Disclaimer: Cazadores de Sombras y sus personajes pertenecen a la maldita Cassandra Clare. Si fueran mios, todo se centraria en el Malec, Jace y Clary si resultarian hermanos, Maia e Isabelle saldrían juntas despues de saber sobre Simon y Valentine montaria una academia de ballet junto con Sebastian.


¿Qué ocurría entre nosotros? ¿Cómo habíamos llegado a esto? ¿CÓMO ME PERMITI LLEGAR A ESTO?

Ahí estas de nuevo, viéndome con esos ojos que tanto amo, que me hacen querer quedarme eternamente observándolos, aun cuando mi sentido común me diga que debo de alejarme, escapar, huir de ti.

Es imposible.

-La Clave nos está convocando a todos, necesitamos un portal.

Me planteo negarme, siento que solo me usas, como refugio, como una salida de emergencia, para alejarte de él.

Pero sucede lo inevitable.

Esos zafiros tan bellos brillan al verme, provocando que las palabras salgan de mis labios, con voluntad propia.

-Lo hare.

Me das una sonrisa tímida, provocándome un vuelco en mi corazón (¿Qué me has hecho?), mientras me besas de una forma rápida, sorpresiva, electrizante.

Sonrío como lo que soy. Como lo que no había sido desde hacía ya, mucho tiempo.

Un hombre enamorado.

Y para desfortunio mío.

Un estúpido hombre enamorado.

Lentamente nos abrazamos, tú con timidez, seguramente deseando que las muestras de amor acaben rápido, y yo, rogándole a todos los cielos que este momento quede congelado eternamente.

Después de un rato, nos separamos, y mientras te diriges con un notable sonrojo a la cocina "Por un café", te miro con anhelo.

Te encuentras en Idris, junto con el resto de los nephilims, junto con él.

Los últimos días, te has dedicado a mandarme mensajes de fuego, sin saber que me molesta e hiere lo regio e indiferente de los mensajes.

Acaricio a Presidente Miau mientras una escena poco agradable, aparece en mi mente, como a tratado de hacerlo hacia ya varios días.

Tu y otro nephilim, abrazados, besándose como no lo haces conmigo, diciéndole aquellas palabras que tanto anhelo oírte decir para conmigo.

Poco a poco, el rostro del nephilim desconocido va tomando forma, contraste, color.

El grisáceo e insípido rostro se transforma en el de él.

Jace Morgenstern.

Lo miras con aquella adoración reprimida que por fin puedes sacar a la luz, mientras repites aquellas fatales palabras para mí.

-Te amo Jace, siempre te he amado.

Gruño al salir de mi ensoñación, y me topo con la mirada del gato, llena de reproche por sacarlo de su sueño.

Niego con la cabeza, mientras considero las posibilidades.

¿Querrá Ragnor Fell recibirme en su casa? ¿La Clave se enterara?

Y me encuentro, sin mucha sorpresa, que las respuestas no me interesan, puesto que ya he decidido inconscientemente.

Voy a ir a Idris.

Entro a la Sala del Ángel, inevitablemente, buscándote con la mirada.

Te encuentro, y para mi sorpresa, vas hacia mí.

No creí que te acercarías, no con todos esos nephilims y subterráneos alrededor.

-¿Quisieras ser mi compañero?- la pregunta sale atropelladamente de tu boca, y me miras con seriedad, aconsejándome el no hacer ninguna broma.

-Claro, pasare a recogerte a las 7:00 pm –no me contengo y sonrió al verte rodar los ojos.

Te inclinas sobre mi brazo, trazando con la estela aquella runa, no me imagine que así se sintiera, aquel ardor me es tan familiar…

-Ya esta –dice simplemente.

Enarco una ceja.

-¿De qué color iras? Ya sabes, para ir coordinad…-

Algo me interrumpe, y momentos después me doy cuenta de que es.

Tus labios sobre los míos.

Besándome.

Y lo peor (Mejor…) en público.

Sin saber en qué momento ocurre, te correspondo.

Nos separamos, y oímos por primera vez, los cuchicheos que se han formado alrededor.

-¿Supongo que no será nada rosa, cierto?-pregunto para romper la tensión que se ha formado entre los dos.

Blanqueas los ojos y me sonríes. La misma sonrisa de adoración que ya no es de él.

Ahora es mía.

Y por alguna razón, tengo el presentimiento, de que todo irá mejor.


Aquí el primer capítulo.

Me encanta la pareja que forman Magnus y Alec, hasta el punto de que se han vuelto, la preferida.

¿Chocolatitos? ¿Fresitas? ¿Tomatazos?