Pareja Principal: SasuHina / ItaHina.

Personajes Principales: Sasuke Uchiha, Itachi Uchiha, Hinata Hyuga, Ino Yamanaka, Shisui Uchiha, Obito Uchiha, Kiba Inuzuka, Sakura Haruno.

Género: Drama

Advertencia: Este fic ha sido completamente editado para evitar contenido Ma (que ha sido recientemente prohibido por fanfiction punto net ). Su versión original tenía y tiene contenido erótico explícito (conocido como lemon) . Toca temas de carácter sexual desde el primer capítulo sin llegar a ser explicito, se recomienda discreción de parte de quien lo lee.

Cada vez que algo llegue a lo explicito habrá un [CENSURADO]. Para leer las versiones NO CENSURADAS, tendrán que ir a sasha545 . deviantart . com

Disclaimer: Naruto y todos sus personajes pertenecen a Masashi Kishimoto. Fanfiction basado en la película Juegos Sexuales (Cruel Intentions) y en el libro Les liaisons dangereuses.

Universo Alterno. NUEVA YORK. ACTUALIDAD.


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JUEGOS SEXUALES

Cruel Intentions

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CAPITULO 1

Sasuke Uchiha

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Like the naked leads the blind.
I know I'm selfish, I'm unkind.
Sucker love I always find
Someone to bruise and leave behind.

All alone in space and time.
There's nothing here but what here's mine.
Something borrowed, something blue.
Every me and every you.

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La ciudad de Nueva York es la más poblada en los Estados Unidos y también uno de los centros de comercio de todo el mundo. Se forjó así desde hace siglos, en los cuales se formaron familias aristócratas que se volvieron verdaderas dinastías, realeza en los hechos sin títulos de nobleza que los respalden. Dichas familias perduran hasta el día de hoy en el área de Manhattan por mucho que el resto de las personas comunes y corrientes prefiera ver hacia un costado. En sus manos está el control del flujo económico de todo el país y las grandes fortunas del mundo. Por ello, verdades princesas y príncipes de la alta sociedad se crían en el Upper East Side de Manhattan como si vivieran en un mundo aparte, sólo mezclándose entre sí como si aun estuviésemos en el siglo dieciocho.

Pero, ¿Qué sucede cuando le das tarjetas de crédito ilimitado a alguien desde que tiene 7 años? La respuesta es sencilla: se aburre rápidamente y todo pierde relevancia, la perspectiva de la realidad muta completamente. Cuando se nace y se vive con todo lo que deseas a tu alcance, aprendes a crear diversión por tu cuenta para que la vida no parezca tan monótona. Cuando tienes todo tipo de juegos accesibles entre tus manos, lo único que queda es jugar con lo único que no se puede comprar (en teoría)… las personas.

Sasuke Uchiha se dio cuenta de esto cuando tenía alrededor de 9 años. Le divertía jugar con todos a su alrededor, crear problemas, romper amistades, hacer que las personas se vieran contra la pared y que nunca sintieran que sus secretos estaban a salvo. Nunca abría la boca sin antes estimar cuánto daño podía hacer. Se volvió un experto, no en ver lo que las personas mostraban sino en lo que intentaban ocultar. Podía descifrar a sus semejantes con rapidez, jugar con ellos y sus sentimientos. Lo mejor de todo era que cuando se veían acorralados descubrían que no podían delatarlo, pues éste podía destruirlos con la información que tenía. Ese era el juego que llevaba Sasuke Uchiha y realmente era un experto en ello.

Pero claro, la adolescencia llegó. Fue entonces que el juego subió de nivel y un nuevo mundo se abrió para el chico Uchiha. La diversión de Sasuke Uchiha se volvió conquistar mujeres, entre más difíciles de seducir, más divertida se le hacía la cacería. Le provocaba un placer inexplicable saber que con un par de palabras dichas en el momento preciso, podía tener a cualquier mujer entre sus manos. Cortejar se volvió casi un hobby para él, un pasatiempo del cual se sentía bastante orgulloso.

Escribía sobre cada una de las mujeres con que mantenía este tipo de relacionamiento en un diario, categorizando lo que sentían, como lo hacían, como las había conquistado y finalmente, como las había destrozado cuando descubrían que sólo habían sido un juego para él. A su edad, no conocía lo que era el amor, ni si quiera el amor paternal o fraternal. Sólo se amaba a sí mismo.

