Aparcamos el coche fuera del garaje y cerca del camino para un escape rápido y silencioso, entramos a la casa saludamos a mis padres y subimos de inmediato a la habitación de ellos que tiene baño independiente para arreglarnos, todo tan rápido que no le dimos tiempo a Edward de interferir, ya en la habitación cerramos la puerta con seguro.

- Bella ¿quieres calmarte? ¡Estas temblando, por dios! – Regañé a mi amiga – Lo siento All – sabes que me pongo de los nervios – se excusó – Bueno ve a darte una ducha caliente para relajarte mientras yo te escojo la ropa para la cena – le dije dando de saltitos ¡tendré la oportunidad de jugar a barbie Bella! – Pero yo no traje ropa – dijo la muy despistada haciéndome rodar los ojos – Daaahhh… Pero yo sí tengo algo para ti, ahora ve – la metí al baño a empujones, como es una cena en casa y apenas se termine debemos escapar tiene que ser ropa cómoda, así que le escogí unos jeans negros, una polera larga sin mangas plateada, una chaqueta negra y unas zapatillas plateadas con un taquito de 3 cm, Bells salió le dije que ropa ponerse y me metí a la ducha, me relajé con el agua caliente y liberé mi mente de todo mal pensamiento con mi shampoo de nuez, cuando sentí que podía quedarme dormida decidí salir, Bella ya estaba vestida y tratando de peinarse, así que le quité el cepillo y le hice una trenza de lado, después la maquillé de forma natural, para mí escogí un pantalón gris tubo, una sudadera blanca y sobre ella un tejido rosa con unos tacones medianos blancos, me maquillé de forma suave y me hice unas ligeras ondas en el cabello, una vez listas bajamos con los demás a la cocina, todos vestidos casuales pero elegantes, se veían guapísimos, sí, ¡yo misma escogí su armario!

- Se ven preciosas, mis niñas – dijo Esme abrazándonos – Gracias! – Respondimos nosotras sonriendo – Tú también estas hermosa mamá – le dije alabando mi buen gusto, ella lo supo porque soltó una risita – gracias cielo por este hermoso vestido.

- ¡En que podemos ayudar? – le dijo Bells - Querida, podrías poner la mesa, Rose avisó que está por llegar – dijo mamá poniendo una mano sobre el brazo de mi amiga que feliz fue a hacer lo que le pidió, Carlisle estaba entretenido con el oso preparando unas ensaladas.

- Edward, ayúdame con la cena cariño – le dijo mamá y él corrió a ayudarla – sostén la bandeja mientras volteó la carne – añadió, todos haciendo algo y yo aquí de inútil, fui a ayudar a Bella con la mesa cuando se escuchó el DING DONG ¡ya llegaron!

- Yo voy! – dije saliendo disparada hacia el recibidor, en realidad no sé porque estoy tan ansiosa debería estar muriéndome de vergüenza, pero todo lo contrario estaba muy emocionada, abrí la puerta de un tirón y ahí estaba mi regia amiga con su rubia cabellera atada en una coleta alta que alargaba sus rasgos, unas leggings negras y un minivestido mostaza oscuro y unos tacones del mismo color, la abracé – Hola Rose, ¡por fin! Ya íbamos a empezar a tragar sin ustedes – bromeé haciendo reír a mi amiga y pude escuchar la risa de Jasper aunque todavía no lo veía porque se había quedado detrás de Rose

- Me lo esperaba de ti enana – me respondió mi amiga provocándome un mohín

- Anda mejor pasa, están todos en la cocina – le dije empujándola hacia allá haciéndola reír de nuevo, la puerta se cerró y escuché un carraspeó me volví casi al instante, la euforia fue reemplazada por la vergüenza apenas lo vi – Hola Jasper – la voz me salió algo ahogada, la verdad es que apenas y me pasaba aire por la garganta.

