Aquí les dejo el primer capitulo de: Los elegidos. Estoy con muchas ideas así que bueno decidí crear este fic, tengo que darles las gracias a: TTacchhii, AkiraKazami97, Haruhi-nya(me quede con el nombre que me diste, le da mucho más misterio a la cosa... me encanta ^-^), Yui Tori, Moka Madoka, Roxi-chan3, MizuKi-chan-18, Ale Franco, Haruna1998, , cristy-chan, Hiromi-one-chan(nuestra chica misteriosa jajaja), Ivychankasumi, haruhi-chan125, Tamiko-Karina12, 48je69, luciapacoflora, La Dama Azul de Konoha, a mi hermana, a sus dos amigos(sí participan amigos de mi hermana -.-), a Marta, a mi querida prima y pues a todos ustedes, gracias porque sin ellos no habría historia. Son mis grandes personajes!

Mensaje para dana-chan : Voy a jugar con eso de que a tu personaje le gusta hacerse pasar por chico, y que no diferencien su sexo, ya sabes... va a ser muy divertido jaajajaja

Voy a ir al grano, no me resulta fácil, pues es complicado eso de pensar en todo magia y todo tiene que coincidir con todo así que pensarlo no resulta tan fácil.

Atsuya: CÁLLATE Y EMPIEZA CON EL CAPITULO!

Pau-chan: No me mandes callar, y sal de aquí que hoy no eres el protagonista ¬¬ -mira como se aleja y desaparece- En fin este no tiene remedio.

Espero no decepcionarlos y que les guste...

-Oye como suena el timbre, abre y se encuentra con una carta, empieza a leerla- Te escribo para avisarte que Inazuma Eleven no te pertenece! Atsuya. -la tira a la basura- Me pertenecerá cuando Endo deje de amar al fútbol, y si eso pasa es señal de que se acerca el fin del mundo OwO


Bienvenidos a vuestro nuevo comienzo, a vuestro nuevo hogar-las palabras resonaban en todo la amplia habitación. En un pequeño escenario, el cual recibía toda las luces de la sala dejando lo demás en una densa y plena penumbra, se encontraba la directora Daishi Etsüko. Su cabello ondulado más negro que el mismo azabache caía como cascadas en su espalda. Sus ojos violetas recorrían toda la penumbra, dirigiéndose a lo que parecía invisible, cuando en verdad estaba ahí. Su esbelto y detallado cuerpo se tensaba, los nervios la consumían. ¿Acaso era tan difícil dar un simple discurso? Su corazón iba al compás de sus nervios, es como si lo hicieran solo para fastidiarla, todo pensamos esas cosas cuando estamos en algo como lo que le pasaba a ella. Nadie quiere culparse a si mismo, siempre excusas. – El Internado Sairento Yami* fue creado exclusivamente para cada uno de ustedes. Mi finalidad es ayudarlos a controlar lo que muchos piensan que es incontrolable.- ¿Cómo no pensar lo contrario? ¿Cómo controlar algo que tiene un poder fuera del alcance del ser humano? El silencio absoluto reino en la sala, todos pensaban en ese mismo instante que esa idea era absurda, el silencio fue roto al fin para proseguir- No es fácil, tampoco difícil si nos unimos podremos con ello. Pero son ustedes los que tienen que estar dispuestos a cambiar lo que pensáis.- hablaba con tranquilidad como si fuera fácil lo que decía. Un gruñido resonó desde el fondo de la más silenciosa penumbra, nadie se atrevía hablar, todos se habían quedado mudos. Menos él siempre tan impulsivo, se dejaba llevar por sus pensamientos… una ventaja pero a la vez una debilidad. Se encontraba apoyado en una de las paredes del lugar, era un joven de una estatura normal. Lucia un mohicano de color marrón oscuro, con sus bordes blancos, este le cubría media cabeza dejando lo demás totalmente calvo. Sus ojos frenéticos, de un color azul verdosos. Y en sus labios se dibujaba una sonrisa de lado, que fue sustituida por una mueca de odio. Ella nunca lo llegaría a entender, lo que es tenerte miedo a ti mismo.- No podéis huir toda la vida de lo que sois, y esconderos como cobardes, llorando por no saber controlar lo que con esfuerzo podréis controlar. Todos tenéis un pasado, yo también lo tengo pero miro hacía delante.- No, ella no sabía nada. No entendía lo que era ser rechazado por el simple hecho de ser diferente, por existir. No sabe que se siente al sentir las miradas de odio, de desprecio, que huyan de ti y te tengan miedo. Que quieran matarte, hasta tu propia familia. Ella simplemente era normal, como dirían ellos: una simple humana. Este Internado fue fundado hace más o menos un año atrás. La construcción la llevo a cabo mi propio padre, duro diez largos años. Todos se preguntan ¿cómo pudo durar tanto la construcción de un simple internado? Y yo les respondo, este no es un simple internado es algo más… es el hogar de Los elegidos, niños especiales, rechazos por la humanidad por su gran secreto. Yo herede este gran proyecto, y lo llevaré a cabo como deseó mi padre. Que todos ustedes sean admitidos y comprendidos por miserables como los que andan ahí fuera- Señaló a un lugar en concreto, un gran ventanal. Desde el penetraban los rayos del sol, que se encontraba en su punto más alto. En un momento esto provoco una gran luminosidad en la sala, lo que hizo que todos y cada uno de los alumnos cerrará los ojos por la molestia.- Llevo un año estudiando y planeando la forma de ayudarlos. Cuando se abrió, solo entraron niños normales y corrientes, y ahora esta escuela tiene una gran fama. Por lo que tendremos revisiones, y alumnos normales. Así que cuando algo de esto pase, os avisaré y quedará totalmente prohibido usar sus poderes. Y retomaremos las clases teóricas. - Todos se veía sorprendidos, sus palabras parecían ser reales.- Nadie puede enterarse de lo que sois, de lo que hacéis. En ese caso os utilizarán, os matarán u os torturarán. ¿Queréis eso?- cual era su intención ¿meterles miedo para que la obedecieran? Eso era muy rastrero por su parte. Nadie se imaginaba eso, pero podía ser una de sus ideas. Quien sabe…-

