¡Hola! *Saluda ondeando una bandera blanca en señal de paz* ... antes que nada les debo una enorme disculpa porque sé que llevo MESES sin subir un capítulo, pero yo sé que van a comprender que andaba en trámites de Titulación y que mi vida se convirtió en un completo caos, así que no tenía mucho tiempo para escribir. Una vez aclarado esto, las dejo con este nuevo capítulo, espero que sea de su agrado y ahora sí, la promesa está en que ahora sí voy a actualizarles más seguido... ^^/

Es en este punto donde digo lo siguiente: los personajes NO ME PERTENECEN, son propiedad de Naoko Takeuchi. La historia se suponía que estaba basada en la película con el mismo nombre, pero terminé haciendo lo que quise con ella (espero no les moleste) jejeje.

Y antes de que se me olvide: QUIERO DEDICAR ESTE CAPÍTULO A MI AMIGA USAGI BROUILLARD, YA QUE HOY ES SU CUMPLEAÑOS Y COMO SABE QUE LA QUIERO MUCHO, ¡ESTE VA POR TI PULPITO! ABRAZOS Y ... ¡FELIZ CUMPLEAÑOS! :D

.

.

.

CAPÍTULO 18: UN PASO HACIA ADELANTE

.

.

.

"Debo decirle toda la verdad, o al menos buscar la forma de que Seiya se olvide de esa tonta apuesta. Sí, de alguna manera tengo que acabar con esto aunque eso signifique también acabar con mi felicidad…", pensaba Darien mientras sus labios permanecían unidos a los de Serena, quien temblorosa se dejaba llevar por todas esas emociones que poco a poco comenzaban a surgir desde lo más profundo de su ser.

A decir verdad, el hecho de ocultar esa apuesta, se estaba convirtiendo para Darien en el más grande de los retos, pues estaba seguro de que en algún momento todo ese plan terminaría al descubierto. No le importaba sufrir, pues sabía que en verdad lo merecía… lo que le preocupaba era la reacción de Serena, pues a estas alturas y en tan poco tiempo, ella ya era su razón de ser.

De pronto, esa burbuja de ensueño se reventó en cuanto alguien comenzó a toser detrás de ellos, logrando separarlos de forma abrupta. Serena bajó la cabeza apenada y Darien sólo se limitó a voltear hasta el sitio desde donde el ruido había llegado, encontrándose con una sonrisa burlona proveniente de un celoso Zafiro.

¿No te parece Chiba que estás rompiendo un poco con la promesa que le hiciste al señor Tsukino?-, le dijo maliciosamente.

¿Por qué lo dices, Black? No estoy haciendo nada malo, sólo le doy un beso a MI novia…, respondió el pelinegro al mismo tiempo que giraba a Serena por los hombros para después pasar ambos brazos por su pequeña cintura. Este acto ocasionó en ella un rubor excesivo y en Zafiro una molestia que no pudo ocultar.

Zafiro… Darien… por favor, no venimos aquí para que estén peleando, venimos a divertirnos, ¿de acuerdo? , esta vez fue Serena quien habló, tratando de calmar la repentina atmósfera de competencia que se instaló en el ambiente. Dari, amor… ¿por qué no mejor me ayudas a bajar mi maleta y me dices qué habitación ocuparé?

¡Por supuesto! Yo haré cualquier cosa que me pida mi princesa… Black, si nos permites…, dijo Darien viendo triunfalmente a Zafiro mientras que éste sólo observaba cómo la pareja se retiraba, apretando el puño de su mano derecha con coraje.

¿No se supone que ibas a dejarla libre al verla tan feliz y enamorada?... , escuchó que decían detrás de él. Giró el rostro y se encontró con un malintencionado Seiya.

¡Seiya! ¿Qué haces aquí?...

Pues tú me invitaste… ¿acaso no lo recuerdas?

¡Claro que recuerdo eso, tarado! A lo que me refiero es… ¿qué demonios estás haciendo aquí, en este preciso instante? , respondió Zafiro con aburrimiento y enfado.

