Perdon demora en subirlo! Pero aca esta el extra que les habia prometido del dia del padre! Este capitulo tiene incluida una melodia les dejo el enlace, por si no les funciona tambien esta en mi perfil!

Y con esto es oficial que Lazos de Amor termino! Tristeza :(

Se les quiere y las espero para que siguan la otro historia: junto a ti por siempre!

Besitos, nati ;)


Extra: Día del padre

Bella y Edward POV

(Bella POV) Estábamos a miércoles, el domingo era el día del padre y los niños estaban muy emocionados por prepararle algo muy especial a Edward. Nessie había decidido juntar dinero de su mesada para comprarle algo ella sola, mi pequeña estaba tan grande y hermosa. En sus 13 años estaba hecha toda una mujercita coqueta, delicada, sonriente y hermosa, gracias a dios no había salido con mi torpeza. Carlie me pidió ayuda para comprarle algo, aun no sabia que seria y en cuanto a mis pequeñitos Lucy y Ed, bueno eran muy chiquititos, ella solo tenía los dos añitos y medio y el solo un año.

-¿Mami a que hora vamos al centro comercial? – pregunto Nessie aprovechado que Ed aun no había bajado a desayunar.

-Cerca de las cuatro de la tarde los vengo a buscar – conteste y sonrió.

-¿El domingo vamos a estar con el abuelo y los tíos también? – pregunto Carlie.

-Si, pero va a ser por la tarde, al mediodía vamos a ser solo nosotros – dije. Tenía algo en mente lo cual involucraba el prado que tan especial era para nosotros.

-Buenos días familia – sentí la voz de Edward y me gire para verlo entrar en la cocina con una enorme sonrisa - ¿Cómo están todas mis niñas hoy? ¿Y mi pequeño? – comenzó a besar a los niños con un beso en la frente a cada uno. Hasta que llego a mi y me abrazo por la cintura.

-Hola amor – dije cuando sentí el beso en mi cuello.

-¿Cómo esta mi hermosa esposa? – pregunto bajo en mi oído -. Anoche me diste una noche increíble – susurro muy bajito en mi oído y me estremecí entera lo que lo hizo reír un poco.

-Para los dos fue igual – había hecho el amor primero de manera muy dulce, mimándolo mucho, acariciándolo mucho, dándole muchos besos por todo su cuerpo y fue todo su cuerpo… cada rincón y luego un baño muy sensual.

-Te amo – susurro y otro escalofrió recorrió mi cuerpo.

-Yo también amor – dije y gire un poco mi cabeza para besarlo -. Vamos a desayunar – dije cuando nos separamos y asintió.

Luego de desayunar en familia Edward se fue con Nessie y Carlie para llevarlas al colegio y luego ir al trabajo. Tener dos niños chicos juntos era complicado, así que con Edward decidimos luego de que tuve al pequeño Ed que no trabajaría por un tiempo para que no tuvieran que estar tanto tiempo con niñeras o en la guardería por lo que deje de trabajar momentáneamente y me dedique a la familia, pero eso no evito que cada tanto ayudara en a Rosalie y Alice con las fiestas que organizábamos. Ellas dos habían decido no tener mas hijos así que de toda la familia la nuestra era la que mas niños tenia.

A las cuatro de la tarde luego de que los mas pequeños se levantaron de su siesta los acomode en el auto y partimos al centro comercial para elegir los regalos del día del padre.

-Ma – me llamo Carlie, estaba parada frente a una vidriera de la joyería.

-¿Qué pasa Carlie? – pregunte acercándome.

-¿Esas son las que sabe usar papá para las reuniones? – pregunto señalando los pasadores de corbata.

-Si, son esos – sus ojos brillaron.

-Me gustaría regalarle ese – dijo señalando uno que tenia un pequeño piano, era de plata y muy delicado - ¿Crees que le guste? – pregunto y sonreí.

-Estoy segura le va a encantar – conteste -, ven así lo compramos – asintió entusiasmada y entramos a la tienda.

Luego de comprar el pasador seguimos a Nessie hasta una casa donde hacían impresiones, habíamos venido la semana pasada pero aun no me había dicho para que, solo me pidió que la trajera porque estaba preparando una sorpresa.

-Esperan acá – dijo evitando que entráramos con ella en el local.

-No demores – pedí y solo esperamos unos minutos hasta que salió con un paquete y una enorme sonrisa de satisfacción. Mire un poco el lugar, no se porque se me dio por pensar que a lo mejor había algún chico de su edad, pero los dos personas que se veían eran grandes.

