Naruto y sus personajes pertenecen a Masashi Kishimoto

Solo la trama de esta historia es de mi autoría

.

.

.

.

La madre virgen

.

.

.

.

.

Capitulo VII

Una conversación, un festejo y una confesión

.

.

.

-¿El hermano de Itachi?... ¡vaya, es un placer escucharlo!, mi jefe me ha hablado mucho de usted –se emocionó como si conversara con algún viejo amigo.

El pelilargo le platicaba maravillas acerca del hermano menor que tenia en Suna, y de como esperaba ansioso su regreso. La pelirosa sentía que conocía a aquel hombre a través de las palabras de Itachi.

-¿Ah si, enserio Itachi habla de mi? –le interesó saber mas.

-Si, él espera tenerlo pronto de vuelta en casa…

-Ya veo, ¿debes ser muy amiga de mi hermano para que te tenga tanta confianza?

-Bueno, algo así, la verdad Itachi se ha portado muy bien conmigo, me ha apoyado como no haría nadie mas –reconoció mientras tomaba asiento en una de las sillas frente al escritorio.

-Sabes, te escuchas algo joven para ser su asistente, ¿Cuántos años tienes? –sin percatarse se fue metiendo mas en la charla.

-Si…tengo 19, hoy los cumplí –confesó sin querer.

-¿Hoy?, pues felicidades…

-Gracias –sus mejillas se pusieron rojas, era el primero que la felicitaba, y seguro sería el único, ya que no se lo había dicho a nadie.

-Entonces, ¿por qué estas en el trabajo?, Itachi debió haberte dado el día, ¿no me digas que te hizo trabajar en tu cumpleaños?

-Él no lo sabe…mn…nadie lo sabe, tampoco es necesario que lo sepan –comentó tranquila.

-¿Por qué lo dices así?, se supone que a todo el mundo le gusta festejar el día que nació…

-Antes, tal vez…pero ahora, creo que seré la excepción –empezó a recordar como la pasaba esa fecha.

-Hmp, ¿puedo saber por qué? –estaba muy interesado en escuchar la explicación para tan raro comportamiento.

-No me gustaría aburrirlo con cosas sin sentido, usted debe ser un hombre muy ocupado, yo ya le quité mucho tiempo…

-No me aburres, al contrario, me gustaría escuchar el motivo, además, tal vez en lo que platicamos mi hermano llegue a la oficina –la exhortó a abrirse con él.

-Yo crecí en un orfanato, en ese lugar nunca nos festejaban los cumpleaños, de hecho, apenas y podíamos subsistir… -recordó con amargura.

-Es algo…triste…

-Bueno, a pesar de eso había alguien que siempre insistía en felicitarme, mi mejor amiga, ella… -sonrió al evocarla- parecía una loca, llegaba saltando a abrazarme, se empeñaba en servirme todo ese día, decía que como no tenia dinero para comprarme un regalo, sería mi esclava y yo como festejada, tenía derecho a darle ordenes como la reina que era… -varias lagrimas silenciosas empezaron a recorrer sus mejillas, a la vez que continuaba- Ino hacía de mi cumpleaños algo verdaderamente especial…

-Entonces, ¿Por qué ahora no te interesa festejarlo?, ¿te peleaste con ella? -estaba realmente enfrascado en la conversación, la historia de esa joven era algo fuera de lo común.

-No…Ino…ella, ya no esta aquí conmigo, falleció hace poco –pudo escuchar como la voz se le quebraba.

-Yo, lo siento mucho, no quería que te pusieras mal –"pobre chica", seguro estaría muy afligida.

-No se preocupe…disculpe mi reacción, es que…es difícil para mi recordarlo –respiró profundamente y se limpió el rostro.

-Entiendo, dijiste que te llamabas Sakura ¿verdad?...

-Si, Haruno Sakura…

-Sakura, seguro que extrañas mucho a tu amiga, pero no creo que a ella le gustaría verte así hoy, en un día en el que deberías de sentirte feliz…

Él no era experto en hablar con otras personas, menos con las que no conocía, pero esa mujer simplemente lo inspiraba a reconfortarla, creía que era su culpa que ella se hubiera puesto tan triste de repente, así que lo único que esperaba era reanimarla.