¡Fácil! Sólo veo cómo mi mejor amigo es rechazado por la chica a la que ama… . Dijo Seiya con una fingida decepción. En el fondo, ya estaba planeando cómo hacer que Zafiro se convirtiera en una carta a su favor.

Ambos eran grandes amigos, pero siendo sinceros, Seiya pretendía utilizar a Zafiro a su favor si es que la situación se prestaba para hacerlo. Ya sabía que era capaz de lograr cualquier cosa con tal de deshacerse de Darien, y una amistad de años no iba a ponerse en medio de sus planes.

No la amo Kou. Sólo estoy preocupado por ella, hay algo en Darien que no me termina de convencer… , contestó Zafiro con gran preocupación.

Quizá sean tus celos. He escuchado que un hombre enamorado es así…

No Kou, es algo más. Algo que pronto voy a descubrir. Por ahora, ¿podrías ayudarme con algo?

Si ese "algo" significa hacer maldades, ¡con mucho gusto! Ya sabes que eso es precisamente mi especialidad… , dijo Seiya con malicia para segundos después, acercarse al peliazul y escuchar atentamente los planes que a éste se le acababan de ocurrir.

Mientras eso sucedía, observaban como Darien y Serena bajaban las maletas del auto del pelinegro en medio de juegos y risas, las cuales no tardaron en desatar la envidia de ambos amigos. ¿Qué estrategia utilizarían para hacer que se separaran?

.

.

.

\(n_n)/

.

.

.

Una vez que todos bajaron las maletas de sus respectivos automóviles, uno a uno se fueron adentrando en la cabaña. Como era de suponerse, Darien le dio la habitación principal a Serena, causando una mayor molestia entre Mina y Amy, quienes tuvieron que compartir en esta ocasión el cuarto con Michiru. Zafiro y Seiya compartieron uno más. Darien ocupó la habitación que le pertenecía desde niño.

Por su parte, Andrew y Lita se quedaron en una cabaña que se encontraba junto a la de la familia Chiba. Como él tenía las mismas posibilidades económicas que el pelinegro y no simpatizaba del todo con sus amigos, él y su novia optaron por separarse del grupo. Al menos en cuestiones de hospedaje, pues estaban de acuerdo en que participarían en las mismas actividades que los demás.

Cuando Serena entró en la habitación que su novio le había dado, se quedó boquiabierta al percatarse de que era enorme. Las paredes y el suelo eran en su totalidad de madera, con un ventanal que la conducía hacia un balcón, desde el cual se podía apreciar toda la magnitud del bosque. Los muebles y todo lo que ahí dentro se encontraba, a pesar de que también eran de madera, tenían ese toque "glamoroso" que la condición económica de Darien le otorgaba.

Darien… ¿estás seguro que yo debo estar aquí? . Le preguntó Serena titubeante.

¡Por supuesto princesa! ¿Por qué la duda?

Pues es que… es que quizá deberías dejar que tus amigas se instalen aquí. Digo, después de todo las conoces antes que a mí y… —. No pudo continuar porque Darien puso su dedo índice encima de sus labios, la miró detenidamente a los ojos y le contestó:

¡No! Serena, ¡escúchame bien! Tú eres más importante que cualquier otra persona, así que no te atrevas a pensar lo contrario. Si Mina o Amy te hacen algo, sólo es cuestión de que me digas y yo les pondré un hasta aquí, ¿entendido? —. Quitó el dedo de los labios de la rubia y ésta añadió:

Pero Darien, yo no quiero que tengas complicaciones con tus amigos…

Nada de eso, ya te dije que tú eres lo más importante para mí. Así que no se diga más… —. Respondió Darien. Lentamente se acercó y le dio un pequeño beso en la frente a Serena. Ella se sonrojó como ya era costumbre y sonrió tímidamente. — Ahora bonita, creo que es tiempo de que te des una ducha y descanses un poco. Aún es temprano, así que supongo que nos dará tiempo a los chicos de preparar un buen almuerzo y después, quizá vayamos a montar a caballo, ¿quieres?

