"Imaginaba que enamorarse de Patch era como lamer ese cristal. Sabía que era una estupidez. Sabía que lastimaba. Después de tantos años una cosa no había cambiado: me seguía atrayendo el peligro." Nora Grey

-Becca Fitzpatrick.

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¿Se puede vivir el amor a través de los libros?

"Cada poro de mi piel recordaba perfectamente el tacto de sus dedos al tocarme, al acariciarme me hacia sentir aún más cerca del cielo, como si me elevara en un mágico viaje del que no fuese a regresar…"

—Karim.

"La forma en que él me amo fue única, nadie jamás lo había hecho como él…"

—¡Karim!

"Mi corazón golpeaba contra mi pecho en lo que parecía una huida, pero fracasó, el amor que él me ofrecía rebasaba el miedo que provocaba en mi, el miedo al amor…"

—¡Karim basta! —la vena de la frente de mi amiga Valerie salto, dejando su ira muy en claro cuando estrello sus manos contra mi escritorio.

—Bien —alcé la vista de mi cuaderno y aleje el lápiz con el que estaba escribiendo para mirar a mi amiga, que me observaba con sus ojos como dos dagas.

—¡Podrías al menos mirarme cuando te hablo! —Ella movía sus manos alrededor de mi cuaderno—. ¡Que puede ser tan importante para no mirar a tu mejor amiga!

—Sabes que es importante —la corte de pronto. Cerré mi cuaderno y lo puse a un lado de la pila de libros que habían llegado.

—Lo se, lo se —me concedió ella—. Sólo pido un poco de atención —ella movió sus pestañas para mostrar ternura.

Yo me reí sonoramente, Val jamás se cansaba de ese truco. Quizá le consiga el auto de sus padres, pero nunca funcionara conmigo.

—Mejor dime que era eso tan importante que me tenias que contar —la alenté, recordando el mensaje de texto de minutos antes.

—¡Es verdad! —ella dio un ligero salto. Rodeo el pequeño mostrador en el que yo me encontraba para quedar a mi lado—. ¿Estas libre esta noche? —me pregunto con la media sonrisa que indicaba algo ó muy malo ó muy grandioso.

—¿Qué tienes en mente? —le pregunte cortante pero con curiosidad.

—¡Nos han invitado a una fiesta súper, súper, súper exclusiva! —ella aún seguía saltando y dando palmaditas.

—Val —tomé un respiro—, la última de tus "fiestas" fue coachella —la miré con una ceja alzada para que entendiera la indirecta.

—Pues no me dirás que no te divertiste —ella me miró con esos ojos que te advierten que hiciste algo, algo malo.

Sentí el rubor inundar mis mejillas. Me moví en mi silla para quedar de nuevo frente al mostrador. Hundí mi cara entre el cabello que me caía por los hombros, trayendo a mi memoria aquella fiesta, aquel lugar, aquel solo y único momento.

—Bueno… ¡Karim no me vuelvas a ignorar! —mi amiga se subió al mostrador y tomo mi cara en sus manos—. ¡Sabes que odio que me ignoren! —Val podía parecer una pequeña niña aunque tuviera solo veintiún años.

—Lo se, lo lamento —me disculpe. Aún podía sentir como el aire me faltaba con solo recordar.

—Entonces, dices sí a la fiesta —me miro, sabia que no podía decir otra cosa.

—Sí –dije resignada—. Promete que solo será un día —la amenace con mi dedo índice.

—Claro —ella alzo sus manos para demostrar inocencia.

—¿Qué tan exclusiva es? —organice un poco el mostrador apilando unas fichas de libros faltantes.

—Es de Jana´s —ella miraba sus uñas mientras me soltaba aquello.

Yo la mire atónita. Ya sabía bien porque Jana´s organizaba una fiesta. Rumores. Esa era la revista donde ambas trabajábamos. Val realizaba la sección de moda y belleza, mientras que yo la de concejos. Realmente no me gustaba que me relacionaran con esa revista. Ya habían muchas demandas de por medio, y eso no me ayudaba en mi carrera de escritora.

—No pongas esa cara, será divertido —ella volvió a usar su tono suplicante.

