Disclaimer: Cazadores de Sombras y sus personajes pertenecen a la maldita Cassandra Clare. Si fueran míos todo se centraría en el Malec, Jace y Clary si resultarían hermanos, Maia e Isabelle saldrían juntas después de saber sobre Simon, y Valentine montaría una academia de ballet junto con Sebastian.


¿Qué era lo que esperabas? De verdad... ¿Creías que yo no le daría tanta importancia al hecho de que quisieras matarme? Porque bien sabes que eso es lo que ibas a hacer al acortarme la vida sin mi consentimiento. Matarme.

Escucho un ligero maullido detrás de mí y lo ignoro, no tengo el suficiente ánimo para jugar con aquel pequeño gato traidor que me rasguño cuando regrese de terminar lo nuestro. No tengo ánimo ni para arreglar mi departamento, cambiar los muebles a como estaba acostumbrado.

Otro maullido, un poco más fuerte y un golpecito en mi brazo. Me giro un poco y veo a Presidente restregarse contra mi pierna, maullando de nuevo. Arqueo una ceja y antes de poder preguntarle qué ocurre -de una forma muy tonta ya que los gatos no hablan-, escucho sonar el teléfono. Mi corazón comienza a latir tan fuerte que casi creo que toda la calle debe de estarlo escuchando. Alcanzo el pequeño aparato y noto el número desconocido sobre la pantalla táctil, temblando al desbloquearlo para contestar.

-¿Hola? -me muerdo el labio al notar mi voz un poco ronca, ¿o era insinuante? Bien pude haberlo dicho con un tono molesto, por lo que me apresuro a aclararme la garganta un poco-. ¿Hay alguien ahí?

Escucho una pequeña vocecilla tímida del otro lado de la línea, antes de que la llamada se termine. Miro el celular y esbozo una sonrisa quebrada, al momento en que me regresan las ganas de tirarme sobre el sofá para ver episodios pasados de No te lo pongas o Extreme Makeover, mientras como un bote entero de helado de frutillas. O chocolate.

Lanzo una leve mirada al teléfono de nuevo y suspiro, sintiéndome una completa colegiala. ¿Acaso es justo? No me lo parece. ¿Es justo que te la pases llamándome para que al final, no me digas nada? Quisiera que dejaras de llamarme y torturarme de esa manera tan vil. No tiene caso que me llames si no piensas volver, si no piensas hablar o decirme lo que sea. Una disculpa sería un buen tema de conversación entre los dos, así como un poco de insistencia de tu parte para que te acepte de nuevo.

Claro, uno no obtiene lo que quiere, jamás lo obtiene. La vida es injusta y casi lo había olvidado, pero ahora, el recuerdo de eso es más constante para mí. Todo está rodeado de hipocresías, promesas vacías que bien sabes, nunca se cumplirán.

-Te extraño... Te odio... -susurro a la nada, con la esperanza de que tal vez, mis palabras floten hasta dónde estás para que las escuches.

Otro maullido. Me tiro sobre el sofá para ya no escuchar más. No quiero escuchar ya nada.


¿Quién siente pena por Magnus? Yo sí. Vamos, pero tampoco es paaaaara tanto... No lo considero así... -se suelta a llorar-. En fin, ¿qué les pareció? :3

¿Chocolatitos? ¿Fresitas? ¿Tomatazos?