¡Hola a todos los que todavía siguen de ese lado! ¿Cómo están, después de tanto tiempo? Me da vergüenza haber tardado tanto en actualizar, pero (como repito siempre) el fic lo voy a terminar, me lleve los años que me lleve jaja

Seguramente no extrañaron tanto la historia porque este año estuvo lleno de cosas nuevas del mundo de Harry Potter, ¡amé que eso pasara! Y ahora por favor lean bajo su propio riesgo porque quizás se me escape algún spoiler, pero no tengo a nadie con quien hablar al respecto, solo ustedes jaja la peli de "Animales fantásticos y donde encontrarlos" me pareció super linda, me enamoré perdidamente de Jacob (¿a alguien más le pasó?) y está tan bien hecha, con tantos efectos que parecen reales... ¡la amé!

No me pasó tan así con el libro de "Harry Potter y el legado maldito", si bien me lo leí en dos días y me emocioné, me reí, lloré, etcétera, no era lo que esperaba de una continuación sobre la historia de Harry Potter. Me pareció algo así como un fanfiction algo fantasioso y bien escrito, sentía eso mientras lo leía, ¿a alguien más le pasó? Lo que más me gustó es que todas las Scorse ahora somos como un poco canon jajaj porque, a pesar de todo, Rowling dio el ok al libro y Scorpius está enamorado de Rose; no será tan correspondido como quizás nos gustaría, pero otra vez (como al final de las reliquias de la muerte) queda ese final abierto entre ellos dos, o al menos así lo entiendo yo. ¿Y no les pareció que, aunque sea un poco, que el Scorpius del libro se parecía al Lorcan de este fic? Eso me gustó, que sea tan despreocupado y divertido. No me gustó, por ejemplo, que Astoria muriera y que Albus estuviera tan amargado con respecto a su papá y la historia de éste, el hecho de que sólo aparecieran unos pocos de la nueva generación también me molestó bastante, a nuestros personajes de los libros también me los imaginaba distintos de grandes y, lo peor de lo peor, ¿una hija de Voldemort y Bellatrix? Dale, ¡eso fue lo más irreal de todo el libro! Pero bueno, habrá que conformarnos con eso hasta que quizás Rowling haga una nueva saga, bien pensada, con otro villano que no sea Voldemort de por medio.

¿Y a ustedes qué les parecieron las novedades del mundo de Harry Potter? Si quieren pueden contármelo.

Gracias por los reviews a xXm3ch3Xx, rubi luna lupin, MartinaLecuona, Daap, tori loughton, Katsamontesa, Neri Dark, victoria, Liliana, DianaDilean, TheQuibblergirl, ada Barrientos, Hannah Reeven, Guest x5 (¿por qué no me ponen aunque sea un nombre? Jaja), Kateryn Hernnde, . y msicilia97. A los que pueda les voy a responder por mensaje en agradecimiento hoy o en estos días, y el resto ¡hágase una cuenta, che! Y les pido a los Guest que pongan aunque sea su nombre, así yo sé quiénes son, me gusta saber quién es cada uno de los que lee la historia, me hace sentir más cerca de ustedes. Mil gracias a todos por dejar su comentario, ¡este capítulo está dedicado a todos ustedes! Y al/la Guest que no es fan del Scorse y que igual quiso probar a ver qué onda y llegó acá, ¡me alegra que te guste la historia! Entre todos te vamos a traer a este oscuro mundo del Scorse (?) jajajaj

Bueno, ahora sí me dejo de idioteces y los dejo con el capítulo, ¡que lo disfruten! Porque este es mi regalo de Navidad, Año Nuevo y Reyes para ustedes jajaj nos leemos al final.

Entre besos y confesiones

Listo, lo había dicho, ahora ya esos pensamientos podían liberarla, lo que hizo que le prestara atención a sus acompañantes: todas tenían expresiones muy graciosas, parecían sorprendidas, pero lo que más le llamaba la atención a Rose era que se las notaba algo así como felices. No entendía por qué, pero sus primas y Rachel tenían un dejo de felicidad en sus rostros.

Antes de que pudiera preguntarles algo, Dominique le dijo:

—¿Dijiste que crees que te gusta Scorpius? —Rose asintió.

—¿Y por qué huiste? —le preguntó Lily.

—Creo que porque tenía miedo, son las primeras a las que les digo esto, no fue fácil darme cuenta y aceptarlo.

—Debes ir y decirle lo que sientes. —prácticamente le ordenó Roxanne.

—¡Roxanne! —Lucy la regañó— Está diciendo que le fue difícil y tú quieres obligarla a que se lo diga al muchacho —la morena rodó los ojos—. Creo que deberías decírselo cuando estés lista.

—¿Pero y si él no siente lo mismo? —Rose tenía miedo de no ser correspondida, hacía algunos meses Scorpius le había confesado estar enamorado de una chica. Las chicas se miraron unas a otras, lo que la desconcertó— ¿Por qué se miran así?

—¿Realmente crees que si no le gustaras te hubiera besado? —le preguntó Lily; Rose se encogió de hombros— No seas ingenua, Rose, es obvio que le gustas desde hace tiempo.

Rose no pudo evitar sentirse feliz por lo que su prima había dicho, pero la duda seguía instalada en ella. Aunque, si sus primas tenían razón, quizás ella era la chica de la que Scorpius le había hablado; la información coincidía: era una chica que no sentía lo mismo, que no lo notaba, que estaba comenzando algo con alguien (en ese momento ella empezaba a salir con el idiota de Dean), que era inteligente… ella no sabía si era bonita, como él había dicho, pero si había algo de lo que estaba segura era de que era una persona inteligente.

—Tómate tu tiempo, pero creo que hablo por todas al decir que los sentimientos de Scorpius hacia ti son bastante notorios. —Rachel dijo, sonriéndole un poco.

Cuando Rose iba a responderle, la puerta del cuarto de Roxanne se abrió de golpe y por ella se asomó Fred:

—Disculpen que las interrumpa —Fred dijo—, pero abajo hay una fiesta y me parece que la festejada debería participar de su cumpleaños —Roxanne rodó los ojos—. Además, hay que reponer las bebidas y las frituras y se están armando parejas extrañas que me gustaría que vean.

—¿Cómo quién? —preguntó Lily algo extraña. Rose no entendió qué le importaba de las parejas que se habían formado.

—Como Hugo y tu amiga Emma, por ejemplo —Rose quiso reír, ¿Hugo con alguien?—. O Sophie con Jack, el amigo de Louis. No sé, parejas extrañas.

—¿Como James y Jessica? —bromeó Dominique, haciendo que todos se rieran.

—Exacto —Fred asintió—, Dom está entendiéndome. En serio, bajen, no sé qué ocurrió pero la reunión de primas seguro puede postergarse un rato, todos están preguntando por Roxy.

Roxanne miró a Rose y esta asintió, dándole a entender que estaba de acuerdo con Fred. Las chicas se levantaron y se encaminaron hacia abajo, pero Rose fue interceptada por Lorcan en la escalera.

—Rose, Lily, esperen —les dijo. Ellas se detuvieron y el resto siguió su camino—. Primero le hablaré a Rose antes de que vuelva a huir —Rose le dio un golpe en la cabeza y Lorcan se quejó. La pelirroja notó que Scorpius les había contado lo ocurrido—. Emborraché a Lysander pero creo que hice algo mal porque está encerrado en el baño hace como una hora.

—¿Qué? —Rose se desesperó, Lorcan era un tarado, ¿y si algo le había ocurrido a Lysander?— ¿En qué baño está?

Lorcan las guió hasta el cuarto de baño de arriba, por suerte estaba cerca de donde estaban. Al principio tocaron la puerta pero, al ver que no respondía, decidieron pasar: Lysander estaba durmiendo en la bañera. Lorcan abrió la ducha y pronto su hermano reaccionó.

—¿Estás bien? —le preguntó preocupada Rose, acariciándole el cabello. Lysander asintió.

—Perdóname, hermano, no quería que terminaras así. —se disculpó Lorcan.

—Fue mi culpa, no debería haberte hecho caso —dijo Lysander—. Igual ya me siento mejor, sólo necesito unos minutos.