Sí, pero…

¿Pero qué?

Bueno, yo…

Anda, dilo sin pena. Cualquier cosa que desees yo la haré.

De acuerdo. Después, después del paseo… ¿me acompañas a tomar algunas fotografías? Es que el lugar es sumamente hermoso, creo que puedo lograr buenas tomas aquí…

¡Deseo concedido! Además, creo que ya sé del lugar indicado para que tomes fotografías más hermosas. Te llevaré ahí después del paseo. Ahora descansa un poco, toma un baño y relájate, ¿entendido?

¡Entendido! —. Asintió alegremente la rubia. Después lo tomó del brazo y con un pequeño pucherito le dijo a su novio: — Es una lástima que Hotaru al final no se haya decidido a venir.

Así es, la traidora prefirió irse con su amiga y su hermano guapo…

Una vez que terminó de hablar, Darien se acercó lentamente a los labios de Serena. Tenerla tan cerca lo hacía sentirse pleno, seguro de sí mismo y con la sensación de que había encontrado su lugar en el mundo. El lugar en el que él podía ser el mismo, sin poses, sin actitudes que impresionaran a alguien más. Con Serena él sólo era Darien Chiba, el joven que quería comerse al mundo.

Cuando el beso llegó a su fin, Darien descansó su frente en la de Serena, quien estaba más que sonrojada. Esa era la parte que a él le gustaba más: su rubio tormento no perdía esa inocencia que la caracterizaba a pesar de que ya llevaban unos días juntos. Le dio un pequeño golpecito con uno de sus dedos en la nariz y salió para reunirse con los demás chicos y así, preparar el almuerzo a las chicas.

.

.

.

\(n_n)/

.

.

.

Dos horas más tarde, todos se encontraban en el patio trasero de la cabaña. Los chicos habían preparado carne asada, alegando que era su platillo especial. Lo que ellas no sabían, era que ese platillo fue lo único que supieron preparar, de lo contrario se hubiesen quedado sin almorzar.

Mina y Amy se abstuvieron de molestar a Serena durante ese tiempo, pues acordaron que primero hablarían con Rei al respecto. Sin embargo las miradas hostiles no se hicieron esperar. Serena por su parte, trataba de ignorarlas y hacerles caso omiso. Finalmente si ella estaba en ese lugar, era porque había ido a acompañar a su novio, esa era la única razón por la que se sentía feliz.

Si bien todos participaban en las mismas pláticas, se notaba que se encontraban divididos: de un lado estaban Seiya, Zafiro, Taiki, Yaten, Mina y Amy. Frente a ellos estaban Darien, Serena, Lita, Andrew y Michiru. Cabe señalar que éstos últimos eran quienes sí estaban platicando alegremente.

¡Muy bien chicos! Ya comimos, ¿ahora cuál es el plan? —. Habló un emocionado Seiya.

No lo sé Seiya. Quizá podemos ir a nadar al lago que está cerca… —. Propuso Michiru, quien estaba tratando de llevarse bien con todos los asistentes al viaje. Muy a su pesar.

Esa es una buena idea Michiru. Y al anochecer podemos hacer una fogata, contar historias de terror y… —. Esta vez hablaba Serena, quien fue interrumpida por la estridente risa de Mina. Giró su rostro en dirección a la otra rubia y ésta añadió:

Se nota que aún eres una niña…

No entiendo tu comentario. Por supuesto que soy una niña, ¿acaso tengo el cuerpo de un chico? —. Dijo una Serena molesta. A decir verdad ella había entendido el doble sentido del comentario de Mina, sin embargo no quiso adentrarse en una conversación de esa índole.

Las reacciones por el comentario de Serena no se hicieron esperar, ya que todos chasquearon la lengua en señal de burla hacia Mina, quien más que molesta añadió:

Es obvio que lo entendiste. Pero una chica como tú, jamás lo va a aceptar…

¿Una chica como yo? —. Respondió Serena ya con un marcado tono de molestia. Darien supo desde ese instante que la pequeña rubia salvaje que le hizo ver su suerte, estaba a punto de salir a flote, así que decidió tomarla por los hombros e intervenir.

