Disclaimer: Dragón Ball Z y sus personajes no me pertenecen son del gran Akira Toriyama. Pero la historia es de mi propiedad intelectual, sin otro objetivo que no sea el de divertirlos.


-¿Es esta la ciudad mamá? – lo decía mientras miraba asombrada los edificios

- Sí hija, es aquí donde nos ha dicho ese hechicero que vengamos – respondió con seriedad.

- Que emoción, ya quiero ver a Gohan.

Habían pasado por tanto que la joven se sentía muy complacida de haber llegado al lugar que tanto buscaban, y sobre todo donde encontrarían a quien tanto estaban buscando. Era el destino el que las había llevado allí. Después de tan trágicos sucesos, pensaba que su vida no sería la misma y nunca encontrarían un nuevo lugar al que llamaría hogar, pero luego, gracias a ese anciano hechicero que se habían encontrado, la esperanza de tener una nueva vida surgió.

-Ven por aquí Sky, primero tenemos que instalarnos en esta ciudad, luego buscaremos la forma de acercarnos al chico – dijo su madre tomándole la mano para darle seguridad. Sky sabía muy bien que tenía que obedecer todo lo que la mujer le ordene, era sabia y la admiraba por su valentía en todo lo que habían padecido.

- Sí, no te preocupes mami, tendré paciencia.


- ¡Mamá, ya llegué! – Gohan ya estaba en su casa de la montaña Paoz después de un muy fructífero día con Videl. Se le podía notar una sonrisa de oreja a oreja.

- ¡Gohan, hijo! Te felicito, por fin habrá boda y yo que me preocupaba tanto que fueras como tu padre y solo pensaras en pelear, comer y fueras un rebelde, pero ya veo que has sacado los encantos de tu madre y por fin te has hecho novio de esa muchacha – Milk estaba contentísima e imaginaba cómo sería la boda de su primogénito - ¡qué bueno que esa joven es adinerada, así la boda será muy lujosa y ostentosa, tenemos que hacer una lista de los invitados y el pastel y… ¿Gohan? – Milk volteó su cabeza a ambos lados pero no encontró a su hijo, - y dónde estará este muchacho, bueno debe estar un poco nervioso por la boda – pensó la mujer, mientras continuaba imaginando como organizaría la boda.

Hace ya bastante tiempo que Gohan había subido a su habitación, era un hecho que Goten y Trunks le habían contado a su madre sobre la cita con Videl, y por eso estaba tan contenta. Ella no siempre aceptó su amistad con la joven, pero antes del torneo de las artes marciales la había aceptado, es más ya quería que se casen. ¿Casarse? Apenas habían traspasado la línea de la amistad, todavía era muy pronto para pensar en esos temas, aunque su madre tenía otros planes.

Ahora que somos novios le diré a Videl si quiere venir a comer algo mañana, no creo que mamá se niegue – Gohan se echó en su cama con una sonrisa en sus labios.

La mañana siguiente, era un día soleado en la montaña Paoz, era fin de semana, así que no había escuela. Goku y Goten, tal gotas de agua ya estaban tomando el colosal desayuno que Milk les había preparado, cuando el hijo mayor de la familia se sentó en la mesa.

Buenos días, mamá; buenos días papá, Goten – su madre aún estaba feliz por la noticia de que él y Videl eran novios, pero aún estaba terminando de cocinar y cocinar para sayayins no era tarea fácil, así que no le preguntó sobre el tema – mamá, ¿puedo invitar a Videl a almorzar esta tarde?

- Claro que sí hijo, como no se me ocurrió antes. Ya veo que eres muy diferente a tu padre y estás al pendiente de tu novia – Milk se olvidó de la cocina por un momento para felicitar a su hijo dándole un fuerte abrazo, él se encontraba un poco incómodo.

- Dime Gohan, ¿es cierto que tienes novia? – Goku estaba bastante confundido, él no conocía mucho esos sentimientos y menos el tener una novia, la boda que tuvo con Milk fue inmediata tras el torneo de las artes marciales de aquella época, y digamos que no tuvieron una etapa de noviazgo como su hijo ahora estaba pasando.

- Mm… sí papá – todavía con un poco de pena, ya que era algo muy reciente.

- Y dime Gohan, ¿es cierto que te vas a casar con la Srta. Videl? – su hermano menor le preguntó con cara de inocencia, a lo que Gohan se atoró con su comida y empezó a toser.

- Ahh sí, pues te felicito hijo – dijo su padre mientras comía un tazón de fideos, apenas se le entendía.