Cuando iba a seguir, explicar lo que sería y lo que estaba prohibido fue interrumpida. En una de las filas de sillas pudo observar una mano, alguien tenía una duda. Alzo una ceja desconcertada, había creído que había dejado las cosas claras. Se ve que no… Un muchacho de cabello verde, recogido en una coleta de caballo, había levantado su mano en la que podía distinguirse su clara tez morena. Sus ojos eran de un negro penetrante. Sus rasgos eran finos, si su largo pelo estuviera suelto lo hubiera confundido con una mujer, decidió no volver a pensarlo seguro que eso no le agradaba a el peli-verde. Sus labios se tornaban en una sonrisa inocente, como si lo hubiera culpado de algo que no hizo.

¿Dime, qué pasa?-la miro sorprendido, señalándose a si mismo.- Sí, tú el de cabello verde.

Etto… -No estaba seguro si preguntarlo, tomo aire y se dejo llevar.- ¿Hay helado?- al fin se decidió a formular la pregunta, en sus ojos se podía diferenciar algo que segundos ante no había, un brillo de ilusión y su sonrisa era amplia, dejando todos sus relucientes diente a la vista. Un silencio incomodo se apodero de la sala, en la cabeza de todos los presentes podía verse una enorme gota, en fin que le íbamos a hacer. Exceptuando a una chica, más o menos a cuatro sillas de distancia del pobre chico. Su cabello ondulado de color negro, caían en su espalda llegando incluso a rozar sus codos. Su figura era de guitarra, con muchas curvas aunque era un poco baja, esto le daba un aspecto más bello. Su tez era morena. Sus ojos eran un impresionante color pardo, cada vez que los mirabas no podías dejarlos de lado. Estos brillaban de admiración al ver al loco por el helado, había tenido el valor de preguntar eso y estaba como si nada, impresionante. Inexplicablemente en sus mejillas poco a poco se fue notando un pequeño rubor y en sus labios se dibujo una hermosa sonrisa, que la avergonzó haciendo que volviese su mirada hacía la directora.