—Y un café —opino Lily y Rose estuvo de acuerdo—, iré a prepararlo.

—Te acompaño. —se ofreció Lorcan y pronto los dos desaparecieron.

—¿Desde cuándo Lorcan es tan servicial? —dijo Rose, haciendo reír a Lysander.

—Creo que lo es desde que Lily usa vestidos ajustados —Rose se rió hasta que se dio cuenta de lo que Lysander había dicho y lo miró boquiabierta—. Mientras estábamos bebiendo me dijo que había hablado con ella y que era muy linda y no sé qué otras cosas, mi mente está algo confundida.

Lysander comenzó a contarle lo que Lorcan le había dicho y, al parecer, ella no era la única que estaba descubriendo lo que sentía. Ojalá, al fin, Lorcan notara lo buena, linda e inteligente que era su prima.

Al cabo de un rato, la puerta del cuarto de baño se volvió a abrir, pero por ella ingresó Dominique con una taza en la mano, sorprendiéndolos a ambos, ya que no la esperaban.

—Lily y Lorcan me contaron lo sucedido y quise traer yo el café, además de que ellos se echaban miraditas y creí que deberían pasar un tiempo a solas.

Rose le contó lo que Lysander le había dicho y Dominique se sorprendió tanto como ella. Disculpándose, dijo que iría a la fiesta ya que Lysander tenía una buena compañía y ella debía "arreglar unos asuntos", había dicho, para que su prima creyera que hablaría con Scorpius y no opusiera resistencia. Como supuso, Dominique aceptó al instante, y Lysander no opuso resistencia tampoco, así que la pelirroja los dejó solos.

Rose tenía la esperanza de que fueran tres los que descubrieran sus sentimientos esta noche.


James se encontraba en la cocina rellenando unos tazones con patatas cuando sintió que alguien le tapaba los ojos. Creyendo que era Jessica, que debía volver a buscar más frituras, dejó lo que estaba haciendo y se giró sonriendo para encontrarse con Ariana Butcher mirándolo pícaramente. Pronto su sonrisa desapareció.

—Pobre Jamie, ¿creíste que era tu noviecita? —le preguntó, fingiendo un puchero.

—¿Qué quieres? —inquirió, cruzándose de brazos.

—Muchas cosas, sobre todo viniendo de ti —le sonrió de medio lado— pero me conformo con una explicación.

—¿Explicación de?

—De por qué dejaste de responder mis cartas y ahora apareces besándote con Hamilton, a quien siempre detestaste.

—No tengo por qué darte explicaciones a ti, nunca fuimos nada y nunca lo seremos —le dijo, harto de la situación— y ahora por favor vete que estoy ocupado.

Intentó girarse pero Butcher lo detuvo, tomándolo del brazo. La miró con una ceja alzada y ella volvió a sonreírle, provocándole enojo. ¿Acaso no entendía que él quería a Jessica?

—Vamos James, no puedes negar que la pasamos bien juntos —le tomó el rostro con ambas manos—, ¿realmente quieres dejar eso atrás por Hamilton?

James tomó una de las manos de la chica y, cuando estaba sacándola de su rostro, se escuchó un ruido seco. Ariana lo soltó y ambos se giraron para ver a Jessica parada en la entrada de la cocina. Tenía la cara roja y los ojos llorosos.

—Creo que deben hablar. —Ariana dijo, y se apresuró a irse del cuarto sonriendo. James quería matarla.

—Jess, no es lo que parece. —se apresuró a decir. Pero la chica levantó una mano, haciéndolo callar.

—Yo creo lo que vi, y eso fue a ti y a esa imbécil a punto de besarse —comenzó Jessica. James quiso hablar pero se lo impidió—. Prometiste que sería distinto, dijiste que me querías, que no serías mujeriego y no sé cuántas cosas más y, en cuestión de horas, te olvidas de todo y vuelves con la zorra esa.

—Jessica…

—Nada de Jessica —lo interrumpió—, no digas nada. Me fallaste, James, y no puedo confiar en ti —Jessica se puso a llorar y James quiso abrazarla, pero la chica lo rechazó—. Se ha acabado todo esto, no soportaré que me trates como una idiota, no soy esa clase de chica.

—Jessica, por favor, escúchame. —le pidió. Él también quería llorar, no podía creer que Butcher arruinara todo lo que él tenía con Jessica.

—¿Qué quieres que escuche? No confío en tu palabra, no sé por qué lo hice en un principio pero ya no más. Púdrete, Potter.

La pelirroja se dio media vuelta y comenzó a caminar de vuelta a la sala, pero un grito llamó la atención de ambos: del pequeño cuarto que era algo así como una alacena, salió Lily en compañía de Lorcan. Su hermana había llamado a Jessica.

A pesar de que James quería hacer muchas preguntas sobre qué hacían ellos dos allí solos, y quería saber por qué estaban tan colorados y también por qué habían estado espiando todo, se quedó callado porque supo una cosa: Lily y Lorcan eran testigos de que él era inocente.

—No sé qué fue lo que viste —comenzó a decirle Lily a Jessica—, pero nosotros escuchamos todo y sé que James dice la verdad.

—Puedes no creerle a ella porque es la hermana —Lorcan dijo, y los hermanos Potter lo fulminaron con la mirada—, pero yo te aseguro que James estaba rechazando a la chica. Ella parecía querer seducirlo, quería que él le explicara por qué estaba contigo pero James se mantuvo firme, lo prometo.

—Y Lorcan no miente, no sabe mentir, así que puedes creerle si no quieres creerme a mí. —aseguró Lily y Lorcan le sonrió, seguramente creyendo que ella le había hecho un cumplido.

Jessica miró primero a su hermana y a Lorcan, que le asintieron, y luego miró a James. Él deseaba que ella les creyera, no quería perder a Jessica por las estupideces de Ariana, él la quería de verdad.

Cuando el silencio se le hizo insoportable, tomó a Jessica de la mano y ésta no lo sacó, tranquilizándolo un poco.

—Sé que te cuesta confiar en mí, pero te juro que no quiero a otra chica, solo te quiero a ti.

—Ay, James, ¡eres tan tierno! —exclamó Lily— Él nunca se había mostrado así, debe quererte de verdad. —aseguró Lily, haciendo que Jessica sonría un poco. James quería saltar de felicidad, les debía una grande a su hermana y al Scamander.

—Los dejaremos solos así pueden hablar, cualquier cosa estamos en ese cuartito. —Lorcan dijo, tomando a Lily de la mano y encaminándose a la alacena.

—Te estaré vigilando, Scamander, ten cuidado con mi hermanita. —Lorcan le sonrió, antes de que él y Lily volvieran a encerrarse. James no quería ni pensar en lo que pasaba entre esos dos, aunque seguro su hermana estaba pasando la noche de su vida, desde pequeña quería a Lorcan.

—¿Es verdad lo que dijeron? —le preguntó Jessica.

—Claro que es verdad, sólo estoy interesado en ti, realmente te quiero, Jessica.

—Yo también te quiero, pero debes entender que parecía que ocurría otra cosa.

—Lo sé, parece que Butcher lo pensó antes de hacerlo, ¿no? —Jessica se alzó de hombros.

—Puede ser, está loca —James rió—. Ahora volvamos a la fiesta y besémonos delante de ella, para que vea que no nos separó.

—Pero estuvo a punto. —apuntó James, mientras volvían a la sala.

—Ella no sabe eso. —le dijo Jessica, con una sonrisa maligna.

James sonrió, realmente le gustaba esta chica.


Mientras tanto, en el cuarto de al lado de la cocina, Lily estaba extasiada. Y no era porque habían bebido uno de los licores de sus tíos, sino porque estaba acompañada de Lorcan. Si horas antes alguien le hubiera dicho que esto pasaría, ella se habría reído amargamente y le hubiera respondido que ese tipo de bromas no eran graciosas; pero aquí estaban, y ella estaba feliz.

Cuando bajaron a por el café para Lysander, Lorcan le contó que también la había detenido a ella en la escalera porque le debía una borrachera. La aparición de Dominique había sido más que oportuna, y además ella se iría con Lysander y, si Rose era lo bastante inteligente -Y Lily estaba segura de que sí lo era- Lysander ahora estaría con Dom, cosa que era incluso mejor que intentar darle celos.