- Hola Ally – dijo sonriéndome de una forma en la que nunca lo había hecho antes, esperen, he visto esa sonrisa y esa mirada antes, pero ¿Cuándo? ¿Dónde? – Emm… estuve leyendo en internet sobre lo que dijiste de las flores y… yo..bueno…estuve… creo que… – esta vez voy a darle tiempo a que termine, empezó bien pero ya volvió a balbucear ¡es tan adorable! Y yo tan estúpidamente enamorada, se me escapó un suspiro, lo vi aspirar hondo para calmarse y hablar.

- Hey tortolitos! Ya vamos a sentarnos a la mesa!– interrumpió el bocaza del oso desde la puerta del comedor, cuando fijé en él mi mirada asesina, sonrió y se giró perdiéndose de nuestra vista, me volví hacia Jass – Bueno, … vamos – dije algo nerviosa por la presencia de mi querida pesadilla personal y molesta por la interrupción de mi hermano, pasamos al comedor, estaban todos sentados menos Esme y Bella que estaban cortando la carne en porciones, me acerqué a ellas para dejar de sentir la corriente eléctrica que me estaba recorriendo el cuerpo.

- ¿Te ayudo en algo mamá? – le dije a Esme, me percaté que Jasper estaba saludando a los chicos y a Carlisle, sacudí la cabeza ligeramente para dejar de estar pendiente de todo lo que hacía y volví mi atención a mamá que me dijo –Tráeme la otra fuente de vidrio para separar las porciones del asado – y me guiñó, seguro se dio cuenta donde estaba mi atención, me sonrojé y fui por lo que me pidió, Bella trataba de aguantarse la risa mientras cortaba la carne, ¡mala amiga! No les basta con lo nerviosa que estoy por lo de esta tarde y ellas tratan de avergonzarme más! Volví algo enfurruñada por la actitud de mi mamá y mi amiga que se turnaban para pasear la vista entre Jasper y yo, volví a sacudir la cabeza y me dispuse a poner parte del asado en la fuente que llevaba, en eso estaba cuando el estómago se me apretó sorpresivamente.

- Hola, Esme – escuché la voz de Jasper a mi lado, ¿pero cuando llegó hasta aquí?, no levanté la cabeza ni un solo milímetro y seguí haciendo mi tarea porque podía sentir la mirada de las dos puesta en mí y eso me alteraba todavía más. – Hola, hijo – le saludó mamá mientras lo abrazaba – pero que guapo estas, espero que te guste el asado – agregó mientras tomaba una de las fuentes, yo sólo escuchaba porque mi vista seguía fija en poner las patatas cocidas alrededor de las porciones de carne.

- Sí, me encanta – dijo el rubio todavía a mi lado – Maravilloso, también es el plato favorito de Alice, ¿cierto cariño? – dijo Esme, obligándome a levantar la cabeza y para mi pesar no pude evitar sonrojarme.

- Sí,… bueno… es… mi… favorito – dije como robot idiota y volví a agachar la cabeza, quería patearme por eso.

- Llevaré estas porciones a la mesa, Jass podrías ayudar a Alice con lo que hace, Bella ¿puedes llevar el vino? – anunció rápidamente mi mamá a lo que mi amiga asintió y salieron a toda prisa, dejándonos sorprendidos, en cuanto quedamos solos se hizo un silencio tenso y se me escapó un suspiro.

- ¿En qué te ayudo? – dijo mi acompañante en tono bajo – ehh … ya voy… a terminar - ¡Por Dios, que no puedo hablar de corrido?! – La carne se ve seca – dijo de pronto provocando que levantara mi cabeza y lo mirara extrañada - ¿Qué? – le pregunté, tal vez escuche mal.

- ¿No debería tener la carne el jugo en que se cocinó encima? – dijo apuntando la fuente - ¡Cierto! Que tonta – dije dándome un ligero golpe en la frente con el dorso de la mano, fui al horno donde estaba el molde con el resto del jugo de cocción, para rociar las porciones.

