Maybe We Can Fall in Love?

Summary: Bella es un estudiante de psicología en la universidad de Columbia, Estados Unidos. Con un personalidad especial, propensa a los accidentes y con talento natural para ponerse en vergüenza, especialmente frente a su nuevo vecino. Edward, de veinticinco años es un muchacho ingles, con un pasado misterioso. Ambos crean una linda amistad...pero ¿Quedara solo en eso?

Capitulo II

Ginecólogo

"Eres tan sexy Bella" una aterciopelada voz hablaba en mi oído. Tan sensual y excitante. El exquisito aroma de su cuerpo se extendía por mi cama, y las sabanas revueltas entre nuestros cuerpos se pegaban a causa del sudor. "Me encantas preciosa" volvió a susurrar. Sentía como su cadera embestía dulcemente en mi interior. Pero extrañamente no había dolor, solo placer, un delicioso e increíble placer. Se notaba que él sabía lo que hacía, me acariciaba en los lugares indicados y en los momentos precisos.

"Ed-ward" No podía ver el rostro del individuo que me tomaba de esa manera, pero fuera la razón que fuese, la imagen del extraordinario chico del apartamento de enfrente era la única que se venía a mi cabeza.

"Bella…" sus movimientos se incrementaron, lucecitas de colores empezaron a nublar mi vista, y mi vientre se contraía al mismo tiempo que él gemía fuertemente.

Ya venía, podía sentirlo…mi primer orgasmo y en las manos de tan maravilloso hombre.

"Bella…Bella…BELLA…"

Sí. Si…

"Maldita sea Bella…despierta" Pero que mierda. No. Por favor.

"Ah… ¿Qué te hecho enana del demonio? Respeta a las personas que intentan dormir" me queje al oír que la voz que me volvió loca hace unos segundos fue remplazada por la garganta chillona de Alice.

"Despierta…mierda Bells hace cuanto que no limpias tu habitación"

"Nadie aparte de mi duerme aquí" agregue "Además… ¿Qué haces aquí? ¿Cómo entraste?"

"Hay formas mi querida amiga…" sonrió como si entrar a casa ajena fuese lo más normal del mundo. "Por cierto… tengo una excelente proposición para ti. Te espero en la sala. Levántate ya"

Mal parida hija de…

La relación de amor y odio que mantenía con Alice, era por lo mucho, lo más molesto de mi vida. Amaba a mi amiga. Ella era adorable cuando se lo proponía. Siempre ha estado allí para mí, desde pequeña. Nos conocimos en el preescolar. Ella era unos años mayor que yo, por lo que siempre intentaba protegerme. Cuando entre en la secundaria, era la única que me hacía sentir bien. Alice ha sido casi una hermana. Pero aun así a los hermanos, alguna vez quieres matarlos a sangre fría.

Resignada salí de la cama y camine hacía la sala.

"Eres un princesa" dijo Ali con ironía; al ver que prácticamente arrastraba mis piernas por el piso.

"Esto pasa cuando alguien te despierta a… mmm" mire el reloj en mi pared "¡Las seis treinta de la mañana! Estas demente"

"Bonita ¿Hace cuánto que no sales?"

"Alice ya te he dicho que no lo necesito. Ni lo quiero…estoy disfrutando de mis vacaciones" dije.

"Esto no es disfrutar" se sentó en mi sofá y estiro sus piernas "Escucha ¿Qué hay del chico de enfrente?"

Casi como un acto reflejo voltee mi rostro. ¿Debería hablar de esto con Alice? Probablemente; pero que pasaría si por su mente se pasa la idea de que podría salir con él. Esa mujer no se detendría por un simple no de mi parte.

"No lo sé" murmuré.

Hablando objetivamente, tampoco era que supiera mucho de Edward. Por lo que me imaginaba era una agradable persona.

Agradable persona, si serás idiota. Era el chico más bueno que has visto bruta. Además es imposible que tildes de agradable a alguien con el que hace menos de una hora tenías un sueño erótico.

Mis mejillas se encendieron. ¿Cómo podía estar pensando cosas como esas? Me refiero a que ya soy una mujer adulta, se supone las hormonas son solo en la odiosa etapa que ya pasé.