Volviendo al relato, apenas su prima se fue a llevar la taza de café, Lorcan la invitó a "su escondite", y ella había aceptado al instante. Lo ocurrido con James y Jessica los había interrumpido, pero ahora volvían a estar solos.

—Creo que ya se fueron. —le aseguró el Scamander.

—Suerte que estábamos aquí, sino Jess no le hubiera creído una palabra, mi hermano fue un mujeriego tarado mucho tiempo, yo tampoco le creería.

—¿Por qué no? Ya ves que James estaba diciendo la verdad. —Lorcan le pasó la botella de un nuevo licor muggle. Lily esperaba que sus tíos no se enojaran porque en la fiesta habían bebido sus botellas, pero seguramente a su tío no le importara y su tía terminaría resignándose.

—Tú no entiendes, porque eres hombre —aseguró—, pero a las mujeres nos cuesta confiar en ustedes si, antes que nosotras, han estado con tantas otras chicas.

—Pero no entiendo por qué —exclamó Lorcan, sentándose derecho, lo que hacía que quedara aún más cerca de ella ya que la alacena no era muy grande. Ambos estaban sentados en el piso, enfrentados, pero sus piernas se chocaban—. Supongamos que tú y yo mañana comenzamos a salir juntos, tú sabes que yo he estado con chicas, ¿no confiarías en mí?

Lily se quedó muda con la pregunta, no sólo porque deseaba que eso pasase, sino porque no sabía qué responder. Obviamente confiaría en él, pero era un caso especial porque ella estaba enamorada de Lorcan desde hacía mucho tiempo, pero no sabía cómo explicárselo sin dejar al descubierto sus sentimientos.

—No lo sé —dudó—, es una situación distinta.

—¿Por qué? Yo confiaría en ti —Lily le sonrió—. De verdad, lo haría, a pesar de saber que hace poco cortaste una relación yo te tendría confianza porque si me elegiste para estar contigo sería porque quieres hacerlo.

—Yo también confiaría en ti, aunque hayas sido un mujeriego. —ahora Lorcan le sonrió, haciéndola sentir feliz, amaba su sonrisa.

—Me alegra saberlo.

—¿Por qué?

—Por si empezamos a salir.

Lily trató de disimular su nerviosismo y bebió un par de tragos antes de devolverle la botella. Lorcan estaba dando a entender que ellos podrían llegar a salir en algún momento, o sea que no estaba cerrado a esa idea.

—No creo que eso pase, sólo somos amigos. —le dijo, aunque era más un consuelo para ella ya que no quería hacerse ilusiones.

—¿Por qué no? Si Rose y Scorpius se besaron, yo creo que puede pasar cualquier cosa —Lily se rió—. Además haríamos una linda pareja, los dos somos guapos y divertidos.

La pelirroja sintió que sus mejillas se coloreaban, realmente sentía que estaba soñando. Lorcan insistía en que podrían ser pareja, ¿y si fuera así? ¿Y si esta era su forma de hacerle saber que estaba interesado? No quería hacerse ilusiones, pero él la estaba tratando como a una chica, cosa que nunca había pasado.

—¿Te incomoda que diga esas cosas? —Lorcan le preguntó. Lily negó con la cabeza.

—Para nada —aseguró—, sólo me sorprende un poco porque nunca habías hablado así de mí, siempre creí que para ti era un hombrecito más de la familia, no alguien a quien podrías ver como a una chica.

—Eres una chica —dijo, haciendo un gesto con la mano, señalándola— y ese vestido parece haber sido hecho para ti. Oh, lo siento, te incomodé, ¿verdad? —preguntó, al ver que Lily se había puesto colorada.

—No es eso, es que —Lily se interrumpió, no sabía qué decirle—. Debo irme, ya ahogamos penas.

La pelirroja se paró y Lorcan la imitó. Ella lo miró pero seguía sin saber qué decirle, se sentía estúpida por querer evitarlo pero no sabía qué hacer. Había esperado estar así con él desde que recordaba, pero le resultaba más difícil de lo que jamás imaginó.

—Por favor no te vayas, prometo no hacerte incomodar pero quédate conmigo, Lily.

La pequeña de los Potter no aguantó más y, reuniendo todo el valor que tenía, tomó a Lorcan del rostro y lo besó. El muchacho pareció sorprenderse, pero sólo le duró unos segundos ya que tomó a Lily por la cintura y respondió al beso.

La pelirroja realmente creía que estaba soñando o algo así, no sólo estaba besando a Lorcan Scamander -el amor de su vida- sino que él besaba endemoniadamente bien. Lorcan la pegó a la pared y ella lo abrazó por la nuca, tratando de estar más cerca, de disfrutar más el momento.

Cuando se separaron, Lorcan se mantuvo a unos centímetros de su rostro y pegó su frente con la de la pelirroja y agitadamente le dijo:

—Me gustas, Lily Potter.


Minutos antes, en el baño de arriba, Lysander ya había recobrado la compostura y se encontraba hablando animadamente con Dominique. Ambos estaban sentados en el suelo, con la espalda en la bañera. Ella le estaba contando que sería la madrina del hijo de su hermana, y que estaba muy feliz por eso. Luego le contó lo de Rose y Scorpius, sorprendiéndolo. Y después se quedó pensativa un rato, hasta que cortó el silencio:

—¿Qué tan ebrio estás?

—Creo que ya no lo estoy, o al menos no tanto.

—Genial, necesito hablar contigo —el corazón de Lysander se aceleró, no sabía qué podía decirle Dominique—. Hace unos días almorcé con Rachel y Rose y mi prima, enojada porque insinué que a ella le gustaba Scorpius, me dijo que tú estabas enamorado de mí —el Scamander sintió que iba a desmayarse, ¿por qué Rose había contado eso?—, y yo quería saber si eso era cierto.

—Lo es —respondió, mirándose las manos. No podía verla a los ojos, estaba muy avergonzado—, pero no quiero que por esto cambie algo entre nosotros, yo respeto que tú no sientas lo mismo…

—Lysander.

—…y no quiero que nuestra amistad…

—Lysander.

—…se vea dañada por mis sentimientos que…

—¡Lysander! —Dominique casi gritó, callándolo— Déjame hablar, por favor —Lysander asintió, no entendiendo qué quería decirle, para él todo estaba dicho—. Apenas me enteré me puse triste, pero porque sentí que estabas errado, porque no soy una chica de la que valga la pena enamorarse —Lysander quiso interrumpirla, ¿qué no valía la pena? ¡Si era la mejor chica que conocía! Pero su amiga no le permitió que lo hiciera— y creí que no me gustabas, pero luego pensé y pensé y hablé con Victoire y ella me hizo darme cuenta de que eso no era así.

—¡Claro que no es así! —exclamó, interrumpiéndola, y al fin la miró a los ojos— Eres genial, Dom, extraordinaria diría. Siempre estás ahí para apoyar a todos, eres simpática, decidida, fuerte, apasionada, divertida y, además, eres hermosa; y no sólo por fuera, porque eso es bastante obvio, sino por dentro. Y no lo digo porque esté enamorado de ti, juro que estoy siendo totalmente objetivo.

—No es posible ser totalmente objetivo.

—Y además eres inteligente. —bromeó, lo que hizo reír a la pelirroja.

Mientras Dominique se reía, él se dio cuenta de todo lo que había dicho, pero no le importó porque no podía creer que ella creyera que no valía la pena. Y si sus palabras hacían que la pelirroja cambiara un poquito su opinión sobre ella misma y su autoestima subiera aunque sea un poquitín, él ya estaba realizado. Quería que sea feliz, junto a él o no, deseaba que Dominique supiera que era una gran persona, que se quisiera.

—Eres muy lindo, pero no me refería a eso.

—¿Y a qué te referías?

—A la parte en la que creí que no me gustabas —Lysander la miró a los ojos, serio, procesando las palabras. Podría estar entendiendo mal, pero estaba seguro de que no—. Rose me dijo que estás con otra chica, porque sabes que no tienes chances conmigo, pero yo estoy confundida. Creo que me gustas, que podríamos intentarlo, ver qué ocurre.