- Aauh! – solté el recipiente que aún estaba caliente, ¡qué bien! Se me olvido ponerme el guante aislante, ¡y sí que estaba caliente!, estaba soplándome los dedos que me había quemado un poco, cuando Jass llegó a mi lado – Está caliente – dije concentrada en mi mano que él tomó entre las suyas suavemente.

- No te pusiste el guante – me acusó mientras me llevaba, hacia el fregadero donde puso mis dedos bajo el chorro de agua – se me olvidó y no pensé que me iba a quemar – me defendí de forma patética.

- ¿Te duele mucho? – me preguntó cortando el agua - ¿ Debería llevarte al hospital? – me largué a reír por su ocurrencia ¿acaso se le olvidó que mi papá es medico?, no podía parar de carcajearme y ya me estaba faltando el aire - ¿Qué fue lo gracioso? – su tono se escuchaba algo molesto, eso hizo que pudiera controlarme.

- Carlisle es médico Jass, no tengo que ir a un hospital – le dije y se me escapó una risita – además no es tan grave, fue más la impresión – mientras hablaba me giré para verlo a la cara, la sorpresa fue que su rostro no quedó a más de 5 centímetros del mío, no me había percatado que estaba tan cerca, él también se sorprendió pero no se alejó ni un milímetro.

- ¿De verdad no te duele? – me dijo – no – respondí en un susurro – deberías tener más cuidado – susurró de vuelta, mi corazón latía como loco y entonces mi maldita racionalidad hizo acto de presencia - ¡La carne! – dije haciendo que él encarnara una ceja - ¿Qué? – dijo confundido – La carne se va a enfriar – le expliqué, cuando entendió lo que estaba diciendo, asintió y se alejó de mí tomando un pequeño mantel – esta vez yo me encargo – dijo tomando el recipiente con el que me había quemado y un cucharon, después que estuvo todo listo, tomó la fuente para llevarla a la mesa, mientras yo dejé todo en su lugar y nos dirigimos al comedor.

- ¡Por fin! Ya creía que se los había tragado el horno – bromeó Emmett cuando Jasper puso la fuente sobre la mesa - ¿Por qué tardaron tanto? – preguntó Rose con una sonrisa burlona en el rostro, no pude evitar sonrojarme – Es que… me quemé – dije avergonzada mientras nos sentábamos.

- Entonces déjame revisarte – dijo Carlisle preocupado – No es nada importante, papá, solo una quemadura ligera – me excusé, ya quería que dejaran el tema. – Alice, déjame ver, yo diré si no fue nada – habló el mientras llegaba a mi lado y revisaba mi mano – Lo ve Dr. Cullen no es nada y Jasper ya se encargo – le dije para que volviera a su asiento.

- Yo solo le puse agua fría – dijo el aludido mirando a Carlisle y luego a mí, le sonreí para que no se sintiera apenado y volvió a mirarme de esa forma que no le había visto antes pero me parecía tan familiar me quedé perdida en sus ojos hasta que sentí un golpe en las costillas que me hizo reaccionar, el dolor me arrancó una mueca porque Bella otra vez me había dado un codazo en el mismo lugar que me golpeé en la mañana, no levanté la vista de la mesa para que nadie se diera cuenta ni preguntaran que me había pasado.

- Sólo fue una pequeña tostada – dijo Carlisle poniendo una mano sobre el hombro de Jass y sonriendo fue a sentarse a su puesto - bueno ya podemos empezar a cenar – agregó comenzando a llenar su plato - ¡Gracias a Dios me moría de Hambre! – gritó el oso lanzándose sobre la comida lo que provocó que todos rompiéramos en carcajadas y comenzáramos a comer y charlar animadamente.

