EFECTO INVERNADERO

DISCLAIMER: Strawberry Panic! ni sus personajes me pertenecen~

Es el primer fic que escribo para este fandom, solo es una idea que paso por mi mente, espero sea de su agrado, no se preguntan: ¿Que hubiera pasado entre Shizuma y Nagisa de haberse encontrado a solas en el invernadero? ¿Interesante no?


PRIMER CAPITULO [Conociéndonos]

El cielo estaba nublado, tenía un aspecto entre gris y negro, el viento soplaba con fuerza, por lo que el ambiente se sentía frio, demasiado para la ropa que llevaba puesta Nagisa, pero ¿Que podía hacer? Si el cambio en el clima se produjo tan de repente, paso de ser un día fresco a un día en el que se podía morir de hipotermia…

Y Alli estaba Aoi Nagisa, sin saber que rumbo tomar, se había perdido una vez más, debido a que no tenía mucho de su llegada a aquel internado. Solo se limitaba a merodear por los alrededores, por si encontraba alguien que pudiera guiarla, mientras temblaba por el frio, era normal que no encontrara a nadie a su paso, con ese clima quien saliera debería estar loco.

Ahora no hacia mas que arrepentirse de haber perdido de vista a Tamao Chan, por mas que veía a su alrededor no sabia que hacer, cada vez se desesperaba un poco mas, en su mente solo pasaba la idea que esa no era una buena manera de morir, la desesperación era tanta que estaba a punto de llorar, cuanto de repente vio a lo lejos: ¿Un edificio? ¿Una casa? ¿Un salón? No sabia como definirlo, era todo de cristal, vidrio para ser exactos, curiosa se acerco, junto sus manos para ver hacia adentro y repego su cara al vidrio hasta quedar esta achatada con apariencia graciosa pero con la inocencia de una niña de kínder.

- ¡Flores! ¡Que hermosas! … su curiosidad natural la llevo a arriesgarse a hacer algo de lo que quizá se podría arrepentir o tal vez no, quería ver de cerca aquella flores, que impactaban sus ojos con aquellos colores tan hermosos y brillantes, sentía una profunda necesidad de verlas de cerca, tocarlas, aspirar su aroma, cautivarse con su simple proximidad a ellas.

Sin prever el peligro o el riesgo de ser castigada por alguna hermana por entrar allí sin permiso, abrió la puerta, todo estaba en silencio, solo calma se respiraba en ese lugar, que solo estaba iluminado por la luz natural del exterior, aunque la tarde ya estaba cayendo y no seria mucho el tiempo que pasaría para que todo quedara en tinieblas.

Ya en el interior de ese lugar hasta el frio se le había olvidado, todo era simplemente maravilloso, y también era impresionante el orden que tenia todo, los distintos tipos de flores no se mezclaban unas con otras, casi que se podía decir que eso era orden alfabético, todo lucia tan natural, que cualquiera juraría que era un jardín casero y que no estaba en una construcción de vidrio artificial.

-Kirei! Mirate ¡Eres hermosa! … hablaba con una flor de color rojo que estaba en una maceta de color morado pálido, estaba totalmente distraída, no pensaba nada mas que en la belleza de aquella peculiar flor.

De repente sintió un cosquilleo en su oído que la hizo estremecer. - Bienvenida al invernadero… le susurro a la menor, rozando con sus labios su oído.

-Per…per…don… tartamudeo por la impresión que le había causado, y volteó para ver quien estaba tras ella, para descubrir quien le había causado todo aquel estremecimiento. Para su sorpresa era aquella chica con la que se había topado algunos días antes, apenas de verla se quedo hipnotizada, completamente perdida en sus ojos verdes, tan profundos como el mar mismo, tan intensos que cualquier otro color se vería opaco comparado en ellos.

Esta chica de cabello de color plata, la tomo por la cintura disminuyendo y casi eliminado por completo cualquier distancia entre ellas, y se acerco peligrosamente a sus labios, estaba tan cerca que Nagisa sentía el calor de su respiración en su rostro. Pero no podía alejarla, su cuerpo parecía no responderle, seguía hipnotizada con aquellos maravillosos ojos que la incitaban a tal vez algo más.

Mientras tanto Tamao Chan ya cerca de su habitación seguía hablando sobre cuan linda era Nagisa, cuando volteo para preguntarle sobre su comida preferida, se dio cuenta que no estaba, trato de no entrar en pánico, pero ideas demasiado perturbadoras pasaron por su mente, como que alguien había raptado a su querida amiga, o que se había perdido y en este momento podría estar en la desesperación total, la segunda era la mas acertada, pero pensamientos aun peores pasaron por su mente, como que alguien en este momento la podría haber amarrado y violado, después la mataría, la desaparecería, su mente le jugaba muy malas pasadas a veces y esa era una de esas.

De pronto se desmayo, quedando tirada en el suelo. Justo afuera de su habitación, pronto llego una hermana, y en lugar de preocuparse abrió la puerta de la habitación, y como pudo la puso sobre la cama, solo pensó: "Que niña tan inconsciente, mira que para quedarse dormida fuera de su cuarto, ya es de ser muy rebelde". Se retiro sonriente, cerrando la puerta.


Gracias por leer, déjenme un review para saber que les pareció y seré feliz ^^