Disclaimer: Los personajes son de Yana Toboso, solo Lee-Lee es mía.


Notas de la autora:Bueno, lamento la tardanza, es que la escuela me tenía agotada ._. y no tenía mucha imaginación para el capi T_T Por eso quedó corto.
. En fin, espero que sea de su agrado como quiera ^.^ ... Por cierto, para ls amantes del ClaudeXAlois creo que voy a poner una historia sobre ellos mas luego (no hoy por que todavía voy por el borrador para después escribirlo bien ya que solo será un One-Shot o tendrá pocos cápitulos, depende como me quede) Y también estoy escribiendo el primer capítulo de Incesto, del cual todavía no estoy muy convencida, y cuando lo arregle completamente lo pongo ^^.


Contestaciones a sus Reviews:

. Breyito-Black-Lupin: Chist! Me diste buenas ideas para los proximos capitulos! .3. *Y lo de esgrima todavía no lo e leído, ya que voy solamente por el capítulo 13 del manga T_T, pero cuando lea y me informe mejor... Pues lo hago .3. Me alegro que te gustara el capítulo anterior. Por cierto, gracias por corregir mis errores :3 , encero, gracias! Es que yo soy una *analfabeta* T_T, pero como sea. Besos y Cuidate. Espero que no te desepciones con este cap T-T o por lo menos no mucho T_T

. HirotoKiyama13: No te preocupes, yo te entiendo D: estamos igual T_T, jijiji me legro que ti hiciera reír Ciel corriendo adolorido :3. Jijiji Si los sirvientes son únicos xD Bueno, aquí leerás un poco mas de todos U./././.U Pero esta corto el capítulo. Ahh...pero no me salió mas nada D: . Bueno, aún así espero que te guste :3.


Capitulo VII:

Palabras


Otro día que se había perdido para el conde Phantomhive, el cual no había salido de la cama, y no precisamente por pereza, solo que él no podía levantarse, sentía si trasero adolorido, bueno, no solo su trasero. Mas bien, todo su cuerpo. Sentía la cabeza como un globo a punto de explotar, de el dolor de cabeza que tenía por pasar en vela toda la noche, por culpa de el mayordomo. El cual, seguramente, estaría en la cocina regañando a todos los demás sirvientes, menos a Tanaka, por incompetentes. Así que se recostó de lado, para dormirse, sin importarle ni siquiera el hecho de tener una montaña de papeles de la compañía sin leer. Y cerró los ojos. Y así se quedó rendido nuevamente en los brazos de Morfeo.

...

En el cementerio:

Luego de que Alois pasara por todo el ritual para convertirse en demonio, Lee-Lee y Undertaker se fueron, dejando a la nueva pareja sola.

- Así que... ¿solo era un ritual para convertirme en demonio? - preguntó Alois a Claude, que estaba recostado sobre unos árboles secos del cementerio.

El aludido solo asintió, sin aflojar su típica expresión de cubo de hielo. Haciendo que Alois reprimiera un chasquido de lengua, por la molestia.

- Mmmm... ¿entonces, que hacemos ahora? - preguntó Alois sentándose en una roca de el suelo fangoso del cementerio y cruzando las piernas, apoyando sus manos a los lados de sus caderas, y echando su cuello hacia atrás.

''Apetitoso'', pensó el demonio de ojos amarillos relamiéndose los labios internamente, imaginándose el cuerpo de el rubio a su merced. El demonio recriminó mentalmente por caer ante los encantos de el rubio. Su rubio. Su Alois Trancy. Imaginándose como sería corromperlo allí mismo, escuchándole gemir su nombre. Su jadeante cuerpo debajo del suyo, pidiéndole mas.

- ¿No tiene hambre? - preguntó educado, tal cual mayordomo haría, para evitar que mas pensamientos lujuriosos de como hacer suyo a su alteza allí mismo surcaran en su cabeza nada inocente, pero aún así no pudo evitar preguntar con doble sentido.

Alois se mordió el labio, pensativo, inocente a los pensamientos del menor. La verdad era que sí, tenía hambre, pero no precisamente de comida humana.

- Si, tengo hambre - preguntó casi en un quejido, casi sollozo, que le resulto bastante atrayente al mayor, el cual sonrió perverso, haciendo que el menor se extrañara. - ...¿Claude...? - preguntó sentándose bien y mirando con sus grandes ojos a Claude, mientras se mordía el labio inferior, inconscientemente.