- No Goten, ¡eso no es cierto! – todos rieron al ver a Gohan con su rostro hecho un tomate al hablar sobre eso. El muchacho se fue a ver a Videl para invitarla a comer

- Tengo que avisarle a Bulma para que también venga al almuerzo, ella ya le avisará a Krilin y a maestro Rochi – su hijo no sabía que irían sus amigos, pero eso no importaba había que celebrar este evento.

Gohan estaba en camino de la casa de Videl, con el traje del Gran Sayaman para no ser reconocido si alguien lo veía, cuando pasó por la escuela Estrella Naranja notó que cerca del lugar había un ki muy poderoso, no era maligno, pero si fuerte, bajó a investigar y entró a la escuela, ya que allí era donde detectaba el ki, entró con la excusa de había olvidado unas notas de su casillero. Se cambió a su ropa común con la ayuda del reloj que Bulma le dio y empezó a correr por la escuela en busca de quien quizá sea su nuevo enemigo.

Ya en los pasillos, vio que una muchacha pasó corriendo en su dirección, él estaba muy distraído pensando en cómo le diría a Videl sobre la comida, sin darse cuenta el uno del otro chocaron hombro con hombro y ambos tropezaron.

- Lo siento señorita, yo estaba muy distraído y no la vi – se disculpó el joven, estaba realmente apenado, sin duda su cuerpo no era como el de todos y chocarse con él causaría un gran golpe a la otra persona.

- No te disculpes, fue mi culpa, es que fui corriendo a avisarle a mamá que pasé el examen para entrar a esta escuela y … - la muchacha tenía un cabello negro largo y suelto, era de tez blanca, de contextura delgada, su nariz respingada y sus ojos con un brillo que Gohan no había visto nunca – ¿tú eres alumno de aquí? – mientras ambos recogían los documentos que le habían entregado de la escuela a la joven.

- Sí, entré hace unos meses – aquella chica tenía algo diferente, pero no identificaba que. De repente recordó el ki que estaba buscando y se dio cuenta que pertenecía a ella. Pero no parecía tener malas intenciones, ahora entendía porque no había salido afectada por el choque.

- Entonces nos veremos seguido, mi nombre es Sky – dijo la muchacha estirando la mano.

- Soy…

- Gohan, que bueno que te veo. Precisamente buscaba a alguien que ayudara a Sky con los deberes y en conocer la escuela. Verás, ella es de un país muy lejano y no conoce las costumbres de aquí, así que espero que tú puedas auxiliarla.

- Claro profesor, no hay problema – Gohan le sonrió y recordó que tenía que buscar a Videl, ya que la joven no parecía tener alguna intención maligna no le preguntó sobre su ki, aunque el deber que le había impuesto el profesor era una buena excusa para tenerla vigilarla – me tengo que ir, nos vemos el lunes, profesor, Sky – saludó con la mano y se fue raudamente.

- Ese era Gohan, no puedo esperar a contarle a mamá, sus cálculos fueron exactos – pensó Sky – es muy agradable – la joven se alegró, no solo porque habían encontrado su objetivo, sino porque había sobre pasado sus expectativas.


Videl se encontraba en su habitación hablando con Iresa por celular. Evidentemente no le había contado lo que sucedió con Gohan, sería una sorpresa que descubriría durante clases, cuando de repente, se sintió un ruido proveniente de su ventana como si la estuviesen tocando. Cuando se acercó, abrió la ventana vio a Gohan volando.

- Hola Videl – dijo el muchacho, quien le mostró una linda sonrisa y ligeramente sonrojado.

- Iresa te hablo más tarde

- Espera Videl de quien es esa voz – era muy tarde ya que la joven había cortado su celular.

- ¿Se supone que visitarme por la ventana será una costumbre? – la joven estaba muy contenta por la visita y no podía disimularlo.

- Quizá – contestó Gohan, ambos rieron – Quería invitarte a comer algo a mi casa

- Claro, llevaré los bocadillos que le gustan a Goten. Y por cierto, ¿de verdad llegaron a tomar fotografías?

- Lo había olvidado, de eso aún no estoy seguro – de pronto se escuchó una sirena de la policía dirigiéndose al centro de la ciudad – creo que debemos ir.

- Vamos entonces Gran Sayaman 2, a luchar por la justicia – ambos se transformaron con sus cascos, capaz y ropa de héroes de la ciudad y volaron a salvar nuevamente el día.