Tres meses luego del ajetreado parto y de que Elizabeth y ambos niños fueran dados de alta del hospital, estaban todos reunidos en el departamento de ella, para celebrar lo mucho que la familia había crecido durante el último año.

Elizabeth estaba con Jocelyn en brazos mientras que Loki armaba un modelo de barco en la alfombra, un pequeño regalo que fue idea de Peggy, para desarrollar la mente del inteligente niño, y para mantenerlo quieto además, con los meses se iba poniendo mas y mas hiperactivo y Elizabeth siempre buscaba formas de mantenerlo ocupado.

Milo estaba sentado junto a Elizabeth, porque tenía curiosidad sobre la pequeña Jocelyn y ver si de verdad se parecía tanto a ella como decían, y vio que era verdad, tenía su mismo color de ojos, un bonito color avellana, pero el color de cabello de Stanley. En todo caso los demás rasgos eran muy parecidos a los de su madre, y lucia muy parecida a ella cuando tenía la misma edad.

La niña había mostrado ser muy tranquila en comparación a su padre y hermano, pero cuando su madre no batallaba con Loki se aseguraba de vigilarla a ella, en caso de que los genes de la Mascara aparecieran de pronto, pero hasta ahora no había ocurrido nada.

Melanie y su esposo Jason habían llegado de visita con Colette, la hija de ambos, que había nacido solo un mes después que los mellizos de Elizabeth. El nombre había sido idea de Melanie, por ser el nombre de su madre, sin saber que era una de las ideas que Raymond había tenido para Elizabeth en caso de tener una niña. El chico estaba muy feliz cuando lo supo, y así también la madre de los tres, le había conmovido mucho que sus dos nietas llevaran nombres franceses y además que fueran el de ella y el de la abuela Jocelyn, que lo era por el lado materno.

Raymond en todo caso no había llegado solo, lo acompañaba Lauren, una chica que había conocido cuando estaba aun en la Universidad y de quien se había hecho amigo en aquel entonces, pero que al volver a su país se había convertido en su novia. Era apenas un año menor que el y llevaban saliendo ya tres semanas luego de haberse reencontrado a las afueras de la agencia de publicidad donde ella se encontraba trabajando desde su graduación.

Los tres hermanos habían recibido la sorpresa de la llegada de sus padres, los señores Colette y Jean Philippe Larriviere, que habían viajado desde Francia especialmente para conocer a sus nuevos nietos, además del señor Marceau DuPont, su abuelo materno, quien pese a sus problemas al corazón y a que el doctor le había dicho no salir de la cama, había insistido en viajar para ver a sus bisnietos, aunque pudiera verlos solo una vez, y así lo hizo.

Stanley había llegado de visita junto a Peggy, ya que la chica había insistido en ver a ambos nenes, después de todo, ella también había ayudado en el parto, pero además había sido de mucha ayuda alejando a periodistas molestos que no paraban de perseguir a la pobre de Elizabeth adonde fuera, preguntando acerca de la apariencia de sus hijos, sobre si la Mascara era un padre responsable y esas cosas. Finalmente Peggy opto por amenazar a los paparazzi con denunciarlos si no dejaban de acosar a la pobre chica, que ya habían colmado su paciencia luego de haberla seguido cuando iba a sacar el acta de nacimiento de ambos pequeños. No había sido difícil, considerando que eran de un periódico rival, y si la amenaza inicial no era suficiente, los amenizaría entonces con escribir una historia sobre ellos, donde los dejaría tan mal que nadie volvería a leerlos, pero no fue necesario, pararon su acoso solo con la primera advertencia.

En casa de Elizabeth ya estaba toda la familia reunida, pero solo por el lado de ella. Stanley estaba algo triste porque ni sus padres ni hermana pudieran compartir este momento con el, pero si lo pensaba bien, quizás era lo mejor, no sabia como ellos lidiarían con la idea de que su nuevo nieto y sobrino fuera… bueno, como era. Debería confesarles que tenia a la Mascara por identidad secreta y no sabia si recibirían bien una noticia tan grande.

