Viviendo en Carmesí.

Poco faltó para que Lisbon muriera aquella noche, Patrick no permitiría que eso sucediera de nuevo. Haciendo caso al instinto animal que brotaba de lo más profundo de su ser, entró en la sombría morada en busca de Red John.

Un golpe estruendoso lo dejó mareado y con la vista perdida.

-Bienvenido a casa, Patrick.

Sin responder se frotó la nuca, buscó el arma en su espalda y le disparó cuando estaba desprevenido. Aunque le pareciera demasiado fácil era cierto, por fin había matado al asesino de su esposa e hija, se dio la vuelta dispuesto a subir a su auto y marcharse de ahí, tal vez pasaría a ver como seguía Lisbon en el hospital, si estaba despierta.

Sus planes se vieron truncados por el supuesto cadáver, Red John tomó la culata del revólver que Jane le había quitado al distraído Rigsby y lo golpeó en el cuello, antes de quedar inconsciente vio como su agresor se quitaba el chaleco antibalas y el saco de sangre falsa.

Después de todo, su instinto no le fallaba, era demasiado fácil haberlo atrapado ¿Después de cuatro años de evasivas él iba a publicar un video mientras torturaba a su compañera? Tal vez no había sido fácil para Lisbon, pero después de todo, ella los había ayudado a encontrarla.

Despertó algo desorientado, el primer recuerdo que le cruzó la mente fue el de ellos siendo secuestrados y él siendo electrocutado por la hija de un psicopata, pero en ésta ocasión nadie le buscaría, él mismo había dejado una nota de despedida.

-¿Estás bien? -preguntó Lisbon, al cuestionado esa voz le movió el mundo. Su esposa le miraba, le preguntaba como estaba. Pero faltaba alguien especial ¿Donde estaba su hija?

-Sí amor. -vio la confusión en los ojos de la mujer- ¿Estas bien? ¿Qué te ha pasado? -preguntó viendo su piel amoratada.

-Ah, me he caído, Déjame hablar con el doctor. -dijo rechazando el beso que Patrick le ofrecía.

-Buenos días Srta. Lisbon. -saludó el doctor.

-¿Qué le sucede? No me ha reconocido.

-Es normal, luego de un trauma cerebral grave.

-¿Grave? Sólo lo golpeó con una tabla en la cabeza.

-Mientras usted se recuperaba, él estuvo en coma. Sin contar sus antecedentes psicológicos.

-¿Se refiere a Red John?

-Me refiero a la perdida de su familia.

-¿Qué debo hacer?

-Sígale el juego.

-¿Está loco o el suero le ahogó el cerebro?

-Srta. Lisbon, entiendo por lo que han pasado, pero créame cuando le digo que es lo mejor. -ella suspiró y tomó la cruz de su cuello que su madre le había regalado, pidiéndole fuerzas a Dios.

-Bien ¿Recuperará la memoria?

-Seguramente.

Resistió el impulso de torcerle los ojos y entró en la habitación.

-El doctor dice que saldrás de aquí pronto.

-Odio los hospitales.

-Lo sé.

-¿Dónde está nuestra hija?

-En un campamento interno de verano.

-¿Por qué no me lo han preguntado?

-Estabas en coma, no le hacía bien verte así.

- ¿Me ayudas a escaparme? -una sonrisa traviesa se dibujó en su rostro, busco las manos de ella y las besó.

-Es tentador, pero necesitas que el médico te dé de alta.

-Esa es mi chica buena.

Ok, soy nueva en esto de los fanfic, así que espero de todo corazón que les guste, (si es así siéntanse libres de comentar y plisssss, dejen sus reviews) acepto sugerencias. Los primeros dos capítulos son algo más lentos que el resto de la historia, he dejado lo mejor para el final. Éste fic va para mi amiguisima Mariapaula –gracias por contestar pacientemente todas mis dudas sobre The mentalist.

Disclaimer: Lastimosamente no me pertenece, si asi fuera, Erica no existiría y hace tiempo que Patrick le hubiera robado aunque sea un beso a Teresa.