Esta vez esta parte será contada por Katniss…mas adelante sabréis por qué…

Algunas dudas que seguramente están rondando por vuestras cabezas será aclarada a continuación….y una gran sorpresa..os dejará con la boca abierta…hahaha…

Por cierto, muchos detalles de Sinsajo van a ser cambiadas: como por ejemplo de que Coin está viva. Así que espero que nos liéis y bueno cualquier pregunta que tengan no duden en decirmelo ¿si?

Asi que sin entreteneros más….espero que os guste… .

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El último sinsajo.

Capitulo 6

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KATNISS POV

Agarrada de la mano de Peeta cruzamos el gran pasillo hasta llegar en una puerta de madera decorada con relieves florales trabajada de manera espectacular. Busco los ojos azules que siempre me confortan en momentos como estos, momentos en que desearía estar muerta.

Solo recordar que en tan solo unos minutos volvería a encontrarme delante de la mujer que me engañó, utilizó y manejó como un títere a su antojo y beneficio se me revolvía el estómago. No sé cómo podré contenerme en agarrar cualquier cosa y clavárselo en el pecho. Entonces esos ojos azules vuelven a encontrarse con los míos y cualquier idea que podría ponernos en peligro, que podría poner a mi hija en peligro se desvanece. Junto a Peeta cruzamos la gran puerta que se abre poco a poco ateniéndonos a cualquier cosa que podría pasar.

Ahí estaba Coin, sentada en su gran silla por detrás de una gran mesa de madera. Ahora su pelo gris, tal y como lo recordaba, tenía un color blanco grisáceo y estaba tan liso como antes. Su aspecto físico mientras tanto, tampoco había cambiado mucho aunque tienes unas arruguitas que desvelan su edad.

La mujer se acerca a nosotros sin dejarnos tiempo a entrar completamente a la gran habitación.

-Bienvenidos viejos amigos. –parece que su humor había cambiado un poco. La razón quizás es porque ahora es la que manda sobre todos nosotros. –Bienvenidos al Distrito 13.

Nadie responde. Todos nos quedamos mirándola incrédula. ¿Cómo nos podía hablar con esa tranquilidad? ¿Es que acaso ya había olvidado todo lo que nos hizo? ¿Lo que nos está haciendo?

No me pude contener y ni siquiera la fuerza de Peeta pudo frenarme. Me lanzo sobre ella hasta quedar solamente a unos centímetros delante de ella. Ni se inmuta y se queda mirándome fijamente y veo en como se formaba una sonrisa en sus labios. Eso me pone aún más furiosa pero consigo tranquilizarme. Retrocedo unos cuantos pasos y finalmente consigo hablar.

-¿Para qué nos has mandado llamar? –pregunto intentando ser lo mas respetuosa posible.

- Es la primera vez desde hace mucho tiempo que visitáis al distrito. Pensé en la gran oportunidad de volvernos a ver, Katniss.

-Tampoco es que sea de nuestro agrado estar aquí. Nunca habríamos pisado este distrito si no fuera por las circunstancias.

-Claro, claro. Vuestra hija es un tributo. –se echa reír maliciosamente. –No os lo toméis a mal pero no podía excluiros de los juegos. Eso sería…digamos, favoritismo. Todos tenemos que ser iguales ¿cierto?

Respiro hondo para no perder los estribos. Veo una cuchilla que fácilmente podría encajar en su garganta. Pero me contengo.

-Dejémonos de rodeos. –de repente salta Peeta detrás mía.

-Peeta, Peeta, Peeta. Me alegro de verte…en tus cabales. –vuelve a sonreír la maldita.

-No nos digas que nos querías felicitar porque nuestra hija tiene el honor de representar a nuestro distrito ¿o si? –responde sin hacer caso a su comentario.

-No, la verdad es que no Peeta. De hecho estoy profundamente dolida. Pero pensé que a lo mejor Katniss querría preguntarme algo. A lo mejor sobre nuestro tributo masculino.

Estaba en lo cierto. Había estado tan ocupada pensando en cómo podría atravesarla con algún objeto que se me olvidó por completo Gale. El hijo de Gale. Necesitaba respuestas y ella es la única quién me las puede dar.

-Gale. –simplemente pronunciar su nombre me produce dolor. –Vuestro tributo es el hijo de Gale. ¿Dónde está Gale? ¿Qué le has hecho?

-Tranquila mi querida Katniss. Yo responderé encantada a todas tus preguntas. ¿Por qué no nos sentamos? ¿Té? –ofrece.

Al principio dudo pero Peeta ya se había adelantado sentándose en el gran sofá rojo y Haymitch, se me olvidaba de que estuviera aquí, pidiendo una copa de coñac. Me siento al lado de mi marido y espero que Coin comience con su explicación.

- Va a ser una historia interesante. Me gustaría que no me interrumpieras, Katniss. Las preguntas las dejamos para el final.

Agarro la mano de Peeta y asiento. Coin se dispone a empezar y todos nos sumergimos a su relato.

Después de la guerra, Gale se fue al distrito 2. Ocupaba un cargo muy importante que yo misma le asigné. Siempre me pareció un buen soldado y sabía muy bien de que haría perfectamente su trabajo. Cumplió su deber tal y como yo esperaba y, como recompensa, le dí un permiso especial que consistía en un permiso especial para que de vez en cuando pueda visitar a su familia en el 12. Quizás nunca supiste nada de esos visitas Katniss porque él mismo me exigió que sólo lo debería saber su familia y nadie más.