-Gracias Uchiha-san, creo que tiene razón, además antes de irse, Ino me dio el mejor de los regalos –no pudo evitar hablar sobre Naruto.- Claro, me refiero a su compañía y amistad –aclaró para no levantar sospechas.

-Llámame Sasuke, después de todo no soy tan viejo, casi tengo tu edad, me alegro que estés mejor. Sabes Sakura, ahora que lo pienso, preferiría que no le contaras a Itachi que llamé…

-Ehh, ¿y eso por qué?

-Hmp, solo llamaba para saludarlo, pero con lo que me has contado de él, seguro me pedirá que regrese cuanto antes y aun no me siento preparado.

-Ya veo, bueno, pues tranquilícese, no le contaré nada a Itachi, y por él no se preocupe, esta muy bien, la empresa esta en su mejor momento y en lo personal, por lo que me puedo percatar, es muy feliz.

-Gracias, quiero pedirte otra cosa.

-Usted, digo…tu dirás Sasuke –un escalofrió la recorrió por todo el cuerpo al pronunciar su nombre.

-Así esta mejor. Me gustaría seguir hablando contigo Sakura, no se por qué pero…me gusta escucharte… -si los que lo conocen lo escucharan hablando así, le dirían que se debe a que es un mujeriego empedernido.

La verdad era otra, no se podía decir que era atracción, por que ni siquiera había visto a la mujer que se hallaba detrás de la línea, prácticamente era una total desconocida a la que no le interesaba conquistar. Tal vez era eso de que uno habla mejor con extraños, por eso le inspiraba volverse su amigo.

-¿En…en serio? –se puso muy nerviosa, no conocía a ese hombre, pero le gustaba la idea de escuchar su ronca y exquisita voz de nuevo.

-En serio.

-Pues, cuando quieras Sasuke, casi siempre estoy aquí en la oficina, será un placer volver a hablar contigo.

-Para mi también Sakura, y recuerda, nada de decírselo a mi hermano.

-Prometido.

-Bien, te dejo trabajar, hasta pronto. Ah y Sakura…nuevamente, feliz cumpleaños…

-Gracias Sasuke, hasta luego –cortó la llamada con una sonrisa moldeada en el rostro.

_/_/_/_/_/

_/_/_/_/_/

Los ojos perlas recorrían a una velocidad impresionante aquel escrito, a la vez que con su mano derecha señalaba cada falta con un marcador rojo. Ya casi terminaba de leerse las 30 páginas que la castaña había escrito, y eso que apenas llevaba cerca de 5 minutos repasándolas.

-Bueno, listo. Ya te señalé los errores que debes de corregir, ten –le pasó aquel bonche de hojas.

-Si, enseguida lo corr… -se quedó callada al observar las correcciones que tenia que hacer.

Prácticamente casi todo el texto estaba subrayado, las marcas rojas por todos lados, la hacían sentirse en la primaria, cuando le entregaban los exámenes calificados y ella reprobaba.

-Pero… ¿tantos errores tuve? –abrió los ojos sorprendida.

-Probablemente haya mas, pero no tengo mucho tiempo de leer el reporte con atención. Tengo que salir al banco, así que ya le daré otra revisada después –comentó poniéndose de pie.

-Es que… -se sentía una completa inútil.

-La mayoría son ortográficos, pero también hay unos de redacción –se acomodaba su saco para irse.

-Soy un fracaso… -se dejó caer derrotada en la silla mientras sus ojos se empañaban, lo único que quería hacer era llorar de frustración.

-Probablemente –señaló el pelilargo con una sonrisa burlona.

-¡Oiga, tampoco es para que se ensañe! –lo miró con rencor.

-Yo no dije nada, tu eres la que se insulta sola. Ya te dije lo que tienes que hacer, esta en ti ponerte a lloriquear, o corregirlo y aprender de tus errores –comentó tranquilo saliendo como si nada.

-Ash, patán…lo peor es que el maldito tiene razón –suspiró y se llenó de motivación. – Bien, pues manos a la obra Tenten, si quieres dejar callado a ese arrogante, es mejor empezar de una vez –sonrió colocándose frente a la computadora y buscando el archivo que tenia que reescribir.

_/_/_/_/_/

_/_/_/_/_/

-Entonces, ¿esos son los únicos compromisos que tengo para hoy? –preguntó el oji negro a su asistente.