Lysander comenzó a reírse, mientras Domique lo miraba con el ceño fruncido. Frenó sus risas y decidió aclararle unas cosas:

—Yo no estoy saliendo con nadie, sí quería olvidarte pero porque creí que no sentías lo mismo, el resto es todo invento de Rose —Domique quedó boquiabierta—. Y ahora me cierran algunas cosas, porque Lorcan estuvo extraño, encontré una lista de palabras y de título decía "códigos" y hoy me embriagué porque él me convenció —hizo una pausa—. Creo que ellos dos planearon todo esto.

—Puede ser, Rose no te hubiera delatado, no es así.

—Y Lorcan quería un código secreto para el plan de Scorpius y nadie le prestó atención, así que es posible que haya hecho otro plan y la unió a Rose, que no sabe nada del otro. Apuesto lo que quieras a que se llama "Conquistando a Dominique". —Dominique rió.

—¿Crees que hizo lo mismo? —Lysander asintió— Seguro utilizó tus ideas y le dijo a Rose que se le habían ocurrido a él —ambos rieron, lo más probable era que eso fuera lo que ocurrió. Lysander miró a Dominique y ésta le sonrió— ¿Y cómo seguimos ahora?

—¿En un cita? —le preguntó, ella asintió— ¿Sueno muy ansioso si te la pido para mañana?

—Mañana es la cena de Navidad, creo que será dificultoso.

—Y pasado mañana es la boda, quizás podría ser el sábado, si tú quieres.

—¡Claro que quiero! —exclamó— ¿Quieres ir a la fiesta?

Lysander asintió y se levantó, para luego ayudarla a ella a pararse. Cuando iba a abrir la puerta del baño, se dio cuenta de que debía hacer algo más antes de que este momento se terminara. Reuniendo valor se giró y besó a Dominique que, sorprendida, respondió al beso. Había esperado mucho tiempo por ese beso, y sabía que debía ser ahora, antes de que comiencen nada.

—Me sorprendiste. —le dijo Dominique, luego de que se separaran, y volvió a besarlo.

Lysander no sabía qué resultaría de todo esto, pero tenía la sensación de que ningún otro plan de su hermano saldría tan bien.


—¿Qué haces aquí escondido?

Scorpius se giró para encontrarse con James y Jessica de la mano. Mientras James sonreía, Jessica lo miraba algo seria.

—¿Estás bien? —le preguntó.

La pelirroja se soltó de la mano del Potter y se dirigió junto a él; al notar la preocupación de su ¿novia? -Scorpius no sabía bien qué eran ellos dos- James se apresuró a acercarse más al rubio también.

En realidad no estaba escondido. El Malfoy, luego de contarles a Albus y Lorcan lo ocurrido, había tomado dos botellas de algo que estaban allí y se había dirigido a un rincón oscuro y apartado de la sala, cerca de la puerta que daba al patio, y se sentó en el suelo. Se sentía tan triste e imbécil que deseaba desaparecer de la fiesta (y de la tierra en general).

—¿No se enteraron de las novedades? —les preguntó amargamente. Quiso tomar un trago de la botella pero James se la arrebató antes de que ésta tocara sus labios.

—Creo que no deberías tomar más alcohol. —Scorpius asintió, mirando a la nada.

Le daba igual si podía tomar o no más alcohol, ya le daba igual casi todo. Lo único que, lamentablemente, no le daba igual, era Rose. Se sentía humillado por lo ocurrido, un idiota por creer que podría ser correspondido, un tarado por besarla así sin más, creyendo que ella quería que eso pasase.

—Scorpius, ¿qué pasó? ¿Por qué estas así? —Jessica le preguntó, parecía preocupada.

A pesar de que recordar ese momento lo deprimía aún más, Scorpius comenzó a relatarles todo lo ocurrido desde que comenzó a bailar con Rose hasta que ella lo dejó parado como un idiota solo en el jardín.

Jessica parecía muy empática con la situación y le sobó el brazo, pero James estaba enojado.

—¡No puedo creer que Rose hiciera eso! —exclamó. Ambos lo miraron extrañados— Es una miedosa, por eso no fue a Gryffindor, no por ser inteligente y esas cosas de las cuales se jacta —James resopló—. Iré a buscarla, esa cobarde me escuchará.

Scorpius se asustó, lo que menos quería en estos momentos era que James lo defendiera como si fuera un niño al que lo han empujado en el parque. Pero antes de que pudiera impedirlo, Jessica se le adelantó y tomó a James del brazo:

—Creo que no tienes porqué entrometerte en esto, es cosa de Scorpius y de Rose —James la miró, aunque parecía seguir enojado—, ya suficiente se entrometieron todos como para seguir haciéndolo —James aflojó su cuerpo y Jessica lo soltó. Scorpius se sorprendió por lo bien que ellos se entendían. Y si ellos podían, ¿por qué él y Rose no? ¿Por qué no podía tener la misma suerte que James?—. Rose tuvo una razón para hacer lo que hizo y debes respetarla, ya ella hablará con Scorp. Ahora debemos apoyar a Scorpius porque se encuentra en un estado lamentable.

—Gracias. —dijo, irónico, sonriendo un poco.

—¿Y qué haremos con él? —le preguntó James.

—No lo sé, pero está ebrio y deprimido, debemos sacarlo de la fiesta. —respondió la pelirroja.

—Llevémoslo al cuarto de Fred —propuso James—, ahí nadie lo verá. Da algo de pena verlo así, ¿no?

—Estoy ebrio y triste, no sordo. —los interrumpió Scorpius.

—¿Puedes caminar, aunque estés borracho y depresivo? —le preguntó James, tratando de hacerlo reír.

Scorpius no se rió pero asintió, aunque cuando se levantó el mundo se le dio vuelta -por segunda vez en la noche- así que se tomó de la pared. James agarró uno de sus brazos y lo pasó por su cuello, para ayudarlo a sostenerse. Propuso que fueran por la escalera de atrás (el Malfoy no sabía cuál escalera era esa) para que nadie lo viera y así lo hicieron.

James y Jessica lo llevaron al patio y subieron por una escalera que había allí y que él no había visto cuando salió con Rose. Entraron a un cuarto que, según parecía, era de los padres de Fred y Roxanne y luego salieron al pasillo, donde para su suerte no había nadie, y se metieron en otra habitación.

James acostó a Scorpius en la cama, sacó la silla del escritorio, la puso junto a la ésta y se sentó. Jessica se colocó sobre él y ambos lo miraron. Antes de que pudieran decirle nada, Scorpius se les adelantó:

—Vuelvan a la fiesta, estaré bien.

—Podemos quedarnos aquí, si tú lo quisieras. —propuso Jessica, sonriendo un poco. James asintió.

—No quiero ofenderlos y estoy muy agradecido con ustedes, pero preferiría estar solo. —respondió.

—Está bien, pero no bebas más —le pidió James—. Vendremos en un rato.

Jessica se levantó y James la imitó; ambos lo miraron unos segundos hasta que el Potter le dio unas palmadas y la pelirroja le sonrió. Scorpius detestaba que le tuvieran tanta lástima, pero al menos nadie más que ellos lo vería así.

—Dale tiempo a Rose y ella hablará contigo y aclarará las cosas. —le aconsejó Hamilton. Él asintió.

La pareja se fue y, una vez solo, Scorpius cerró los ojos y suspiró. Cuando creía que todo iba bien, lo había arruinado por un impulso. Temía que su relación con Rose se viera afectada a causa de sus sentimientos, que ahora habían quedado al descubierto. También se sentía mal por el rechazo de la chica porque, aunque lo había besado, huyó de la situación.

Malfoy bostezó y se giró en la cama. Sin pensarlo mucho, se metió dentro de esta y se tapó con las frazadas y la colcha. Estaba mareado y le dolía la cabeza, así que decidió que se dormiría, aunque esperaba que a Fred no le moleste que lo hiciera en su cama.

Mientras se entregaba a los brazos de Morfeo, la situación en el parque con Rose se revivió en su mente. Pero, esta vez, la protagonista no huía y le declaraba su amor al chico que moría por ella y volvían a besarse una y otra vez.

Esta versión, a Scorpius Malfoy, le gustaba más que la real.