Mina, no le veo nada de malo a la propuesta de Serena. Si los demás están de acuerdo, haremos la fogata al anochecer, contaremos algunas historias y cantaremos algunas canciones… —. Giró la vista hacia los demás: — ¿Ustedes qué opinan?

Pues yo digo que no está del todo mal… —. Contestó Michiru.

¡Por nosotros está perfecto! —. Respondió Andrew hablando por él y por Lita.

A mí no me agrada en lo más mínimo la idea, no somos unos niños Darien… —. Fue el turno de Amy.

Pues yo digo que está genial. Hace tiempo que no venimos aquí y lo más normal en estos lugares es realizar actividades como éstas…—. Respondió un animado Yaten.

Yo opino lo mismo que mi hermano, me agrada la idea… — esta vez fue Taiki quien aceptó.

Zafiro y yo estamos encantados con la idea de bombón, así que cuentan con nuestro apoyo —. Dijo Seiya dándole palmadas en el hombro al peliazul, quien asentía a cada una de las palabras del pelilargo.

Pues no se diga más, todos… o la mayoría de nosotros estamos de acuerdo. Ahora, vayan a prepararse porque primero daremos una vuelta a caballo por el lugar, después iremos al lago y finalmente nos reuniremos aquí para la fogata —. Darien dio las instrucciones. Tomó la mano de Serena, quien seguía con el ceño fruncido y la alejó del lugar antes de que pudiera tomar represalias contra Amy y Mina.

En el lugar, reinaba un incómodo silencio que no presagiaba nada bueno. Seiya y Zafiro planeaban cómo llevar a cabo el plan que ya habían armado con anterioridad, mientras que los demás aún estaban sorprendidos de la actitud de Darien con Serena.

Si Rei estuviera aquí, seguramente ya habría colapsado al saber que esta noche, más que como los jóvenes que somos, nos vamos a comportar como niños… —. Mina se quejaba.

Pero Rei no está, así que deja de pensar que por el sólo hecho de nombrarla, vamos a hacerle una especie de altar, ¿entendido? —. Añadió Michiru.

Claro, como esa niña es igual de tonta que tú, la defiendes —. Fue el turno de Amy.

Pues quizá Serena y yo somos tontas, pero créeme: prefiero ser una tonta feliz, que una idiota amargada como tú. Permiso… —. Finalizó Michiru, dejando a Amy furiosa y a los demás carcajeándose con su ocurrencia. Detrás de ella y aún riéndose, se fueron Lita y Andrew, quienes también iban a cambiarse para salir a su paseo.

.

.

.

\(n_n)/

.

.

.

Mientras esta escena se llevaba a cabo, Darien y Serena se encontraban en la habitación de la rubia. Él intentaba calmarla, pues la rabia que sentía hacia las amigas del pelinegro, crecía con cada segundo que pasaba. Ninguno de los dos pronunciaba palabra, sólo podía observarse a Darien tomando por los hombros a Serena tratando de que dijera algo. Después de unos minutos, se animó a decir:

Serena, ¿no piensas decirme nada?

Silencio.

Sere… pequeña, ¿no me dirás nada?

La rubia súbitamente se levantó del sofá en donde ambos estaban sentados, soltó un pequeño bufido de frustración. Giró su cuerpo hacia su novio y aún enojada, respondió:

¡Esto es realmente frustrante Chiba! Creo que tú y yo no tenemos absolutamente nada qué hacer en el mismo lugar, mucho menos con esas personas. Simplemente… ¡no puedo soportarlo!

Serena, yo…

¿Tú? ¡Tú nada! —. Se quedó callada unos instantes. Respiró profundamente, cerró los ojos frustrada y con esa posición, añadió: — Discúlpame, en verdad discúlpame pero… todo el día he intentado no hacerle caso a esas tipas, todo el día he estado intentando no responderles como normalmente lo haría, ¿sabes lo difícil que es para mí hacer algo así?