-Ya estoy ma – dijo y la mire seria -. Es mi regalo para papá, te cuento cuando lleguemos a casa.

-De acuerdo – sonreí.

Una vueltas mas para buscar algo de parte de Lucy y Ed y luego volvimos a casa. De mi regalo me encargaría mañana mientras las niñas estuvieran en el colegio y la niñera viniera a cuidar a los pequeños por unas horas.

-Ma ¿lo guardas tú? – Carlie me entregaba el paquete donde estaba el pasador que había comprado para Edward y lo tome –. El sábado a la noche te lo pido – era hora de esconder todos los regalos y lo mas seguro era buscarla un lugar entre las cosas de la cocina que es donde menos Edward se acerca.

-No hay problema porotita, ahora te lo escondemos – me miro unos segundos seria - ¿Qué mas? – pregunte y sonrió.

-¿Puedo jugar un rato en la play? – pregunto y resople, realmente ese juego me molesta, pero a todas ella y su padre les gusta.

-Primero sabes que debes hacer la tarea – dije y asintió -. Terminas la tarea del colegio y luego puedes jugar sino es muy tarde – dije y asintió nuevamente.

Dentro de unas par de horas ya me tocaría preparar la cena, por lo que deje a los pequeños que jugaran en el living. Nessie se había instalado en el piano y miraba sonriendo unos papeles que tenia en sus manos.

-¿Qué es eso estrellita? – pregunte y sonrió mas.

-Mi regalo para papá – dijo encogiéndose de hombros - ¿Te muestro? – pregunto y asentí.

Se acomodó frente al piano y luego me di cuenta que lo que tenia en sus manos eran unas partituras, las acomodo y empezó a tocar, una melodía dulce y suave. No fue muy larga, solo duro un par de minutos y luego que término me miro sonriendo.

-¿Te gusto? – pregunto y mi corazón estaba palpitando fuerte, además tenia mis ojos con lagrimas.

-Es… hermosa… ¿Nessie la escribiste tu? – pregunte con un nudo en mi garganta.

-Si, mientras papá no esta, no es muy larga y desde hace tiempo la estaba armando – dijo y no pude mas que abrazarla fuerte y darle muchos besos en sus mejillas.

-Es muy especial y le va a encantar – dije y sonrió.

-Mañana mi profesor de arte me va a ayudar a envejecer la partitura para que parezca antigua – dijo y la mire sorprendida, había pensando en todo -. Y con Carlie pensamos en arma un lindo paquete y hacer algo con el pasador que le compro – estas niñas estaban tan organizadas, era increíble.

(Edward POV) El sábado estuvimos dando vueltas todo el día, mañana el festejo del día del padre en la casa de mis padres y no solo éramos nosotros sino que además habían invitado a algunos compañeros del hospital, era un festejo grande. Así que mamá nos tuvo dando vueltas todo el día para armar todo.

Me desperté apenas, era muy temprano la mañana del domingo, la cama se sentía algo vacía y busque a Bella, seguro las niñas dormirían un poco mas por ser domingo y podríamos hacernos un par de mimos. El perfume de su almohada ya estaba despertando ciertos lugares con ganas de muchos mimos, la busque para abrazarla pero no estaba.

-Bella – puede que estuviera en el baño, pero había demasiado silencio – Bella – la llame un poco más fuerte, era obvio que no estaba. Resople y me tire en la cama para seguir durmiendo.

-¡FELIZ DIA PAPI! ¡FELIZ DIA! – y de pronto estaban mis niñas saltando a mi lado en la cama.

Abrí los ojos sonriendo y las mire, Nessie y Carlie seguían saltando y cantando "¡Feliz día papi!" mientras Bella estaba mas atrás con Lucy y Ed en brazos, los dos pequeñitos reían y gritaban un poco.

-Gracias mis pequeñas – dije mientras me incorpore y se acercaron a abrazarme.

Me trajeron el desayuno a la cama y se sentaron a mí alrededor a desayunar conmigo. Reímos mientras hablábamos de todo, las niñas nos contaban sus anécdotas y recordábamos cosas que nos habían pasado en las vacaciones en Disney o en la casa del abuelo Charlie y Renée.

Cuando terminamos con el desayuno me fui a duchar mientras se fueron a preparar según ellas una sorpresa, Bella iba a llamar a Charlie para saludarlo.

-Bueno ya es hora de que me den mis regalos – dije cuando entre en la cocina. Bella, Nessie y Carlie iban de un lado para el otro juntando las cosas y preparando una canasta de picnic - ¿Vamos a salir? – pregunte.