No fue necesario después de todo, cuando todos se encontraban adentro y hablando en un ambiente familiar muy calido, se pudo escuchar a alguien tocando la puerta. Elizabeth pensó que seria el señor Stevenson, su casero, pero el alquiler del mes ya estaba pagado, así que no había necesidad de que fuera a su casa. ¿Quién era entonces?

Stanley: No se preocupen, sigan con lo que estaban haciendo, yo iré –se levanta del sofá y va a la puerta-

Stanley fue a abrir, ya que de seguro no era nada importante. Hasta donde sabia Elizabeth no había podido invitar a nadie más ya que sus tíos estaban de viaje en Rusia, y habían llevado a sus primos. Sus abuelos paternos ya habían fallecido y su tía abuela había ido de viaje a Israel, a conocer Tierra Santa, así que de seguro no tomaría mas de un minuto encargarse de quien estuviera tocando.

Lo que vio sin embargo lo sorprendió; frente a el estaban Lois y Joseph Ipkiss, sus padres, junto a Melissa, su querida hermana mayor. De algún modo se habían enterado de que su querido Stan había sido padre y quisieron ir a felicitarlo.

Stanley estaba tan sorprendido que apenas pudo hablar. No era que no estuviera feliz de verlos, de hecho estaba muy contento, ya que sus padres habían estado viajando en un crucero los últimos meses gracias a la generosidad de Melissa, y además la chica, que trabajaba como enfermera en un hospital al otro lado de la ciudad, había estado con mucho trabajo últimamente, así que no había tenido oportunidad de verlos a ninguno de los tres.

Lois (sonriendo): Stanley ¿no vas a saludar a tus ancianos padres? Hace mucho tiempo que no podíamos venir a verte

Joseph: ¿Pero que dices mujer? Yo no estoy viejo, dile a Stan que gane el concurso de pesas del crucero, ningún viejo podría hacer eso

Stanley (saliendo del shock y nervioso): Mamá… pa-papá… que gusto me d-d-da verlos… ¿Pero como es que…?

Peggy: -se le acerca- Yo los invité. Busque tu libreta telefónica y encontré el numero de tu antigua casa, donde todavía vivían ambos, luego el del hospital donde trabaja tu hermana, los llame y les di la dirección del departamento de Elizabeth –baja la voz-, pero calma, no les dije nada mas, pero te recomiendo que tu lo hagas

Melissa: Y dinos hermanito ¿Dónde están mis sobrinos? Cuando le conté a mis compañeras de trabajo que seria tía me pidieron llevarles muchas fotos

Stanley: Con respecto a ellos, hay algo que deben saber…

Elizabeth (con Jocelyn aun en brazos): Stanley ¿no me presentarás a tu familia?

Melissa: -ve a la niña- Aaawww, pero que pequeña tan bonita, se parece mucho a los dos ¿Puedo tomarles una foto a ambas?

Joseph: Un momento ¿y nuestro nieto? Según se eran mellizos

Elizabeth: Loki esta jugando en la sala, iré por el –se va-

Lois: ¿Loki? Que extraño nombre para un niño

Joseph: Recuerdo ese nombre, es el dios que dicen que creo la mascara que usa ese tipo de cara verde que protege a la ciudad, pero que es un dolor de cabeza para la policía

Stanley: Entren, eso era de lo que quería hablarles

Ambos entraron junto a su hija al departamento, ya que querían saber que era eso tan importante que su hijo menor quería decirles. No fue fácil, pero luego de una larga explicación de cómo había encontrado la mascara hasta como había conocido a Elizabeth, todo había quedado claro. Stanley estaba preocupado por la reacción de su familia, pero había quedado muy sorprendido con lo que paso.