Lo sé, pero… ¿acaso no te basta con que yo esté contigo? ¿De verdad es tan importante la opinión de esas dos?

No. Bueno… sí. —. Se quedó callada nuevamente. — Darien, para mí no es fácil estar de esta forma, me frustra demasiado saber que no tengo la capacidad de responderles como se debe porque… porque me siento en un mundo nuevo, lleno de fantasía donde tú eres el único culpable.

Darien asimiló poco a poco las palabras de su rubio tormento y sorprendido, comenzó a reírse. Serena lo miró con molestia, no comprendía cuál era la parte graciosa de todo lo que estaba sucediendo.

¿De qué demonios te estás riendo Chiba?

¡Vaya, creí que jamás me ibas a volver a decir por mi nombre! —. Darien se levantó y la tomo por la cintura, acercándola a ella de una forma seductora. — ¡Ya extrañaba tus ataques de furia, mi pequeña rubia escandalosa!

Serena no comprendía muy bien cuál era el punto al que Darien quería llegar, pues sólo estaba consciente de que su cuerpo necesitaba estar más cerca de su novio. Tan cerca que respirara única y exclusivamente a través de los pulmones del pelinegro. Él no se quedaba atrás, necesitaba sentirla cerca, tan cerca como si jamás se le pudiese despegar.

Serena, mi cabeza de chorlito. Ya no te molestes más, a final de cuentas eso es precisamente lo que ellas desean: que por su culpa te enojes tanto que termines yéndote de aquí. ¿Acaso en tu forma de ser está el hecho de volverte vulnerable frente a los demás? —. La interrogó Darien viéndola fijamente a los ojos.

¡Obviamente no, tonto! Lo que pasa es que… —. Serena bajó la mirada. Darien la tomó de la barbilla y la obligó a verlo a los ojos. Ella tomó aire y comenzó a explicar: — Darien, he pasado la mayor parte de mi vida huyendo de los demás, creándome un caparazón tan grueso que nunca me permita demostrar que alguien más me está haciendo daño. He sido capaz de valerme por mí misma siempre y nunca he necesitado de nadie para lograr algo. Cuando estoy con tanta gente, me es difícil adaptarme y aún más si esas personas son como aquellas dos…

Darien soltó una pequeña risita y la envolvió entre sus brazos, haciéndole sentir todo su amor. Suspiró y la barbilla recargada en uno de los hombros de Serena, le habló dulcemente al oído:

Lo sé mi amor. Sé que no estás acostumbrada a lidiar con personas que sólo se fijan en cosas superficiales, en aspectos que nunca serán tan importantes para ti. Sé que has pasado por cosas realmente difíciles y que tú nunca te dejarás vencer por nada ni por nadie —. Se separó un poco de ella, haciendo que ésta lo viera nuevamente directo a los ojos: — Pero sobre todas las cosas, sé que eres una cabeza de chorlito que nunca se dejará de los demás, sea quien sea. Así que no les hagas caso, sólo trata de ignorarlas y de hacerles saber que nada de lo que digan te afecta ni te afectará, ¿de acuerdo?

Darien… yo…

No es necesario que digas nada, sólo di que ya no estarás enojada.

Está bien, ya no estaré enojada. Pero eso sí te lo advierto: si colman mi paciencia, de un buen golpe no se van a salvar, ¿entendido?

Entendido y totalmente de acuerdo. Sólo no seas muy ruda con ellas, son del tipo de chicas que entran en depresión hasta porque una uña se les rompió, así que imagínate lo que les pasaría si llegan a tener un moretón en el ojo —. Respondió Darien guiñándole a su vez un ojo y haciendo sonreír a Serena. Una vez que dejaron de reírse, ambos fueron acercando su rostro, terminando en un tierno beso que dejó de lado la frustración y el coraje de Serena. Cuando el beso terminó, Darien dijo:

Te dejo, es hora de que te cambies de ropa. Recuerda llevar algo cómodo y tu cámara, pues el lugar al que quiero que me acompañes está cerca del lago, ¿de acuerdo?