-Si Itachi, ir a supervisar la obra del Fraccionamiento Nubes Rojas, el Ingeniero Yahiko espera tu presencia. Y la comida con la señorita Anko –releyó la agenda electrónica de su jefe.

-Mn, espero que Anko se comporte, estoy cansado de que me saque a tema el romance que tuvimos –se pasó la mano por el mentón preocupado.

-¿Tanto te molesta comer con ella?

-No es que me moleste. Pero cree que porque tengo negocios con su padre, tiene derecho a coquetearme. Nuestra relación terminó hace mucho, pero ella no parece aceptarlo. –le confió a la pelirosa quien solo asentía. –Ya sé, para evitar que quiera intentar algo, tu iras conmigo Sakura –le informó sonriendo.

-¿Estas seguro?

-Por supuesto, es una supuesta comida de negocios, así que como mi asistente, te necesito ahí.

-Bueno, será un placer ayudarte a mantenerla alejada –rio guardando sus cosas, pronto partirían.

-Itachi-san, un mensajero trae un arreglo para la señorita Sakura –informó Matsuri desde su escritorio.

-¿Un arreglo?, hágalo pasar –miró curioso a la oji esmeralda.

-Buenas tardes. Vengo de la florería Champs Ellyses, traigo este arreglo para la señorita Haruno Sakura –entró un joven de pantalón negro, camisa blanca y corbata azul. Cargaba un inmenso arreglo floral.

La pelirosa contempló asombrada lo que el muchacho traía en sus manos. Era hermoso, tenía varios tipos de flores, todas contrastando y a la vez armonizando entre sí el precioso arreglo.

-Buenas tardes…soy…soy yo –se acercó hasta él y lo tomó en sus manos, apenas y pudo sostenerlo ya que era muy pesado.

-Déjame ayudarte –se ofreció Itachi colocándolo en una mesa de centro.

-Por favor, podría firmarme aquí de recibido –le señaló un aparatito extraño.

-Oh si, claro –firmó electrónicamente y le pasó aquel aparato al mensajero.- Permítame, deje darle la propina…

-No es necesario, ya esta cubierta, con permiso –salió cerrando la puerta.

-¿Quién te mandó flores y por qué Sakura? –preguntó su jefe algo serio.

-Mn, no lo sé…yo no entiendo quien pudo haber… -no supo como continuar, ¿Qué significaba ese majestuoso detalle que tenia enfrente?

-Ten, lee la tarjeta, así saldremos de dudas –le pasó el pequeño sobre que sacó de entre las flores.

-Claro –empezó a leerlo en silencio.

Sakura:

No podía quedarme como si nada al saber

que es tu cumpleaños, creo que no debería

pasar desapercibido, así que aunque sea con

este pequeño detalle, quiero felicitarte.

Que la pases muy bien, muchas felicidades,

Te deseo lo mejor. Hablamos pronto…

Atte. U.S.

"Oh por Dios", se asombró al terminar de leer, ¿el hermano de su jefe le había mandado tal presente?, pero si ni la conocía, solo la escuchó por el teléfono, casi sintió ganas de llorar. El arreglo parecía sacado de una película romántica, tenia fácil mas de 100 flores en el, entre girasoles, rosas, claveles, tulipanes, alcatraces y otras mas que no conocía, acomodadas detalladamente en una base de lo que parecía una muy fina cerámica en tono oscuro.

-¿Y bien, quién te las mandó? –arqueó la ceja esperando respuesta.

-Mn, un amigo, un muy buen amigo de Suna –contestó inquieta.

No podía decirle a Itachi que habló con Sasuke, él le pidió no decírselo, así que lo mejor era mantenerlo al margen de todo. La amistad que empezó con el hermano de su jefe, seria su pequeño secreto.

-¿De Suna?, ¿Cómo se llama? –cuestionó interesado.

-Se llama… -vio de nuevo la tarjeta, concentrándose en las iniciales. –Su nombre es…Uramida Sendo –sonrió ante su falta de creatividad.

-Mn, no me habías hablado de él…

-No, es que…no he tenido tiempo de contarte toda mi vida…

-Y, ¿Por qué te mandó este arreglo?, se ve que es muy caro… -repasó el arreglo con ojos críticos.