Sí, claro que hay helado- dijo aún con la gota en su cabeza. Tosió y volvió al tema importante-Volviendo a lo importante, quería dejarles muy claro las cosas. Lo primero de todo, ustedes serán agrupados en clases dependiendo de sus edades. En las clases no se darán cosas que no tengan que ver con lo que son como: historia, filosofía, física, química, etc. Quiero decirles que esto no impide que haya clases teóricas, porque las retomaremos en cuanto no envíen a chicos normales. Todo será completamente practico, y con esto incluyo los exámenes… serán pruebas de supervivencia.- ¿habían escuchado bien? Todos miraron sorprendidos a la directora, la que no mostraba ni una gota de compasión- Sí como oyeron, lucharan para sobrevivir. Como explicarlo, necesitaré esto- Se acercó a una pequeña pantalla y empezó a garabatear, lo que todos vieron como un simple mapa del internado. Señaló y marcó dos salas.- Todos os preguntaréis que hago, os lo explicaré. Estás dos salas no son normales, una vez entras en ellas puedes encontrarte en cualquier sitio: un pueblo, la selva, el desierto… pero eso no es todo hay animales salvajes, mutos, todo tipo de cosas para poneros a prueba y solo hay una salida. Ese es el objetivo que mediante un trabajo en equipo y con la utilización de los poderes encontréis esa salida, la puerta.-Todos suspiraron aliviados, sonaba fácil. Una risa resonó en toda la amplia sala.- ¿Os creísteis que lo dejaría tan fácil? Estáis hablando con la directora… Hay tres puertas, solo una de esas puertas te lleva a la salida. Pero no es solo eso, esta está en continuo movimiento. ¿Ahora pensáis que es tan fácil? – Toda la sala se quedo muda, unos estaban sorprendidos, otros ilusionados, las expresiones eran varias.- Y claramente, cada vez es más difícil y no debéis tomarlo como una simple ilusión, si no queréis acabar muertos… Bueno, dejando eso de lado. Los chicos tienen sus respectivas habitaciones en el área izquierda y les queda totalmente prohibido entrar en el área derecha de habitaciones, donde residirán las chicas. ¿Les quedo claro?-preguntó en un tono un poco alto, enseguida todos asintieron asustados, bueno no todos… -Ah y queda totalmente prohibido utilizar los poderes para fines, como decirlo, espiar, meterse en peleas,copiar, y cosas de ese estilo.

Ahora vayan a esos paneles de allá-dijo señalando a su lado izquierdo, donde se podían ver dos enormes paneles totalmente cubierto por papeles blancos.- Ahí están sus respectivas habitaciones, no se olviden de lo que he dicho.Y mañana les entregarán sus respectivos uniformes escolares.

El primero en llegar fue un chico, de cabellera azul, justamente el color del mar, recogida en una coleta. Se podía ver a simple vista que su pelo era recogido por una goma de un color rojo llamativo. El flequillo cubría totalmente su ojo izquierdo, dejando a la luz solo el derecho de un color café. Lucia una camisa blanca de manga larga con un chaleco de color amarillo y unos pantalones marrones. Nadie en su sano juicio debería tratarlo como una mujer, aunque tuviera un gran parecido, si no quería tener una muerte dolorosa. Ninguna de las personas de la habitación lo había visto levantarse de su asiento. No le había llevado mucho llegar al enorme panel, más o menos una milésima de segundo.

Observo los papeles, buscando su nombre sin descanso… pero no lo encontraba. Desesperado siguió con su búsqueda. Al fin, se encontró Kazemaru Ichirouta.

Habitación 10:

. Kazemaru Ichirouta.

. Yui Turi.

. Yukimura Hyouga

. Midorikawa Ryuuji

Así que esos eran sus compañeros, no conocía a ninguno de ellos. Solo pedía una cosa, que no le tocará el loco por los helados en su habitación. Nunca habría imaginado que Midorikawa fuera ese tal loco por los helados…

En unos metros de distancia:

La chica que minutos antes había observado con admiración a Ryuuji caminaba al ritmo de los frenéticos corazones. Miraba hacía delante, dirigiéndose hacía una gran multitud. Se paro en rotundo, negándose a seguir adelante, había demasiado ruido… sus oídos, ese era su problema. No se lo pensó dos veces, siguió su camino. Una vez frente a un enorme panel busco su nombre, haber… donde podía estar. Sonrío victoriosa al encontrarlo. Ups, tenía un gran problema no llegaba a leer. Se dio la vuelta, para retroceder unos pasos, haber si así conseguía algo de visión. No consiguió lo pensado, lo único que llego a ver fue un cuerpo antes de impactar con él. Cayó al suelo dolorida, que fuerza tiene el muy ****, alzó la vista para ver la cara del culpable. Se encontró con el muchacho del mohicano, la miraba con desprecio.

