Hace unos meses empecé con un fic de supernatural y me lo pasé muy bien. Cuando lo di por acabado, empecé con otro fic, uno de Highlander, también disfrute con él. Pero al acabarlo, y tras leer algunas peticiones de una segunda parte, del fic Supernatural Superbunch, empecé a escribir ideas en mi libreta sobre una segunda parte. Y de esas ideas ha salido este fic.

Espero que disfruten tanto, como yo escribiéndolo.

Gracias por sus reviews

SUPERNATURAL: WINCHESTER BUNCH

Adam: 13 años

Sam: 16 años

Dean: 20 años.

Hacía dos días que habían llegado a Allen County. Bobby les había encontrado una casa, no muy bonita, pero con 3 habitaciones amplías y un gran sótano, donde poder guardar armas y trabajar a sus anchas.

Estaba cerca del pueblo pero aun tenía una cierta privacidad y contaba con una parada de autobuses a solo 9 metros del lugar y la ventaja de que el autobús de la escuela paraba justo frente a la casa.

Justo a 9 metros de la casa tenían una parada de autobús y el autobús de la escuela paraba justo enfrente de la casa. Dean empezó a trabajar con Bobby nada más llegar. Era la primera vez que tendría una habitación, para el solo, en parte se le hacía raro no tener al molesto de Sammy rondando por la habitación, y aunque no durmieran no podía quedarse dormido sin chequear que Sammy estaba bien.

Cuando John hizo la distribución de las habitaciones, no hubo discusión laguna. Dean estaba muy conforme con tener una habitación propia, Sam no creía que fuera un buen momento para una discusión y Adam no hablaba.

Al llegar a la nueva casa Adam se metió en la cama y no había salido más que para ir al baño. Se negaba a comer, a hablar o a levantarse y aunque al principio solo lloraba o respondía con sonidos guturales, esa mañana había mandado a la mierda un par de veces a Sam, cuando este le había traído un sándwich y unas patatas fritas para comer.

John estaba devastado, se había encerrado en el sótano y solo salía para poner cafeteras o mear. Dean se pasaba todo el día en el desguace de Bobby. Así que Sammy era el que se estaba ocupando de la casa. Sammy decidió bajar hasta el sótano y hablar con su padre. Sabía que John estaba ofuscado con la pérdida de su hijita, de la pequeña Eve. Pero Adam caería enfermo, ya llevaba 2 días sin dar un solo bocado.

- Hola papá(bajándole una pepsi)

- Hola hijo (levantando levemente la mirada del montón de recorte de periódicos y libros) gracias (tomando la lata).

- papá, tenemos un problema ahí arriba(dijo tímidamente Sam).

- soluciónalo(sin darle más importancia).

- Ya, bueno, es que no creo(empezó a hablar Sam, pero había sido mala idea bajar allí sin un plan)

- ¿Y Dean?(lo cortó de golpe)

- Trabajando.

- ¿Puede esperar a qué regrese tu hermano?(Sam se encogió de hombros) Sam, estoy en algo muy importante, no tengo tiempo para esto.

- Es Adam.

- ¿Qué pasa con Adam? (molesto pero al fin apartó la mirada de los recortes y miró a los ojos a Sam).

- Des de que llegamos que no ha dado un bocado. Le he dicho que tenía que comer algo, pero no me hace caso.

- Grrrrr(apretando las mandíbulas) ya comerá cuando tenga hambre.

- ¡Papá, dos días!

- Te he oído, Sammy, te he oído (irritado). Déjalo (respiró hondo e intentó calmarse) si esta noche no cena, hablaré con él.

- Gracias(enfadado por el pasotismo de su padre. Subió las escaleras y encendió la televisión para ver si con la tele se olvidaba de todo).

Dean llamó sobre las doce para decirle que no iría a comer, así que Sam preparó comida para 3, aunque sabía, perfectamente, que comería solo. Hizo unos espaguetis con albóndigas de lata, no estaban mal. A la hora de comer fue a llamar a Adam:

- Ey, canijo, la comida ya está. Espaguetis.

- Déjame en paz, Sam. No tengo hambre (estaba tumbado en la cama en la misma postura que lo había dejado por la mañana).

- Venga, tienes que comer algo. Hay helado de postre (diciéndole con una voz suave).

- ¿Que pasa contigo? (sin ni girarse para hablar con él) ¿Qué pasa, que aparte de idiota eres sordo?

- Adam, no comiendo no se arregla nada(poniéndole una mano en el hombro, Adam lo apartó bruscamente).