-Si…pues, nada importante, ya ves, hoy es uno de esos días donde se celebra que…mn…que…cumplo otro año de vida –le confesó bajando la mirada.

-¡Qué!, ¿hoy es tu cumpleaños? –preguntó sorprendido.

-Si, pero…no es gran cosa –negó con la cabeza restándole importancia.

-Sakura, ¿cómo no va a ser la gran cosa? –se acercó hasta ella- ¡muchas felicidades! – la abrazó tiernamente pasándole sus brazos por la cintura y atrayéndola a su pecho.

-Gracias Itachi –sonrió tímidamente.

-No sé que haces aquí, deberías estar en tu casa disfrutando de este día –la miró frunciendo el ceño.

-Tu me necesitas mas aquí, ayudándote…

-No sé porque Tenten no me lo dijo… -caminó hasta su escritorio.

-Bueno, es que tampoco se lo dije a ella…

-Sakura…

-Ya si. No quería que se sintieran obligados a nada, para mi es un día común y corriente.

-Ja, ¿así que de nosotros no quieres una felicitación pero si aceptas regalos del tal Sendo? –comentó sintiéndose ofendido.

-¡No!, no es eso…simplemente no quería molestar, perdóname ¿si?, gracias por felicitarme.

-Hmn, bien, para compensarte que hayas venido a trabajar hoy, ¿Por qué no vamos a cenar? –se le ocurrió.

-Pero…

-Sin peros, invita a Tenten, a quien tu quieras, esta noche la celebración va por mi cuenta.

-Itachi no…

-Ya, esta dicho, es una orden, y como soy tu jefe tienes que acatarla. Vayamos a esa comida, y de ahí, paso a dejarte a tu casa para que te prepares y alistes a Naruto –zanjó el tema sin darle oportunidad a negarse.

-Bien, muchas gracias –sintió un escozor en sus ojos y giró el rostro para que el pelilargo no la viera llorar.

-Sakura, ¿Qué te pasa? –la tomó del mentón haciendo que lo mirara.

-Nada, solo estoy…muy contenta –sonrió abrazándolo de nuevo.

El pelinegro le acarició el cabello reconfortándola un poco. La reacción de Sakura lo conmovió, seguro la pobre no tenia cabeza de festejarse con tantos problemas en su vida. Pero para eso estaba él, para ayudarla en todo lo que pudiera.

_/_/_/_/_/

_/_/_/_/_/

Se miraba en el espejo y le gustaba lo que veía. Por primera vez celebraría su cumpleaños sin Ino, pero para eso tenia a su hermoso rubio que se la recordaba a cada momento. Caminó en dirección a la cama donde descansaba su niño, y le sonrió entusiasmada sentándose a su lado, Naruto movió sus manitas y sus ojitos azules no dejaban de verla.

-¿Qué tal me veo?, espero que bien, porque iremos a un lugar muy bonito. Ya solo te arreglo a ti y estaremos listos para ir a festejar –se puso de pie de nuevo para buscar la ropa que le pondría al bebe.-Con esto te veras hermoso mi amor –encontró un trajecito azul marino, con rayas blancas y un sombrerito a juego. – Serás un bello marinerito –lo vistió con cuidado.

-¡Sakura!, ya estoy aquí –entró a la recamara aprovechando que la puerta estaba abierta.

-Hola Tenten, ¿Cómo te fue?

-Ash, horrible, mi jefe parece maestro jubilado, me hizo corregir todo un reporte que según él, escribí mal, obvio no pude terminarlo, pero en fin. ¡Feliz cumpleaños! –exclamó contenta dándole un muy fuerte abrazo.

-¿Itachi te lo dijo verdad? –le correspondió a su amiga.

-Si, y también me dejó salir mas temprano para venir a prepararme, ¿necesitas que te ayude en algo?

-No, ya solo termino de vestir a Naruto y listo.

-Bueno, entonces iré a arr-… ¡Wooo!, ¿y ese arreglo? –contempló las hermosas flores que estaban encima de una cómoda.

-Es…un regalo de un amigo…

-Noo, ¿no me digas que son de parte de Gaara? –abrió los ojos expectante.

-No, son de un amigo de Suna…ya vete a arreglar o se nos hará tarde –esperaba que Tenten desistiera de seguir haciendo preguntas.