Eres molesta, ¿te lo han dicho?- se levantó de un salto y lo encaró, lo iba a golpear se lo merecía. Pero una mano la detuvo, era tan cálida. Cerró los ojos, todo odio se desvaneció y solo se concentro en tan agradable calidez. Lentamente abrió los ojos y giro en si misma, para ver de quien provenía esa calidez. Ante ella había una muchacha, alta y delgada. Su cabello dorado caía en su espalda, como si descansará en ella. Sus ojos de un color esmeralda intenso se posaron en ella, la miraban de arriba abajo.

Tú eres Hiyori Hoshino?-preguntó segura de si misma. La otra solo asintió, la miraba avergonzada. Se preguntarán el porqué de esto, pues verán la chica desconocida vestía poca cosa, unos shorts vaqueros, que a simple vista se diferenciaba que había sido cortados de una manera irregular, que resaltaban su bien formado trasero… muy cortos pensaba la otra. Y una camiseta que solo tapaba lo necesario, en su debido momento le preguntaría por su aspecto.- Soy Laila-le ofreció la mano, la que estrecho con rapidez- Laila Bibotti, encantada. Ah, creo que somos compañeras de habitación…

¿Por qué… por qué me detuviste?-tartamudeo en forma de pregunta, quería saber la razón. Laila se lo pensó unos segundos, como si tuviera que darle muchas vueltas al asunto y enseguida contesto convencida.

Porque no merece la pena pegarle a ese-dio un paso dejando a Hiyori atrás, para observar al condenado que había faltado el respeto a su compañera. Este al verla se sonrojo notablemente, su ropa era muy corta. La otra lo miro de cerca, analizando cada parte de su bien formado cuerpo.-La próxima vez, seré yo la que te atice una buena. Tengo tu cara entre ceja y ceja, así que espero que te comportes bien.

Claro que lo haré mamá.-contesto burlón, para dar media vuelta e irse por donde había venido- Se ve que no va ser como imaginaba, tienen agallas-susurró para él mismo, ante esto sonrío divertido y desapareció por la puerta.

Veamos la habitación que no toco-observo el panel, había perdido el sitio concreto donde se encontraba su nombre. Suspiró fastidiada, tendría que volver a empezar. En seguida lo encontró:

Habitación 108:

.Hiyori Hoshino.

.Touko Zaizen.

.Laila Bibotti.

.Haruna Otonashi.

Dos folios a la derecha:

Una chica de cabello castaño claro, que rozaba sus hombros, totalmente cubierto de risos locos que no la obedecían, cada uno iba por su lado. Sus ojos eran de un hermoso color ámbar, rasgados. Su piel era blanca como el papel. Esta observaba el folio en el que había encontrado su nombre:

Habitación 110:

.Madoka Green

. Hiro

.Belén Laker

. Cristina Yoshida.

Había algo mal, no estaba tan limpio como un papel normal, fue entonces cuando se dio cuenta de que alguien había borrado su nombre con Tipp-Ex. Ese nombre había sido remplazado, con una muy buena imitada caligrafía, por Hiro. ¿Tenía acaso razones para ocultar su nombre?, que gran misterio. Se dio vuelta restándole importancia y se dirigió a su habitación.

El lugar quedó en un completo silencio, todos habían tomado sus caminos y habían abandonado la sala. En el escenario aun permanecía Etsüko totalmente quieta, parecía una estatua. En sus labios se dibujaba una sonrisa maligna, tanto que daba miedo tan solo verla.

Nunca pensé que esto sería tan fácil-susurró divertida para luego desaparecer en la penumbra de la sala.

Que gran error, al otro lado escondida en un pequeño hueco se encontraba una joven delgada y alta, de piel bronceada. Su cabello era negro, debido a que se encontraba en una esquina que no recibía luz. Era lacio, estaba aplastado contra la pared, y parecían jugar haber quien rozaba antes sus relajados hombros aunque no conseguían resultados. Sus gafas negras como las sombras, tapaban completamente sus hermosos ojos azules. Y en su espalda reposaba una capa, sin ninguna arruga, al juego de sus anteojos. Había observado totalmente callada la escena, sin escuchar las palabras de Daishi pero algo le hizo sospechar. Tenía un mal presentimiento, y lo más claro que le había quedado es que la directora no era tan buena como se pintaba. Dándole vueltas en su cabeza y con un gran desconcierto abandonó la estancia, dejándola con esto en un completo silencio. Sin motivos el gran ventanal se abrió de par en par dejando entrar el viento, que estampó contra los paneles, haciendo que cayera todos y cada uno de los papeles al suelo. Se podían ver la gran mayoría y ponían:

Habitación 30:

. Tsurumasa Hayami .