Joseph: -le pasa un brazo por el cuello y lo abraza fuerte- Mi muchacho, el héroe de Ciudad Limite –mira a Lois-. ¿Ya lo ves amor? Siempre supe que nuestro hijo seria alguien importante

Melissa: Papá, desde que Stan se fue de casa no has dejado de decir que su trabajo lo acabaría matando de hambre y que nunca haría nada importante si no salía de la ciudad

Joseph: Bueno, bueno, eso fue antes, ahora que se que nuestro hijo es un gran héroe, no tengo nada de que estar molesto

Lois: Ahora dinos una cosa Stanley, ¿Loki se quedara así para siempre o podrá ser un niño normal algún día?

Stanley: -se suelta del brazo de su padre- Cielos, no tengo idea, de hecho con los meses creo que se ha ido pareciendo cada vez mas a la Mascara, me entere que fue a combatir a unos villanos con él el mismo día que nació

Lois: Oh cielos –va a ver al niño-, ¿y se lastimo? Stanley, creo que eso fue muy…

Stanley: No mamá, no es lo que crees, de verdad, los villanos quedaron mucho peor, a Loki no le ocurrió nada. Supongo que heredo la invulnerabilidad de la Mascara

Lois: Gracias al cielo

Stanley: Pero además es muy inteligente, no creerán todo lo que puede hacer –va hacia el y lo toma en brazos-. Muy bien Loki, diles a tus abuelos cuanto es setecientos veintidós por quinientos setenta y cuatro menos ochenta y cinco punto seis

Loki: -escribe con un crayón el numero 414342,4 y lo muestra-

Raymond: -lo calcula usando su celular- Es correcto. Stanley, Loki es un genio para las matemáticas

Stanley: Pero aun no han visto nada. Loki, ahora ¿Cuál es el resultado si elevamos ese numero a dos y le restamos el cinco por ciento del numero inicial?

Loki: -tacha el numero anterior y escribe 171679603720,64-

Raymond: -lo calcula de nuevo- Correcto otra vez, ahora si que estoy sorprendido

Joseph: Y además de tanto numero ¿Qué mas sabe hacer este niño?

Lois: Joe no seas exigente, apenas cumplió los tres meses de edad

Mientras su abuelo no lo miraba, Loki se bajo de los brazos de Stanley y levanto a Joseph en el aire usando solo uno de sus dedos, dejándolo suspendido por varios segundos y volviéndolo a poner en su sitio, para luego hacer lo mismo con su abuela y luego con Peggy.

Stanley (molesto y asustado): Loki, bájalas ahora mismo, no debes jugar así con ellas

Lois: Esta bien Stanley, de hecho es divertido. Cuando Loki crezca un poco más podría sernos de ayuda

Loki: -las baja de nuevo y se pone a aplaudir-

Cuando Stanley ya estaba un poco más tranquilo el resto de la tarde pudo ser más calmada. Estaba feliz de que sus padres y hermana hubieran podido tomar bien el hecho de que era la Mascara y que su hijo fuera algo diferente a lo que esperaban, lo que mas quería era su aprobación y ahora que la tenia era feliz, pero les pidió a los tres que guardaran el secreto, ya que si se lo contaban a mas personas no tardaría en llegar a oídos de la policía, y Kellaway acabaría metiéndolo en la cárcel o quizás enviándolo a la guillotina por todos los destrozos cometidos siendo la Mascara. Ellos aceptaron, nadie mas lo sabría.

Sin que nadie se diera cuenta ya era de noche y ya todos debían irse. Los padres de Elizabeth volverían a su hotel junto a su abuelo, quien había dejado su medicamento allí y debía tomárselo, pero volverían a visitarla en la mañana, en caso de que necesitara algo. Raymond y Lauren tenían una cita, y debían irse pronto si querían llegar a tiempo al cine. Melanie y Jason ya debían acostar a Colette, porque la pequeña ya parecía tener sueño, y los padres de Stanley debían ir a casa a desempacar todo lo de su viaje y hacer un poco de limpieza, ya que en todos esos meses fuera de seguro todos los muebles ya estaban muy sucios, además, Melissa tenia turno esa noche, y no tardaría en empezar, así que debió irse también. Eso dejo a Peggy, Stanley, Elizabeth y a los niños solos en el departamento, pero de pronto la periodista recordó algo importante.

