Gracias a Isa Mella FFDA que corrigió este capítulo

FOTOS DEL CAPÍTULO EN EL BLOG

Canciones de este capítulo:

Fast car por Tracy Chapman

Free por The Figurines

(si gustan escucharlas, es en ese orden)

Twilight le pertenece a Stephenie Meyer

Capítulo 42

EDWARD

Sábado 16 de Junio 2012

Junio abrazaba a cada árbol en esa forma tímida que suele hacer sólo en Forks, hojas aún húmedas pero con un verde resplandeciente que sujetaba gotas y brisa cálida. Era un día raro, el sol recorría el pequeño valle y picos de cada superficie rocosa. Era como ver a una pintura de acuarela que ha sido bañada por rocío.

Bella estaba pensativa y distante, pero no era preocupante, ella suele alejarse de vez en cuando y regresar a mí una vez que su mente ha adquirido cierta imagen que desea pintar. Presenciar eso era uno de los actos más íntimos que había compartido con ella. Nunca lo explicó, nunca tuvo que; su mirada y actitud eran como libros con grandes letras, abiertos y con palabras simples que evocaban emociones complejas. Bella era el libro que siempre querré escribir y nunca podré.

Yo maniobraba su Audi por recovecos boscosos y rutas jamás tocadas por un auto más que por mi Chevy hasta que al fin llegamos a la cabaña, que admito no era pequeña, era uno de esos lujos excéntricos que los escritores suelen tener cuando han amasado cierta fortuna. Bella movió ligeramente su cuerpo y se incorporó en el asiento para tener una mejor vista, luego bajó la ventana y sacó su cabeza.

— ¿Te gusta? —Bella volteó a verme con una hermosa sonrisa creada por esos maravillosos labios rosas.

—Es hermosa, es justo como la imaginé.

— ¿La habías imaginado?

—¡Claro!, desde que la mencionaste quise saber el lugar donde habías escrito todos esos fantásticos libros.

—No todos los escribí ahí.

—Bueno, al menos el último que es mi favorito… ¿Es eso lo que me vas a enseñar?, ¿Algún manuscrito inédito de alguna de tus obras?

—Sí, pero no es para ser publicado, mientras te voy a mostrar la cabaña.

Antes de bajar el equipaje decidí instalar a Bella primero y darle un recorrido. Ella comentó sobre lo amplio del lugar con "oh" y "ha", los exclamativos representativos de su inocencia mezclado con pasión. Cuando llegamos a nuestro cuarto Bella se tiró de espaldas a la cama, diciendo que era el colchón más cómodo en el que había estado. Yo hice lo mismo a un lado de ella, hasta que ambos estábamos en nuestros costados.

—Amo este lugar, amo la chimenea y que tenga la cocina más grande que he visto, quiero preparar pasteles sólo de verla.

—No te traje a que me cocines Bella —Dije riendo.

—No me importa, me comeré todo yo sola, engordaré y tú tendrás la culpa.

—No me importa si engordas —Luego la besé, porque llevaba horas sin hacerlo.

— ¿Pero sabes qué amo más de todo?

— ¿A mí? —Pregunté.

—Oh sí y el hecho de que este lugar es como un canvas en blanco.

— ¿A qué te refieres? —Pregunto confundido, espero no quiera pintar el condenado lugar.

—Me refiero a que cada espacio de aquí es virgen, y lo vamos a estrenar teniendo sexo en cada rincón.

—Bella Swan… tú y tus excelentes ideas todo el tiempo, empecemos por esta cama ¿qué te parece?

Lo más cercano que he estado del cielo es su cuerpo, sus curvas y suavidad femenina que añoran ser tocadas. Rincones que conoces y vuelves a conocer, gemidos que te abren los ojos sólo para admirar de donde provienen. Es cuando los momentos de verdad se traducen en toques y sencillas miradas, dedos que duelen y caricias que te dejan sin aliento. En una brusquedad primitiva recreo lo que mi mente siempre piensa, lo que mi corazón no deja de sentir y lo que mi alma añora; estar siempre dentro de ella, en cualquier capacidad, en cada poro, hasta que no haya una diferencia en miembros, articulaciones, venas o sangre. En esa levedad del ser, cuando uno se enfoca en otra persona y se pierde en cientos de destellos fulgurantes detrás de tus ojos, cuando es comúnmente confundido con químicos y atracción física es cuando sé que amar a alguien es una forma de penetración, es entrar en el alma y pertenecer.

