Summary: Bella era una chica con sobrepeso, después de una fuerte decepción amorosa decide olvidarse del amor, se relega a amores platónicos e imposibles pues nunca podrán volver a lastimarla. Edward Cullen, la superestrella del momento y su nuevo amor platónico le demostrará lo contrario.

PRÓLOGO

Pensé que esta vez sería diferente, pensé que esta vez sí sería la protagonista, pero no. Una vez más quedé rezagada al papel secundario, al de la amiga, ¿dije secundario? Debería decir terciario, porque ni siquiera era la mejor amiga como para que mi historia entrara en los cánones convencionales y clichés de la mejor amiga eternamente enamorada. No, simplemente éramos amigos, una palabra también demasiado grande para describirnos, porque tampoco era como si él me confiara cosas. Estábamos en un limbo, nos conocíamos demasiado para ser extraños, pero a la vez no nos conocíamos lo suficiente para ser considerados amigos.

Por supuesto que yo sabía todo lo que se puede saber de él sin parecer demasiado obsesionada. Me gustaba pensar que había superado mi obsesión adolescente inicial y ya había madurado en un enamoramiento un poco más maduro. Ya no hacía las chiquilinadas que hacía antes, como alejarme de su lado, o no pasar donde él estaba. Me di la libertad de llamarlo cariñosamente si quería, después de todo… ¿Porque tendría que incomodarme? ¿Él no era más que el hermano de mis amigas no?

Me acordaba de aquellas veces en que ingenuamente creí que él me veía con otros ojos. Yo era muy joven, y nunca había tenido la posibilidad de tener amigos varones, debido al continuo rechazo de mis compañeros de colegio por mi sobrepeso. Nunca fui una persona muy extrovertida o de muchos amigos. Pero eso cambió cuando entré en el polimodal. Pensé que iba a ser peor que mis primeras etapas en el secundario, pero sorpresivamente no fue así, no fue porque cambiara de apariencia o me convirtiera de la noche a la mañana en una supermodelo, (si lo habré soñado, vengándome de todos los que me habían llamado gorda, jactándome de cómo babeaban por mi) sino que pude encontrar verdaderos amigos, que me aceptaban, sin querer cambiarme nada.

El escarmiento a mi persona continuó, pero fue disminuyendo con los años, el último año sólo había un par de rezagados que persistían en sus bromas infantiles. Esto me afecto en sobremanera, pensé que él en su intento de ser amable y coquetear inofensivamente estaba buscando algo conmigo. Nada que ver, fue horrible la forma cruel en que caí a la realidad:

El había realizado un viaje por placer, con un grupo de nuestros amigos, y a su regreso él estaba enamorado. Ver como no se despegaba de su celular fue un golpe duro para mí. Pero lo peor vendría unos meses después, cuando ella se apareciera en la ciudad. Yo tendría que compartir la mesa en un restaurant con todo nuestro grupo de amigos mientras se hacían arrumacos y se susurraban frases al oído. De más está decir que se me cerró el estómago de la angustia, pero esto no, esto no termina aquí, no. Todavía mi corazón podía resistir un poco más. Sucedió que mientras volvíamos, en la camioneta de uno de mis hermanos, en el fondo, ocultos parcialmente por la oscuridad y un par de amigos de ella, pude ver como él literalmente le comía la boca.

Ese fue el golpe final.

Me volví cínica en cuanto al amor, y decidí que nadie me lastimaría otra vez. Atrás dejé toda personalidad romántica y mi carácter dio un giro de 360 grados. De ahora en más relegaría todo mi amor a amores platónicos y realmente imposibles, de esa manera nunca volverían a romperme el corazón. Ya eran inalcanzables, así que entraría con los ojos abiertos...y no me enamoraría otra vez.

Que equivocada estaba…