Título: Momentos disparejos
Capítulo: Acoso
Pareja: Junjou Terrorist
Disclaimer: Ningún personaje de Junjou Romantica me pertenece, son propiedad de Nakamura Shungiku
Notas/Advertencias:Ninguna.
Palabras: 456

14. Acoso

–¡Ahh, voy a morir de aburrimiento!

Y acompañando a tal frustrante afirmación, Shinobu suspiraba por quinta vez en el cuarto de hora que lleva sentado ante la PC, cuyo monitor yacía apagado momentos antes en consecuencia de la misma desidia de no saber qué hacer exactamente ante el aparato. Todo cuánto debía realizar en el computador ya estaba resuelto, el problema radicaba meramente en lo que quería hacer y no hallaba como.

Él no estaba acostumbrado a gastar sus escasos tiempos libres en soledad. Cuando contaba con algún fin de semana largo, o vacaciones, o cualquier festividad no laborable o académica, buscaba salir con Miyagi o en su defecto, quedarse en casa a su lado; pero justo en ese momento el profesor no estaba en su departamento.

Horas antes, Takatsuki, quien ahora estaba en su propio piso, había allanado la morada vecina tras finalizar el reporte que debía entregar a su profesor en la clase siguiente y quería que Yoh le echara un vistazo al informe (al menos, esa sería la excusa) pero no lo encontró por ningún lado. Ni una nota. Era obvio que había salido desde tempranas horas y ya entrada la tarde aún no mostraba señales de regresar inmediatamente.

Los primeros eternos minutos fueron de impulsivas llamadas y mensajes de texto en cadena para averiguar su ubicación, estaba a punto de buscarlo donde-sea-que-estuviera cuando recordó que era viernes. Los viernes siempre llegaba tarde de la Universidad, y en fechas de evaluaciones los papeles se le acumulaban hasta retenerlo en la oficina hasta horas de la noche.

Suspiró de nuevo, frunciendo el ceño algo abarrotado.

Encendiendo ahora el televisor decidió que no se quejaría por la inexistente respuesta a sus llamadas y SMS, en cambio, esperaría a que llegara, así demostraría que confiaba en él, que confiaba en que no lo encontraría abrazando a ese profesor-demonio de nuevo y que lograría seguir la tarde en paz con su alma hasta que llegara a casa y-

–A la mierda, lo llamaré de nuevo

Y así prosiguió por un rato más, agotando la renta de consumo de su móvil en el proceso. Cuando el adulto regresó al departamento -fue directamente al contiguo- le extendió un sermón de cortesía y consideración y que no te atendí porque estaba en la biblioteca hasta que me echaron por tu culpa y que dejara el acoso.

Por un momento Shinobu se dio cuenta de algo: las horas de aburrimiento habían pasado sin notarlo porque estaba muy ocupado acosando a Miyagi como para percatarse. Sonrió complacido para sí.

–La solución es simple: llévame contigo la próxima vez– aunque no me parezca el sitio más divertido para una cita pero mientras esté contigo estaré bien.

El docente suspiró, derrotado.

–Como quieras, Shinobu-chin.


Al principio este capítulo se iba a llamar "Aburrimiento" pero en vistas de que la actitud de Shinobu parecía más de un stalker que otra cosa, cambié el título xDu. Sigo abierta a sugerencias, así que no se contengan y lancen sus ideas chic s :)