Ese día sólo "estrenamos" la cama, por alguna razón ella no deseaba adelantarse a nada, no quería apresurar nada, es como si le gustara saborear hasta la última fibra de nuestra cama. En la noche decidí ir por el equipaje y quitar las sábanas de los muebles. Bella me ayudó a limpiar un poco aunque insistí que no lo hiciera, su argumento es que somos pareja y las parejas se ayudan. Le comento que hubiera contratado a alguien pero nunca me ha gustado que gente extraña entre a este lugar, la única persona que dejaría entrar sería a ella y probablemente a Emmett.

Una vez cansados y con la cabaña semi-limpia, nos pusimos a cenar frente a la chimenea comida que trajimos de Seattle. Ella estaba envuelta en un duvet termal que estaba sobre el sofá y yo sólo me calentaba con el fuego frente a mí y su cuerpo que no podía dejar de tocar bajo las cubiertas. Ella reía y comentaba sobre la vez que acampó en la escuela y un zorrillo apareció en su tienda, como la roció y ella terminó sola el resto del campamento. Le prometo que los animales aquí mantienen su distancia y que la zona de osos es mucho más arriba, pero siempre existe el peligro.

— ¿Y qué pasa si entra uno?

—Hay un arma en la sala, pero no está cargada —Bella voltea y ve una réplica exacta del tipo de arma que mi padre tiene en su casa, en una vitrina similar. Al parecer tenemos el mismo recuerdo porque Bella pregunta sobre mi padre.

— ¿Hablas muy seguido con tu padre?, me has contado que ahora se hablan, pero ¿siguen en buenos términos?

—Relativamente bien. Cada dos semanas, cuando estoy aquí, voy y ceno con él, hablamos un poco, lo regaño por seguir trabajando y no cuidar su salud. Te comenté que hace años tuvo un paro cardiaco y parece estar bien, pero a veces lo descubro comiendo cosas que no debería y se le olvida tomar sus medicinas. En general estamos bien, supongo, mientras no toquemos el tema de Jasper.

— ¿A tu padre no le gusta hablar de tu hermano?

—No es eso, pero se vuelve… incómodo y depresivo saber que Jasper nos odia a los dos —Ambos nos quedamos callados después de eso, cada quien combatiendo sus propias culpas que, por mucho que lo niegue, sé que a Bella aún la acechan. Afortunadamente el tema cambia a algo mucho más interesante.

— ¿Cuándo me vas a dar ese manuscrito para leer?, estoy ansiosa ¿De qué es?

—Es mejor que lo descubras por ti misma.

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Domingo 17 de Junio 2012

La verdad es como pequeñas bombas, jalan palabras, las tuercen, explotan, dañan y tienen el propósito de destruir; sin embargo cuando te la dicen, apenas te das cuenta que la tienes en frente, la niegas, te burlas o la ignoras, porque la verdad no es otra cosa que una mentira bien disfrazada de certidumbre.

Bella tenía en sus manos una especie de incertidumbre, ella no sabía que el manuscrito en sus 60 páginas era una representación de nuestras vidas, pero entendía que significaban una especie de verdad, pues la mente creativa y destructiva como es, sólo conoce de pequeñas verdades que se entrelazan y forman una realidad, sea ficción o no. Tal paradoja atormentaba mi mente y me daban ganas de arrebatarle tal objeto de las manos, impedir que lo leyera y seguir con nuestras vidas. Luego en un acto forzado de decencia y humildad, entendía que ella tenía derecho a leer nuestra historia contada con estos callosos dedos que siempre le dicen la verdad a su cuerpo y añoraban decírsela a sus ojos.

Con inocente curiosidad, ella abre la primera página sin leer un título.

— ¿Cómo se llama? —Pregunta sin voltear a verme mientras lee las primeras líneas que aún no anuncian mi nombre ni el de mi hermano.

—No tiene título, esperaba que tú se lo pusieras —Ella voltea mostrando emoción digna de un infante al darle un dulce, pero más dulces son sus palabras.

—Será un placer —Ella regresa a su lectura mientras le comento que iré a tomar algo con Emmett.

No le digo que huyo de ahí porque no quiero ver su cara cuando lea lo que pensé de ella los primeros momentos que admitía su existencia como algo real y no una alucinación. Más que una huida era una preparación mental para lo que ella pensaría después, y qué mejor manera que ir con mi gurú.