- ¿Quien quiere un café? – preguntó Esme después de 15 minutos de sobremesa – Yooooo – dijimos todos al unisonó, nada mejor que un café para bajar lo mucho que comimos – Bueno, hay que recoger todo esto primero – dijo haciendo un ademán hacia la mesa - Yo lo recojo, mamá - me ofrecí y empecé a juntar los platos vacios.

- Los demás vayan al salón mientras Esme y Yo vamos por los cafés – dijo papá parándose también, cuando mis hermanos pasaron junto a él le guiñaron un ojo y guiaron a las chicas al salón, seguro creen que Carlisle esta de su lado y nos quiere retener aquí, ¡pobres ilusos!, le devolví la sonrisa a papá mientras él seguía a Esme hacia la cocina, ¡son los mejores padres que existen! Iba a tomar otro plato cuando mi mano chocó con la de… ¿Jasper? - Oh! Todavía estás aquí –

- Si quieres me voy – dijo frunciendo el ceño - ¿Qué? ¡No!.. es que… no lo dije por eso… pensé que te habías ido con los demás – desvié la vista de la suya, desde que le conté a mamá y a las chicas que estoy enamorada de Jass siento que en cualquier momento va a salir alguna gritando lo que siento, es que no dije que me gustaba, dije que lo amo y no puedo quitarme esa frase de la cabeza, la tengo atorada en la garganta y tengo miedo de que se me escapé cuando estoy con él, que tonta ¿no?

- ¿En qué piensas? - dijo Jasper haciendo que volviera a la realidad y lo mirara, tenía el ceño fruncido y se había inclinado para quedar a mi altura y ver directamente mi rostro, su escrutinio me puso aún más de los nervios - ¿Yo? En … en nada – dije rápido – Y entonces ¿por qué te sonrojaste de pronto? – preguntó mientras seguía examinando mis ojos como si tratara de leerme la mente – De verdad no es nada– dije haciendo un ademán con la mano para quitarle importancia y me volví para seguir juntando los platos y fuentes.

- Muchachos dense prisa con eso para ir al salón – dijo papá, que atravesaba el comedor con una bandeja con unas cuantas tazas – Déjalos Carlisle, ya irán - dijo mamá guiñándome un ojo mientras lo seguía con otra bandeja en la que iba la cafetera y el azúcar, en cuanto se perdieron de nuestra vista, tomé en silencio unos cuantos platos y me dirigí a la cocina mientras pensaba en mantenerme alejada de ese rubio que había dejado en el comedor para poder tranquilizarme, si sigo así de nerviosa terminaré diciéndole el plan o confesándole mi amor, ninguna de las dos cosas estaba permitida, dejé en el fregadero los platos y cuando me volteé para salir casi me llevo por delante a Jasper y el resto de cosas que llevaba en las manos, apenas si pude estabilizarme al tiempo que lo tomaba de los brazos para que no cayera.

- ¡Jasper por Dios! ¿Cómo no me avisas que estas ahí? – dije quitándole lo que traía en las manos y poniéndolas en el fregadero, cuando volví a mirarlo tenia los brazos cruzados en el pecho y me miraba bastante molesto iba a hablarle, pero él me cortó primero.

- Te he estado hablando todo este tiempo - fue todo lo que dijo y caí en cuenta, había estado tan distraída que ni siquiera lo escuche hablarme ni supe que me seguía, quise decir algo, disculparme pero no me salían las palabras, sólo estaba ahí como idiota viéndolo fruncir el ceño e inclinarse hacia mí. – ¿en qué o quién estabas pensando?

- Yo… lo siento Jass – tartamudeé mientras volvía mi vista al piso

- ¿Qué sientes Alice? – dijo y yo levanté la cabeza de un tirón, ¿Qué siento? ¡oh dios!¡él lo sabe!¿en qué momento lo dije?¿dije algo?¿quién se lo dijo? Mi mente era un nido de ideas - ¿Sientes casi tirarme al suelo o sientes no haberme escuchado? – entonces se me escapó un suspiro de alivio, no era de mis sentimientos que hablaba, cuando entendí su pregunta me invadió la vergüenza y luego la tristeza, no era de mis sentimientos de lo que hablaba, quizá no hablemos de eso nunca, y me dieron unas inmensas ganas de llorar, que reprimí con mucho esfuerzo.