"¿Que no sabes?…" movió su cabeza en señal de negación "No te has presentado…"

Oh-Oh

"Ah no Alice. Ni se te ocurra salir para hacerlas de cupido. Ya bastante tengo con aguantar tu verborrea de que necesito un novio, para que ahora también intentes liarme con el vecino"

"Bella…no intentare nada" dijo simplemente. Se levantó con la gracia de una gacela y estiro un poco su blusa. "Solo; seré cortes y me presentare"

"¿Qué? No, Alice tú no tienes que presentarte con nadie"

Demonios.

Me interpuse en la puerta antes de que Alice intentase salir.

"Bella seré pequeña pero las dos sabemos quién le ganaría a quien en lucha de cuerpo a cuerpo" su cara era de temer y probablemente, en otra situación me hubiera hecho a un lado. Pero… estaba en juego mi futura miserable, pero adorada vida junto a mi nuevo vecino. Además, habría muchas posibilidades de que Edward terminara enamorándose de ella en vez de mí. Ella era más guapa, con mucha más personalidad y extremadamente más agradable que yo. "Isabella no me obligues a quitarme los tacones, hazte a un lado Swan"

"Alice estás terminando con mi paciencia. No quiero que hables con él, además supongo que como el resto de los seres humanos en esta ciudad, está durmiendo"

"La holgazanería nunca es buena Bella" dijo con voz cantarina y sacándose el saco.

"Alice estas a punto de acabar con mi poca vergüenza, solo quédate…"

Fueron casi media hora de puros ruegos por mi parte. Pero con Alice era literalmente imposible negarse a algo.

Luego de esquivar todos mis intentos de despeinar su cabello. Alice logro salir y tocar la puerta de Edward.

Mi cuerpo se quedó estático en el marco de la puerta. Quería entrar al apartamento y meterme en la cama con las cobijas hasta el pelo. Sentía mis mejillas arder, y eso que Edward aún no atendía.

Alice volteo y me dio una mirada reprobatoria. Luego de un momento la puerta del apartamento de Edward se abrió.

Cerré mis ojos. Esperando que la bella y aterciopelada voz de Edward se hiciera presente.

"Buenos días mi nom…" Alice se vio interrumpida.

Sí. De seguro quedo prendada de su belleza masculina.

Mis ojos se abrieron por pura inercia. Y la boba que hay en mí, no pudo reprimir el gritito de emoción.

Edward estaba restregándose sus bellos ojos verdes. Parecía un niño al que acaban de despertar para ir a la escuela. Su cabello cobre estaba despeinado, como si alguien hubiera estado jugando con él toda la noche. Traía puestos unos pantalones de tela holgados, e iba a torso desnudo. Si creía que con ropa se veía completamente sexy, sin ella era un pecado andante. Tenía los músculos de su abdomen perfectamente esculpidos. Era delgado pero fuerte. Sus caderas hacían unas deliciosas v, que daría por poder tocar esos abdominales.

"Bueno…Ah…sí" Alice seguía embobada.

Primera vez que veía a Ali in aliento por un chico. Una puntada de celo me lleno. Quise sacar de su puerto y patearla en suelo. Inmediatamente me sentí como la peor amiga por siquiera pensar en eso.

Edward enfoco la mirada en mi amiga. Parecía sorprendido y algo confuso. De inmediato sus ojos pasaron fugazmente por los mío. Me sonroje.

"Bella ¿Hola?" dijo cortésmente.

Alice se volteó y su mirada dejaba en claro todos los problemas que tendría.

"Edward" susurre.

Parece que Alice salió de su ensoñación con mis palabras y se disculpó diciendo.

"Edward ¿eh? Entonces" sus ojos volvieron a él "Quería presentarme…mi nombre en Alice Brandon. Diseñadora, amante de los gatos y mejor amiga de Bella" tendió su mano y la estrecho con la de mi chico.

"Encantado" dijo sonriendo "Edward Cullen. Doctor, prefiero a los perros y nuevo vecino de Bella"

Mierda que bien sonaba mi nombre en sus labios.

"¿Doctor? Y en que te especializas" preguntó coqueta.

"Ginecología" dijo con la misma voz que ella.

"Es bueno saberlo" contesto mi amiga.

Mi cabeza lentamente comenzó a doler. Una punzada se atravesó por mi estómago.

Definitivamente este año tampoco sería mi año.

Continuara...


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Nos vemos :D