Roxanne se encontraba disfrutando de su cumpleaños cuando divisó a Frank en un rincón, charlando con Fred y Olivia. Como si tuviera algún tipo de conexión con su hermano mayor, éste la miró y sonrió un poco, sin que los otros dos lo notasen, lo que ella interpretó como una invitación a acercarse.

Una vez que estuvo junto a todos, su hermano y cuñada se disculparon inventando alguna excusa y dejándolos solos. Frank le sonrió un poco y halagó la fiesta, en lo que ella suponía era un intento de iniciar una conversación:

—Está realmente divertida, y es la primera fiesta en la que sé dónde están mis amigos. —Roxanne rió.

—Es que tus amigos han madurado, según veo. Fred ya estaba en eso, el que me sorprende es James y su amor por Jessica —Frank rió— la he visto más estos días que en los años que llevo en Hogwarts.

—Eso a mí no me ha sorprendido tanto, supuse que tarde o temprano pasaría —afirmó—, les tenía tanta fe como a Rose y Scorpius.

—Tienes dotes para la adivinación, Rose y Scorpius se besaron hace un rato —Frank se sorprendió— lo malo es que ella huyó, pero aceptó que Scorpius le gusta.

Roxanne se dio cuenta de que había hablado de más y le pidió que no dijera nada, a lo que el Longbottom le dio su palabra. Siguieron hablando sobre sus primos, pero Roxanne comenzaba a impacientarse, quería escuchar de boca de Frank sus sentimientos hacia ella, pero él parecía que no iba a declararse nunca.

Cuando ella estaba a punto de comenzar la conversación, el muchacho se le adelantó:

—Sé que debemos hablar de un asunto.

—Puedes decirlo por su nombre, no ocurrirá nada malo, sólo quiero que tú me lo asegures.

—Estoy enamorado de ti —le confesó, haciéndola sonreír—, no sé desde cuándo porque surgió sin que lo notara, prácticamente, pero puedo asegurarte que cuando te pedí una cita fue porque quería hacerlo y no por lástima, sólo que no tuve las agallas suficientes como para decírselo a James y a Fred, sobre todo a Fred. Eres su hermana, no sé a ciencia cierta lo que se siente tener una hermana, pero su posición no era fácil.

—Lo sé, lo hablé con él y logré entenderlo, pero no debía hacer lo que hizo porque tú también me gustas —Frank sonrió—, y no tenía derecho a interferir.

Antes de que ella pudiera decir algo más, él la tomó del rostro y la besó. Roxanne no había besado a muchos chicos a lo largo de su vida -solo a dos- y se sintió torpe en un principio. Se notaba que Frank tampoco tenía mucha práctica, lo que la consoló de alguna manera ya que podrían experimentar y aprender juntos.

A pesar de su poca experiencia, a poco de comenzar el beso, la morena comenzó a sentir algo en su interior, una mezcla de felicidad y nerviosismo, no sabía que era pero le agradaba sentir eso, le agradaba estar con Frank.

Cuando se separaron, el moreno le sonrió y ella le devolvió el gesto. Roxanne no tenía la certeza de lo que iba a ocurrir de ahora en adelante, sabía que en unos meses Frank terminaría el colegio mientras que a ella le quedaban todavía dos años más, que les iba a ser difícil verse, que podía no resultar, que la distancia era complicada.

Pero si de algo estaba segura, era que debían vivir el presente y disfrutarlo.


—¿Sabes una cosa? No la comprendo —Jessica resopló, James no paraba de hablar (más bien criticar) la reacción de Rose frente al beso con Scorpius—, si a ella le gusta, ¿por qué no puede aceptarlo? Ningún plan en el que yo colaboro puede fallar, eso te lo aseguro, como que me llamo James Sirius Pot…

—¡Ay, ya cállate, James! —exclamó, harta de la situación— ¿Sabes cuánto tiempo me ha tomado a mi aceptar que me gustas? —James la miró interrogante— Antes de que preguntes, sospecho que me gustas desde hace tiempo, pero no tenía las agallas para aceptarlo, sobre todo porque no tenía la certeza de que tú sientas lo mismo. Nuestra historia y la de ellos tiene muchas similitudes, deberías empatizar más con tu prima, tampoco debió ser fácil para ti aceptar que yo te gustaba, ¿o no?

James le sonrió de medio lado antes de responder:

—Como siempre, la sabionda Hamilton tiene razón —ella se mordió los labios para suprimir una sonrisa—. Yo también tarde meses en aceptarlo, ¿tú cuando lo notaste?

—Supongo que luego de tu última primer fiesta, no estoy tan segura porque hasta hace unos días me lo he negado a mí misma —James rió—, ¿y tú?

—También, o quizás antes. Ese día sólo quería estar contigo, por eso me acerqué —Jessica creía que iba morir de amor, pero debía recordarse a cada instante que ella quería ir despacio con James—. Luego se lo atribuí al alcohol, con el tiempo lo fui aceptando.

—¿Y no crees que a Rose puede estar pasándole lo mismo? Ambos sabemos lo difícil que es aceptar que te gusta la persona que creías tu enemigo, o como quieras llamarlo.

—Ahora la entiendo un poco más —aceptó— pero ¿huir? ¿Qué tan cobarde es?

Jessica alzó una ceja, a veces James era más duro de lo que ella esperaba. ¿No era lo mismo huir que atribuirle un sentimiento al alcohol? ¿No era similar a negarlo? Eso mismo le preguntó, pero al no tener una respuesta Potter sólo se alzó de hombros.

—Ya veremos cómo sigue todo esto. —le dijo como respuesta, para después besarla.

Jessica ya no sabía distinguir muy bien de qué pareja hablaba, pero decidió disfrutar del beso en vez de intentar que el cabeza dura de James se ponga en el lugar de su prima.


Mientras tanto, la hermana pequeña de James se encontraba todavía encerrada con Lorcan en la alacena. Él había sugerido unirse nuevamente a la fiesta, pero Lily sabía que Chad estaría allí y no quería que él se sintiera mal y el Scamander lo entendió, alegando que no le disgustaba quedarse allí toda la noche con ella.

Su teléfono celular sonó y ella lo revisó, ante la atenta mirada de Lorcan que dijo no entender nada de esas tecnoclogías muggles. Lily rió.

—Los móviles muggles tienen muchas opciones para que descargues cosas en él, entre ellas hay una aplicación en la que puedes hacer grupos para charlar. En este estamos todas las primas y Rachel, y Roxanne preguntó dónde estábamos —Lorcan asintió, aunque Lily sabía que no había entendido mucho—. Rose envió una foto de ella con Rachel, Albus, Dom y Lys, y mira, Lysander está abrazando a Dominique y ambos están muy sonrientes.

La Potter le pasó su móvil a Lorcan, que estaba sentado detrás suyo abrazándola y él sonrió.

—Sabía que mi plan funcionaría. —dijo, luego de devolver el teléfono a su dueña.

—Lucy envió otra fotografía, está bailando con sus amigos, que no sé si tú los conoces al menos de vista —Lorcan negó con la cabeza—. ¡Y mira a Roxanne, por Merlín! Está con Frank, apuesto a que hablaron de lo que ocurrió.

—¿Y qué ocurrió? —preguntó, confuso.

Lily le comentó un poco lo que había sucedido con Roxanne y Frank, no entendía por qué Lorcan nunca se enteraba de nada. Le prometió que luego le contaría con lujo de detalles, en ese momento intentaba leer todos los mensajes que sus primas enviaban.

—Envía una fotografía de nosotros, así las muchachas saben dónde estás tú. —propuso Lorcan.

Lily sabía que si hacía eso sus primas se volverían locas y comenzarían a enviar muchos mensajes ya que no entenderían nada, pero decidió que era buena forma de que ellas se enteraran.

Abrió la cámara frontal de su móvil y Lorcan se impresionó y alagó la tecnoclogía muggle, lo que la hizo reír; el chico era muy gracioso siempre, la hacía reír mucho. En la imagen, la Potter tenía una sonrisa radiante, mientras que el muchacho le daba un beso a la mejilla. Con sólo ver la foto, ella sabía que sus primas comenzarían a gritar de la emoción ya que se notaba que no era una imagen sólo de amistad.