- ¡Que te largues, joder! ¡No quiero tus putos espaguetis! (gritándole enfadado)

- Si, papá te oye hablar así(pero Adam lo interrumpió)

- ¿Papá? ¿Papá? No me hagas reír. ¡Ja! (dijo irónicamente) Ese no es bueno para nada.

- ¡ADAM! (Sam no le gustaba que Adam hablara así de su padre. La mayoría del tiempo él mismo estaba enfadado con su padre, pero decir eso era demasiado).

- Olvídame(tapándose con la sábana).

- Bufff(dando un soplido de agobio) te lo dejo aquí, por si te lo piensas(y dejó el plato de espaguetis y se llevó el desayuno que ni había tocado).

- Lo que sea (Adam tenía que tener la última palabra).

Sam comió asolas, un día más, mientras veía la ruleta de la fortuna en la televisión. Sobre las tres de la tarde salió su padre en busca de más café y de algo que picar. Tomó un plato de espaguetis y bajó de nuevo al sótano. Sam se puso a leer un poco, miró de reojo un momento el libro de latín. Estaba aun castigado, pero aunque su padre estuviera en casa, allí no había nadie que realmente los controlara. Así que si Dean se puede pasar el día fuera, papá encerrado en el sótano y Adam en la cama, él podía pasarse el día leyendo.

Sin darse cuenta y enfrascado en la lectura llegaron las nueve, Dean entró por la puerta, tarareando Poison de Alice Cooper.

- You're poison, running through my veins. Poison. I don't want to break these chains. Your mouth, so hot. Your web, I'm caught. Your skin, so wet. Black lace, on sweat(imitando a Alice en un concierto) Hola Sasquatch.

- Dean.

- ¿Qué hay de cenar? Me muero (tirándose en el sofá). Bobby es un negrero. A penas me da de comer y me tiene trabajando de sol a sol.

- Si, claro. El mismo Bobby que hace tartas de calabaza y dulce de membrillo 3 veces por semana.

- ¡Hoy solo me ha dado cuatro trozos! Sam, Bobby se está volviendo huraño(encediendo la tele).

- Ya se lo diré(quitándole de nuevo el mando a distancia)

- Pero recuerda poner esos ojitos de cachorrito abandonado cuando se lo digas, Samantha (intentando chinchar su hermano).

- Idiota(le dijo Sam sonriendo, almenos algo era como siempre) .

- Capullo(recuperando triunfante el mando a distancia).

- Hoy tampoco ha comido (refiriéndose a Adam).

- ¿Has hablado con papá? (sentándose bien)

- Como si eso fuera una gran diferencia(irritado).

- ¿Tan mal, eh?

- Dean, me van a volver loco. Papá que se ha encerrado allá bajo y no sale, está ahí de día y de noche. Y Adam que no se mueve de la cama y no come.

- ¿Sabes qué? Voy a por unas pizzas y bajaremos todos a cenar al sótano con papá. Como una familia de esas que tanto te gustan (removiéndole el pelo).

- ¡Dean! ¡El pelo!

Dean salió a por las pizzas al cabo de medía hora entró con 4 pizzas familiares, 2 cubos de 36 onzas de helado de chocolate y de caramelo y refrescos. Los dejó en la mesa de la cocina y fue para arriba, para la habitación de Adam y de Sam.

- Pizza y Helados ¿Quién es el mejor hermano del mundo?(dijo alegremente)

- Vete, Dean, no estoy de humor.

- Venga, mueve el culo, canijo, el helado nos espera.

- Paso (girándose para darle la espalda).

- Lo siento, no se puede pasar, eso me rompería el corazón (tirándose en la cama de Sam como una actriz de cine mudo).

- Dean, déjame en paz (cansado y volviéndose a girar).

- Muy bien, tú lo has querido(y agarró al chico del brazo y se lo cargó al hombro)

- ¡Déjame! ¡Déjame!(gritaba Adam, mientras se retorcía para librarse de la presa de Dean). ¡No tiene gracia Dean, bájame!

- Tuviste tu oportunidad, ahora es mi turno (empezando a caminar hacia la puerta. Adam desesperado, le mordió en la mano) Auuuuuuuuuuu (lo tiró de golpe sobre la cama y se miró la mano, le había dado un buen mordisco estaba sangrando bastante).

- Te dije que me dejaras (un poco sorprendido por la sangre pero furioso).

- No puedo creer que me hayas mordido (agarrándose la mano) ¿Qué hay de malo en ti, tío?

- ¿Dean?(dijo Sam. Sam y John habían salido corriendo escaleras al oír el grito de Dean)

- Dean, hijo ¿estás bien?(le preguntó John, aun en modo alerta).

