Siempre lo tomo como un juego y nada más, no tomo en serio que todas esas palabras y juegos con el fueran realidad, en su mente siempre se decía una y otra vez "solo es un juego" ahora gracias a esa tonta idea estaba ahí acorralada contra la pared.

-Deja de jugar de una vez. –trato de sonar fuerte pero es que su voz delataba el hecho de que estaba terriblemente nerviosa por la cercanidad de su acompañante.

-¿Te pongo nerviosa? –burlonamente le contestaron.

-Claro que no, pero esto no se ve bien. -No tiene importancia, ya que eres MI juguete. –Respondió Hikaru Hitachin mientras olía su cuello.

-Ya te dije que no soy un objeto. –Trato de empujarlo pero fue en vano, su cintura fue apresada y junto los cuerpos. –Hikaru… -su voz fue un pequeño suspiro mientras miraba a otro lado por vergüenza. La puerta se estrello contra la pared dejando ver a un rubio enojado y exaltado, los miro encolerizado y pronto tiro del joven peli naranja de la castaña.

-ALEJATE DE HARUHI. –estaba enojado, el siempre veía como el chico se abalanzaba contra Haruhi y esta siempre lo mantenía a raya pero esta vez se había pasado.

-Tamaki-sempai. –la castaña intento separarlos. ¿Por qué no podía simplemente decirle "Tamaki"? ¿Por qué a él si no le ponía un "kun" o "san"? ¿Acaso el no lo valía? Miro venenosamente el chico y este solo la miraba a ella.

-Hija…

-No es tu hija… deja de hacerte el idiota, la ves como yo, como una mujer. -Calla de una vez… -lo azoto en la pared sacando un quejido del chico.

-BASTA… Suéltalo, no le hagas daño. –Haruhi pasó con ellos y los separo a duras penas. –No lo toques… -se puso entre los dos chicos enfrentados a su "padre".

-Haruhi, solo te está haciendo daño ¿No ves que solo te utiliza?

Las palabras salieron como un susurro pero fue escuchado por los dos… tan bajo y tan suave, nunca creyó que diría algo tan estúpido en su vida. –No me importa…. Lo quiero.

–Su cuerpo fue arrastrado hacia atrás y sintió chocar con el peli-naranja, pudo sentir la nariz en su cuello y una sonrisa.

-Y yo a ti. –fue inaudible para Tamaki, ya que este salió como entro herido y enojado por lo que estaba pasando, la puerta volvió a ser golpeada dejando a los dos jóvenes dentro del lugar. -MIA, solo MIA… -beso su cuello mientras la chica solo podía cerrar los ojos y pensar si había hecho las cosas bien.

-No era de Kaoru también. –fue apretada mas y salió de sus labios un gemido de sorpresa y satisfacción ya que fue mordida en su cuello por el gemelo. -Yo no comparto mis juguetes y mas mi favorito.

Tal vez se había equivocado, no era un juego todo eso de ser su juguete, solo cabía la posibilidad de que fuera la forma de mostrar el cariño que le tenía, como ella lo sentía hacia él. Las manos del chico bajaron a los lados de sus caderas y los besos siguieron. No hizo nada, solo se quedo pensando hasta que una pregunta surgió de su mente.

-¿Cuándo?

-¿Cuándo qué?

-¿Cuándo empezó todo esto? –pregunto curiosa.

-Cuando note que hacías que mi mundo girara y vi que eras la que me hacía sentir de manera tonta y celosa. -¿Cómo con mi amigo? -Mas con Tamaki, Kaoru, Honey, con el aire que te toca y yo no podía hacer nada. Eres mía y solo mía, MI juguete favorito.

-Para mi el día en el que note tu ausencia y tu falta de atención. -Se giro y beso sus labios de forma suave mientras este le correspondia.

No era un juego era la realidad, se querían y lucharían por un futuro, o por un buen momento juntos ya que, todo lo que el decia era verdad ella era de el y el la quería a su manera.


les dejo un one shot corto que hice en clases. Besos