Eso a el demonio mayor le resultó mas que atrayente, así que se acercó rápidamente hacia el rubio y lo recostó sobre la piedra, acomodándose en sima de el. Alois tragó saliva, pero puso una mirada pícara, mientras subía los brazos a el cuello de su mayordomo eterno.

- Y tú Claude, ¿tienes hambre? - preguntó mientras empezaba a besar sensualmente el cuello de el de ojos de miel. Claude soltó un pequeño, diminuto, suspiro, y le acarició el trasero a el conde, pegando hacia él el cuerpo del menor.

- Si, Alois, tengo hambre de usted - susurró sacándose los espejuelos y poniéndolos en algún lugar del piso y comenzando a acariciar toda la extensión del cuerpo del menor.

Alois tembló en los brazos del Claude.

- Pues devórame Faustus, que ya te habías tardado - poniendo sus largas piernas al rededor de la fina cadera del mayor y sonriendo provocativo mirando los ojos finos del mayor.

Claude sonrió, de una manera picarona y demoníaca. Y con una voz extremadamente ronca, respondió:

- Yes, your highness

...

- Wiiiiillll~~ - cantó un shinigami de largos cabellos rojos, mientras entraba, como si fuera su propia casa, a la oficina del recién mencionado, su superior. - Wiiiillll, Willl, Wiiiil - cantaba de un lado a otro.

El castaño soltó un largo suspiro y alzó la cabeza, cansado, en dirección a el de cabellos rojos.

- ¿Y ahora que quieres, Sutcliff? - preguntó seco el shinigami tras las montañas de papeleo de almas acumuladas. - Si no vienes a entregar tu agenda de almas a tiempo, solo vete - añadió frío masajeandose las cienes. No tenía tiempo para los gritos del pelirojo, no ahora, pues tenía dolor de cabeza. Cerró los ojos, se sentía un poco mareado.

El pelirojo lo miró sacudiendo la cabeza y riendo. Su Will era siempre tan frío... Y sexy.

Ese pensamiento hizo reír mas al shinigami de rojo.

- Will-kun, vine a entregar a tiempo todos los pedidos de almas. - dijo orgullosamente Grell, poniendo sobre el escritorio la agenda de almas ya terminada, y, milagrosamente, a tiempo.

- Hmmm - William no lo escucho, cosa que le molestó al pelirojo de sobremanera.

- ¡William! ¡Nunca oyes lo que te digo! - le gritó mientras daba un puño sobre el escritorio y salía pataleando, dándose la vuelta.

- G-Grell...a-alto... - trató de decir el shinigami parándose de un salto, pero no contaba con el gran mareo que le dio cayó dándose contra una de las esquinas del escritorio en la nuca y cayendo en el suelo, desmayado por el golpe.

Grell se dio media vuelta y rápido fue hasta donde William y tomó su cabeza en sus manos, poniéndola en sus rodillas, ya que se había sentado en el suelo.

- ¡William!

...

Rojo, rojo sangre. Rojo mezclado con azul, gris azulado y negro.

Un llanto, de un niño, fuego, y gritos, sonrisas macabras, y...

Muerte.

Corría por el bosque, tratando de llegar a mi mansión, la cual estaba envuelta en llamas nuevamente, buscaba algo entre las llamas desesperado, no sabía que, pero lo buscaba. Abría todas las puertas y eso hacía que el fuego se propagase mas, pero yo seguía buscando. Entonces abrí la última puerta y vi una cuna y una silueta de mirada perversa al lado.

- Ahora son míos y morirán junto con él.

- ¡Bocchan! - me sacudió Sebastián, yo, por inercia, saqué la pistola que escondía debajo de la almohada y le apunté con ella en la frente. - ¿Que le pasa Bocchan? Está agitado - me dijo Sebastián quitando la pistola de su frente mientras bajaba mi mano, y sí, me dí cuenta que estaba jadeando y temblando. La pesadilla me había dejado así, sin poder hablar. Aún podía escuchar la voz de esa persona en mi cabeza. - Tuvo una pesadilla - aseguró Sebastián al ver que no le miraba ni tampoco respondía. - ¿Podría decirme de que se trata? - tal vez era yo, pero escuché como preocupación en su voz.

- Dame un abrazo - ordené con voz rasposa, mientras alzaba mi cara y le miraba sus ojos carmesís.

Ojos carmesís que parpadearon, confundidos.

