Capítulo 6.- La Ceremonia de Selección.
Finalmente había llegado el momento.
El Expreso de Hogwarts había llegado a la estación, y los estudiantes estaban bajando de él.
Pero sin lugar a dudas, los más emocionados por haber llegado eran los nuevos ingresos al colegio.
Evil, Jack, Laura, Cameron, Phineas, Ferb, Isabella, Natasha, Daniela, Raúl, Coop, Kick, Rose y Rick bajaron de la locomotora y se encontraron con el resto de los Mini-Héroes.
Albus, Jiraiya y Ben estaban en un grupo con alrededor de cincuenta niñas y niños, los cuáles eran todos muy diferentes de cada uno.
Por ejemplo, uno tenía grandes dientes, otro tenía una gran cabeza y un peinado extravagante; y estaban nuestros amigos; la niña de cabello blanco, el esqueleto con la cicatriz, el chico con la piedra brillante, el chico con cabeza triangular, la mapache, y la pequeña SPARTAN, quien ahora tenía su armadura activada.
- ¡Los de primer año! ¡Los de primer año, vengan conmigo! - Gritaba un hombre gigantesco.
Todos los nuevos ingresos se sorprendieron al ver a dicho hombre, pues medía poco más de dos metros y pesaba fácilmente 300 kilos; pero los Mini-Héroes pudieron reconocerlo cuando finalmente salió de las sombras. Era Rubeus Hagrid.
- ¡Los de primer año! ¡Síganme! - Ordenó Hagrid con su vozarrón.
- ¡Hagrid! - Gritó un niño de segundo grado.
- ¡Pero miren quién está aquí! - Soltó Hagrid son una sonrisa. - ¡James! ¿Cómo estás?
- Yo, muy bien, ¿y tú?
- Igualmente, veo que has venido a dejar a tu hermano.
- Sí, bueno, es que no quiero que se pierda. - Dijo James mientras le daba unas palmadas en la espalda a Albus.
- ¡YA BASTA, JAMES! - Gritó Albus muy enojado, mientras le retiraba violentamente la mano.
James se sobó la mano y se fue.
Mientras, Evil, Laura, Jack, Cameron y los demás se acercaron a Albus.
- Vaya, James sí que te molesta, ¿huh? - Dijo Jack. - No te preocupes, ya le haremos algo. De todos modos, James me debe una a mí y a Laura.
- Desearía que James se muriera. - Replicó Albus.
- No deberías decir eso, Al, puesto que el día en que James se muera, tú, más que nadie va a lamentar su muerte, amigo mío. - Advirtió Laura.
- ¡No pienso retractarme de lo que he dicho, Laura! ¡Si James estuviera muerto yo no estaría estresado ni presionado todo el maldito tiempo! - Dijo Albus muy enojado.
Lo que no sabía, es que esas palabras sellaron el destino de su hermano, y el de otras cinco personas.
Pero volviendo al presente.
- Deberías hacerle caso, chico. - Añadió Raúl. - Por cierto, me llamo Raúl.
- Yo soy Natasha. - Dijo Natasha.
- Yo soy Daniela. - Se presentó Daniela.
- Y yo soy Evil, el nuevo hermano adoptado de Jack. - Dijo Evil.
- Mucho gusto. - Dijo Albus con el ceño fruncido. - Me llamo Albus Potter.
Los niños se reunieron con sus demás compañeros, y Hagrid los guió hasta una especie de muelle en un lago muy negro, donde había varios botes.
- Suban a los botes, no más de cuatro por bote. - Indicó Hagrid.
Marlene y Cameron se fueron en un bote (Debido más que nada al peso de la armadura de Cameron y el peso de la musculatura de ambas [Nótese que Marlene no es una SPARTAN, sino una AZTEC, una copia de los SPARTAN's]), pero ni siquiera se dirigieron la mirada; Jack, Albus, Jiraiya y Rose se fueron en otro; Natasha, Raúl, Daniela y Alexia en otro (Daniela y Raúl tuvieron que mantenerlas separadas a ambas, para que no se arrancaran la cabeza); e Evil se fue con Phineas, Ferb e Isabella.
Como sea, a los pocos minutos, los alumnos tuvieron la primera visión de Hogwarts.
El castillo resplandecía, puesto que esa noche había luna llena; era una visión majestuosa e indescriptible.
Se escuchó un sonoro "¡Ohhh!" mientras los chicos veían por primera vez el lugar donde vivirían aventuras durante los próximos siete años.
Al llegar al otro lado del lago negro, Hagrid guió a los chicos a través de un corredor, hasta llegar frente a un mago de cabello negro, que usaba una túnica negra y anteojos, teniendo como peculiaridad una cicatriz en forma de rayo en la frente.
- ¡Ah, Harry! - Dijo Hagrid al ver al mago. - No sabía que tú ibas a llevar a los nuevos.
- Bueno, tampoco yo, hasta hace como cinco minutos que Jack me dijo que viniera a recogerlos. - Soltó Harry con una sonrisa. - Bien, me los llevaré a partir de aquí, Hagrid, te veo más tarde.
- Nos vemos luego, "Profesor Potter", ¡jajaja! - Dijo Hagrid entre carcajadas.
Harry levantó una ceja y le lanzó una fría mirada al guardabosques antes de girar a ver a los nuevos estudiantes.
- Síganme a su destino. - Dijo Harry con un toque siniestro en su voz.
Los niños se miraron entre sí bastante confundidos y ansiosos por lo que seguiría.
Harry los hizo subir varias escaleras, y caminar por varios corredores hasta quedar enfrente de una puerta inmensa.
- Bien, dentro de unos momentos ustedes pasarán a la Ceremonia de Selección; donde se les acomodará por casas. Mientras estén en Hogwarts, su casa será como su familia. Con sus logros, acumularán puntos; mientras que por sus fracasos, los perderán. Al final del curso, la Copa de las Casas será entregada a la casa con más puntos. Las casas en Hogwarts son Ravenclaw, Hufflepuff, Slytherin y Gryffindor. - Explicó Harry. - Ahora síganme.
Harry empujó las puertas y los niños lo siguieron.