Yo ya lo conocía, la última vez que dijo eso, yo termine en coachella muy ebria y me había acostado con un tipo que ahora ni siquiera recordaba.

—¡No, no me hagas eso! —Ella volvió a tomar mi cara de manera más ruda y la alzo—. Iras, es bueno para ambas, se rumorea —vaya sorpresa—, que Hanna buscara una nueva reportera para una serie de entrevistas, ¿lo comprendes?, ¡Entrevistas a un famoso guapo y sexy! —a veces Val se dejaba ir demasiado por las apariencias.

—Iré —le avise. Ella soltó mi cara—. Solo por ti —puntualice.

—¡Eres la mejor Karim! —ella me abrazo y me junto a su pecho, no pude evitar pensar en lo vergonzoso de la situación hasta que la campanilla del escritorio sonó.

—¿Disculpe? —la voz de una señora nos despertó a ambas.

—Claro —jalé a mi amiga para que bajara del escritorio.

—Me llevare este libro —me dijo la señora, mientras pasaba por el mostrador una copia de la novela "La Divina Comedia". Parecía un poco cautelosa al hablar conmigo, pero detrás de sus lentes detecte cierta bondad y comprensión.

Cuando termine de ayudar a esa señora mi amiga hablo de nuevo.

—De verdad no se que sigues haciendo trabajando… aquí —ella enrollo un mechón de su cabello rubio en su dedo—. Es un poco deprimente —con sus ojos ámbar hecho otro vistazo al lugar. Una biblioteca.

—Amo los libros —dije simplemente encogiéndome de hombros.

Valerie solo rodo los ojos. Ella simplemente no podía concebir una vida donde no habitara el glamur. Su sueño siempre había sido ser columnista de alguna revista de chismes. Ella sabia cual era mi postura ante esto, lo creía demasiado vacío, pero ella lo amaba, ¿que podíamos hacer? Por suerte siempre habíamos tenido una relación bastante tolerante.

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—¿Cómo pudiste arrastrarme aquí? —le pregunte a Val, mientras mis ojos hacían un examen del lugar. Concurrido, luces multicolor que descendían desde el techo, cuerpos en movimiento y muchos de ellos completamente pegados, faldas cortas, escotes y ruido, mucho ruido.

—¿¡Qué! —mi amiga se acerco mucho más a mí para intentar escuchar.

—¡Olvídalo! —me resigne.

—¡Iré por unas bebidas! —me aviso. Mientras tomaba su bolso y se alejaba.

Me sentí indefensa por un momento, con todas aquellas personas aparentemente felices rondando a mí alrededor. Deseé ser invisible. ¿O ya lo era?, me percate que nadie me miraba. Baje un poco el talle de mi vestido. Mire de nuevo a mí alrededor sin notar nada extraño y sin más, saque el celular de mi bolso. Quizá si publicaba en Facebook que alguien me sacara de aquí, algún loco desesperado me ayudara. Estaba a punto de hacerlo cuando la voz de mi amiga sonó sobre lo que parecía ser un remix de Lady Gaga.

—¡Karim! —Parecía muy sonriente. Sin duda encontró algo agradable—. ¡Tienes que venir! —ella tomó mi mano y me sacó de aquel pequeño escondite que me había creado.

—¡Val espera! —sentía los jalones de mi amiga y los empujones de todas las demás personas. Estábamos intentando atravesar la pista de baile. Incluso sentí como alguien había intentado tocar mi trasero.

Mi corazón se alegro cuando divise la barra. Aunque también concurrida era mucho menos que la pista.

—¡Casi sufro una violación ahí dentro! —estallé contra mi amiga.

—No exageres y no te pongas histérica acabo de conocer a unos chicos… —su sonrisa dijo todo y la palabra era—. Tan sexys, ¡tan ardientes!

Supe lo que pasaría después.

—Mira ahí están —Val señalo hacia un lado dela barra.

Pude divisar a dos cuerpos, uno que estaba de lado con su codo sobre la barra, y el otro me daba la espalda sentado en un banco alto. Podía notar que ambos llevaban camisetas negras y vaqueros, solo que los de uno eran negros y los del otro azules. Uno llevaba trenzas obscuras en el cabello y el del otro era color gris.