Lamentablemente, ese verano se dio cuenta, que incluso sus juegos de conquistas lo comenzaban a aburrir. Manhattan no era precisamente grande y ya había estado con casi todas las mujeres de su edad y muchas bastante mayores.

¿Podían culparlo? No. Nadie lo vigilaba, vivía prácticamente sólo junto con su hermano y hermanastra, tenía acceso ilimitado al flujo de dinero de su familia y no había persona capaz de decirle qué podía o no podía hacer.

Sasuke Uchiha se encontraba acostado en uno de los sillones más incómodos que hubiese experimentado en su vida, junto con una de los mejores especialistas del mundo en tratar a adolescentes problemáticos. No era que él precisamente hubiese buscado ayuda en la psicoterapia pero era una de las condiciones para que pudiese seguir en Manchester, su colegio.

Había causado un escándalo luego de que se acostara con la enfermera y el mismísimo director los descubriera tirando en la enfermería. La mujer había sido despedida y él estaba con un pie fuera del colegio. La única razón por la cual habían decidido no expulsarlo fue porque el padre de Sasuke amenazó con ir a la prensa y cortar todas las donaciones al recinto educacional que las cinco grandes familias de la ciudad aportaban. Pero, como condición para que se pudiera quedar ahí… debía ir a terapia.

Al principio se negó rotundamente a ir, prefiriendo que lo transfirieran de colegio. Sin embargo el padre de Sasuke podía ser bastante persuasivo. Ese era uno de los mejores colegios del país y toda su familia se había graduado del lugar, incluso Itachi Uchiha (Sí, Itachi, la leyenda). Cuando se puso en juego su propiedad sobre el auto deportivo que había recibido como regalo de su cumpleaños número 16, supo que estaba jodido. ¿Podía alegar? No realmente, a menos que quisiera que le quitaran su auto y eso jamás pasaría, era un jaguar deportivo del año 56.

– Sasuke… - La voz de la mujer lo sacó de sus pensamientos. No había hablado nada en más de 10 minutos mientras miraba el techo. – Sasuke llevamos más de 30 minutos sin ningún tipo de avance.

– ¿Qué puedo decir, Tsunade? – Preguntó Sasuke con indiferencia. - ¿Por qué no me dices que quieres escuchar para que así me pueda ir?

– Sasuke, cada vez que vienes sólo me haces perder el tiempo. Sabes que no puedo decirle a tu padre que estas bien a menos que colabores conmigo. – Tsunade rodó los ojos. Si no hubiese sido por la fortuna que la familia Uchiha le pagaba por tratar a Sasuke en esas consultas semanales nunca si quiera hubiese considerado en tener a un paciente como él.

– Soy un idiota… un desperdicio para mi familia. - Dijo Sasuke con tristeza, parándose del asiento y mirando por la ventana.

– No lo eres Sasuke. – Respondió la mujer mientras dibujaba y escribía en su block de notas "Baja autoestima".

– Claro que lo soy. – Respondió Sasuke. – No puedo sentir pena por mí mismo y estar siempre deprimido, sólo porque soy un niñito rico. – Sasuke empezó a golpearse suavemente la cabeza contra el vidrio de la ventana.

– Pero eso no es tu culpa. La adolescencia es una etapa muy difícil. – Continuó Tsunade cruzándose de piernas. - Sin el apoyo constante de sus padres las cosas pueden ser muy complicadas para un chico de tu edad. Pero… tú tienes que salir adelante y superar los errores de tus progenitores. Toma.

Tsunade le pasó un libro bastante grueso con una sonrisita de satisfacción en el rostro. En la portada salía la doctora Tsunade y el título del libro era "Gran Madre. Como Criar a un Hijo Perfecto."

– Copia autografiada, que honor. – Dijo Sasuke realmente sorprendido mientras leía la portada. - ¿Puedo quedármelo?

– Es tuyo. – Respondió Tsunade mientras escribía en su block "cobrar libro". – Debes dejar de ser tan duro contigo mismo, lo que está en el pasado, déjalo en el pasado. Se acabó.

– Sí, tienes razón. – Eso había sido más fácil de lo que Tsunade había pensado. Sasuke dándole la razón como si nada era todo un avance. Si hubiese sido una mejor sicóloga se habría dado cuenta que había un motivo oculto para ello. – Es difícil creer que hubo una época en mi vida en que lo único que podía pensar era en… - Sasuke se dio la vuelta y volvió a mirar por la ventana. – sexo.

