Buscando al Kirin

Capitulo 1

Un Deseo

Los cálidos rayos del mediodía caían tranquilamente sobre Ponyville, desde las afueras el pequeño pueblo irradiaba un aura de tranquilidad y paz que parecía negar la difícil situación en la que se había encontrado meses atrás. Pero ahora la mayoría de los ponies se esforzaba por sobreponerse, cerrar el ciclo y dejar atrás lo que la guerra había traído.

Uno de esos ponies se dirigía optimista al pequeño poblado. Había perdido su trabajo en Manehattan durante la ocupación pero había escuchado que en Ponyville había muchas oportunidades para alguien inteligente y con disposición al trabajo duro, y esa era la clase de corcel que él era.

El joven pony de color tierra y crin rojiza y cutie mark en forma de una gran herradura entró al pueblo con su equipaje en la grupa y comenzó a recorrer la calle principal poniendo atención a la mayor cantidad de detalles posibles. Tenía que hacer rendir los bits que le quedaban. Primero necesitaba encontrar un alojamiento temporal, después encontrar trabajo, tal vez en las granjas que rodeaban el pueblo. También necesitaba encontrar…

… Un enorme dragón púrpura y verde sentado y dándole la espalda a la mitad de la calle en la cual acababa de dar vuelta. El pony escuchó un rítmico golpeteo que producían las garras afiladas como espadas de una de las patas delanteras del monstruo sobre el empedrado de la calle, como si el reptil esperara algo. El pony comenzó a caminar lentamente de espaldas, pateando una lata que rodó alegremente calle abajo hasta terminar golpeando unas botellas de vidrio sobre las que dormía un gato en un callejón.

La bestia giró inmediatamente su cabeza hacia el pony, que se congeló en el lugar. Los labios del dragón se movieron para dejar al descubierto decenas de largos, blancos y afilados colmillos. El monstruo se volvió por completo y extendió su garra hacia el indefenso corcel que se encogió, esperando sentir como su carne era rasgada…

"Hola, soy Spike. Eres nuevo en el pueblo, ¿verdad?"

El pony abrió los ojos para verse reflejado en los del dragón, el cual aun mantenía su garra extendida hacia él. Lentamente, como hipnotizado por los iris esmeralda del reptil, extendió su pezuña, se sobresaltó cuanto Spike la tomó amablemente y le dio un firme pero amigable apretón.

"¿Cómo te llamas?"

"S… Strong Hoof."

"Mucho gusto. Dime, ¿Cuánto tiempo llevas en Ponyville?"

El pony miró en todas direcciones, los demás habitantes del pueblo seguían con sus actividades diarias. Como si el dragón fuera otro pony más.

"Me… media hora"

Spike se incorporó sobre sus cuartos traseros, elevándose aun más sobre el aterrorizado Strong Hoof.

"¿En serio?, ¿Tan poco tiempo? En ese caso tengo que decirte algo muy importante…"

El dragón guardó silencio e inclinó su cabeza hacia un lado.

"Rayos, mi esposa me llama y no puedo hacerla esperar. En todo caso recuerda esto: No opongas resistencia, entre más luchas más tiempo tomará. En el fondo ella solo quiere ser amigable, y lo más importante de todo, nunca, bajo ninguna circunstancia, no importa que, no le digas que no quieres ser su amigo. ¿De acuerdo?"

El dragón le dedicó un pequeño gesto de despedida al aun inmóvil corcel mientras tomaba una pequeña carrera y desplegaba sus alas para elevarse hacia el cielo. Strong Hoof dejó escapar un suspiro de alivio y relajó todo su cuerpo lo suficiente para notar a lo lejos una nube de polvo con un pequeño punto rosado en la base que se movía a toda velocidad hacia él.

Spike voló rápidamente sobre el pueblo antes de aterrizar suavemente enfrente del negocio de su esposa. La elegante pony blanca ya lo esperaba con una gran cantidad de equipaje y una mirada impaciente.

"No se debe de hacer esperar a una dama. ¿Cuántas veces tengo que repetírtelo?"