Como suponía, las muchachas se emocionaron: Rose envió otra fotografía en la que ella, Rachel, Dominique y Lysander salían con los pulgares arriba y sonriendo, mientras que su hermano les mostraba el dedo del medio mientras sonreía un poco; Lucy le envió un mensaje de audio larguísimo que escucharía después y Roxanne le envió un mensaje que hizo que quisiera matar a su prima. Bloqueó rápidamente el celular, pero ya era muy tarde porque Lorcan lo había visto.

—¿Cómo que valió la pena esperar diez años? ¿De qué habla Roxanne?

—Yo no sé de qué habla. —Lily mintió. Lorcan la miró frunciendo el ceño y salió de detrás de ella para ponerse frente a la chica y mirarla a los ojos; ella desvió la mirada.

—Lily, no quiero que me mientas —ella lo miró, ¿cómo le diría la verdad? Se moría de vergüenza—, no quiero que lo nuestro comience así, con mentiras.

—¿Lo nuestro? —preguntó Lily, intentando no sonreír de la felicidad.

—Oh, perdón, supuse que empezaríamos algo, pero haremos lo que tú quieras —Lorcan parecía avergonzado—. Perdón, es que no entiendo mucho sobre relaciones de amor.

—Lorcan… —hizo una pausa, pero antes de que él pudiera decirle algo, ella decidió contarle la verdad— Te contaré, pero tú sólo escucha y al final haces todas las preguntas que te apetezcan —él asintió y ella suspiró—. Hace diez años que estoy enamorada de ti, desde que tengo cinco años en realidad, al menos que yo recuerde. Nuestro primer recuerdo que tengo, es de una vez que Lysander y tú vinieron a jugar a mi casa y tú no quisiste jugar conmigo a las muñecas.

—Lo recuerdo —Lorcan dijo—. Lo siento, olvidé que no debía interrumpirte.

Lily se rió y lo besó, cuando él le respondió se tranquilizó, creyó que quizás él se espantaría pensando que ella era una obsesionada o algo parecido.

—¿Y por qué lo recuerdas? —le preguntó, intrigada.

—No lo sé, hace un tiempo tenía insomnio y me puse a pensar en cosas, tú apareciste en mi mente y luego recordé ese día y me divirtió, no imaginaba que me querías desde aquella vez en que te rechacé.

—Soy algo extraña y masoquista —bromeó, haciéndolo reír—. Aquel día, al irme a dormir, le afirmé a mi madre que tú y yo nos casaríamos, porque eras un príncipe y yo una princesa y no sé qué otras cosas más.

—¿Y por qué tardaste tanto en decírmelo?

—¡Porque tú me rechazarías! ¿O me equivoco?

—No lo sé, obviamente no podíamos comenzar una relación a los ocho años pero nunca me has demostrado lo que sentías.

—Lorcan, hasta Lysander notó mi amor por ti, tú eres el único que no se dio cuenta hasta que no te besé hace un rato. —el muchacho se rascó la cabeza, confuso.

—¿Albus lo sabe? —Lily asintió— ¿Scorpius?

—Supongo que sí.

—¿Y por qué nadie me lo dijo? ¡Debí haber parecido un idiota! Hoy cuando le comenté a Albus que tú estabas muy linda debió habérmelo dicho —Lily se ruborizó, ¿y si en realidad habían perdido tiempo?— Y Scorpius debía decírmelo cuando…

—¿Y tú cuando te diste cuenta que yo te gustaba? —lo interrumpió la pelirroja.

—No sabría decirlo —Lorcan lo meditó—, ahora que lo estoy meditando, a veces pensaba en ti antes de dormirme pero no sabía que eso significaba algo hasta que hoy Lysander, cuando estaba ebrio, dijo que estaba cansado de desvelarse pensando en Dominique y yo me di cuenta que pensaba en ti como él en ella —Lily sonrió un poco—. No me ponía celoso verte con el chico con el que salías, pero sí sentía algo extraño, que creía que era porque temía que él te lastime, pero ahora no sé si eso significaba que en realidad no quería que estés con el Gryffindor, hasta hace un rato que me alegré un poco de que cortaran. Debo decirte que siempre me has parecido muy bonita, eres la chica más linda que he visto, y también siempre me ha gustado tu personalidad, pero no sé si eso significa que me gustabas, ¿qué crees tú?

—No lo sé —reconoció—, tampoco sé si eso importa ahora, si yo te gusto y tú me gustas, ahora que ambos lo sabemos cambia todo.

—¿Y por qué querías irte hace un rato, luego de lo que ocurrió con James y Jessica?

—No lo sé, tuve miedo, eras algo así como mi amor platónico.

—Yo creí que Rose te había contagiado su huiditis —Lily se rió, sólo Lorcan tenía la capacidad de inventar esas palabras—. Hablando de eso, ¿sabes algo de Scorpius? Me siento culpable porque Albus y yo lo dejamos ir y no supe más de él.

—Si quieres, ya que todo está aclarado entre nosotros, podemos ir a la fiesta pero sólo no nos demostremos amorosos delante de la gente.

—Está bien, pero sólo si me das un último beso.

Lily se rió y lo besó. También volvieron a besarse luego de que se levantaran para irse, y se dieron un último pequeño beso en la cocina.

Lily Potter no sabía que le deparaba el destino de ahora en más, sabía que ambos eran muy jóvenes y que cualquier cosa podría pasar entre ellos. Sabía que les esperaba un largo camino, sobre todo por el pasado que Lorcan acarreaba y que a ella tan mal le había hecho, pero también suponía que el Scamander no jugaría con ella, no era esa clase de chico.

Por el momento, ella sólo quería disfrutar de ese presente con el que tanto había soñado.


Rose se encontraba junto con sus amigos, intentando disfrutar de la fiesta. En realidad, a pesar de poner todo su empeño en ello, no podía conseguirlo ya que sus pensamientos sólo eran acerca de Scorpius. Ninguno lo había visto luego de lo ocurrido, sólo Albus, y lo había dejado ir a él no sabía dónde, hacía bastante rato ya. La pelirroja creía que quizás el Slytherin se había ido, pero esa posibilidad no terminaba de convencerla porque él no se iría sólo a casa de los Potter y en la casa de los Malfoy no había nadie. Otra opción era que estuviera con alguien, pero Rose no creía (o esperaba) que Scorpius estuviera con alguna chica. Lo que la inquietaba es que todos sus amigos estaban en la fiesta, por lo que quizás él estaba en soledad, lamentando lo ocurrido entre los dos.

—¿Por qué sigues con esa cara? —Dominique le preguntó, ella y Rachel se le habían acercado más, mientras que Albus y Lysander hablaban de otra cosa.

—¿Piensas en Scorpius? —consultó Rachel. Ella asintió a modo de respuesta.

—¿Por qué no lo buscas? —le propuso Dominique.

—¿Y si está con otra chica?

—¡Ay, Rose, por Merlín! —exclamó su prima— Deja de decir idioteces, debe estar llorando en el jardín o algo así.

Rose fulminó a su prima con la mirada, tenía tan poca sensibilidad. Cuando iba a responderle -de no muy buena manera- Lysander interrumpió la conversación de las chicas.

—Allí viene la parejita feliz. —bromeó. Rose giró su vista y se encontró con Lorcan y Lily.

—¿Te refieres a nosotros o a ti y Dom? —lo picó Lily, haciéndolo reír.

—Qué bueno que Scorpius no está aquí, sino estaría envidiando la suerte de los Scamander. —bromeó Albus, que hizo reír a todos menos a Rose que le dedicó una mirada asesina.

—La suerte de los Scamander, Scorpius la desea —siguió Rachel, haciéndola enojar aún más—. Discúlpame, Rosie, es que se me ocurrió por un dicho muggle y entraba en la conversación.

Rose miró mal a todos, hasta los que no habían hecho alusión al acontecimiento entre ella y Scorpius, y se levantó de su sitio. Dominique resopló y le dijo:

—Si tan susceptible estás, ve y busca a Scorp, no te quedes aquí como una idiota porque él no llegará.