Poco a poco los años fueron pasando, pero él nunca logró olvidarte. Todo cambió cuando conoció a una joven llamada Jane, de la que se enamoró perdidamente. Yo misma presencié su boda. Jane se quedó embarazada de Leo y los tres formaron una familia muy feliz.

Desgraciadamente Gale tuvo que ir a una misión importante en el 8. Pasó mucho tiempo allí y bueno…hubo complicaciones…Gale está muerto Katniss.

Una especie de nudo se empieza a formar en mi estómago. Tengo ganas de vomitar. Todo empieza a dar vueltas. Me resisto a creerlo. Gale está muerto.

Las lágrimas comienzan a deslizarse por mi rostro y apenas podía respirar. No ha pasado ni un día de estos veinte años en que no piense en Gale. Qué hacía, cómo estaba. Ni siquiera supe que iba a nuestro hogar, al distrito 12. Me siento culpable por odiarle al abandonar a su familia. Cosa que realmente no hizo.

Gale estaba muerto y murió pensando que yo le odiaba. Quizás lo hice pero ahora ya no.

Por una parte me alegré por él ya que había formado la familia que tanto deseaba. Consiguió a una mujer que le podía amar y como fruto tuvieron a su hijo. Hijo que ahora era un tributo.

Ahora Leo me recordaba a mí. Perdió a su padre y ahora él y su madre están solos. Si Gale estuviese vivo, no hubiese permitido que l nombre de su hijo entre en la cosecha. Pero entonces pienso que algo no encajaba. Si Coin "apreciaba", digamos, a Gale ¿por qué permitió a su hijo ser un tributo?

-Pero…¿cómo es que estás tan enterada de su vida? –pregunto.

Sonríe.

-Quizás es porque estaba más unida de lo que puedas imaginar a él. –responde.

-¿Qué quieres decir? –pregunta Peeta confuso al igual que yo.

-Jane…es mi hija.

Peeta y yo nos quedamos boquiabiertos, incluso Haymitch que parecía muy ajeno a la conversación se sorprende. ¿Coin tiene una hija? Nunca supimos de su existencia. Y lo más importante de todo es que entonces…

-Abuela… -una voz tan familiar inunda toda la habitación. Era Leo. –Ohh…tienes visita.

Con razón el chico nos miraba de una manera tan peculiar en el Auditorio. El hecho de que Leo era tan parecido a Gale y a la vez que esté emparentado con Coin me produce escalofríos que recorren todo mi cuerpo.

Leo nos dedica una mirada corta y se acerca a su abuela. Coin lo recibe cariñosamente.

-Esto es...una gran sorpresa. –suelta Haymitch. –Supongo que escondiste muy bien a tu hija durante la guerra.

Haymitch al pronunciar a su madre, Leo pone una expresión muy tensa. Me pregunto por qué.

-¿Dónde está…su madre? –pregunto intentanto no mirar a Leo.

Coin por primera no tuvo una respuesta rápida. Como si contestar fuera lo más difícil que podía hacer. Entonces supimos por qué.

-Mi madre se suicidó cuando murió mi padre.

Todas las miradas se clavan en Leo. Me siento mal por haber preguntado. Sé lo duro que es perder a un padre, pero a ambos, debería ser horrible.

-Lo siento. –respondo.

Todo lo que vino después fue un silencio muy incómodo. Siento las miradas de Leo hacia mi y Peeta. ¿Sabrá quienes somos? ¿La relación que tuvimos con su padre? ¿Sabrá algo más que Coin no nos haya dicho? Quizás debería encontrar una manera de hablar con él cuanto antes pero ¿cómo?

Finalmente todos nos dirigimos hacia el gran comedor para reunirnos con los demás. Pero Leo no quiso venir y prefirió volver al Palacio de los Tributos.

Todos nos sentamos y cenamos con total tranquilidad. Nadie habla a lo largo de la noche restante.

El mismo coche nos lleva de nuevo al Palacio. Me quedo un rato con Prim en su habitación hasta que consigue conciliar el sueño. Mi hija no pregunta nada acerca de la conversación que tuvimos con Coin. Eso me relaja.

Cuando noto a Prim profundamente dormida me doy cuenta de lo soñolienta que estoy. Voy a la habitación de al lado a buscar unos brazos donde acurrucarme. Peeta sabía perfectamente mi estado.

Hoy han pasado tantas cosas que siento que me voy a derrumbar: mi hija es un tributo, mi mejor amigo está muerto y tiene un hijo con la hija de Coin…

Una idea centellea en mi cabeza… si Leo es nieto de la presidenta, ¿cómo permitió que saliera como tributo? ¿Harán trampas para que sobreviva? Todo está muy confuso y mis ideas no se organizan. Consigo dormirme, pero no puedo quitarme la idea de que…

Mi hija tiene que matar al hijo de mi mejor amigo.

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¿Qué os ha parecido este capitulo?

He cambiado muchas cosas, lo sé y no me odiéis por eso por favor.

Muchas gracias por leer y no olviden dejar un review! :D