Esta serie no me pertenece en lo absoluto, yo solo manipulo yaoisticamente a los personajes por gusto, así que no se crean que va en serio xDD Tampoco esta de más decir que es el primer fic que subo a la página por tanto no sean muy malos ._. No mucho que decir...disfruten ewe

PD: Si alguna palabra está mal escrita perdonen, soy mala con eso de la ortografía u_u


Lo que escondías tras los googles

Era un día jueves normal, por tanto en la secundaria Raimon la mayoría de los jugadores de futbol comenzaban el entrenamiento de tarde. Cambiándose sus uniformes y corriendo tras el balón o practicando alguna que otra técnica que les ayudaría a ganar en el próximo partido. Kidou, a diferencia de sus amigos, se encontraba en una situación poco agradable. Arrodillado en el piso de la sala de clases, con lágrimas en sus ojos, recogía algunos cuadernos y útiles escolares que estaban esparcidos por todo el piso. La luz media anaranjada entraba por las ventanas, los pupitres y sillas estaban desordenados, como si las hubieran golpeado y empujado con ira.

En el lugar no había más ruido que el leve sollozo del estratega, su rostro contraído de angustia no pasó desapercibido por el goleador estrella del equipo, quien le observaba desde la entrada, dudando si entrar o no al lugar, no quería entrometerse en asuntos que no le correspondieran, pero tampoco podía ser tan desalmado como para no ayudar a su amigo en un momento como aquel. Suspiró algo nervioso, él conocía muy bien la historia y es que hace unos cuantos días que todos se habían enterado de la inclinación sexual de aquel chico y desde ese instante lo habían excluido, dejándolo poco menos que como un leproso. Sintiéndose sólo y avergonzado creyó que era lo peor que le había podido pasar, pero se equivocó ya que luego de aquel aislamiento vino la agresión, aquello que acababa de ocurrir un par de minutos antes.

Así, el rubio se acercó lentamente y buscando una manera para iniciar conversación se agachó a tomar un cuaderno y posteriormente un libro, Yuuto al notar la presencia de una segunda persona se sobresaltó, gritó por lo bajo echándose hacia atrás y cubriéndose la cara, parecía tener tanto miedo que Goenji decidió darle un poco de espacio. Se dio media vuelta y terminó de recoger lo que quedaba y lo dejó sobre una mesa, con calma y buenas intenciones se arrodilló en el piso para quedar a la altura del otro y sonreírle de medio lado

-Parece que esta vez de verdad se han pasado, se te va a hinchar la cara –El aludido no soltó palabra alguna, en contestación sus sollozos subieron de volumen como si necesitara con desesperación un hombro en el que apoyarse- Vamos, no llores –Shuuya, algo tenso, se animó a poner una mano en la espalda de su amigo y palmearla un par de veces para dar ánimo, pero se arrepintió de inmediato al ver el estallido de lágrimas y chillidos acongojados que parecían no querer parar, Kidou se sacó los googles que llevaba puestos en todo momento y los lanzó al piso con despreocupación, al parecer le molestaban para llorar y una vez que se vio liberado siguió con su pequeño-gran escándalo. El delantero comenzaba a desesperarse, era la primera vez que le ocurría algo como esto y no tenía ni la más mínima idea de cómo reaccionar. Mecánicamente se acercó e hizo levantar al chico para luego abrazarlo con fuerza esperando, mejor dicho, rogando porque se detuviera de una buena vez.

De a poco en poco el silencio volvió a reinar en el lugar, el chico atormentado dejaba el llanto y gimoteaba temblando en los brazos del mayor, había estado necesitando un consuelo por durante demasiado tiempo y al encontrar la oportunidad no pudo evitarlo…soltó un suspiro largo y ya más calmado se apartó un poco para mirar a los ojos al delantero que lo había ayudado, el cual al notar movimiento deshizo el abrazo y se encontró con los marrones ojos de su amigo que de vez en cuando tomaban tonalidades rojizas, se sorprendió de encontrar tal belleza y se reclamó el no haberlo notado nunca antes, inconscientemente una de sus manos se alzó para alcanzar una última lágrima rezagada que rodaba por su mejilla y acariciar de pasada la piel. El estratega se mostró alegre de poder encontrar a una persona que a pesar de saber que era homosexual le diera un trato de afecto, sonrió con todas las ganas que pudo y habló

-Gracias…Goenji –No borró la sonrisa de su cara, pero decidió que ya era momento de alejarse, pues lo más probable era que el rubio se sintiera un poco incómodo por la cercanía y lo último que quería era perder el único apoyo que había obtenido, pero de un segundo a otro los brazos del mayor volvieron a aprisionarlo, esta vez por la cintura, lo atrajo hacia sí y totalmente hipnotizado en la hermosura de aquellos ojos ocultos se inclinó lo justo y necesario como para juntar sus labios, sin perder de vista las pupilas de Kidou, que se puso de piedra al notar el acto e intentó detenerlo, pero todas sus demandas se acallaron en cuanto sintió el cálido contacto de la lengua del mayor que recorría su húmeda cavidad detenidamente, se dejó llevar por tal posesivo beso y cerró los ojos ahora buscando un completo contacto de sus cuerpos, rodeando el cuello del otro tiernamente.

El jugador de fuego se encontraba en un estado onírico y al momento en que sintió que le faltaba el aire pensó que sería más doloroso el separarse del contacto de esos labios a que sus pulmones se quemaran por falta de oxígeno, pero aún así su mente le hizo volver, iniciar el retorno a la realidad, disipando la dulce niebla y dejándolo observar con claridad el angelical semblante de su compañero en contacto con el suyo. Una vez que consiguió pensar se tensó, empujó con rudeza al estratega para separarse de tan comprometedora acción, miró, buscó alrededor algo que le explicara cómo demonios había ido a parar a esa situación; el de castaño cabello suspiró con notoria tristeza, tomó sus googles, su bolso y desapareció del aula dejando solo al confundido chico.


Tada! ok no es la gran cosa :c pero me esforcé :B hasta el supuesto próximo capítulo!