De acuerdo. Darien… debo decirte algo antes —. Añadió Serena dubitativa.

Claro, dime…

Es que… es que… — suspiró pesadamente. — Es que yo no sé montar a caballo.

Darien abrió los ojos sorprendido. Segundos después y dulcemente, le respondió:

No te preocupes amor, yo estaré a tu lado todo el tiempo, no te dejaré ni un segundo. O si lo prefieres, podemos ir en el mismo caballo…

¿Eh? No, no. Basta con que no te separes de mí ni un momento, ¿lo prometes?

¡Lo juro! —. Respondió el pelinegro mientras revolvía un poco el cabello de Serena. Ambos comenzaron a reír, hasta que escucharon un pequeño golpecito en la puerta de la habitación. Él se acercó a abrirla y se encontró con Michiru, quien llevaba consigo su maleta. Ambos se quedaron unos segundos callados hasta que la chica del cabello aguamarina les dijo:

Lamento interrumpirlos, de verdad no es mi intención. Darien, Serena… sólo quiero saber si… si… ¿puedo quedarme en esta habitación contigo Sere? —. Dijo viendo hacia el suelo.

Serena y Darien voltearon a verse, para después comenzar a reír armoniosamente. Michiru se les quedó viendo como si fueran lo más raro sobre la faz de la Tierra y después, hizo un pucherito de molestia que causó más gracia a los enamorados. Serena fue quien se calmó primero y le contestó:

Mich, eso ni siquiera deberías preguntarlo. Obviamente puedes quedarte aquí conmigo, no me agradaba la idea de estar sola. ¿Qué tal que a esas brujas se les ocurre venir a molestarme en la noche?

¿Serena, en qué quedamos? —. Dijo Darien. Ella sólo se encogió de hombros, causando gran ternura en el pelinegro, quien giró el rostro hacia Michiru y añadió: — En lo que sí tiene razón este rubio torbellino, es en que te quedes con ella, así yo me aseguro de que Zafiro no se acerque aquí en la noche…

¡Darien! —. Fue el grito que ambas chicas dieron antes sus palabras. Él sólo se alejó de las dos, despidiéndose y diciéndoles que se apuraran a cambiarse, pues se acercaba la hora en que se irían.

Ambas chicas se quedaron en la habitación, acomodando las cosas de Michiru y bromeando sobre Mina y Amy, quienes ya se habían convertido en el flanco de las burlas de ambas. Serena decidió ponerse unos jeans negros ajustados, una blusa color violeta y unas botas largas del mismo color. Se recogió el cabello en una coleta completa, dejando suelto sólo su flequillo. El maquillaje fue tenue, escogido por la misma Michiru, que la ayudó con esa parte. Decidió no llevar nada con qué cubrirse, pues el clima se tornaba caluroso.

Michiru eligió también unos jeans ajustados pero de color arena. Su blusa era de color café, descubierta de los hombros y sus botas hacían juego por completo con la blusa. Decidió amarrarse el cabello en una coleta hacia un lado, lo cual la hacía verse coqueta sin dejar de lado la sensualidad natural que irradiaba normalmente.

Cuando terminaron, se dirigieron a la enorme sala de la cabaña. Ahí ya se encontraban Andrew, Lita y Darien. Éste último se sorprendió enormemente al ver a Serena. De hecho, cada vez que la veía era como si fuera la primera vez, enamorándolo más a cada momento. Tomó la mano de la rubia y la ayudó a terminar de bajar las escaleras. Michiru carraspeó un poco y bromeó diciéndole:

¿Parece que cuando ves a Serena se te olvidan tus modales Chiba? ¿Acaso a mí no me ayudarás a bajar las escaleras?

Tienes razón Mich, ¡lo siento! —. Respondió un apenado pelinegro.

