Disclaimer: nada de esto es mío.

Notas: en sus orígenes, esto fueron unas viñetitas regalo de cumpleaños para Kristafhista. Es más, ahora siguen siendo unas viñetitas regalo de cumpleaños para Kristafhista. Aunque haga meses de eso y tal.


De secretos

Sudor

Explícamelo otra vez, pide Peter. Lily se aguanta la risa; Sirius enarca una ceja. Dice estoy hasta los cojones de explicártelo, Colagusano -y ella nunca ha entendido el mote, pero hay tantas cosas que no entiende de ellos que hace mucho que dejó de preocuparse-, dice el examen es mañana, joder, y si no eres capaz de hacer esto... Y resopla, porque es un chico malo -el peor-, pero vuelve a empezar. Murmura es sencillo; repite las palabras del hechizo, hace los gestos adecuados. Todo en voz baja, porque alguien podría darse cuenta, alguien podría fijarse en que, en el fondo, Sirius Black no es tan terrible. En que tiene un corazoncito, ahí debajo -y muchas cosas más, supone Lily-. Y eso no puede permitirlo.

¿Qué tal lo llevas tú, pelirroja?, pregunta, un rato más tarde. Está sudando -el hechizo no era tan fácil como le quiere hacer creer-, el pelo negro, largo, cayéndole sobre los ojos. Lily sonríe.

Creo que necesito un poco de ayuda, también, responde. Unas clases particulares, quizás -y ambos saben lo que significa, ambos saben lo que implican esas palabras-. Sirius finge, de nuevo, estar hasta las narices, pero la sigue a una clase vacía. Y repetir un estúpido hechizo no es lo único que te hace sudar, Black.


Danny