– No puedes vivir de esa forma. – Dijo Tsunade moviendo la cabeza de un lado a otro. Realmente no soportaba a Sasuke Uchiha.

– Lo sé… - Dijo Sasuke volviendo a voltearse y acercándose a la doctora. – Tómese a usted por ejemplo. – Tragó saliva y evitó mirarla con timidez (esa debió ser la segunda indicación de que algo tramaba, ¿Sasuke Uchiha tímido? El chico que se había acostado con la mitad de su colegio incluyendo las profesoras). – Es una mujer muy atractiva. Tiene piernas… para morirse. Me encantaría fotografiarlas. – Volvió a moverse por la consulta. – Pero ese era el antiguo yo. Estoy curado ahora. – Se sentó sobre una de las mesas y la miró con seriedad.

– Grandioso. – Tsunade miró su reloj y se puso de pie. Quería librarse de ese chico lo antes posible.

Sasuke estiró su palma hacia ella. - ¿La misma hora la próxima semana? – Estrecharon manos.

– Oh, ¿No te lo dije? Me voy de tour por mi libro, a Las Vegas. – Tsunade le sonrió, estaba tan feliz de no tener que verlo por al menos unos días. – Volveré en un mes.

– Está bien. – Sasuke le tomó la mano mirándola con muchísima tristeza sobreactuada. Ella se liberó de su agarre y pretendió que no se daba cuenta de lo que pasaba. – Pero…

– Sasuke, otras personas también necesitan mi ayuda. - ¿Por qué no se iba? Tsunade se comenzaba a impacientar. - No te preocupes, vas a estar bien solo.

– Eso espero… - Murmuró Sasuke suspirando pesadamente como si estuviera desolado.

– Si necesitas algo, cualquier cosa, no dudes en llamar… a mi secretaria. – La mujer se sentó y le indicó la puerta con su lápiz.

–Un abrazo de despedida podría servirme. – Le dijo mirándola con ojitos tristes. – Será muy duro no verte por un mes.

– Uhm..claro… - Tsunade se puso de pie, y ambos se abrazaron, ella completamente incómoda. Ese chico tenía reputación por seducir a mujeres de edad. Ni si quiera ella estaba a salvo de ello. – Bien… ya esta… - Le golpeó un par de veces la espalda con las palmas. Sin embargo Sasuke no la soltaba. En el entretanto sonó el teléfono, la doctora estiró la mano y contestó. - ¿Sí? ¿Mi hija? Ponla en espera mientras se retira mi paciente.

Sasuke la soltó en el entretanto y tomó un retrato de una mujer de cabellera oscura y ojos del mismo color, bastante linda y con una sonrisa tierna. - ¿Es ella? ¿Su hija?

– S..sí. Esa es mi Chizune. – Dijo Tsunade sonriendo, mirando el marco fotográfico que Sasuke sostenía.

– Parece una chica linda…

– Es grandiosa. Alumna de 10, extremadamente amable, un orgullo para mí. – Lo decía con orgullo, después de todo ella era la creadora del libro sobre cómo criar hijos. - Irá a Princeton esta primavera.

– Vaya… - Dijo Sasuke con admiración, mientras que con su dedo índice trazaba líneas sobre los labios de la fotografía. Tsunade quiso vomitar. – Este es exactamente el tipo de chica con quien debería estar.

– Está un poco fuera de tu liga. – Le indicó quitándole la foto y mirándolo con desprecio. – Sin ofender.

– Bueno, ¿Qué se le va a hacer?

Tsunade lo tomó de los hombros y comenzó a guiarlo a la puerta, realmente no sabía si podía soportar un segundo más con ese chico mimado. – Bien, cuídate Sasuke.

– Gracias, por todo. – Dijo Sasuke sonriendo con algo de picardía mientras tomaba la perilla de la puerta y comenzaba a salir.

– Imbécil. – Murmuró Tsunade apenas la puerta se cerró.

La mujer caminó a su escritorio y contestó el teléfono pues tenía a su hija en espera.

– Hola cariño. – Dijo con alegría, aliviada de escuchar una voz familiar.

– ¡Me dejaste esperando! – Le gritó Chizune del otro lado, se escuchaba bastante alterada.

– Lo siento… ¿Sucede algo? – Le preguntó con dulzura.

– Me dijo que me amaba… - Musitó entre sollozos la chica. – Y le creí… ¡Soy tan estúpida!