—¿Qué quieres decirle? Porque él estaba muy sensible, si no es algo bueno espera hasta que se recupere de este golpe bajo. —le pidió Lorcan. A Rose hasta le dio ternura que se preocupara así por Scorpius.

—Si tú —Rose señaló a Lorcan, luego señaló a Albus y a Lysander— o alguno de ustedes me afirman que lo que pasó no fue porque habíamos bebido o porque estábamos acalorados de bailar, lo iré a buscar ahora mismo y le daré a lo que ocurrió el final que merecía.

Lorcan miró a Albus y éste a su vez miró a Lysander. El Scamander le mantuvo la vista al Potter, en lo que a Rose le parecieron unos segundos eternos, para luego asentir con la cabeza; su primo sonrió y le asintió a Lorcan, al que la mirada se le iluminó como un niño al abrir sus regalos de Navidad.

—¡Scorpius está totalmente enamorado de ti desde hace meses! —le gritó. Rose sonrió, Malfoy sí le estaba hablando de ella misma— Al fin puedo decírselo, éste secreto era demasiado para alguien tan puro como yo.

Todos comenzaron a reírse, mientras que Rose abrazó a Lorcan y le agradeció la sinceridad.

—Iré a buscar a Scorpius. —les informó.

—¡Suerte! —Lily le deseó, mientras ella emprendía su camino.

Rose no sabía muy bien por dónde buscarlo, la casa no era demasiado grande pero no se le ocurría dónde podría estar el muchacho. Tampoco tenía la certeza de qué debía decirle ni cómo actuar frente a él ya que se sentía muy avergonzada. De cualquier manera, que Lorcan le afirmara que Scorpius no la rechazaría le había dado más confianza.

Decidió empezar por la cocina e ir revisando toda la plata baja y, cuando estuviera con él, estaba segura de que lo que debía decirle vendría a ella. Quizás no hacía falta decir nada, quizás él hablaba primero y le daba la confianza para que ella pudiera declarar su amor. De cualquier forma, ya vería qué pasaría, lo importante en ese momento era encontrarlo.


—¿Qué creen que ocurrirá ahora? —Lorcan miró a Rachel, él se preguntaba lo mismo. Se sentía feliz de haber sido él quien le afirmó a Rose el amor de Scorpius, sólo esperaba que su amigo no se enojara.

Lorcan estaba seguro de que todo saldría bien, porque al parecer esta noche era de la suerte o algo así. No diría eso en voz alta porque todos lo tildarían de tonto pero él sabía que esta noche o esta fiesta tenía algo especial. Lysander y Dominique se habían sincerado y ahora parecían muy enamorados, Roxanne y Frank también lo habían hecho. Aunque él no sabía que ese par se gustaba, ellos habían concretado ésta noche también y eso sólo reafirmaba su teoría. James y Jessica habían estado a punto de romper pero también habían tenido la suerte de que eso no ocurra, y seguramente eso los había fortalecido como pareja. Y Rose y Scorpius, a pesar de todo, se habían besado.

Y luego estaban él y Lily. Lorcan no entendía nada acerca de sentimientos -y de la mayoría de las cosas- pero hoy había confirmado el por qué la pelirroja acudía a su mente tan a menudo en las últimas semanas. Él creía que eso era normal ya que también pensaba en sus otras amigas como Rose o Dominique o Rachel; pero luego se dio cuenta de que no las pensaba de la misma manera, después vio a Lily en ese vestido que tenía puesto y le pareció la mujer más linda del mundo y, cuando ella había terminado su relación con el Gryffindor, él había sentido algo así como felicidad, pero seguía sin entender por qué hasta que la pelirroja había querido irse cuando estaban en la alacena, ya que en ese momento se había dado cuenta de que no quería que la hija de Harry Potter se fuera de su lado, quería que ella se quede junto a él por siempre. Y, cuando lo había besado, había sentido algo que nunca había experimentado en los muchos besos que había dado en su vida y, en ese instante, Lorcan Scamander -que, al contrario que la mayoría de la gente, siempre tenía más preguntas que respuestas- tuvo la mayor certeza de su vida: él estaba enamorado de Lily Potter. Y, esa simple y a la vez tan compleja afirmación, respondió varias de sus dudas: por eso la pensaba, por eso la observaba, por eso le parecía la más hermosa, por esa razón la quería cerca.

Estaba enamorado, a pesar de haberle prometido a su madre a los cinco años de edad que nunca la dejaría por otra mujer, a pesar de haberse jactado con sus amigos, cuando de a uno iban cayendo en las redes del amor, de que a él nunca le pasaría, a pesar de creer toda su vida que, en el caso en el que se enamorara, sería después de los cincuenta para disfrutar su soltería el mayor tiempo posible. Había sido un iluso, pero era la primera vez que equivocarse lo hacía sentir tan bien.

—Lorcan, ¿por qué tan pensativo? No es tu fuerte pensar. —bromeó su hermano, sacándolo de su ensimismamiento.

—Estaba… no me molestes. —le pidió, al no saber qué responderle.

—¿Qué se sintió poder decirle a Rose que Scorpius la quiere? —le preguntó Dominique, contenta.

—¡Fue genial! Espero que Scorpius no se enoje conmigo. —temió.

—Si tú no se lo decías, yo se lo diría para que dejara de lamentarse e hiciera algo —le dijo Domique—, y todos somos testigos de que, si no se lo afirmabas, Rose no iría a buscarlo.

—Eres como un héroe. —bromeó Albus.

—Siempre lo soy. —dijo él, haciéndolos reír.

Lorcan miró a Lily y ésta le sonrió, parecía brillar, ¡era tan hermosa! Si no fuera por el ex de la pelirroja, ya hubiera ido junto a ella. El Scamander sabía que estaba perdido, que probablemente esto no sería todo color de rosas siempre, pero estaba seguro de lo que sentía por ella y de lo que ella sentía por él, y con eso le alcanzaba. ¿Qué más daba perder la libertad de la soltería, si él solo quería estar con Lily? Había sucumbido al amor, pero eso no importaba ya, su decisión lo hacía feliz.

Y su madre lo entendería, ella adoraba a Lily.


Scorpius se despertó algo sobresaltado sin entender en dónde se encontraba. Tardó unos segundos hasta que a su mente acudieron todos los recuerdos: él y Rose bailando, el beso, la huida de la muchacha, su borrachera y la ayuda de James y Jessica, que lo habían traído al cuarto de Fred para que descanse. Deseó tomar una poción para olvidar las últimas horas de su vida, ¡se sentía tan patético!

Se levantó algo tambaleante de la cama e intentó recordar si había un baño cerca, ya que era la primera vez que visitaba la casa de Fred. Decidió salir al pasillo y ver si encontraba alguno. Cuando lo hizo, supo que la fiesta seguía en marcha por la música y los gritos de la gente divirtiéndose. Los envidiaba a todos, tan felices y sin haber sido rechazados por la persona de la cual estaban enamorados. O al menos eso creía, quizás había alguien en su misma situación pero poco le importaba, sólo le preocupaba su desgracia en esos momentos.

Encontró un baño al final del pasillo, frente al cuarto de los padres de Fred y Roxanne, recordaba haber pasado por allí cuando lo traían hacia la habitación. Entró en él y lo primero que hizo fue mirarse al espejo; como suponía, estaba en un estado deplorable: ojeras, pelo revuelto, algo morado y seco (creía que era alguna de las bebidas que había tomado) le salpicaba la mejilla y sus ojos estaban oscuros, como si reflejaran su alma o algo así.

—¿Qué te ocurrió, Scorpius? ¿Así deja el amor a las personas? —se preguntó, mientras se lavaba el rostro.

Se sentía un imbécil, todos esos meses perdiendo tiempo en algo que sabía que no iba a suceder. No entendía por qué todo el clan Weasley/Potter se había unido a esta locura, habían sido todos muy ciegos, creyendo que todas esas ideas y planes tendrían como fin que Rose se enamore de él. Quizás debía haber sido sincero con ella cuando notó su enamoramiento, en ese momento ella lo odiaba así que lo rechazaría y listo, sería el mismo final que tuvo hoy pero sin el problema de haber perdido tantos meses, Rose estaría contenta con el idiota de Gryffindor (que era el que a ella le gustaba hasta que ellos se entrometieron) y él estaría en la fiesta disfrutando con alguna muchacha, cada uno en su camino, sin nada más que un par de amigos en común.

