Konnichiwa! Muy buenos días/tardes/noches/madrugadas. Heme aquí con otro fic :D, si, si si, lo sé, deben estar pensando "Esta no tiene nada mejor que hacer" o sino un "Será que no hace oficio en su casa y no estudia?" jajajaj lamento decepcionarlos, si hago oficios y si estudioxD

He aquí un fic que soñé hace unos días... Después de descifrarlo me di cuenta que es una buena historia para fic (Si, es normal en mi soñar historiasxD) Así que como he recibido reviews pidiendo Lemon, decidí ¿Por qué no intentarlo? (Todavía ando insegura de esta decisión), Este fic lo diseñe normal, pero por los pedidos, he decidido agregarle lemon porque es facil en la historia.

No hay mucho que perder, aclaro que este es como otro Universo de Another, empezando cuando Sakakibara entra a YomiNorth...

Espero que lo disfruten...

¡Enjoy!


-Sakakibara-kun-Escuchó él aquella suave que resonaba como la voz de un fantasma:-Sakakibara...kun...

-¿Quién... es?-Preguntó él, buscando entre los arboles de aquel bosque el origen del sonido.

-Sakakibara...kun...-Volvió a escuchar, aun mas leve:-Ayudame... Sakakibara...

-¡¿Donde estas?-Gritó con fuerza, comenzando a caminar por instinto, pero no recibió respuesta. Siguió caminando hacia más adelante, logrando por fin, después de unos largos minutos ver el sol del ocaso, pintando el atardecer en el cielo y la nubes.

-Sakakibara kun-La voz era más precisa, volteó hacia una construcción de piedra que tenía forma de una tina alta e irregular, ahí, observó a una joven de gran belleza, con su cabello negro y corto, cual llegaba a los hombros y contrastaba con aquella piel blanca pálida, cual se veía suave.

No pudo evitar observarla a los ojos, esos ojos de diferentes colores, uno rojo y el otro verde, cuales no mostraban sentimientos a primera vista, pero al vagarse en ellos se podía ver dolor y sufrimiento, fue ahí que noto a la joven chica que se encontraba desnuda, encadenada sus muñecas, cuales solo alcanzaban a tocar su vientre hinchado, que albergaba un ser vivo, próximo en nacer.

Anocheció de repente, pintándose de rojo el cielo y reflejando ese color en el ambiente, la fría brisa soplo, moviendo consigo hojas, polvo y telas de piel que se encontraban en la tierra húmeda.

La joven cerró los ojos sintiendo las contracciones que le indicaban que por fin iba a dar a luz, apretó sus parpados queriendo retener su dolor y dejó escapar un sonoro grito.

La tina se empezó a llenar de agua manchada de rojo, y el cabello negro y lacio, de larga longitud flotó con el liquido, escurriéndose hacia afuera. La tina se lleno de aquellos cabellos largos y se podían apreciar dos cuernos rojos salir del agua.

El grito de la joven quedó en silencio, ella por fin pudo abrir sus ojos y enfocar su debil vista al muchacho quién, perplejo, no había movido ni un musculo.

-Sakakibara...kun... Ayudame...-Pidió en sollozos ella, estirando su brazo izquierdo, cual temblaba sin fuerzas, hasta por fin dejarse caer, volviéndose hueso roído, al igual que todo el cuerpo de la joven.

De la tina, algo seguía surgiendo, algo con cuernos y cabellera negra y lacia...

los gritos agudos se escucharon en el ambiente, de la tierra comenzó a brotar espesa sangre, cual se volvió una gruesa capa de lodo, atrapando al joven, dejandolo sin posibilidades de escapar.

Él sintió caerse al abismo, el calor infernal lo envolvió junto con la sensación de cadenas en todo su cuerpo. Asustado intentó gritar, dandose cuenta que su garganta había sido cortada, y entonces, solo entonces sintió aquella fría y roja mirada en su cuerpo sangrante y desquebrajado...


-¡AHH!-Gritó el joven castaño levantándose de la cama de un salto, observando todo su alrededor, apreciando su espaciosa habitación llena de la luz de la mañana.

"¿Fue... sólo un sueño?"

Se preguntó tranquilizando su corazón acelerado y secando el sudor frío que se deslizaba por su frente.