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—Matilda es una vieja amiga mía, vieja porque realmente es vieja, apenas la conozco hace meses… —Dice Emmett sentado con una mano en su mentón y la otra jugando con la boca de su cerveza. Nunca pensé que su historia empezara de esa manera, pero me gustaba su comienzo.

—Matilda es un símbolo de debilidad que siempre me gustó tener, es decir, el hecho de tener una amistad femenina que nunca me critique, que siempre crea que soy supremamente bueno para todo y además hable bien de mí, es algo que no puedo negar —Ambos reímos, mientras él terminaba de gesticular su falso desprecio por la mujer.

— ¿Qué vas a hacer cuando te canses de tanta adoración? —Pregunto curioso.

—La dejaré sentir orgullo por tenerme de amistad —dijo entre dientes y yo le sonreí reconociendo lo que dijo; me recordó a mí alguna vez. Tal vez Emmett y yo no éramos tan diferentes al menos en el sentido superficial de la vida social.

— ¿Te has acostado con ella? —Emmett ríe.

—No, pero creo que lo voy a hacer, me gusta, no es tan mayor….unos 10 años más que yo —Emmett se ve diferente que hace años.

Este pensamiento, este tipo de comparaciones han estado en mi mente la última hora, probablemente sea por el hecho de que cierta persona lee hechos del pasado. Todo eso me hace recordar cuando Emmett no era más que un conocido que tenía cerca de mí como una falsa comodidad, como una utilería.

Hoy Emmett parece entender ese concepto, que no es malo o bueno, es sólo una forma de interactuar, en forma superficial pero al fin es una interacción, más que lo que le había visto hacer en años, es una forma de existencia que los hombres solos tienden a adquirir; Emmett es un hombre relativamente solo. Sin embargo hoy Emmett asume su sabiduría y se jacta de ser mi gurú, no lo niego, el hombre me ha visto en las peores situaciones y siempre he contado con él para un empujón físico o mental.

Emmett me cuenta de sus nuevas responsabilidades en la constructora ya que Rod está por jubilarse y piensa dejarle el negocio a Emmett. Al principio acepto que me sorprendió pero decidí confiar en mi amigo para crecer como humano y tomar responsabilidades de ese tipo. Ahora que recapitulaba nuestras vidas, Emmett era como el hombre que siempre desee ser; tímido, confiado pero con fuerza interior y capacidad de crecimiento. Rod debió de haber visto eso mucho antes que yo, porque hoy Emmett es un hombre diferente pero con la misma pericia que antes.

—Estoy cansado de estar solo Edward, quiero estar con alguien, como tú estás con Bella —Era la primera vez que comentábamos sobre eso en persona, casi siempre era por teléfono o por correo electrónico, pues desde que estoy con ella no había tocado pie en estas tierras.

—Te diría algo cursi, como esperar que llegue la persona adecuada, pero no soy el destino Emmett, no puedo ver lo que hay en el futuro. Como amigo sólo te puedo decir que busques la felicidad en cada rincón y no tengas prejuicios cuando la creas tener en tus manos sin al menos darle una oportunidad.

— ¿Quién es el gurú ahora? —Pregunta Emmett sonriente, a pesar de todo, siempre sonriente.

—Tú, pero a veces me gustaría quitarte el trabajo —Digo riendo.

— ¿Cuándo la voy a conocer propiamente? —Pregunta Emmett respecto a Bella.

—No lo sé, en este momento está leyendo el manuscrito.

— ¿El que escribiste sobre nuestras vidas y no dejas que nadie lo lea? —Temo que si le comento que se lo he enseñado a Carmen, Emmett haga un berrinche como el niño que aún es.

—Sí, ese mismo, si todo sale bien y no quiere terminar conmigo después de esto, prometo traerla y que la conozcas.

— ¿Por qué querría terminar las cosas contigo?

—Porque las cosas que pensé sobre ella fueron horribles y las leerá directamente de mi mente, no puse filtro de nada, puse cosas imperdonables ahí —Dije mirándolo.

—Creo que es preferible que se las hayas comentado tú en persona, pero de un ignorante de la literatura a un escritor eso es una propuesta débil, lo sé. Ella sabrá leer entre líneas —Dice Emmett con esa seguridad que marca cada oración que dice.

—¿Leer entre líneas?