—¿Ellos? —los señale.

—¡No hagas eso! —reprendió a mi mano y después me jaló hacia donde estaban ellos.

Nunca había sido buena conociendo nuevas personas, realmente me consideraba una persona demasiado aburrida y callada para poder agradar. No me molestaba, era bueno tener solo a algunos amigos necesarios, pero cuando salía con Val, siempre intentaba relacionarme con el amigo, hermano o lo que fuese, de su conquista. La palabra incomodidad no alcanzaba a describir todo el sentimiento.

—Hola chicos, me extrañaron —Val los saludo a ambos con una amplia sonrisa, que yo no podía ni siquiera tratar de imitar.

También note que en esta parte las voces se escuchaban sin tener que elevar la voz. Genial una excusa menos para evitar la charla.

—Por supuesto nena —le hablo el de trenzas que ahora quedaba de frente a mí. La cita de Val. Sin duda era bastante atractivo, con sus ojos intensos examinando a mi amiga y con su perfecta sonrisa de chico malo.

Yo no me atreví a mirar a mi izquierda, ya que era ahí donde se encontraba el otro chico. Quería retrasar la vergüenza todo lo que fuese posible. Pero mi amiga y el chico de trenzas, salieron rápido de su pequeño idilio y las presentaciones salieron a flote.

—Chicos ella es mi amiga Karim, Karim ellos son Tom —ella señalo al chico de su derecha quien me saludo con una amable sonrisa y un ligero apretón de manos.

—Hola —dije cordialmente, notando los ligeros cayos en sus dedos. Guitarrista.

—Y este es Bill —ella hizo un ademan hasta el otro cuerpo.

No había más que voltear y mostrar mi mejor sonrisa. Alce la vista, apenas notando lo altos que eran, para toparme con unos ojos escrutándome, fríos, pero con una mueca en los labios que no sabia como clasificar, si como burla o desprecio. Mi mano se congelo antes de tomar la suya.

—Hola —me saludo él, con un poco menos de entusiasmo que su amigo.

—Hola —le respondí completando el estrechamiento de nuestras manos. Note un tatuaje en una de ellas.

Su sonrisa se ensancho al notar como intentaba soltar ese agarre. Pude divisar dos piezas metálicas a cada lado de sus labios. Luche un poco por liberarme, buscando la mirada de mi amiga, la cual se encontraba perdida en los profundos ojos de Tom.

—Disculpa, podrías… —le señale mi mano, aún atrapada entre las suyas.

—Oh lo lamento, no me di cuenta. Es que son tan pequeñas —él soltó mi mano de pronto y la paso por su cabello—. No por eso menos bonitas —completo su frase.

Algo en aquello no parecía correcto. Sonaba mal, no pude evitar una mirada rápida a mis manos, pero una risilla me aviso que tenía que dejar eso.

—¿Quieren bailar? —nos pregunto Tom. Tomando fuertemente a Val por la cintura. Quedaba claro quien bailaría con quien.

—No, gracias —conteste, en un tono que fuera educado pero sin lugar a reclamaciones.

—¿Y tú Bill? —le pregunto a su amigo.

—No, gracias —note cierto parecido en la forma en que lo había dicho yo. Burlándose de nuevo.

—Los veremos en un rato —me dijo Val, mientras se alejaban. Por un momento quise ir con ellos.

Por alguna razón que desconocía, quería salir corriendo de ese lugar. Me sentía un tanto insegura al lado de Bill. Pero el orgullo hablo por mí al quedarme en aquel lugar, notando la mirada fija de aquellos ojos, quizá escrutando cada uno de mis movimientos.

Atrapada.

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Continuara…

:OOO suficiente para el inicio. Quería que vieran un poco el tipo de persona que es Karim, y el tipo de ambiente que la conforma. Aun no vemos mucho de Bill, pero pronto lo verán :D como dije será un Bill diferente, pero no por eso malo ;) confíen en su amada escritora XD

Bueno las veré luego y espero que les gustara el capitulo. Bastante relax.

Cuídense un abrazo y un beso aplastante!

Siempre suya: Deka.