Antes de que me maten por no haber actualizado Fantasie y Alyss digo en mi defensa que es culpa de mi profe de inglés (?) el que se me haya ocurrido esto, eso sí, tal vez las actualizaciones no sean tan constantes porque espero que todos los capis (menos este) sean más largos de lo que acostumbro, además sin suspenso no es lindo.

Ahora la pregunta del millón, ¿quieren lemon?

AVISO: a partir de ahora intentaré responder todos los reviews que me llegen aunque es posible que varias veces mis respuestas sean cortitas por falta de imaginación para contestar.


Zero Kiryu presentía que aquel día estaba destinado a acabar mal, era algo que su intuición le decía, aunque sus sentidos vampíricos también podrían influir. Luego de aquellos tres años en los que abandonó la Academia Cross, justo días después de que ellos se marcharan, muchas cosas habían cambiado. Una de ellas era que ya no era un cazador, desde hace tiempo estaba arto de los altos mandos del Consejo de Cazadores así que, con un poco ayuda de Cross y Yagari, había logrado librarse de aquella tarea aunque aún seguía cazando a los niveles E que se encontraba por su camino. Otra cosa que había cambiado eran sus sentimientos para con Yuuki, había llegado a la conclusión de que sólo era cariño de hermano y no amor lo que sentía por ella, después de todo era la única chica con la que había tenido contacto además de su madre así que era entendible que hubiera estado confundido.

Suspirando se dirigió a la puerta del hotel en el que se hospedaba de momento, decidiendo que sería mejor seguir su incierto camino ya que era muy probable que tanto Kaien como su maestro lo estuvieran buscando desesperados, no en vano se había desaparecido de su vista en esos años. Tomó su bolso y de él sacó una cadena fina hecha con metal, cuando la tuvo en la mano se colgó el bolso al hombro para luego hacer tintinear la cadena. Casi al instante, un enorme perro de pelaje de un pulcro blanco apareció a su lado llevando un collar de ahorque alrededor del cuello. Zero se agachó para quedar a la altura del animal y enganchó la cadena a su cuello para luego rascarle al perro detrás de las orejas. El animal movió la larga y peluda cola mientras lamía la mano del ex-cazador, con sus ojos color miel clavados en los amatistas de su dueño.

Kiryu tenía que admitir que lo mejor que la había pasado en esos tres años fue haber conocido a su compañero y mejor amigo, Nix. El gran animal era una buena compañía además de una valiosa ayuda a la hora de cazar vampiros, aparte de que el peliplateado sabía que aquel majestuoso animal era incapaz de traicionarlo, Nix siempre estaría para él y él siempre estaría para Nix.

- ¿Qué ocurre? – aquella voz suave, amable y cálida se coló en la mente del vampiro, quien sólo negó con la cabeza para luego incorporarse y salir del lugar con su fiel compañía detrás, quien veía todo atentamente y se mantenía concentrado en caso de algún peligro. Luego de pagar por su alojamiento, salieron a las frías calles en busca de algún lugar donde Zero pudiera entrar con Nix o bien comprar comida para luego comerla en otro lugar.

Tan pronto llegaron a una zona más transitada comenzaron a llamar la atención pues un joven vestido enteramente de negro sumado a su inusual color de cabellos y ojos era algo que lo hacía destacar, eso sin contar a su querido amigo.

- Como me gustaría que los humanos dejen de vernos, o por lo menos de ser tan obvios – Zero no pudo evitar estar de acuerdo con su querido can mientras se dirigía a un pequeño café luego de haber amarrado la cadena en un poste, le echó una ojeada a Nix quien ya se había acurrucado entre la nieve que había caído la noche anterior y admiraba las decoraciones navideñas de las calles.

Mientras en la tienda, Zero se encontraba pidiendo un desayuno para dos para llevar mientras ignoraba los descarados coqueteos de la chica que le atendía. Minutos después ambos continuaron su rumbo en pos de un lugar tranquilo donde desayunar.

- Ya se acerca Navidad, ¿estás seguro de no querer verles? – Nix se refería a sus dos padres, Kaien y Touga, con quienes había perdido contacto. Kiryu miró a Nix mientras este le devolvía la mirada sin perder su elegante e imponente andar, con las patas apenas haciendo ruido cuando tocaban la blanca y pura nieve.

- Si lo hago Cross no me dejará en paz nunca hasta que regrese a la escuela y de momento no me encuentro muy seguro sobre querer regresar allí – murmuró en contestación a su acompañante, quien ladeó una oreja confundido.

- Si los quieres ver, ¿no significa que estás listo para volver? – el perro sólo obtuvo silencio por parte de su dueño, así que añadió – sabes que yo iré adonde tú estés – Zero miró los ojos de miel del can y le sonrió cálidamente antes de acariciarle la cabeza.

- Tienes razón, además es poco probable de que ellos estén ahí.

- Y si lo están me divertiré de lo lindo pegándole un mordisco al tal Kuran Kaname – Kiryu rió de buena gana ante lo dicho por Nix y ambos se dirigieron a la estación de autobuses del lugar y mientras esperaban por el transporte comieron felizmente su desayuno. Cuando el transporte llegó, Nix apoyó su cabeza contra Zero para infundirle ánimos para seguir con su decisión y así ambos se dirigían con destino a la Academia Cross.


Nix significa nieve en latín y yo creo que es muy obvio porqué se lo puse ¬w¬

¿Quieren que Nix muerda a Kaname, a Yuuki o al rubio de Aidou?