Spike dejó escapar un gruñido mientras revisaba el equipaje

"Primero: solo fueron diez segundos, segundo: no creo que debas utilizar el silbato para cosas tan simples, además de que me hace sentir como un perro entrenado, y tercero: creí que habías dicho que mandaste los modelos por adelantado. ¿Qué es todo esto?"

"Es el equipaje mínimo para tres días y dos noches en Canterlot."

"Parece que tienes la intención de mudarte al castillo…" murmuró Spike.

"Bueno, si alguien no fuera tan grande como para necesitar varios metros cuadrados de tela para un tuxedo no llevaría tantos bultos."

"Podía usar mi uniforme de gala… ¡O mi armadura!, ¡se ve increíble con mi insignia de teniente!"

Rarity suspiró y giró sus ojos hacia arriba

"Cielo, ¿cuántas veces tengo que decirte que el metal oscuro, las cadenas, púas y en general cualquier cosa que esté hecha para intimidar al enemigo en combate no se ve bien en un evento de alta…?"

La unicornio dejó de hablar y miró hacia la calle. Spike trató de encontrar que es lo que llamaba su atención hasta que Rarity murmuró.

"…ella también…"

Su esposo rápidamente identificó lo que tanto había llamado la atención de la unicornio. Una yegua caminaba tranquilamente por la calle con un visible abultamiento en el vientre. Spike sonrió y levantó su garra a modo de saludo.

"¡Hey, Carrot Top!, ¡Felicidades!"

La yegua sonrió y devolvió el saludo antes de continuar con su camino. Rarity trató de disimular de mala manera que su atención había regresado al equipaje.

"Con ella van siete, ¿Por qué?..."

Spike no pudo evitar responder automáticamente

"Se llama baby boom, Twilight también notó que hay muchas yeguas embarazadas e investigó. Por lo que leyó de la historia de otros países por lo general después de una guerra se eleva el número de nacimientos para compensar los miembros de la población perdidos."

Rarity se volvió violentamente a su esposo y clavó su vista en el.

"¡Spike!, ¡Para muchas yeguas el ser madre es la más grande bendición que hay y tu lo haces sonar como si fuera simplemente fabricar repuestos!"

El dragón se echó hacia atrás con las palmas de las garras extendidas.

"¡Lo siento Rarity!, solo repetí lo que dijo Twilight. Pero, ¿Por qué te enojaste tanto?"

Rarity sacudió la cabeza y colocó una pezuña en la garra de Spike.

"Mil disculpas, no debí reaccionar así, no sé lo que me pasó pero ya estoy bien."

"¿Estás segura?, desde que regresamos de Kadingirra estas así, en especial en los últimos meses."

"Si cielo. Se nos hace tarde, vamos con Twilight por el globo."

Spike tomó trabajosamente la enorme cantidad de maletas y valijas y se inclinó permitiendo que Rarity usara una de sus alas para trepar a su espalda. Después de unos segundos aterrizaron en la biblioteca, al mismo tiempo que en el centro del pueblo se escuchaba una explosión y una nube de color rosa se elevaba hacia el cielo.

La unicornio descendió de la espalda de su esposo y entró en la biblioteca al mismo tiempo que Spike dejaba el equipaje en el suelo. Después de unos segundos sintió que algo le caía en la cabeza y miró hacia arriba al mismo tiempo que extendía su garra para atrapar más de esos objetos que caían.

"¿Serpentinas?"

Dentro de la biblioteca, cuyas estanterías estaban vacías por alguna razón, Rarity se encontró a Twilight acarreando gran cantidad de libros con su magia desde el sótano mientras Trixie estaba sentada en un rincón bebiendo algo y bostezando. La unicornio blanca cruzó su vista con la azul cielo e inmediatamente el ambiente se puso tenso.

Antes la pony maga le había parecido molesta a Rarity, pero ahora era peor. Había dejado de presumir acerca de lo que no podía hacer y presumía aun más de lo que si podía hacer. Aun no entendía porque de todos los unicornios la princesa Luna había elegido a esa presumida, egocéntrica, molesta, poco cooperativa pony como alumna. Peor aún, se la pasaba todos los días usando esa joyería rara y oscura, como si siempre fuera Nightmare Night.

Trixie sonrió al sentir la mirada.

