hablaba, no entendía que es lo tan desagradable que yo tengo.

- Hola Chicos! – Dijo Bella saludando con la mano a todos

- Hola amiga! – respondió Rose

- Hasta que botaste esa chatarra! Ya veía que se desarmaba en cualquier momento jajaja, - dijo Emmett con una de sus carcajadas a lo que Bella solo rodo los ojos.

- Hola Bella, ¿Cómo estás? – dijo Jasper con una sonrisa amable, y muy hermosa además, vamos Alice! Centrate! Que te va a ver babeando!, estúpida conciencia déjame en paz, pero es cierto. Edward hizo un gesto general en forma de saludo, siendo Rose y Jasper los que le contestaron con un Hola, es mi turno de saludar, vamos Alice! Es hora de sacarle unas cuantas palabras a Jass, pero primero estaban las amigas.

- Vaya Rosalie Hale! Si que conseguiste sacar al oso temprano de la cama amiga – dije con todo el ánimo que pude – eso sí que se merece algún reconocimiento, como un premio Guiness.- todos comenzaron a reír mientras Emmett me miraba feo y Rose le acariciaba como a un niño pequeño, pero yo solo pude concentrarme en la risa de Jasper que era hermosa y me hacía sentir algo cálido y agradable en el pecho.

- Hola Jasper ¿Qué tal las vacaciones? – dije sonriendo, pero muerta de nervios por dentro, agradecí no haber tartamudeado o hablado demasiado rápido. Se puso tenso, me miro y solo dijo;

- Hola, Bien. Gracias – eso fue todo y volvió la mirada al resto que aún se burlaban de Emmett, entonces todo mi ánimo se fue al carajo, me sentí idiota por volver a intentarlo cuando siempre pasaba lo mismo, hasta cuando me iba a dar cuenta que él me detestaba, no importa por qué, solo tenía que entender que yo no soy de su agrado ni como amiga, baje la vista al suelo para que no se dieran cuanta de mi cambio de ánimo, pero así me daban ganas de llorar por lo que decidí recorrer el estacionamiento con la vista y ahí estaba la salvación a la poca dignidad que me quedaba, Jacob. Un chico que conocí en vacaciones, era descendiente nativo de la tribu quilleute, había tenido que dejar la reserva porque su padre se volvió a casar con una no-nativa y ella no tenia permitido vivir ahí, un día que salí a pasear por los alrededores de la casa, decidí dar un paseo más largo y fui a dar a una casa muy bonita a la que se estaba mudando gente, claro, esa gente era la familia de Jacob, me acerque a darles la Bienvenida al sector y así lo conocí, también a Billy su padre y a Joan su madrastra, en un principio no me dio mucha confianza, pero después de un rato hablando me di cuenta que era buena persona y muy gracioso, era muy parecido a Emmett, aunque su piel era mucho más oscura, el cabello lo tenía liso y le llegaba por debajo de los hombros, cuando supe que tenía una motocicleta se gano toda mi simpatía y desde entonces nos volvimos buenos amigos. Espere a que se quitase el casco para que pudiese oírme y le grite:

- Jacob!– mientras sacudía mi brazo porque miraba en todas direcciones y no me veía – por aquí chucho ciego! – grite dando unos cuanto pasos hacia él. Entonces me vio.

- Alice! Pequeñaja!- gritó, corrió hacia mí, me abrazo y me levantó en el aire. Desde un día que lo ayude a arreglar el desastre de cena que había hecho por petición de sus padres que todavía estaban ocupados con la mudanza, había comenzado a saludarme así levantándome en el aire con la escusa de que había salvado a su familia de morir intoxicados. Yo no podía hacer nada más que patalear, reírme y gritar que me bajara, hasta que se rendía y devolvía mis pies a la tierra, mientras daba vuelta en sus brazos, pude ver que todos nos miraban, la verdad ni me importaba, pero me fije que mis amigos y hermanos cuchicheaban entre ellos, cuando ya me hallaba en el suelo lleve a Jacob donde estaban todos para que los saludara y luego irnos a la sala de una vez, porque Jacob estaba en el mismo nivel que yo y que Bella y compartiríamos algunas clases.

- Hola chicos, que gusto verlos de nuevo – le dijo Jacob a mis hermanos, a lo que estos respondieron con una sonrisa y un apretón de manos, ya se conocían porque yo había invitado a comer a la familia de Jacob a casa un par de veces porque no conocían a nadie en el barrio todavía – Hola Bella – Saludo a mi amiga despeinándola un poco a lo que Bella rio y Edward frunció el ceño, jajaj mi hermanito tan celoso y ni siquiera es capaz de invitarla a salir, Bella también lo conocía de una vez que Jake fue a visitarme y ella estaba en la casa. Entonces recordé que ni Rose, ni Jasper lo conocían así que hice las presentaciones correspondientes.

- Jacob ella es Rose, mi amiga y novia del oso Emmett y él es Jasper el… - ¿que podía decir de él?, el amor de mi vida, el chico más perfecto del instituto - … el amigo de mis hermanos y … primo de Rose – sí, eso era lo mejor, pude ver como Jasper miraba con odio a Jacob como si quisiera saltarle encima y arrancarle la cabeza, pero cuando dije lo ultimo vi algo de tristeza en sus ojos ¿me estaría volviendo loca, acaso estaba alucinando? Eso no podía ser – Rose, Jasper él es Jacob un amigo que conocí en las vacaciones se mudo hace poco – dije con una sonrisa, Rose dijo un – Hola, bienvenido - mientras que Jasper lo fulminó con la mirada y soltó un escueto – Hola - y nada más, vaya creo que ya no seré la única en el instituto que le desagrade. Me sentí un poco mal, por Jacob y porque recordé que yo no le agradaba al único chico capaz de moverme el piso y un suspiro se me escapo de los labios sin querer.

- Bueno, ya es hora de irnos a clase – dije tomando el brazo de Jacob – vamos Bella despierta, a clases – le dije a mi amiga pasando la mano delante de su cara, porque se había quedado mirando a Edward fijamente, me miro y se ruborizó.

- Ya Alice, es que estaba pensando… – dijo roja como un tomate –…en la tarea que tenemos para la primera hora, recuerdas? La que nos dieron antes de las vacaciones- me dijo para zafarse, no había tarea y ella sabía que yo como buena amiga le seguiría el juego.

- Si Bella, lo recordé si quieres la comparamos, seguro que en eso pensabas – dije sonriendo

- De que tarea hablan – dijo Jacob y recordé que el tenia clase con nosotras y no podía permitir que acabara con nuestra actuación

- No te preocupes yo te la paso – le dije con una sonrisa y pude oír un bufido de parte de Jasper así que tome la mano de Bella y nos despedimos de todos para entrar corriendo al instituto.