. Hiroto Kiyama.

. Nishiki Ryouma.

. Roccoco Urupa.

Habitación 22:

.Saksawa Satoru.

. Shuu.

. Aoyama Shusuke.

. Yuuya Kogure.

Habitación 19:

.Ichino Nanasuke.

. Kaoru Taku.

. Kariya Masaki.

. Tsurugi Yuuichi.

. Adrián Staff.

Habitación 48:

.Amemiya Taiyou .

. Suzuno Fuusuke.

. Isozaki Kenma.

. Yamino Aiko.

Habitación 11:

.Tsurugi Kyousuke .

. Hirouchi Ryota.

.Tsunami Jousuke.

.Taki Yoshihiko.

Habitación 50:

.Fodou Akio.

. Goenji Shuuya.

. Kirino Ranmaru.

.Atsuishi Shigeto.

Habitación 39:

.Hamano Kaiji.

. Shisuke Nishino.

.Jirou Sakuma.

.Haruya Nagumo.

Habitación 29:

.Osamu Saginuma.

. Endo Mamoru.

.Genda Kougirou.

.Takuto Shindou.

Habitación 47:

.Taki Sousuke.

.Kurosaki Makoto.

.Tachimukai Yuuki.

.Minamisawa Atsuishi.

Habitación 14:

.Desta.

.Atsuya Fubuki.

.Fidio Aldena.

.Tsukasa Hyoudou.

Habitación 15:

. Yoshio Tanaka.

. Kageyama Hikaru.

. Alpha.

. Shirou Fubuki.

Habitación 12:

. Teshima Shuto.

.Toramaru Utsunomiya.

. Sein.

. Seiya Tobitaka.

Habitación 35:

.Kazuya Ichinose.

. Afuro Terumi.

.Hakuryuu.

. Kuramada Gouichi.

Habitación 27:

. Seenguuji Yamato.

. Kurama Norihito.

. Yuuto Kido.

. Ichigawa Gorou.

Habitación 51:

. Matsukaze Tenma.

. Netsuha Natsuhiko.

. Kita Ichiban.

. Fey Rune.

Habitación 101:

. Flor Benedetti.

. Esther Giudici.

. Lucía Reeds.

. Ale Franco.

Habitación 125:

. Fukao Naomi.

. Fuyuka Kudou.

. Mizuki Arakawa.

. Andrea Rodríguez.

Habitación 117:

.Kiara Depp.

. Yuna Hiroyuki.

. Miaka Nagumi.

. Natsumi Raimon.

Habitación 105:

. Kazumi Saotome.

. María Jesús Brito.

. Sorano Aoi.

. Seto Midori.

Habitación 123:

. Lucifer Soto.

. Matthew Williams.

. Aki Kino.

. Yamana Akane.

Habitación 140:

. Kira Hitomiko.

. Hina Kirai.

. Midou Reika.

. Urabe Rika.


Adelanto del siguiente capitulo:

¡¿FALDA? Las chicas tendrán que enfretarse a su uniforme, que para algunas es muy incomodo... mientras que los chicos tendrán que controlar sus hemorragias nasales. ¿Cómo reaccionará Kazemaru ante la gran sorpresa de el loco de los helados? ¿Qué causo el descontrol de Hiyori? ¿Le explicará Laila a que se debe su forma de vestir? ¿Se portará bien Fodou? Atsuya sufrirá un ataque de los suyos, y vigilará a Tanaka, Alpha y Hikaru muy de cerca...

Quieren vengarse de las bromas de Kogure? Quieren vengarse de los pelotazos sin razón de Goenji? Quieren dejar en evidencia a Fodou? Quieren hacerle alguna broma a nuestros chicos? Todos estos deseos serán concedidos en el primer día de clase, pero tienen que decírmelo para poder hacerlos realidad. Me gusta ser como Doraemon. Todo esto en el siguiente capitulo...


*Sairento Yami: Significa oscuridad silenciosa, tiniebla silenciosa.

Me merezco reviews? No? Alguna critica? Hago muchas preguntas? Upss, se me pego GOMEN!

Atsuya: Te voy a matar! Cómo se te ocurre poner a mi hermana con el maldito de Tanaka?

Pau-chan: La que me espera, en fin... si sigo viva después de esto será un milagro. Vieron que vista tiene Madoka Green? OwO Bueno me despido hasta la próxima, espero que les haya gustado!

Un saludo, Pau-chan~