[Titulo: Fobia]

[Genero: Humor/Parody]

[Pareja/Personajes: Heine, Naoto, el 'perro']

[Nota: Pues, las palabras en itálicas son pensamientos, y esto incluye a él 'perro' porque no necesariamente habla, solo se comunica a través de la mente (insertar música de 'Los Expedientes Secretos X')]

Fobia

Heine sabía que eventualmente se vería obligado a intentarlo, además, si los humanos podían ¿Por qué el no?

Naoto se había quedado dormida en uno de los cuartos de la iglesia—porque el 'padre' le había sugerido que descansara después de una 'ardua' batalla, ¡solo habían sido de la mafia!—así que Heine vio el momento perfecto para experimentar.

Naoto dormía plácidamente—imagen que molestaba a Heine sin razón aparente—y al parecer ignorando lo que pasaba a su alrededor. Heine respiro lo más profundamente posible y se quito uno de sus guantes.

"Tranquilo," se dijo a si mismo el alvino, "nada malo va a pasar. Esto es un experimento completamente controlado…"

"Si claro," le respondió burlonamente el perro "di lo que quieras Heine, al final ambos sabemos cómo terminara esto…" el perro se rio abiertamente, y Heine no atino más que en decirle, en el tono más enojado y amenazador posible:

"¿Podrías callarte?"

"Uuuh, que mal humor… Con razón la urgencia de poder tocar a la chica…"

"¡Ya cállate! ¡Dios! ¿Por qué no te vas a molestar a alguien más?"

Heine suspiro, y estiro la mano, acercándola al rostro de Naoto

"Ahora tócala" le dijo el perro, un ligero tono de perversión en su voz.

"Cállate"

Heine tenía sus dedos a menos de un milímetro de la nariz de Naoto, cuando esta se acomodo en su sueño y Heine quito la mano asustado.

"Haaa, haaa. Cobarde"

-¡¿Podrías callarte?-casi grito el asesino, olvidando a la mujer que dormía frente a el. Mujer que se despertó e instintivamente se preparo para atacar a quien interrumpiera su placido sueño de ella terminando con Magato y su terrible cabellera

-¿Heine? ¿Qué demonios te sucede?-pregunto molesta, casi gruñéndole

-Yo… yo estaba…-intento explicar Heine, quien entre la vergüenza y el miedo no atinaba que decir-pues, yo intentaba…

-¿Si?

-… quería tocarte

-¡¿Qué?

-¡No de esa manera!-Heine gruño internamente y dijo-Quería… intentar superar mi miedo-dijo esto con un tono de vergüenza que aunque intenaba ocultar, sabia que la mujer lo había escuchado. Y lo hizo, Naoto lo miro con una combinación entre sorpresa y lastima.

-De acuerdo-dijo ella, sentándose-prosigue.

Naoto cerro lo ojos y Heine tomo una gran bocanada de Aire. Acerco su mano y el dejo a milímetros del rostro de Naoto, y lenta, demasiado lentamente, se acercaba más.

Eso fue hasta que Naoto, con intención de ayudarlo, se acerco terminando con la distancia entre su rostro y la mano de él.

A causa de la sorpresa y el susto, Heine salto y tropezó consigo mismo, cayendo al suelo. Naoto lo miro con incredulidad al joven quien casi sufría de un paro cardiaco.

-¿Es en serio?-pregunto con incredulidad, mientras Heine tenía que soportar la burla de su 'eterno acompañante'.

-¡Ja! ¡Marica!