Todos los presentes rieron ante el comentario. Darien tomó la mano de Michiru y la ayudó a bajar. En cuanto ella puso el pie sobre el último escalón, añadió:

Por cierto, ¿puedes quitar esa cara de baboso que te cargas? Digo, para Serena será lo más bello que sus ojitos pueden ver, ¡para nosotros no!

Ahora, todos se carcajeaban mientras los enamorados sólo se sonrojaban. Vaya que Michiru sabía cómo hacer que la tensión se disipara por algunos instantes. Pocos segundos después, Serena fue quien preguntó:

¿Y los demás?

Seiya y Zafiro están afuera. Yaten y Taiki en la cocina preparando bocadillos, ya sabes que esos comen como si fueran un ejército y las chicas… aún no están listas.

Ya veo… —. Fue la simple respuesta de la rubia.

Darien, hermano… creo que te has ganado el cielo. Serena es una de las pocas mujeres que pueden cambiarse en un periodo corto de tiempo —. Agregó Andrew, logrando un nuevo ataque de risa por parte de todos los presentes al haber sido agredido en la cabeza por Lita y por Michiru. Entre ellos ya estaba marcada una verdadera amistad.

.

.

.

\(n_n)/

.

.

.

Fuera de la cabaña, se encontraban Seiya y Zafiro, quienes ya estaban planeando qué hacer para mantener lejos a Darien y a Serena. Si bien el peliazul trataba de dejar ir su amor por Serena, la constante insistencia de Seiya lo hacía dudar, logrando que éste siguiera intentando separar a la pareja.

Bien, ¿entonces estás seguro que a ella no le va a pasar nada? —. Preguntaba Zafiro preocupado.

Totalmente seguro. De hecho, tú serás quien tenga más oportunidad de quedar como el héroe de tu rubio tormento, dejando a Darien como un idiota… —. Le respondió Seiya.

Es que, aún tengo mis dudas…

Zafiro, en serio. Si hacemos este plan tal cual quedamos, lo más seguro es que tú seas quien gane terreno y Darien pierda la imagen de hombre fuerte que tanto tú como yo, sabemos que no le va.

De acuerdo Seiya, pero donde le pase algo a Serena… ¡tú cargarás las consecuencias! ¿Entendido? —. Extendió la mano hacia su amigo y ahora cómplice, sellando el pacto que entre ambos acababan de maquilar.

.

.

.


.

Si llegaron hasta aquí, es porque el capítulo fue de su agrado. Espero no haberlas defraudado. Muchas gracias por seguirme en esta loca historia, desde un principio me han hecho sentir como en casa. Es fabuloso ver que he rebasado los doscientos review's, ¡simplemente eso es genial! ^^

¡Por favor no olviden decirme qué tal! ¿Vale? Una mega disculpa porque no había actualizado pero saben que agradezco infinitamente las hermosas palabras que me dedican, de verdad ... ¡Abrazos para todas! Que tengan un buen día... :)

P.D. Ya saben que se acepta cualquier tipo de comentario, sugerencia, pregunta, duda o tomatazo ... ¡Pero me dicen qué tal el capítulo! jiji

.

Agradecimientos también a:

Patty Ramirez de Chiba - Johana - 2510 mari - isabel20 - ELI CHIBA - Usagi Brouillard - yesqui2000 - matildechiba - Ross Kou (¡Te extraño como no tienes idea!) - criztal - Maire Mademoiselle Chiba - VICO-darien - Emilce - Karymooon - Rinkalukushi Mafer Chiba - mayilu - Guest 1 - pili - Guest 2 - Anny Mizuno - Janeeth Tsukino (¡gracias por integrarte!) ^^

¡Muchas gracias a todos y todas! De verdad, espero seguir contando con su apoyo después de esta larga ausencia. A quienes me dejan review, a quienes no, quienes me han puesto en favoritos y alertas. ¡Sólo les pido una cosa!: ¡Disfruten de esta loca lectura! :D

¡Feliz fin de semana!

.

.

d(n_n)b