Volvió a mirarse, su aspecto había mejorado un poco. La cabeza le dolía así que abrió el botiquín del baño en busca de alguna pócima que le quitara el dolor y la resaca que empezaba a asomarse.

—Ojalá hubiera pociones para que no te duela el corazón —dijo en voz alta, hablándole a la nada— o, mejor aún, una poción para dejar de estar enamorado de quien no te quiere.

Encontró lo que estaba buscando y se la tomó de un sorbo, esperaba que el papá de Fred no hubiera cambiado los envases o algo así ya que ese señor Weasley era muy bromista, todo lo contrario al suegro de su primo, por ejemplo.

Una vez que se sintió mejor, empezó a meditar sobre sus opciones: podía irse a su casa ya que ir a lo de Albus le daba vergüenza si su amigo no regresaba con él, pero allí no habría nadie hasta después de Navidad, y no quería estar solo en su casa; podía ir nuevamente al cuarto de Fred, aunque sabía que allí no iba a poder volver a dormir; pensó en volver a la fiesta, pero estaba tan amargado que no quería contagiar su mal humor a sus amigos, además de que cabía la posibilidad de que Rose estuviera allí y no quería cruzársela tan pronto; meditó ir al patio, pero no sabía que tan bien se sentiría al volver al mismo lugar donde toda su desgracia sucedió, pero necesitaba un poco de aire así que haría la última opción.

Intentó arreglarse un poco, ya tenía mejor semblante pero quería estar algo más peinado ya que, a pesar de todo, no quería cruzarse con alguien y que lo vieran hecho un zombie. Recordó que del cuarto de los señores Weasley podía bajar hacia el patio sin tener que atravesar la fiesta así que tomaría ese camino.

Salió del baño y se dirigió al cuarto. Abrió el ventanal y el frío caló en él, pero no le importaba mucho enfermarse ya que así tendría una excusa para no ir a la cena de Navidad y enfrentar a Rose. Bajó las escaleras a toda prisa y, una vez allí, notó que, como suponía, no había nadie en el lugar. Vio una botella en el césped, no quería tomar más alcohol pero tenía sed así que le dio un sorbo, era una bebida muggle que no conocía, pero que era dulce. Igualmente sólo se sacó la sed y la dejó allí, esta noche había tomado como para toda su vida.

Se recostó sobre el frío césped y cerró los ojos, ¿qué haría ahora? Se sentía muy triste por todo lo ocurrido, quería regresar el tiempo atrás y no contarle a nadie sus sentimientos, que nunca hubieran tramado cosas para que él conquiste a Rose, sentía mucha culpa por haber instigado a los primos de la pelirroja a mentirle, al saber que había arruinado una relación porque ahora sabía lo que se sentía tener el corazón roto, y por culpa suya Rose había sentido algo parecido o hasta peor, porque el idiota era su novio y ella lo vio con otra chica. ¿Por qué había hecho todo eso? Las bromas al idiota, los cambios en las rondas de prefectos, todas las mentiras que le decían a Rose. Sabía que en esos momentos había parecido buena idea, pero eran puros engaños y debía imaginar que tanta mentira tendría un mal final.

Una de las peores cosas era decirle al padre de Rose que al final no había funcionado todo el plan, ¡había hecho hasta que su propio padre le oculte cosas! Y todo para nada, para tener el corazón roto y un peso en la conciencia.

—¿Qué haces aquí? —Scorpius se levantó rápidamente, arrepintiéndose al instante, se había mareado un poco.

Cuando estuvieron más cerca, Scorpius reconoció a Lorcan y a Lily de la mano, cosa que lo alegró, hasta él había notado todo el amor que la hermana de Albus sentía por Lorcan. No entendía como, de unas horas a esta parte, tenían tanta intimidad pero ya su amigo le contaría.

—Me lamento un poco, ¿ustedes?

—No podemos besarnos —Lily le dio un golpe— porque su ex novio está en la fiesta, así que vinimos aquí para estar solos.

—Pues búsquense otro lugar porque este ya me lo reservé para mí y mis lamentos. —intentó bromear.

—¿Pero ya has hablado con Rose? —Scorpius frunció el ceño, ¿hablado con Rose?

—Lorcan, no deberías meterte. —le advirtió la pelirroja, lo que lo hizo deprimirse aún más, temía cruzarse a la muchacha.

—Si le dije a Rose que Scorpius está enamorado de ella…

—¡¿Qué hiciste qué?! —le gritó, interrumpiéndolo y parándose de golpe. Lorcan alargó un brazo al ver que él se acercaba.

—Espera un momento antes de matarme —le pidió. Scorpius frenó para escucharlo—. Rose estaba lamentándose por lo ocurrido y Dominique la mandó a buscarte, pero ella al parecer temía que tú la rechazaras así que me dijo que si yo o Albus o Lysander le confirmábamos que la quieres de verdad, ella le daría a lo que pasó el final que merecía, o algo así más enredado, como habla Rose.

Scorpius sintió que el corazón se le saldría del pecho y les sonrió a sus amigos, ¡Rose lo quería y lo estaba buscando para enmendar las cosas! No sabía que hacer así que abrazó a Lorcan y a Lily a la vez mientras les agradecía la información.

—¿Están seguros que dijo eso? —les preguntó.

—Apenas huyó de aquí, nos buscó para contarnos lo sucedido y nos confesó que tú le gustas —Lily le dijo y Lorcan la miró asombrado—. Yo tampoco podía guardarme más este secreto.

Lorcan se rió sin que él supiera muy bien por qué, pero en este momento no le importaba ya que debía encontrar a Rose para poder aclarar las cosas.

—¿Saben dónde está? —ambos negaron con la cabeza— No importa, la buscaré por toda la casa.

Se despidió de la pareja y entró en la casa, Rose no podría haberse ido tan lejos.


Notas de la autora: como siempre soy tan buena, hasta al próximo capítulo no habrá encuentro entre los protagonistas jajaj pero lo bueno es que ya empecé a escribir el otro capítulo porque mi idea original era terminar de escribir la historia y después empezar a subir los capítulos para no tardar en actualizar el fic, pero mi ansiedad pudo más, como me pasa siempre en la vida jaja

¿Qué les pareció el capítulo? A mí me gustó, pero yo soy tan objetiva como Lysander jajaj se van concretando las parejas que a lo largo de la historia se fueron desarrollando, ahora sólo faltan Rose y Scorpius, pero no se preocupen que pronto ellos también van a tener un cierre en su historia. ¿Cuál es su pareja favorita? ¿Y su personaje? En realidad no sé si alguien lee mis notas de autora porque son larguiiiiiiisimas, pero quiero saberlo porque me da intriga. Muchos a veces en sus reviews me hablan más de los otros personajes que de Rose y Scorpius jajaj

Y hay algo que quiero comentar antes de despedirme. Ahora no recuerdo muy bien quién lo comentó, pero a alguien no le había gustado que Lorcan sólo viera a Lily linda y quiero aclarar por qué escribí eso antes de que alguien odie a mi querido Lorcan jajaj (aunque igual en el capítulo queda claro que la quiere, pero me quedo tranquila si lo aclaro por si no se entiende bien). Este Lorcan que escribo es una persona muy distraída, que no entiende mucho de las cosas, pero lo primero que notó es que Lily le parece linda y es lo que él expresa. No podía hacer que él se diera cuenta al instante que está enamorado de ella porque no quedaría en concordancia con su personalidad, él venía sintiendo cosas pero creía que era sentimientos fraternales, recién ahora se dio cuenta que la quiere como algo más que una amiga. Y así lo expresa en sus sentimientos a lo largo del capítulo, así que espero que lo entiendan y lo quieran de nuevo jaja

En fin, no quiero extenderme mucho, pero les quiero desear una feliz Navidad y un gran año nuevo, que venga acompañado de millones de cosas lindas para todos ustedes. Gracias por estar siempre del otro lado y, sobre todo, gracias por la paciencia. Les mando un beso enorrrrrme como Hogwarts y ¡hasta la próxima!