"De nuevo ese sueño, ya es la tercera vez que lo tengo desde que me mude a la casa de mi tía, aquí en yominorth..."

Dejó su cuerpo caer al piso y se recostó al borde de la cama, dejando su mirada perdida en el vacío de su mente.

"...Ella..."

Recordó la joven en la tina, aquellos ojos de diferentes colores, que mostraban vagas emociones.

"...¿Quién es ella?..."

Se preguntó frustrado, cerrando sus castaños ojos cansados del susto.

-¡KOICHI!-Entró una joven mujer de cabello claro:-Despiértate ya, se te hará tarde para el colegio, ¿O ya lo olvidaste? Es tu primer día en Yominorth.

-Ya voy tía Reiko-Él se levantó rascando su cabellera castaña y despeinada y caminó fuera del cuarto, por el pasillo de madera que dejaba ver el tranquilo jardín floreado.

Continuó caminando tranquilamente hasta llegar al baño.

Entró en el, cerrando la puerta tras de si, vio su rostro adormilado todavía en el espejo del lavamanos, agarró el cepillo y lo untó de crema de dientes.

"... Solo fue un sueño..."

Pensó algo triste, comenzando a cepillar sus dientes.

"Esa chica solo es parte de un sueño..."

Recapacitaba seriamente en su mente.

"Solo es un inventó de mi cerebro"

Continuó, sintiéndose ahogado en una gran tristeza.

"Solo un invento..."

Terminó de lavarse la boca, para comenzar a desvestir su cuerpo delgado pero en buen estado fisico, tirando la ropa al canasto de la ropa sucia, entrando al baño.

Abrió la llave del agua, y mojó su cuerpo con las frías gotas que caían de la regadera, por unos minutos solo pensaba en aquella chica vista en su sueño aquella noche, aquella mirada, aquel rostro, su piel pálida, que mostraban una belleza exótica en la inexpresividad que demostraba.

"¿Por qué me siento triste... al pensar que ella no existe...?"

Se preguntó, cerrando los ojos en la regadera.


El aula era bastante amplia, pero en ella un ambiente nostálgico vagaba entre persona a persona, volviéndolos tristes y algo deprimentes, se sintió él presionado en cuanto el profesor a su lado, que lo observaba de manera seria y sin ninguna expresión.

-Ehm... Mucho gusto, soy Koichi Sakakibara, he sido transferido aquí desde Tokio por razones familiares-Se presentó, detallando a sus compañeros que se encontraban con una expresión aburrida:-Espero que nos llevemos bien...-Dijo esta vez en tono más suave. Dirigió su vista hacia la cara de todos, queriendo recordarlas, y en el ultimo puesto, mirando a la ventana se encontraba ella, si era ella, la chica que había aparecido en sus sueños, ¿Cómo olvidarle?, aquella cabellera color negro, y su piel pálida. Quedó perplejo, sin quitarle la mirada de encima, escuchó al profesor decir algo y luego caminó a su asiento, sin quitarle la mirada ¿Sería casualidad? Eso parecía, pero entonces ella volteó a verlo, revelando su heterocromía, mientras que un ojo era del color de la sangre, el otro era verde.

El sudor se deslizó por su frente, no podía quitarle la mirada a esa chica que, ahora lo observaba, era aquella mirada algo inexpresiva y melancólica que había visto en sus sueños, eso no podía ser casualidad, era ella, pero ¿Por qué la había soñado?

Se sentó en su pupitre sin dejar de pensar en esa chica, que ahora aparecía en sus sueños.

Las clases comenzaron, Koichi casi no prestó atención, periódicamente volteaba a verla, tan distante en su mundo, con esa belleza que intrigaba. ¿Quién era ella? ¿Como se llamaba? Su voz... ¿Como sería su voz? Anhelaba escuchar, ¿Sería fantasmal como la de sus sueños? ¿Sería aguda? ¿Sería dulce? No lo sabía, sintió la necesidad de hablarle, tenía que escuchar, pero en ese momento no podía, se sintió impotente ahí, sin poder hacer nada, no la conocía, ¿Qué le diría? "hola", lo más seguro. Se presentaría, luego la escucharía, ¿Como se llamaría?. Golpeó el piso con su pie, impaciente, preparado para levantase y hablarle... Pero, ¿Por qué? ¿Por qué tanta ansiedad? ¿Por qué tanto apuro? ¿Qué tenía ella que lo atraía? se cuestionó eso toda la clase, sin dejar de mover su pie, y voltear a ella.