– Cariño, cálmate, todo está bien… respira profundamente, sal de tu circulo de…

– ¡Ay mamá no me vengas con estas esas mierdas psicológicas! – Chizune no dejaba de llorar. - ¡Hay fotos mías en el internet!

– ¿Qué tipo de fotografías? – Preguntó asustada, no le gustaba nada el tono de su hija.

– ¡Fotos desnudas! Me pusieron en la portada de tu libro… - Se estaba ahogando entre sus lágrimas. - y dice "Como criar a la perfecta zorra".

– ¡Chizune! ¿Cómo pudiste ser tan estúpida?

– Es que… es que era tan encantador… y lo único que me decía era como tenía piernas para morirse y que quería fotografiarlas. – Tsunade apretó el lápiz que sostenía hasta quebrarlo por la mitad. Esas palabras las conocía a la perfección. - Y todo se salió de mis manos…

Sasuke iba saliendo del edificio en donde había tenido su cita con la psicóloga, mirando la portada del libro. - "Como si yo fuera a leer esta mierda."… - pensó antes de arrojarlo dentro de un basurero. – "Espero que con eso aprenda que conmigo no se juega. Meterse en mi cabeza tiene su costo."

Y entonces escuchó el dulce grito de la victoria proviniendo de la ventana del segundo piso.

–¡SASUKE!– Sonrió observando como Tsunade golpeaba con fuerza el vidrio intentando llamar su atención. - ¡Vas a pagar por esto pequeño imbecil! ¿Me escuchaste? ¡Vas a pagar por esto!

Sasuke la miraba pretendiendo que no escuchaba lo que estaba gritando desde la distancia. Sin embargo, ver su reacción casi recompensaba toda esa pobre actuación que había tenido que realizar frente a ella. - Pobre vieja, fue demasiado fácil. – Pensó observando como Tsunade seguía gritándole desde el otro lado de la ventana.

– ¿Cuál es su problema? – Le preguntó una chica de cabellera castaña y moños a cada lado de su cabeza que se acercó a él en la calle. Ambos miraban la forma en que la mujer gritaba como loca desde el segundo piso.

– No tengo la menor idea… - Dijo Sasuke, aun sonriendo mientras miraba a la mujer en la ventana. – Parece que le hace falta un poco de psicoterapia, ¿No crees? - La chica le sonrió mientras movía un mechón cerca de su mejilla atrás de su oreja de forma coqueta. - ¿Cómo te llamas?

– Tenten. – Volvió a responder soltando una risita.

– Tenten… debes estar perdida, Vogue queda hacia la derecha. – Le dedicó una de sus miradas más serias. Tenten lo observaba como si no entendiera de qué hablaba. - ¿Eres modelo no? No me imagino que con tu aspecto no lo seas.

– No… no lo soy. – La chica se sonrojó.

– Deberías pensarlo seriamente, eres hermosa y con tu estructura ósea serías un éxito en el mercado. – Sasuke estiró su mano hacia ella. - Mi nombre el Clark Vendecci, fotógrafo de la revista Vogue, Mode, Fashion Weekly y Cosmopolitan. ¿Te interesaría posar para mi algún día? Siempre necesito modelos nuevas.

– Cla…claro. – Tenten miró sus propios zapatos, sonrojándose. - Sería un placer posar para usted, Clark.

– Te voy a llevar a almorzar. – Sasuke la tomó de la mano. - ¿Qué dices?

– Es..está bien.

Demasiado fácil… - Pensó mientras la guiaba por la quinta avenida hacia un café. – Ni si quiera es un desafío últimamente.

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NOTA

Por el tema de las nuevas reglas de publicación de , esta historia esta modificada, para leer la version sin censura dirijanse sasha545 . deviantart . com

Bien, con este capítulo casi introductorio doy comienzo a mi fic Juegos Sexuales xD

Como nota, avisar que los próximos 3 capítulos ya están escritos y corregidos, lo cual me tiene demasiado entusiasmada. En el capítulo dos van a conocer al resto de la familia Uchiha y su dinámica familiar. En el Capitulo 3 se introduce a Hinata.

Bueno, es eso, espero de todo corazón que les guste, los que ya me han leido saben que pongo todo mi empeño por tener actualizaciones rápidas… no se cuanto me iré a demorar en este fic en todo caso… tengo como prioridad el fic TEAM SEVEN en este momento ya que estoy terminando el primer arco argumental.

Eso es todo, por favor sean amables y déjenme un review ^^ Motiva a seguir. Saludos y tengan un maravilloso fin de semana.