-Si, nos vamos al prado – dijo Carlie. Tome al pequeño Ed en brazos ya que estiraba los suyos hacia mí, unos segundos después Lucy tiraba de mis pantalones por lo que también la alce.

-El festejo es en el prado – confirmo Bella.

-De acuerdo, me gusta esa idea – dije sonriendo.

-Viste ma, te dije que le iba a gustar – Nessie sonreía satisfecha.

-Pensé que ibas a querer descansar un poco – dijo Bella mirándome.

-No hay problema, hacemos lo que tengan planeado – dije y sonrió.

Una vez estuvo todo listo salimos hacia el prado, un trecho en auto y luego a pie bastante mas. El lugar como siempre estaba hermoso, lleno de flores aun, acomodamos unas mantas y todo para sentarnos a almorzar. Nessie y Carlie estaban ansiosas, las dos me miraban a cada rato y sonreían.

-Mami – Bella miro a Carlie -. Vamos a poner el cd ahora – dijo y Bella asintió. Sacaron de una de sus mochilas un reproductor pequeño de cd que funcionaba con baterías.

Nessie y Carlie se acercaron a mi – Esto es para ti, ¡Feliz día papi! – exclamo Nessie abrazándome y la correspondí apretándola fuerte contra mi.

-Gracias estrellita – conteste.

-Una parte es de Nessie y otra parte mía ¡Feliz día papi! – Abrace a mi porotita fuerte y luego de unos segundos la solté.

-Y esto es departe de Lucy y Ed – dijo Bella entregándome otro paquete. Se acercó a darme un pequeño beso y luego se acercó a mi oído -. El mio te espera esta noche en nuestra habitación – una corriente eléctrica viajo por mi cuerpo y ella rio bajo.

-Muy bien – dije y comencé a abrir el de los pequeños. Era una campera de cuero negra, la habíamos visto con Bella hace unas semanas atrás -. Son pequeños muy astutos, me ganaron por poquito – dije, me la estaba por comprar pero no había tenido tiempo.

-Nuestros pequeños son muy astutos – dijo Bella riendo -, igualitos a su mami – reí.

-¡Ahora el nuestro! – exclamo Carlie con ansiedad.

Era un paquete muy liviano envuelto en una tela blanca, recién ahora que lo observe con detenimiento me di cuenta que la simulaba ser una camisa blanca con una corbata negra, en la corbata había un pasador que tenia un pequeño piano.

-¿Te gusto? – pregunto Carlie y sonreí.

-Ven aquí – dije y se acercó para que la abrazara fuerte una vez más -. Es hermoso pequeña, y totalmente perfecto mi porotita… te amo – sentí su risa.

-Yo también papi – nos soltamos.

-Ahora ábrelo – dijo Nessie y asentí.

Había una caja no muy grande la abrí y saque unas… ¿partituras? Mire a Nessie con las hojas en la mano, parecían antiguas pero el nombre en de la melodía decía: "Lubally para papá Edward". En este punto mi corazón daba brincos, se paraba, se aceleraba y volvía a brincar.

-¡Ahora Nessie! – exclamo Carlie y las mire. Nessie prendió el reproductor y comenzó a sonar la melodía…

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Cuando termino me quede en silencio, sé que mis ojos al igual que los de Bella estaban llenos de lagrimas.

-Nessie – tendí mi mano hacia ella y se acercó a tomarla sentándose a mi lado -. La escribiste tu – asegure.

-Para ti – dijo y la abrace -. La grabamos en el colegio, mi profesor de música me ayudo y Leo, mi compañero me ayudo a tocarla.

-Con mis compañeros del coro fuimos a ayudar - dijo Carlie sonriéndome.

-Y mi profesor de arte me enseño a envejecer las ojos para que la partitura parezca antigua – era impresionante como habían logrado hacer tanto, y era todo por mi, me sentía realmente feliz y orgulloso de mis pequeñas.

-Papi, papi – Lucy se acercó corriendo para que la abrazara. Lucy era sumamente celosa, y celaba a todos en la familia.

-¿Te gusto papi? Me llevo mucho tiempo hacerla – aseguro Nessie. Acomode a Lucy en mi falda, le hice seña a Carlie para que se acercara y se sentó a mi lado también y Bella se acercó con el pequeño Ed.

-Me han dado los mejores regalos que podría haber recibido – dije y sonrieron -. Es el mejor día del padre.

Volvimos a poner la melodía mientras almorzamos en el prado, luego mientras los niños jugaban las mas grande con los mas pequeños con Bella nos quedamos abrazados y besándonos un poco.

-Son especiales – dije mirando nuestros pequeñas. Ed iba a ser muy consentido, pasaba de brazos de una de sus hermanas a la otra mientras le hacían caras y el reía.