-Mn, ¿Cómo se llama?, debe tener mucho dinero, porque a leguas se ve que ese arreglo no cuesta 5 centavos…

-Se llama Sendo –recordó el nombre ficticio- si, tiene bastante, pero ya olvídate de eso y camina –empezó a empujarla por la espalda para sacarla del cuarto.

-Bien, ya voy ya voy, oye, ¿y ya le llamaste a Gaara para invitarlo? –sonrió levantando ambas cejas.

-No...¿Crees que deba?

-¡Claro!, él te aprecia mucho, sería muy descortés que no lo invitaras…

-Pero… ¿y si esta ocupado y no puede asistir? –la verdad solo eran pretextos, le avergonzaba un poco llamar a aquel pelirojo que la miraba de forma extraña.

-Te apuesto lo que quieras a que asistirá, así tuviera mil ocupaciones, por ti, es capaz de cancelarlas todas –le pellizcó las mejillas jugueteando con ella.

-¡Tenten!, ya déjate de tonterías. Esta bien, ahora lo llamo, vete a bañar –le ordenó tomando el celular.

-¡Si, mi capitana!. Por cierto, su tarjeta esta en el cajón derecho de la alacena –le informó mientras entraba en el cuarto de baño.

"Mn, a ver…aquí esta. Espero no molestarlo", pensó marcando el numero. Uno, dos, tres timbrazos y cortó la llamada. "Bien, lo intente y no contestó, debe estar muy atareado", guardó la tarjeta y caminó al cuarto. El celular en sus manos comenzó a sonar y ella se puso muy nerviosa al ver el número del cual le llamaban. "¡Rayos!, bien, tranquila Saku, las tonterías que dice Tenten solo son eso, tonterías, Gaara te ve como amigo así como tu a él", suspiró y apretó el botón contestando al momento.

-Diga… -habló tranquila y formal.

-¿Sakura?, soy Gaara. Mn, ¿pasa algo?, escuché la llamada pero cuando estaba apunto de contestar colgaste… -su voz sonaba alegre.

-Oh, si…pensé que estabas ocupado –se excusó.

-Algo así, pero…para ti siempre tengo tiempo.

-Bueno…no es algo muy importante, solo….solo –¿Y si Tenten tenia razón y Gaara se sentía atraído por ella?, "no, él solo es educado y atento con todos", se convenció a si misma- mn –se mordió el labio nerviosa- solo quería invitarte a cenar esta noche…

-Ehh, ¿a cenar?...

-Si, bueno, si no puedes lo entenderé, además no es algo muy importante. Es que a Itachi se le ocurrió ir a un restaurant para celebrar mi cumpleaños, pero no te sientas obligado…

-Me encantaría. Sakura, ¿hoy es tu cumpleaños? –preguntó interesado.

-Si.

-¡Pues muchas felicidades!, y por supuesto que acepto tu invitación…

-¡Que bien!…Itachi pasara por nosotras, así que nos vemos a las 7 en el restaurant Mamma mia, es que me gusta la comida italiana –sonrió olvidando sus nervios.

-Entonces, hasta pronto Sakura –se despidió contento el pelirojo.

-Si, hasta entonces Gaara –cortó la llamada regresando con su hijo.

Durante toda la cena la pasaron maravillosamente, la pelirosa fue consentida por su jefe y sus 2 amigos. Gaara le había llevado un regalo que todavía no abría, era una caja pequeña y muy hermosa, envuelta en un fino papel rojo, además de darle un tímido pero fuerte abrazo. El pelinegro también le entregó una bolsa de regalo y le dijo que la abriera cuando estuviera en su apartamento, no quería que Sakura se lo regresara cuando se percatara de su valor.

Comieron y bebieron disfrutando del hermoso lugar, aprovecharon que el clima estaba tranquilo cenando en la terraza. El de ojos turquesa tomaba fotos mientras los demás posaban.

-Y aquí esta el pastel –aplaudió la de ojos cafés al ver llegar la inmensa tarta.

-¡Ay, pero si es enorme! –se emocionó la pelirosa.

El pastel era de 2 pisos, con fresas por todos lados, se veía delicioso y 19 velas lo adornaban.

-Pide un deseo Sakura –animaba el pelilargo.