- Lo siento todo – dije intentando sonreír aunque solo logré una mueca – estaba distraída – traté de excusarme.

- Has estado muy distraída ¿Te paso algo? – Dijo preocupado – No es nada, Jass. Es… una tontería – dije sacándole hierro al asunto y salí de la cocina en un intento de deshacer el nudo en mi garganta, pero él me lo impidió – Alice, no me gusta que me ocultes lo que te pasa, siento como si no confiaras en mi.- su rostro se veía contrariado, no quiero verlo así, pero no puedo decirle lo que hay en mi cabeza, al menos no hoy. – En serio, es una tontería, se me pasará pronto – dije regalándole la mejor sonrisa que podía en esos momentos, que él me devolvió a medias - ¿Es por qué no tendrán su noche de chicas? ¿Eso te tiene así? – dijo con cierto tono culpable – No hablemos de eso Jasper, no ahora – respondí y salí en dirección al salón para reunirme con los demás, no era un tema que deberíamos hablar, no cuando estamos a unos minutos de escaparnos para nuestra noche de chicas, la culpa empezó a arañarme el estomago pero la deseché de inmediato, ya no puedo echarme atrás. Llegué junto a los demás seguida de Jasper que se sentó en el apoya brazos del sillón individual que ocupé, ¡acaso no piensa alejarse de mi ni por un segundo!¡no entiende que si sigue así voy a gritar como loca que lo amo! Dios…está tan cerca y tengo tantas ganas de tocarlo… se me escapó un suspiro cuando vi mi taza de café vacía, ni siquiera me había dado cuenta del sabor que tenía, volví de mi ensoñación con el carraspeo de Esme que quería llamar nuestra atención.

- ¿Qué les parece si vemos una película? – dijo con una sonrisa cómplice extendida por la cara mi madre, si los chicos no sospechaban con eso es que son muy tontos.

- ¡Sí! – gritaron Emmett, Rose, Carlisle y Bella, mientras que Ed y Jass se limitaron a sonreír.

- ¿No quieres ver una película, Ally? – me preguntó bajo el rubio a mi lado, tomándome por sorpresa, parpadeé un par de veces antes de contestar.

- Sí, claro que quiero – la pausa que vino fue claramente porque mi voz no había sonado nada sincera - ¡Yo preparo las palomitas! – dije con más animo antes de salir escapando hacia la cocina, otra vez. Quería gritar y golpearme por la forma en que estoy actuando, ¡estoy peor que Bella! Escuché a Rose y a Bella decir que me ayudarían con las botanas, y en menos de dos segundos ya estaban a mi lado.

- ¿Sé puede saber qué diablos te pasa Alice? – dijo Rose alzando los brazos – Sí All, estas muy rara – agregó la castaña, yo respiré profundamente un par de veces para calmarme y luego les dije – Jasper, eso me pasa – más que palabras parecieron un gruñido, al que mis amigas encarnaron las cejas. - ¿Qué hizo mi hermanito ahora? – dijo la rubia acercándose a la puerta con los ojos entrecerrados – ¿Te trató mal?- preguntó Bells – Porque si lo hizo ya verá quien soy - advirtió esa vez Rose – No me ha tratado mal, sino todo lo contrario- dije dejándome caer contra la encimera, provocando que me miraran extrañadas – Entonces? – preguntaron ambas – Eso! Es tan perfecto y yo aquí sintiéndome culpable por lo que vamos a hacer y ahogada porque no puedo gritar lo que siento! – contesté antes de llevarme las manos al rostro. – Si quieres no lo hacemos Alice – dijo Bella – Podemos cancelar todo – la secundó Rose, cuando las escuché levante mi rostro, un poco más tranquila - ¡Las amo! – grité antes de abrazarlas – Sigamos con esto, es un pacto de amistad – dije sonriendo con mi ánimo de vuelta, ellas me devolvieron las sonrisas, sé que somos un poco melodramáticas pero… así somos y qué!. Pusimos una bolsa de palomitas en el microondas como ofrenda de paz para cuando se enteraran de todo, apenas terminamos eso, Esme asomó la cabeza por la puerta haciéndonos una seña y desapareció, hora de nuestra partida, nos quitamos los zapatos para no hacer ruido.

