Capítulo VI

3 AÑOS DESPUES...

¿Qué sentirías si el amor de tu vida hubiera tenido un accidente de coche en el que casi pierde la vida? ¿Y si después de eso hubiera permanecido en coma cinco semanas? Pero aún hay algo peor, ¿qué sentirías si al despertar no recordara nada?

Ese era el caso de Athena Yagami, la idol pop del momento y esposa del famoso guitarrista Iori Yagami. Ella iba conduciendo hacia su preciosa mansión cuando un camión se salió de la calzada delante de ella. Ella intentó esquivarlo y por ello chocó con otro coche que conducía en dirección contraria, quedó atrapada dentro del coche.

Había sido un milagro que hubiera quedado de una pieza, estaba grave, el golpe había sido devastador, pero nada en comparación con lo que podía haber pasado. Ella había sufrido un fuerte golpe en la cabeza y se había roto una pierna desde el tobillo hasta casi la cadera.

Pero lo que más le preocupaba a Iori era que ella estaba embarazada de cuatro meses en el momento del impacto. Los médicos decían que no había signos de que hubiera sufrido ningún daño, pero eso no le alentaba, necesitaba estar completamente seguro. Todos sus fanáticos encendían velas y pedían por la salud de su idola desde afuera de la clínica.

Iori al verla despertar cinco semanas después del golpe se sintió tan feliz que no pudo evitar abrazarla y besarla repetidas veces, pero ella se puso nerviosa y empezó a gritar. El médico llegó y la examinó haciendo que el mundo cayera a sus pies con el diagnóstico, ella tenía amnesia y no recordaba nada.

Y allí se encontraba él, fuera de la habitación, esperando a que el psicólogo del hospital terminara de hablar con ella y explicarle todo antes de que él volviera a entrar.

Mary y Terry, los otros dos miembros del grupo de rock "ATTAKE'99", habían ido a verlo en varias ocasiones para comprobar el estado de Athena, pero nada lo animaba. Tampoco lo hacían las llamadas de su padre y su tía desde su hogar.

El psicólogo salió de la habitación y se dirigió a Iori muy serio.

–— Señor Yagami, le he explicado a su esposa todo lo relativo a su vida actual, está muy sorprendida pero lo ha asumido bien. No le cuente nada de golpe, espere a que ella le haga preguntas y solo responda a lo que le pregunta. No debe forzarla a recordar, cuanta más presión tenga más le costará.

–— Gracias doctor–—Iori sonrió y entró en la habitación–— Hola–— Dijo al cerrar la puerta y toparse con esos ojos color purpura que tanto le gustaban–— ¿Puedo sentarme a tu lado?

–— Si–— Dijo con una voz apenas audible. Iori se sentó en la silla que había más cerca de la cama–— No, espera. Siéntate en la cama, quiero verte bien–— Le pidió ella algo nerviosa.

Iori aceptó encantado, cuanto más cerca pudiera tenerla le haría sentirse mejor. Se sentó frente a ella y dejó que le examinara el rostro a fondo, viendo como la preocupación estaba en los ojos de ella.

–—Athena, ¿qué te preocupa?

–— No recuerdo nada–— Bajó la mirada–— ¿Cómo te sentirías si despertaras un día sin saber ni quien eres y te dijeran que estás casado y esperando un hijo? –— Suspiró–— No te estoy culpando, pero es algo muy frustrante.

–— Lo sé, para mí también lo es, en cierto modo–— Le levantó la barbilla para poder ver sus ojos–— No sabes lo que es ver al amor de tu vida tendida en la cama durante cinco semanas y que parezca que no va a despertar. Y cuando al fin la ves despertar, saber que no te recuerda... –— Una lágrima cayó de los ojos de Iori, Athena la paró con un dedo.

–— No quiero que llores–— Le pidió–— No sé porque pero eso me duele–— Le dedicó una pequeña sonrisa–— ¿De dónde eres?

–— ¿Quieres hablar ahora de eso? Sería mejor que descanses.

–— De eso nada, soy tu mujer y tengo derecho a saberlo todo de mi marido–— Intentó sonar divertida–— No pretendo dejarte, este bebé que espero es tan tuyo como mío y por ello no saldré huyendo. Supongo que si me enamoré una vez de ti puedo volver a hacerlo.

–— ¿Quieres volver a enamorarte de mí? –—Athena asintió bajando la mirada avergonzada y sonrojada–— Eso me haría el hombre más feliz del mundo.

–— Pues sonríe de felicidad–—Athena también sonrió–— Ahora responde, ¿de dónde eres?

Athena lo interrogó durante toda la tarde y gran parte de la noche, ella realmente quería conocerle, algo en él la atraía y le hacía sentir bien. Se sentía completa a su lado y el tener un hijo suyo en su vientre la ayudaba mucho.

Athena se sorprendió al saber que Iori era el guitarrista de un grupo de rock que habían formado él junto con Mary y Terry, y que gozaban de mucho éxito. Le contó también que ella también es una famosa estrella pop y que los dos eran de Tokio.

Hizo lo que él psicólogo le había dicho y solo respondió sus preguntas, aunque se moría por contarle todos los momentos que habían pasado juntos.

Al ver como Athena caía rendida por el sueño, se sentó en la silla que había junto a ella, le tomó la mano y se quedó dormido él también, esperando que al despertar todo eso fuera un mal sueño y ella estuviera en casa, sonriente y feliz.

Lo siento, lo siento sé que tarde mucho en actualizar y tendrán muchas dudas como ¿Cómo se conocieron Terry y Mary? ¿Cómo que son integrantes de un grupo de Rock junto con Iori? ¿Qué fue de la vida de los demás? Bueno muchas cosas pasaron en estos tres años y en los próximos capítulos se irán aclarando

Nos leemos