- si, si, no es nada, solo que no me lo esperaba.

- Déjame ver(agarrándose la mano)

- En serio papá, no es nada.

- Deeean(avisándole que no estaba de humor para discutir) déjame ver(Dean le alargó la mano) Esto va a necesitar puntos. Sam, trae el botiquín.

- si(Y salió corriendo a por el botiquín en menos de 10 segundos ya estaba de vuelta) aquí tienes(dándole el botiquín).

- Siéntate(indicándole que se sentara en la cama de Sam) ¿Se puede saber qué ha pasado aquí?(mientras empezaba a limpiar la herida).

- Nada, señor. Mi mano se ha metido en la boca de Adam y ha obligado a sus colmillos a trepanarla(diciendo con una mueca de dolor). Eso es lo que pasa, papá, cuando no alimentas a la fiera.

- Adam (iba a preguntarle porque había mordido a su hermano pero Adam le interrumpió)

- Le dije que me dejará en paz y no me hizo caso. Y después me agarró y me cargó como si fuera un maldito saco de patatas.

- Veo. Estoy muy cansado. Vamos a cenar algo y después tú y yo(señalando a Adam) hablaremos (John acabó de vendar la mano de Dean y salió de la habitación, Dean y Sam lo siguieron, pero Adam se quedó en la cama).

Cuando llegaron abajo, John se quedó en los pies de la escalera unos instantes, esperando ver aparecer al pequeño de los Winchesters…Pero nada.

El valiente…o mejor dicho, el demente jovencito nunca hizo acto de presencia y por si fuera poco, cerró la puerta de la habitación de un portazo y apagó la luz. John Gruñó y sacó aire por las narices como los toros en los rodeos. Dean y Sam estaban flipando.

- ¡ADAM! ¡ABAJO! ¡YA!(tres simples palabras que hicieron estremecer hasta los cimientos de la casa)

- Papá(intentando calmarlo) el niño está aun en estado de shock

- Dean, ¿te he pedido tu opinión?(irritado y con la vena yugular apunto de estallarle).fu

- No, señor (batiéndose en retirada).

- ¡ADAM!(pero el chico decidió ignorar a John una vez más. Lo siguiente pasó muy rápido. John subiendo las escalera de dos en dos. Entrando como una fiera en la habitación y agarrando fuerte del brazo a Adam y levantándolo de un tirón) .

- ¡Papá, no!(protegiéndose con la mano libre el trasero)

- HE DICHO A CENAR (dándole 10 palmadas rápidas pero con toda su fuerza) PLAFF PLAFF PLAFF PLAFF PLAFF PLAFF PLAFF PLAFF PLAFF PLAFF

- Auuuuuuuuu no no Auuuuuuuuuuuuu no ay ay ay Auuuuuuu no au Ya voy, ya voy, Auuuuuuuuu argggggg (John no le dejó reaccionar, lo agarró del cogote y lo arrastró hacía la cocina. Apartó una silla).

- ¿Te sientas ahí(señalando la silla que había apartado) y comes o te tengo que poner sobre mi regazo?(dijo John fulminándolo con la mirada).

- Me siento(Adam sollozando) y como sniff.

- Se acabaron las tonterías, ¿Está claro?

- Si, señor(dijo aun llorando)

- He dicho ¿está claro? (dijo entre dientes mirando a Sam y a Dean)

- Si, señor (dijeron los dos a la vez, corriendo a sentarse a la mesa).

- Después, de cenar, tendremos una reunión familiar. Ya que por lo visto hay que poner algunas cosas claras por aquí. Ahora a comer, y no quiero oír a nadie rechistar (mirando fijamente a Adam).

John sirvió 4 cortes de pizzas a cada muchacho en un plato. Dean y John tomaron dos cortes más. Ni Adam ni Sam agarraron nada más, hasta llegados los postres. Que Dean se hizo con el helado de Caramelo y dejó el de chocolate para sus hermanos, sabiendo que John jamás tomaba helado. Pero Adam, a pesar de ser tan goloso como Dean, no comió ni una cucharadita. John, no insistió, no le gustaba que sus hijos tomaran dulces entre semana y mucho menos para cenar. Pero no iba discutir por algo como el helado, cuando había cosas más importantes de las que hablar. Eso si, le echó una mirada a Dean cuando agarró su cubo de helado que le hizo erizar todos los pelos del cuerpo. Dean tomó nota mental, de no volver a traer helado para cenar, al menos, en un par de semanas.