- Tengan cuidado – dijo papá cuando salíamos por la puerta principal en sepulcral silencio, las tres le sonreímos en respuesta. Primera parada el garaje, Rose nos pasó un aparato para desinflar las llantas del volvo, me sorprendió lo rápido que salía el aire, se lo sacamos a 3 ruedas con eso era suficiente, mientras Rose le soltó unos cables al Jeep de Emmett una vez hecho esto seguimos nuestro camino, segunda parada nuestros coches, estaban aparcados más o menos lejos así que corrimos hasta ellos, por suerte Bella no se cayó, Rose sacó del maletero un bolso con las cosas de Jass, corrió a dejarlo en la puerta de la casa y volvió, apenas nos montamos arrancamos en dirección a la casa Hale, ¡esto es lo más parecido a una película de acción!¡es genial! Aunque a ratos me sentía un poco culpable, pero si ellos no fueran tan cerrados no tendríamos que hacer esto, cuando estábamos a mitad de camino comenzó a caer una persistente lluvia, muy común en Forks así que lo mejor sería apresurarnos, al llegar a la casa de Rose aparcamos en la cochera, bajamos los bolsos y los dejamos en el salón, lo primero que hicimos fue revisar toda la casa asegurándonos que las ventanas estaban cerradas igual que las puertas de salida y la del sótano, hemos visto muchas películas de terror y veríamos aún más esta noche, ya seguras de que no habían intrusos en la casa fuimos al cuarto de Rose que es enorme, le envié un mensaje a Esme avisando que ya habíamos llegado y nos cambiamos nuestras tenidas por los pijamas especiales de noche de chicas que consisten en unos short y blusa de seda ambos con encaje en los bordes, el de Bella es azul con encaje violeta, el de Rose negro con encaje rojo y el mío rosa de encaje negro, fueron nuestro propio diseño, confeccionados hace unos meses como celebración del aniversario por un nuevo año de "noche de chicas", sí estamos locas, después de eso bajamos por las provisiones de comida chatarra y por agua para los faciales y mascarillas, pasamos un poco más de dos horas comiendo con la cara y el pelo cubiertos de tratamientos exfoliantes e hidratantes, mientras respondíamos test de revistas o discutíamos sobre moda, tecnología, películas, libros y música, cuando nuestra piel y cabello estuvieron esplendidos, empezamos a escoger las películas que veríamos, y como siempre comenzaríamos con una de terror, seguiríamos con una comedia, y finalmente una de romance. Rose buscó en Netflix y finalmente escogimos "No le temas a la oscuridad" nos enrollamos bajo las cobijas y le dimos play, cuarto de hora después recordamos llamar a la pizzería, así que pausamos y Bells pidió la pizza, para seguir viendo nuestra película, 45 minutos después mi cobarde amiga Bella tenia la cobija hasta los ojos y a ratos se los cubría, Rose y yo todavía teníamos las cobijas hasta el cuello pero estábamos muy tensas, las tres teníamos las piernas encogidas y más juntas no podíamos estar, de pronto en la película empezó la típica musiquita de "algo va a pasar" y mi corazón se aceleró, sentí como mis amigas se apretaban más a mí y agradecí estar en medio, cuando parecía que ese era el momento en que un espíritu saldría y nos asesinaría a todas, la habitación fue iluminada por un relámpago al tiempo que el timbre sonaba y el trueno fue opacado por nuestro gritó, estábamos las 3 paradas sobre la cama, no sé de dónde Bella había sacado un bate pero lo sujetaba como si de eso dependiera su vida, en mi mano había un zapato de tacón aguja y Rose tenía un librote de algebra en las manos. ¿Pero… que tenemos en el cerebro?, el timbre sonó otro par de veces y nosotras seguíamos en estado de shock, de repente un grito en la televisión me hizo reaccionar, era la escena que debía darnos miedo pero en ese momento apenas y nos percatamos.