-¿Un deseo? –se limpió una lagrima que escapó de repente.- Mi deseo seria… -fijó sus ojos en Naruto y luego asintió, "mi deseo es que Naruto crezca feliz, que ha pesar de todo lo que le hará falta, yo pueda ser la madre que él merece y necesita", le acarició la cabecita.- ¡Ya! –anunció soplando fuertemente, a la vez que el flash de la cámara sonaba.

-¡Eahhh, bien!, las apagaste todas. ¡Qué pulmones amiga! –la alabó Tenten.

-Ahora si, a probarlo –empezó a partirlo la cumpleañera.

Todos disfrutaron del rico postre y siguieron platicando un rato mas.

-Oww, mira a Naruto, parece que nuestro pequeño marinerito esta cansado –señaló Tenten al pequeñito en la carriola, el rubio tenía los ojos casi cerrados y se chupaba el pulgar.

-Si, creo que va siendo hora de irnos. Muchas gracias por todo, a ti Itachi, Gaara y por supuesto a ti Tenten, he disfrutado mucho este día, en serio no me imaginaba que podía pasármela tan bien –les agradeció sincera fijando sus esmeraldas en cada uno.

-No tienes nada que agradecer amiga, nosotros felices de celebrar contigo –se puso de pie y la abrazó por la espalda.

-Gracias Tenten –rio al sentir el agarre de la castaña.

-Cierto, eres muy especial para nosotros Sakura, aunque todavía estoy algo sentido. De no haber sido por ese tal Sendo, no nos enteramos que era tu cumpleaños –la regañó falsamente el pelilargo.

-Lo siento, juro que no vuelvo a esconderles nada –"bueno, solo lo de Naruto", miró a su niño que se había quedado dormido.

-Bueno, pues vámonos de una vez –sugirió el oji negro al ver la hora, ya pasaban de las 10.

.

.

.

Estaba recostada en la cama, Naruto se encontraba dormido desde hacia mucho, la castaña también cayó rendida. Se levantó de pronto encendiendo la luz, y tomó los presentes que su jefe y el pelirojo le regalaron. Retiró el papel rojo de aquella cajita, al hacerlo se extrañó un poco, parecía un estuche de joyería. Cuando lo abrió sus ojos casi salieron de sus orbitas, era un precioso collar con unos aretes a juego, ambos con incrustaciones de diamantes, se llevó la mano a la boca, no conocía de cosas finas, pero sin duda esos diamantes eran reales, brillaban demasiado para no serlo, "no puedo quedarme con este regalo, tengo que regresárselo a Gaara", decidió muy convencida. "Itachi, por favor no me sorprendas tu también", pensó abriendo la bolsa, su sorpresa no disminuyó, tenia en sus manos la caja de un costoso y moderno celular, su jefe estaba en lo cierto ella se lo regresaría apenas lo viera. "¿Qué ya nadie sabe regalar tarjetas de cumpleaños, o detalles que no sean tan lujosos?" bufó crispada, "hasta las flores de Sasuke son costosas", miró de repente el bello arreglo, solo alumbrado por una pequeña lámpara. "¿Cómo será?, ¿se parecerá a Itachi?, él es muy atractivo… ¡pero que estupideces pienso!, mejor me duermo de una vez", se regañó mentalmente. Guardó sus presentes, luego apagó la luz y se acomodó a un lado de su hijo.

_/_/_/_/_/

_/_/_/_/_/

Entró a su casa tratando de no hacer tanto ruido. Seguramente su esposa estaría descansando y su hija ya tendría horas durmiendo, no quería incomodarlas. Atravesó la estancia con pasos delicados, cuando las luces se encendieron de pronto exaltándolo.

-¿De dónde vienes Itachi? –lo cuestionó Shizune con el ceño fruncido sujetándose la bata en el pecho.

-Salí a cenar con Gaara y las chicas, ya sabes, Sakura y Tenten –no tuvo tiempo de comunicarle a su esposa de su salida, pero tampoco lo creía muy necesario, seguido llegaba tarde a la casa, el trabajo se lo exigía.