Por fin, la campana sonó, la clase terminó, él, más que listo se levantó del asiento, pero fue rodeado por sus compañeros quienes ganaron en velocidad, y querían hablarle, cuando Koichi volteó hacia el asiento de su compañera, se dio cuenta que ella no estaba...

-Entonces, Sakaki, ¿Tú padre en que trabajaba?-Preguntó un compañero bastante sonriente.

-Es profesor de universidad, ahora está en la india haciendo una investigación-Indicó él:-Por cierto, Teshigawara...-mencionó, sin dejar de caminar con su compañero por el pasillo.

-¿Ah?

-¿Quién es la chica que se sienta en la ultima fila?-Preguntó interesado el castaño:-La de ojos de diferentes colores.

-Es Misaki Mei, es bastante extraña, siempre anda sola-Le contestó este, con tranquilidad:-¿Por qué?

-Es que... -Quedó pensativo unos minutos, saliendo del pasillo hacia el campus:-se ve... ¿Interesante?-Respondió por fin, algo confundido sin saber que decir.

-Oh... interesante... ¿Eh? Pues ve a hablarle.. está en la azotea-Teshigawara tomó a Sakakibara del brazo y con su mano señaló hacia la parte de arriba del edificio, donde se apreciaba la silueta de la chica. Él rápido corrió hacia adentro, buscando en los pasillos la escalera. La encontró por fin, estaban al final de los pasillos, a cada paso estaba más cerca de ella, por un momento no pudo quitar de su mente aquella piel suave y pálida, y la tristeza de esos ojos de diferente colores, recordó la voz fantasmal que escuchó en sus sueños, ¿Así sería su voz? Pensó en un tal vez si, buscando a toda velocidad las escaleras, varias veces se le fue el aire, pero solo en pensar en tenerla en frente se le daba energía para continuar. Sin detenerse, por fin llegó a la azotea, y ahí estaba ella, su destino, apreciando el bosque detrás del colegio, mientras el fuerte viento movía su cabellera azabache.

-... ¡Ehm!...Ho...Hola... ¿Misaki verdad?-Preguntó él, cansado, agarrando aire rápidamente.

Ella volteó a verlo, y asintió con la cabeza, sin pronunciar palabra, inconsciente de las ansias del muchacho por escucharla.

-Soy Sakakibara Koichi, no sé si me recuerdas...Estamos en la misma clase-Continuó él, pero al igual que antes, ella solo asintió, sin abrir su boca:-Ehm... Tus ojos... ¿Son así de nacimiento?-Preguntó, queriendo escucharla, pero ella solo avanzó hacia las escaleras:-¡Espera!-Detuvo:-¿Por qué no me hablas? Dime algo aunque sea.

-Sakakibara-kun-Por fin habló la joven, su voz era suave y fantasmal, con un toque más delicado de lo que creyó, pero ese tono, esa voz lo envolvió desde un principio:-No hables... con alguien que está destinado a morir-Advirtió por fin, antes de irse caminando por las escaleras.

Aquellas ultimas palabras lo dejaron consternado, de aquellos labios delicados había salido un frase que de verdad no entendió bien, "Con alguien que esta destinado a morir", ¿que quiso decir? Era verdad que a todos se les acaba el tiempo, pero supo que ella se refería a algo más.

Al darse cuenta estaba solo en la azotea, algo deprimido, recordó de nuevo el sueño, la recordó de nuevo a ella, se llenó de rabia al no haber podido sostener una conversación decente, pero no se rendiría ahí, así que la siguió, decidido a conocerla más, impulsado por aquella ansiedad que lo perseguía, que le decía que le hablara, y sin entender de donde venía esa ansiedad, iba a seguir sus instintos.

No pensó en lo demás, tampoco pensó que ella, Misaki Mei, ya tenía su destino marcado desde el momento en que fue concebida.


jejejeje, espero que les haya gustado este primer capitulo, ;) agradezco su tiempo en leerlo y espero no decepcionar... hasta el prox capitulo ¡Sayonara!