- Chicas, chicas…. Debe ser el repartidor – dije con la voz trémula y agitada, mientras el timbre volvía a sonar.

- Me siento estúpida – dijo entonces Bella tirando el bate al suelo - ¡me tiemblan las piernas!

- Me voy a orinar - el golpe sordo del libro llenó el cuarto y apenas vimos la espalda de Rose entrar en el cuarto de baño, cuando salió ya estábamos más tranquilas y conscientes.- ¿Creen que el repartidor se haya ido? – preguntó sentándose a nuestro lado, nosotras nos encogimos de hombros, cuando esta vez lo que sonó fueron golpes en la puerta, golpes no muy amables – Voy a ir a ver – nos aviso la rubia poniéndose de pie, - Yo voy contigo – dijo Bella - ¿Por qué solo no vemos por la ventana? – dije con la voz todavía algo temblorosa y volvieron a aporrear la puerta, abrimos un poco las cortinas para ver y ¡sorpresa! No se veía nada.

- ¿Cuándo empezó a llover? – dijo Rose - ¿Cuándo empezó a diluviar? – la corregí, no se veía más que agua golpear la ventana, nos sobresaltó el sonido del timbre otra vez, esta vez como si lo fuesen a arrancar – Vamos, antes que se nos haga agua la pizza – dijo Rose tirando de Bella.

- Yo voy a ordenar un poco – dije cuando ellas se perdían tras la puerta, viendo el desastre que quedó después de nuestro ataque de terror, encendí la lámpara, apagué la televisión y empecé a recoger todo lo que estaba regado por la habitación, cuando terminé de ordenar me di cuenta que ya había pasado suficiente tiempo para que recibieran la pizza, le dieran propina y volvieran, fui hasta la puerta del dormitorio y la abrí, ni muestras de vida a parte de mi.

- ¿Chicas? … no me parece una buena broma – dije a la nada, de respuesta sólo silencio. – Rose, de ti lo espero pero no te perdonaré si no sales ahora – puro silencio en respuesta - ¿Bella? – pregunté a medida que avanzaba por el pasillo, otro relámpago y esta vez quedé a oscuras, ¡Genial!¡Un apagón! Entonces sentí ruido tras una puerta, como si quisieran abrir la ventana y entrar a esa habitación, un escalofrío recorrió mi espalda, tal vez sea una de las chicas me dije para calmarme y esta vez el ruido fue más fuerte, corrí al cuarto de Rose, tomé el bate que Bella había tirado y regresé a mi lugar, Calma Alice, puede ser un gato, claro un gato mutante para hacer tanto ruido, conciencia estúpida! Entonces se escuchó como lograban abrir la ventana, respiré hondo, apreté con fuerza el bate y me dispuse a abrir la puerta.

Sé que no tengo perdón de Dios! pero tuve muchos problemas este último tiempo T.T y como la culpa ya no me dejaba tranquila me di a la tarea de volver a actualizar, espero que esto me ayude a reconstruirme :) pienso seguir actualizando no se preocupen, no sé si será esta semana o la otra pero intentaré no volver a abandonarlas tanto tiempo de verdad.

nos leemos *-*

bye bye