Hola de nuevo. Siento muuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuu uuuuucho que haya pasado tanto tiempo, pero es que no tenía inspiración. La verdad es que estaba pensando en dejar la historia, pero eso no pasará. La terminaré aunque sea cortita. Ha pasado muchísimo tiempo y se que este capítulo no es digno de todos estos meses, pero era como para decir: "¡Ei, que no me olvido de vosotros!" Bueno, que intentaré subir alguno prontito. Muchas gracias por los comentarios, os quierooo :)


5. Chico Malo

"¡Espera! No puedo salir. Tengo que estudiar para el examen de química de mañana. Y tú también deberías." dijo ella, soltándole la mano.

"¿Estudiar? Eso es MUY aburrido."

"¿No vas a estudiar?"

"¿Para qué? Tú misma lo has dicho. El examen es mañana y no he estudiado nada. Además, yo no valgo para esto."

"No digas eso. Puede que no sea lo que mejor se te da, pero si te esfuerzas podrás aprobar."

"No sé yo…"

"Si quieres, puedes quedarte aquí y te puedo ayudar."

"¿Harías eso por mí?"

"Pero con una condición." Él se la quedó mirando con cara extrañada." Solo si me prometes que mañana iremos donde YO quiera."

Él sonrió y dijo "Trato hecho."

"¿Enserio?

"Claro."

"Bueno, pues allá vamos."

Pasaron alrededor de una hora estudiando los óxidos y peróxidos y toda la familia inorgánica, y a los dos se les pasó

"¡Ya está! ¡Te lo sabes todo!" Dijo ella cerrando el libro con entusiasmo. "Seguro que sacas buena nota."

"Eso espero."

"Ya verás cómo sí. Lo hemos repasado como cien veces. No puedes suspender." No podía. Ella sabía que no era el mejor con los estudios, o al menos eso le había dicho. Eugene ya había cumplido los diecinueve ese pasado mayo. Había repetido curso hace dos años, y desde entonces sus notas no siguieron muy bien, pero eso iba a cambiar. Bueno, al menos lo intentaría cambiar en este examen. Estaba segura de que iba a aprobar. Confiaba en él.

"Gracias. Por todo." Dijo él sonriendo, mientras ella intentaba esquivar su hermosa sonrisa.

"N-no. Gracias a ti. Desde que me mudé, parezco otra. Me siento cambiada. Siento como si fuese otra persona, ahora sé que puedo hacer amigos, y estoy estupendamente bien con ellos. Solo han pasado unas horas, pero me gusta mucho hablar contigo. Es como si ya te conociese de antes, como si… No lo sé. Es una sensación extraña."

"No te preocupes, a mi me pasa algo así. También. "

Un teléfono sonó.

"Mi madre. Me tengo que ir. Lo siento." Dijo Eugene mientras recogía sus cosas y los dos se dirigieron a la entrada.

"¿Ya?"

"Estoy castigado."

"¿Por qué?" preguntó ella con curiosidad.

"Soy un chico malo."