- ¿Que yo lo abrase? - me preguntó confundido mientras se inclinaba un poco hacia mi.

Rodé los ojos.

- No, tu no, mi abuela estúpido - le contesté con veneno y sarcasmo en mi voz mientras lo miraba con cara de poker. - ¡Claro que a ti, imbécil!

El sonrió de medio lado. Parece que no era el único masoquista en nuestra ''relación''. Por llamarlo de alguna manera.

- Ok bocchan, había entendido desde el principio, solo es que se me hace raro que quiera que yo lo abrase - se encogió de hombros, restando importancia.

Yo fruncí el ceño y me levanté de la cama, pasando por su lado y hiendo hacia la puerta.

- Si no quieres darme un abrazo, solo dímelo. - susurré de espaldas a él y con los ojos cristalinos.

- Bocchan, no diga eso, por que sí quiero abrazarlo - me susurró Sebastián dando me la vuelta cuando me jaló por un brazo y estrechándome contra su pecho fuertemente, y ante eso, me volví a sentir como un niño pequeño. Me sentí de nuevo con 13 años. Yo enrosqué mis brazos en torno a su cintura - Yo lo quiero mucho Bocchan. - me susurró en el oído - mas de lo que se imagina...

Me mordí los labios, pues mas lágrimas luchaban por salir de mis ojos. Ojalá esas palabras fueses ciertas.

- No mientas - dije bajo - No sabes cuanto me lastimas si esas palabras no son verdaderas - no sabía el por qué, pero me estaba abriendo de corazón. Como casi nunca lo hacía, estrujando mi cara contra su pecho cubierto por su camisa blanca.

Nunca me había sentido tan sensible y vulnerable. Yo sentía que hasta una palabra con burla de Sebastián podría romperme en miles de pedazos en ese mismo momento. Y sin saber el por que, empecé a llorar. Y en ese preciso momento Sebastián tomó mi cara en sus manos y la alzó, para darme un beso suave contra mis labios, no como los demás que nos habíamos dado. Este era dulce, tan tierno que mi hizo cerrar los ojos. Sus labios contra los míos eran cálidos, suaves, sin busca de algo mas que solo un beso dulce. Ya que ni el oxigeno necesitábamos pudimos continuar con el beso por unos minutos que pudieron ser horas. Y no nos importó. Mis manos ahora estaban en su cuello y las suyas en mi cintura. El estaba agachado y yo de puntitas para poder llegar hacia el con mas facilidad.

Nos separamos lentamente un rato después, nos miramos a los ojos y Sebastián me dijo las palabras que necesitaba escuchar, y las palabras que le había dicho la noche anterior y que Lee-Lee me había ayudado para que Sebastián no se diese de cuenta de que estaba despierto en vez de dormido.

- Te amo, Ciel Phantomhive...

...

- ¡Kya! - gritó Lee-Lee saltando en la silla de su escritorio en la vieja mansión. - ¡Al fin se lo dijo el muy baka! ¡Ya se había tardado! - rió hablando con el cráneo que siempre tenía en su escritorio. - ¡Sebastiancito está creciendo! - se mordió los labios con diversión.

Pero la burbuja de felicidad se le acabó cuando un demonio entró a su oficina rápidamente.

- Lee-Lee-sama, vengo a informarle un suceso que pasó en el infierno - dijo haciendo una reverencia, apurado por decirle a su alteza.

Lee-Lee frunció el ceño. Tenía un mal presentimiento.

- Escúpelo - ordenó rodeando el escritorio, y yendo hacia el demonio.

El demonio soltó un suspiro.

- Hannah escapó, junto a sus sirvientes, de la caldera infernal...

...

''Me parecía estar en un sueño del cual no quisiera despertar...Se que eres sincero conmigo, puesto que jamás me mentirías...Sebastián''


Notas finales de la autora: Bueno, medo -completamente- malo. U.U
. En este cap fui un asco. D:
. Pero pues, hice lo mejor que pude. ^^U
. Lo único que creo que me gustó fue la confesión xD
. Gomen, se que aquí debí de haber explicado el ritual, pero creo que se entendió (en el capítulo anterior)
. Tsk, bueno, si me tardo mas con los capítulos es por que estoy muy entrada, en los estudios, en otros capítulos de distintos fics, en otros proyectos, ect... Oh simplemente de floja .3. xDDD
. Bueno, me dejarían un review para mejorar los capítulos? .3.
. ¡Los amo! ¡Sayonara!