—Te conozco Edward, jamás le hubieras dado ese manuscrito a leer si no supieras que dentro de él, ella iba a ver algo que te hiciera eximirte de tus pecados. Deseas que te perdone, deseas que entienda por qué fuiste así. Es una forma ingeniosa de explicarle algo que jamás podrías si no fuera por las palabras que creaste libremente. No sé qué escribiste ahí, pero sé que cuando lo escribiste no pensaste en que ella lo leyera.

—Creo que sí, creo que en mi interior ese manuscrito es la carta de amor más larga que he escrito, la más rara también —Digo riéndome.

—Leí el artículo del tal Burrows, tu padre me lo mostró un día, estaba rojo de coraje el viejo —Sabía que había molestado a Carlisle más de lo que me había dicho.

—Traté de ir a golpear al autor de esta estúpida nota, pero me lo impidieron —dije desganado, a este punto la verdad ya no importaba mucho si decía más cosas.

—Creo que Alice tuvo algo que ver —Dije distraídamente.

— ¿Alice? —Emmett no sabe ni la mitad de lo que sucedió, así que le cuento sobre la llamada a la estación de radio, su poca ingeniosa forma de promocionar sus libros usando a Burrows y su intromisión en mi departamento, incluso cuando Bella usa su puño contra su nariz. A este punto Emmett es fan de Bella y ya somos dos.

—Nunca pensé que Alice fuera tan cabrona —Me encojo de hombros. Alice ha cambiado, pero de alguna manera sigue igual de superficial.

— ¿Por qué no me habías dicho sobre Harvard?

—Es algo viejo, no tiene caso, además mencionarlo era como aferrarme a algo que nunca iba a pasar. No me arrepiento, si hubiera aceptado ir a Harvard es muy probable que no haya conocido a Bella.

—Eso no es justificación para resignarte, tú mismo dijiste que no eres el destino, no sabes si a lo mejor la hubieras conocido antes que tu hermano —La idea es como una bomba en mi mente… nunca lo había considerado así.

—No lo había visto de esa manera —Digo sorprendido, y dicen que yo soy el genio.

—Hablando de eso, ¿sabes algo de Jasper? —Mi postura se encoje en dolor.

—No, pero he intentado acercarme, el día que salió el artículo de Burrows fui a buscarlo pero Jasper está muy concentrado en odiarme, y sigue obsesionado con Bella.

—Ya veo, ¿entonces no hay ninguna manera de reconciliación?

—No lo sé, a este punto Jasper se comporta justo como lo hice hace años, nunca pensé volver a hablar con mi padre y mira hoy. Eso es lo único que me da esperanza.

—Sí, los Cullen son las personas más rencorosas que he visto en mi vida —Dice Emmett y tiene razón.

Emmett y yo seguimos hablando de otros temas menos serios hasta que son casi las 8 de la noche y tengo que irme. Camino a la cabaña mi estómago se revuelve en ansiedad. Imágenes de Bella llorando o terminando las cosas conmigo inundan mi mente hasta que decido desecharlas y darle un voto de fe a Bella y a lo que los dos sentimos.

Cuando abro la puerta todo está oscuro a excepción de una diminuta luz que emite la chimenea. Mientras me acerco más y más, la luz me va mostrando pedazos de muebles y las sombras que se forman mientras invado el claroscuro. No hay sonidos y no hay silencio tampoco. Los grillos se oyen y el crujir de la leña llenan el absorbente vacío que se crea cuando Bella no está conmigo. En un rincón ella yace sobre su costado con su cara hacia mí. Tratando de no hacer ruido me acerco hasta agacharme a ella, sus brazos se aferran al manuscrito. Toco su cara y ella abre sus ojos. En esos momentos podría agarrarme el corazón y detenerlo si pudiera, porque es exactamente lo que siento.

Ella me sorprende lanzándose hacia mí, con sus dos delgados brazos sujeta mi cuello y torso como si estos poseyeran la vida propia. Respondo un poco indeciso, pero al menos con menos temor que hace unos momentos.

—Edward, oh Edward, ¿Por qué me dejas sola si sabías lo que iba a leer? —La pongo en mi regazo de tal manera que ella me mire.

—Tenía miedo de ver tu cara cuando leyeras lo que puse sobre ti.

— ¿Por qué?—ella pregunta frustrada.

—Porque no puse cosas muy decentes sobre ti o sobre mí, me tomé ciertas libertades que pensé que encajaban, es como una bizarra versión de mi verdad.

—Es una verdad a medias amor, pero aún así capturaste ciertas cosas que me hicieron helar la piel, sin embargo tengo que corregirte en muchas cosas, por eso te necesitaba tanto aquí—Mi curiosidad es más grande que mi preservación emocional y curioso pregunto.