Sakura y Tenten, su esposo le comentó tener nuevas empleadas, una era asistente de su hermano Neji, y la otra de Itachi, le pareció extraño que él apoyara a esas mujeres que acababa de conocer, pero no puso objeción, ella creía en el alma bondadosa de Itachi, por eso sabia las noblezas que era capaz de hacer. Pero últimamente se sentía algo insegura tanto de si misma como de él, y no era para menos, con el embarazo había perdido su autoestima, ¿Qué tal si su marido se buscaba a alguien mas bonita y joven, como esas chicas?

-No me avisaste. Pudiste también haberme invitado –le reclamó enojada.

-No lo creí conveniente, Hinata ha estado resfriada, dudo que la hubieras dejado sola –se acercó a ella tranquilo y sonriente.

-Pues debiste preguntar –le espetó retrocediendo.

-Shizune, ¿Qué te pasa?

-¿Qué me pasa?... ¡Ay Itachi, no te hagas el desentendido, estoy harta de siempre estar metida en la casa cuidando de tu hija, mientras tu te vas de paseo con tus amiguitas! –le gritó furiosa.

-Cálmate, vas a despertar a la niña…

-¡La niña, la niña, siempre la niña…solo te interesas en ella!, ¿Qué pasa conmigo?, ¿ya no te importo verdad? –empezó a llorar sentándose en el sillón.

-Eso no es verdad, no te pongas así –quiso abrazarla.

-¡Suéltame!, no me toques, no quiero que me toques, hueles a ellas…

-Eso es porque Sakura cumplió años y le di un abrazo –se estaba impacientando, el cansancio y los gritos de su esposa eran una mala combinación para su humor.

-Sakura, ¿ella es tu amante verdad? –lo miró con los ojos empañados por el llanto.

-¡Qué!, claro que no… -negó inmediatamente.

-¡No te creo!

-Shizune…Te juro que Sakura no es mi amante, no tengo nada que ver con ella –le explicó sereno tomándose con los dedos el puente de la nariz.

-Pero te gusta, ¿cierto?, Neji me dijo que era muy bonita, acepta que te gusta, se sincero conmigo y ¡admítelo!

-¡Basta…! -su respiración se volvió pesada.

-¡No hasta que lo admitas!

-¡Bien!, quieres que sea sincero, lo seré… ¡Si, Sakura me gusta! –gritó enfadado dejando a su esposa pasmada.

_/_/_/_/_/

_/_/_/_/_/

Hola lectores de Fanfiction, mas específicamente los ke leen "La madre virgen"!

Ke tal el capitulo?, la conversación SasuSaku algo rara, pero siempre me ha parecido ke por teléfono es muy fácil hablar con la gente, al menos así me pasa a mi!...x cierto, es coincidencia ke Sakura este cumpliendo años en los 2 fics al mismo tiempo, la verdad no fue planeado jeje…Leo sus opiniones y la verdad ke ahora si ke el publico esta dividido, muxos kieren a Gaara y muxos adoraron ke ya apareciera Sasu en el radar, les recuerdo ke la pareja es Sasuke y Sakura, asi ke por mas ke Gaarita me caiga bn, sorry pero no. Además ya salió otro admirador de la pelirosa, ke onda con el final, se lo esperaban?, no me vayan a linxar, ya verán ke pasa con lo ke dijo Ita-kun…Ay mi pobre Tenten, ha de estar igual ke yo con sus horrores ortográficos, menos mal ustedes no son como Neji, si no, ya hubiera llorado, pero no crean eeehh, no todo es mi culpa, la maldita computadora me cambia palabras, y en donde van los acentos, no me los marca, asi ke tengo ke andarlos colocando palabra por palabra, así de trabajoso es escribir para mi T_T…jajaja, uy uy, bien sufrida…pero la recompensa de ke les guste es lo ke me importa.

En fin, gracias x su apoyo, no me cansaré de repetirlo así ke acostúmbrense. DULCECITO311, si kieres dime a donde te mando tu peluca, no kiero sentirme culpable de ke te kedes calva de los nervios XD…loriana, hasta en este fic me vas a chantajear, y yo ke pensé ke aki si me dejarías desknsar, pero en fin, aki esta la actualización para ke no tengas ke hacer berrinche, jejeje…

Nos leemos pronto, saben ke no soy capaz de dejarlos esperando tanto tiempo, xk adoro entretenerlos aunke sea por un ratito. Cuídense muxo, les mando su abrazote, ke estén muy bien!