-Tú eres especial – dijo Bella y la mire.

-Tu también hermosa – dije y sonrió.

A la noche fuimos a la fuimos a la fiesta en casa de mis padres donde recibí algunos regalos mas y dimos mas regalos. A las niñas les encantaban este tipo de fiestas porque usaban vestidos elegantes, en eso no salieron a su mamá, quien dos horas después de estar en la fiesta extrañaba sus convers.

-Me duelen los pies – protesto Bella aferrándose de mi cintura.

-Falta poco hermosa, mañana trabajo y estoy cansado no vamos a estar mucho tiempo mas – asegure y sonrió un poco.

-Pero eso no quita mi dolor de pies – reí.

-Nos escondemos en uno de los cuartos y te doy un masaje – propuse y los ojos de Bella brillaron.

-Edward no me tientes que estoy ansiosa porque llegue la noche para darte mi regalo – dijo y eso me puso ansioso a mí.

-En 5 minutos en el baño de arriba – dije bajito en su oído -. No demores más – la solté y me fui hacia el lugar.

Entre al baño y cerré con llave, no pasaron ni cinco minutos cuando golpearon la puerta y por la suavidad sabia que era mi Bella. Cuando entro cerramos nuevamente con llave y comenzamos a besarnos con mucho deseo, comencé a subir su vestido con desesperación y lo hice un bollo en su cintura. Era un vestido largo rojo muy escotado por lo que no me resulto difícil meter mi mano debajo para acariciar sus senos, ella desprendió mi pantalón y lo bajo junto con el bóxer y corrí sus bragas para un costado, la subí sobre mi, la apoye en la pared y comencé a penetrarla rápido y con fuerza. Fue en silencio, con besos, miles de besos y caricias. Cuando terminamos quedamos abrazados durante unos minutos, se descolgó de mí y se paro frente al espejo para acomodarse el peinado y el vestido en lo que yo acomode mi ropa.

-20 minutos – dije y sonrió, me miraba por el espejo -. Somos expertos en rápidos – se largo a reír.

-Ve bajando – dijo y asentí. Salí del baño no sin antes dejar un beso en su nuca.

Cuando volvimos a casa la ayude a acostar a los niños, veían todos muy cansados así que se durmieron en el instante que los acostamos, incluso Nessie y Carlie quedaron dormidas rápido.

-Entra a ducharte – dijo Bella cuando entre en la habitación.

-Si señora – dije y me miro sonriendo. Amo cuando me da ordenes de esa manera tan autoritaria.

Salí de la ducha y ella me esperaba en un pequeño babydoll de color azul oscuro totalmente transparente -. El bóxer no te hace falta – dijo por lo que me lo saque y quede totalmente desnudo -. Acostado boca abajo – ordeno y le hice casa.

-Se supone que me estas festejando y parece que me fueras a castigar – la sentí reír.

-Ahora voy a ser muy tierna – dijo y bajito en mi oído y me hizo temblar -. Te mereces unos buenos masajes – la vi tomar un frasco de aceite, el aroma era exquisito e inundo la habitación. Se subió a la cama y se acomodó a horcajadas sobre mí y comenzó a distribuir el aceite por todo mi cuerpo masajeando cada rincón.

Sus manos viajando lentamente por mi espalda mandaban corrientes eléctricas por todo mi cuerpo, su tacto era suave y se sentía exquisito, era con la presión justa. Bajo por todo a mi espalda, siguió por mis nalgas donde estuvo mucho tiempo y luego bajo por mis piernas.

-Bella se siente hermoso – dije con la voz ronca y la respiración agitada.

-Date vuelta – ordeno y le hice casa.

Volvió a tomar el aceite y ahora comenzó el recorrido por mis hombros, bajando por mi pecho, el abdomen y llegando demasiado lento a mi pene ya erecto y pidiendo toda su atención al cual no le brindo por mucho y bajo por mis piernas.

-Beellaaaa… aaaahhhh… - jadee y la mire mientras ella sonreía.

-¿Qué pasa amor? – dijo mientras lentamente volvía subiendo con masajes por mis piernas.

-Por favor… móntame ahora… - pedí entre jadeos.

La sentí acomodarse y todo comenzó. Su cuerpo sobre el mio de manera imponente, transpirada… deliciosamente transpirada y disfrutando de nuestros cuerpos y conexión. Palabras de amor, de placer, jadeos, caricias y besos. Hasta que el final exquisito llego y se derrumbo sobre mi.

-¡Feliz día del padre! – dijo y nos dormimos abrazados.