Está bien chicas/os, este es un fic medio largo, medio corto – constará máximo de 10 episodios, además de que los episodios serán cortos. Otra cosa que quiero aclarar es que esto es un fic de mi gran obsesión mal sana, el ItaSasu.

Parejas: Uchihacest (ItaSasu, menciones de MadaIzu) menciones de KarinSaku, y puede que se me ocurran más.

Advertencias: Este fic contendrá lenguaje obsceno, yaoi (romance de hombre con hombre), incesto, lime, y puede que me atreva a un lemon

Declaimer: Todos los personajes son salidos de mano y obra de Masashi Kishimoto, a quien admiro y aborrezco.

Capítulo 1 – Sonrisa – Relato de Sasuke

Y te vi sonreír. Era una sonrisa cálida, grande y linda, una de esas pocas que me dejaste ver, y que yo aprecie. Este acto fortuito creado por tus labios, era por un hecho tan simple como tocarme la frente. Acción que en esos tiempos parecías disfrutar al hacerlo.

Aún recuerdo el palpitante dolor en el lugar golpeado, fruncía el seño ante este sentimiento, y muchas veces botaba un quejido de dolor. Tú me sonreías todavía más al notar que hacía el mismo melodrama en cada ocasión que esto sucedía, y me mostrabas esa pizca de felicidad que abundaba en tu rostro. Yo al poco tiempo también te sonreía, porque si tú eras feliz por un motivo tan simplista, yo tenía más razones para ser feliz, porque tú demostrabas serlo conmigo.

Pero, Itachi… ¿aún hay razones para volver a sonreír?

-o-

Boté un hondo suspiro, antes de levantarme de la cama y dejar el letargo nacido por el sueño, aun presente en mi mente. Todo es una rutina, mi vida se basa en esta para que nada salga fuera de los planes que me son auto impuestos, todos es tremendamente monótono, y eso es lo que me aburre de mi existencia. Esta vida no tiene brillo ni tinte, no hay un bien o un mal. Todo se desmorona, y es tan vacio. No hay futuro esa es la verdad.

Al entrar al baño, tras hacer la típica rutina de lavarme los dientes, me veo en el espejo. Desgraciadamente te veo a ti, y por ende te recuerdo. Tú eres un fantasma que parece perseguirme siempre, tu presencia dañina me es lo más insufrible en mi vida.

A mis ojos este mundo gigantesco no tiene valía. No hay una razón de ser en absolutamente nada. Solo eres tú aquel rastro que resplandece, eres la única existencia que no puedo pasar de alto, y sueles ser ese personaje en el que pienso tanto. A ese peculiar don tuyo, es al que deberías culpar si es que te desprecio tanto.

Mis pasos resuenan mientras camino por el pasillo. Esta casa se encuentra vacía, no hay nadie más que mi persona en este lugar, y hasta debería de agradecer que haya encontrado un lugar en donde pueda dormir. Soy huérfano, ¿lo sabes Itachi? Claro que estás consciente de ello, en fin eres mi hermano y también lo eres. Pero tú no te acuerdas de mí, al verme en la calle pareces no reconocerme, y nunca me visitaste en el orfanato. Pareces no ser nada de mí, pareciera que ese buen hermano que tenía se fue al diablo.

Salgo de la casa, estoy cansado, no quiero salir de la burbuja confortable de mi casa. Pero tengo que sobrevivir a este mundo maloliente y horripilante. Esta vida que no vale nada, tan triste, tan vacía. Este mundo, mi mundo personal, es de lo peor porque no te encuentras aquí.

-o-

La mujer, que se denomina a sí misma como mí psiquiatra me ve atenta, y casi sin pestañear. Me siento incomodo de estar aquí, en realidad siento que soy un ridículo al venir a verla para "hablar" – cosa que no hago y solo me quedo callado viéndola – y contarle mis problemas, que ya sé que existen.

Yo no vengo aquí por propia voluntad, es más nunca hubiese querido hacerlo. Un par de cabronas fueron las que me metieron en este lugar asquerosamente blanco, con una mujer que me ve con cara de loca, y parece ida. Aunque desde una perspectiva un poco más flexible, y correcta; en realidad yo estoy aquí por una condena que me merecía, tras ser sido acusado de violencia contra mi antigua compañera de cuarto.