Peggy: Rayos, había olvidado que debía escribir un articulo para el periódico, y es para mañana, es mejor que me vaya. Nos vemos mañana Stan –se va y cierra la puerta tras de si-

Stanley ayudo a Elizabeth a limpiar antes de irse, todo en un ambiente muy callado, muy diferente al bullicio que había hace solo unos minutos. El único ruido era el de los niños jugando y Milo que estaba mordiendo un muñeco de plástico con el que los bebés no parecían querer jugar.

Elizabeth: Gracias por la ayuda Stanley, ¿crees que podrías ayudarme a acostar a los niños antes de que te vayas?

Stanley: Seguro, no hay problema

Elizabeth: -toma a Jocelyn- Muy bien señorita, tu y tu hermano ya deben irse a dormir –se la lleva a su habitación-

Stanley: -toma a Loki-

Loki: -lo mira feo-

Stanley: Anda Loki, no me mires así, ya oíste a tu madre, tienes que irte a dormir

Loki: -lo mira con una cara extraña y trata de soltarse-

Stanley: ¿Qué pasa? No hagas eso, puedes caerte

Loki: -trata otra vez de que lo suelte y hace ruidos de molestia-

Stanley: ¿Qué ocurre? ¿No te gusta que te cargue?

Loki: -dice que no con la cabeza-

Stanley: -mira hacia el pasillo- Elizabeth, necesito ayuda

Elizabeth: -llega rápido- ¿Qué ocurre Stanley? –Toma a Loki y lo mira-

El niño de inmediato de calmo al estar en brazos de su madre, pero todavía no lucia totalmente bien. Él no podía decirlo, pero Elizabeth noto inmediatamente que era lo que le hacia falta, o mas bien, quien le hacia falta.

Elizabeth: Ya entiendo, creo que quiere ver a su papá. Stanley, espero no te importe…

Stanley: No, no, esta bien, de todos modos la traje conmigo por si esto pasaba –saca su mascara de su chaqueta y se la pone-

Loki una vez mas vio aparecer el torbellino verde y amarillo, cosa que relacionaba de inmediato con su padre, y apenas pudo verlo, su cara cambio por completo, estaba sonriendo y estiraba ambos brazos con mucha energía. Podía ser todo un genio y tener poderes asombrosos, pero seguía siendo un bebé que se alegraba de ver a su papá.

Mascara: ¡Hola bebé! ¿Cómo te has estado portando pequeño? ¿Te has comido tus verduras? –Lo toma en brazos-

Loki: -bosteza-

Mascara: Parece que alguien esta listo para la camita, no te preocupes, papi te contara una historia para que sueñes cosas lindas –se lo lleva a su habitación- ¿Alguna vez te conté cuando la kriptonita casi me derrota o cuando mis padres me enviaron desde mi planeta siendo un bebé? Huy, ese es otro héroe… bueno, aun tengo historias muy buenas, deja que te las cuente –lo deja en su cuna-

Luego de varias historias Loki por fin se durmió, pero además de el también lo hizo la Mascara, cosa que a Elizabeth le dio algo de gracia y de ternura, así que lo cubrió con una manta para que durmiera junto a su hijo esa noche, el pequeño de verdad disfrutaba su compañía.

Calladamente se fue apagando la luz, dejando a los dos niños dormir con su padre. Seguramente Stanley despertaría algo extrañado por las ocurrencias de su alter ego, pero eso ya seria en la mañana.

FIN


A todos los que leyeron esta historia desde que fue publicada en abril del año pasado, muchas gracias por sus reviews, favoritos y su apoyo para poderla seguir, incluso luego de meses estancada hasta que la retome en septiembre. Planeo seguir escribiendo otro proyecto que empezare entre mañana y el viernes, asi que si les interesa, espero pueda ver mas de sus reviews en el tambien, pero esa sere entonces, por ahora, gracias de nuevo por seguirme, me diverti mucho escribiendo, asi como se ustedes lo hicieron leyendo, y espero ver mas fics en el fandom en español de la serie, asi que animense a escribir :D

Nos vemos ;)