—¿Qué correcciones?

—Jasper, yo nunca amé a Jasper Edward, no como lo mencionas en la historia, aunque admito que sí lo consideraba erróneamente como un hombre ideal, sé que nunca lo amé como se debía. Otra cosa es que el último día que te vi, cuando fui a buscar a Jasper a tu casa, lo recuerdas mal. Sí pregunté por tu hermano pero iba a hablar contigo, iba a decirte que iba a dejar a Jasper pero que te quería conmigo, en mi estúpida cabeza de adolescente pensaba que lo nuestro era posible, aunque ahora me doy cuenta lo errada que estaba. Muchos detalles, como el hecho de cómo Jasper y yo perdimos nuestra virginidad o cuando me masturbé en tu casa… son perturbadoramente acertados, pero ni remotamente románticos como lo describes. Lo del supermercado, sólo pensaba lo horrible que debió ser tu vida para que hicieras algo tan desesperado como eso. Mi relación con Jasper siempre fue conflictiva, no empezó cuando me mudé con él. Jasper siempre fue extremo en sus emociones pero por alguna razón no pensaba que fuera algo malo, peleábamos más veces de las que éramos felices, luego cuando tú llegaste y me llevaste al hospital… mis palabras, todo, son medias verdades que nunca te permitiste completar, todo Edward es como si hubieras removido el hecho de que siempre te amé. Si tan sólo pudiera decirte cada cosa que pensé en cada momento…

Cada aclaración, cada "corrección" me hacían abrir los ojos más y más, es como si mi vida hubiera sido vista por medio de una neblina de miedo y dolor. Si agregaba eso a mis recuerdos todo tenía una connotación más ligera, simple, donde el único que complicó las cosas fui yo. Me siento como un estúpido.

—Me siento como un estúpido —No puedo evitar pensar en eso una y otra vez.

—No, no lo eres, de alguna forma esto —dice sujetando el manuscrito- es una puerta a tu alma que jamás pensé ver y siempre quise saber. Pero podemos reescribirla correctamente, podemos hacer de esto una verdad que sea tuya y mía.

Siempre el ancla a la realidad Bella me hace entender qué es la verdad. No importa que hagas con ella, la verdad te libera y te toma como rehén de la esperanza. Te caza y te come, porque la verdad si pudieran ser bombas estallarían cada vez que la miro a ella. Es el mejor tipo de destrucción.

NOTA:

Las "ganadoras"de mi pregunta pasada(el significado del número 41 en México) por orden de aparición son:

Arte:

En la época de Porfirio Díaz, hubo una fiesta muuuy pipirisnice, y eran 42 hombres... La mitad vestida de mujer.

Los detuvieron pues por eso, por exhibicionistas, ya que estaban en la cárcel y Porfirio Díaz llego y le dicen que arrestaron a 42 y El dice que no, que fueron 41. Ya que su yerno estaba en esa lista y curiosamente desapareció.

Los pusieron a barrer la calle.

lillilulaby:

Se dice que cuando un hombre llega a los 40 llega a su segunda adolescencia, y siente la necesidad de experimentar cosas que nunca hizo una de ellas las relaciones con su mismo genero, de ahi que si les gusta pues lo siguen haciendo, no se si es veridica pero es lo que me respondio mi maestra de anatomia cuando yo le formule la pregunta en mis tiempos de estudiante

eNohia:

En México se debe a un historia que sucedió (En 1901 ó 2 ) en donde en una redada encontraron 42 hombres homosexuales celebrando(mitad de ellos vestidos como mujeres)se les llevo a la cárcel y se les impuso una pena, pero que uno de ellos se salvo gracias a su parentesco con un político.

Todas son aceptables para mí porque me gusta la diversidad. NO ERA CONCURSO pero aún así a estas tres damas les voy a conceder un deseo, el que quieran, puede ser un pequeño outtake, un avance del siguiente capítulo, una cosa que deseen saber de alguno de los personajes, el nombre completo de mi siguiente fic o algo más o menos razonable, sólo no se manden preguntando cual va a ser el final o pidiendo un prólogo hahah.

Nota: No todas las chicas son de México así que no fue discriminación ni nada. Prometo en mi siguiente fic, preguntar algo más o menos generico pero no prometo recompensa n.n

EL SIGUIENTE CAPÍTULO ES EL FINAL.

Eve