Hace poco viví con una chica de mechas rojizas, y lentes de gran grosor. En realidad ella no era ni buena ni mala, no era una belleza ni era fea, no me gustaba, pero tenía la peculiaridad de no disgustarme a ello se debe que la considere para mi vida. Pero todo se derrumba por ti, hermano mío. Ese día recuerdo haberte visto con una chica de mechas azules, la abrasabas y sonreías – extrañamente me sentí mal al ver tal acto – y para colmo tras verme, retiraste la mirada, y no me dirigiste la palabra. Itachi tú me debes de dar explicaciones sobre lo que vendiste todo lo que teníamos a otras personas, te quedaste con toda la herencia de nuestros padres, y me tiraste a un orfanato y quede olvidado, y ni siquiera te dignas a darme el trato de un hermano. Así que al volver paso, lo que no debería pasar, casi acuchillo a una chica por mi rabia hacia ti, Itachi.

Karin con moretones en los brazos salió de la casa, para volver con una antigua amante que tenía, y sorpresa, ambas me denunciaron – ya que una vez a Sakura le hice lo mismo – y como condena me metieron a hablar semanalmente con la psiquiatra, o si no podría considerar estar una semana en prisión. A ello se debe que este en esta silla almidonada.

Ahora tengo un papel en mí enfrente, y un lápiz en la mano. La tarea es simple, tengo que responder a todas las preguntas que se encuentren plasmadas en el papel, la cual es solamente una. Pero no puedo, simplemente se me hace irrealizable el poder responder lo que dice: decir cuál fue el mejor día de mi vida.

Bosqueje una protesta ante tal pregunta. Estas preguntas con respecto a mi ánimo y sueños, vino a partir de que se diera cuenta dicha señora de mi depresión, a la cual denomino como severa. Recuerdo que cuando me informo de eso casi me mato de la risa, es que era más que obvio ese estado en mi, hasta personas con poco intelecto – Naruto, Suigetsu, Lee – se dieron cuenta de esto.

En realidad ahora con lo que tenía que responder, mi mente estaba en blanco, y tenía que hacerlo ya que fui amenazado con no salir del lugar hasta responder tal cosa. No hay un momento que yo aprecie como "especial", o con el sentimiento mítico de "feliz", pero sé que me miento al pensar lo anterior, si hubo un día en que una energía nueva me embargo, existió una ocasión que yo pude denominar como alegre. Esos eventos no fueron al tener de niño mi mejor fiesta de cumpleaños, no paso al ser felicitado por mi padre, no ocurrió al tener el promedio más alto y adelantarme dos cursos, no sucedió al tener amigos que me acepten como soy, ni paso al tener una novia, ni mi primera relación sexual, ya que a pesar de que sé que fueron buenos momentos, no recuerdo ni un poco de lo que sentí, lo cual me da a entender que no me fue tan importante.

Mi mejor recuerdo es simple, un atardecer mirando al sol a punto de marcharse, sentado en una de los escalones de mi antigua casa, junto a Itachi. Una tarde en que me acurruque en su pecho, y cerré los ojos pensando que quería que todo siguiese tan perfecto como en ese entonces. La última vez en que él me toco la frente, y sonrió; a la vez que me daba fuerzas para hacer lo mismo, y hacerme sentir más vivo que nunca.

Ese fue el momento más destacable de alegría que tuve en mi vida. Ese fue…

Veo que ya acabo – me dijo la mujer para quitarme la hoja de las manos, ese pedazo de papel que ya estaba garabateado, ese papel que solo contenía una sola palabra, y esa palabras era tu nombre

Itachi

Eso era todo lo que decía en esa hoja, la mujer al leer tal cosa me vio extrañada. Ya esperaba que al otro día me hablase del tema, con una pregunta que no deseaba que me haga: ¿Por qué piensas tanto en tu hermano? o peor ¿Qué tienes con tu hermano? Yo no quiero escuchar esas preguntas, porque no sé responderlas, pero me las hago a menudo.

Ya se me hizo tarde para trabajar – digo antes de que me agarre y de pie a la charla este día, la veo titubear y verme desconcertada, y antes de que hable salgo del lugar.

Mis pasos pasan por todo el lugar rápidamente. No quiero estar en ese lugar, el pensar tanto en ti, me hace verte hasta en aquella oficina de blancas paredes.

La vida es triste, me es un tormento, es de lo peor.

¿Aún hay razones para sonreír, Itachi? No, no las hay, ya que hace mucho me dejaste, y solo con tu sonrisa podía hacer tal acto.

Como dije, los episodios serán cortos, y no sé si serán realmente coherentes.

Está bien aquí está mi fic, que espero les haya gustado. En el próximo episodio todo será visto desde el punto de vista de Itachi, ya que las cosas serán intercaladas, o sea un episodio según Sasuke y otro de Itachi. Además de que siempre empezará con un relato de su relación de cuando eran niños.

Solo que hay una condición para volver a publicar, quisiera que me dejen reviews, es que estoy con varios fics, y se me haría una pérdida de tiempo que esto sea solo para mí, así que si comentan sigo, sino será un proyecto al aire.