"Hey, Twilight, la costurrrera y el rrreptil vinieron a buscarrrte"

La pony púrpura dejó caer un pequeño montón de libros en el suelo donde un enorme círculo rojo había sido pintado y le dedicó una mirada cansada a Trixie, Rarity por su parte se dirigió indignada hacia ella.

"Señorita Lulamoon, le recuerdo que el nombre de mi esposo y el mío no son 'reptil y costurera', sino Spike y Rarity. Aunque para usted lo más correcto sería dirigirse a nosotros como Lord Spike Y Lady Rarity"

Trixie se encogió de hombros.

"Como sea, costurrrera."

La unicornio blanca dejó escapar un quejido ofendido antes de darse vuelta y hablar con Twilight.

"Realmente no sé como la soportas. por cierto, ¿Qué estás haciendo?"

Twilight aprovechó el pequeño descanso para limpiarse el sudor de su frente.

"Le pedí ayuda a Trixie para clasificar y ordenar los libros. Así que los dividió en 'interesantes y aburridos' y los aburridos los arrojó al sótano. Por supuesto que todos los consideró aburridos excepto este que aun no sé como llegó aquí."

Le dio el grueso libro a Rarity, que procedió a leer la cubierta.

"¿La emocionante e increíble vida de la gran y poderosa Trixie Lulamoon escrito por Linsy Fullmoon?"

"Una verrrdadera obrrra maestrrra si me lo prrreguntan."

Rarity arrojó el libro al cesto de la basura.

"Pues yo creo que es pura ficción mal escrita. Twilight querida, hemos venido por el globo, si puedes prestárnoslo por supuesto."

"Si claro, está en el jardín de atrás. Solo necesitan llenarlo de aire caliente pero supongo que eso no será un problema. ¿Estarán de regreso para la boda?"

"No nos lo perderíamos por nada, querida. Además aun tengo que darle los toques finales al vestido de Fluttershy."

Una voz les llegó desde afuera.

"Hey, ¿puedo entrar? Necesito preguntarle algo a Twilight"

Twilight se acercó a la puerta.

"Por supuesto Spike, un minuto."

Twilight se volvió hacia las otras dos unicornios al mismo tiempo que movía los muebles y libros despejando una amplia área de la biblioteca.

"Bien chicas, ya saben. Fuera del círculo rojo."

Las ponies obedecieron al mismo tiempo que el cuerno de Twilight se iluminaba con gran intensidad. En el centro de la biblioteca se dibujó la silueta de un dragón agachado y finalmente con un resplandor purpura Spike apareció. Totalmente doblado aunque aun así sus hombros rozaban el techo.

"Gracias Twilight. Hey Rarity, ¿Podrías hacerme el favor de atar las cuerdas del globo? Mis garras son demasiado grandes."

Rarity bufó y salió de la biblioteca murmurando. Spike sonrió de nuevo mientras Twilight comenzaba a colocar libros en las estanterías.

"¿Y qué es eso que querías preguntarme?"

"¿Pueden los dragones y los ponies tener potros?"

Twilight levantó rápidamente la cabeza y golpeó la parte superior de la estantería lo cual le valió quedar sepultada bajo una avalancha de libros. Trixie rodó por el suelo sujetándose el vientre y riendo a carcajadas.

La unicornio púrpura surgió de entre los libros frotándose la cabeza y mirando a su hermano.

"Spike, ¿Por qué preguntas eso?, los burros y los ponies son… compatibles, por lo que me ha dicho Zecora de su tierra, las zebras y los ponies también, pero ¿dragones y ponies?, ¿por qué quieres saber eso?"

El dragón sonrió y se rascó un poco la cabeza. Trixie se acercó y le dio un codazo en las costillas.

"¿Cual es el problema?, ¿no puedes cumplir con tus deberrres de esposo, rrreptil?"

"Oh, por supuesto que sí, todos los días, varias veces al día."

Trixie estalló de nuevo y Twilight se enrojeció.

"Spike, no deberías decir eso en público."

"Pero lo hago, le ayudo con la casa, la llevo todos los días a la boutique, cargo las cosas pesadas por ella."

Trixie dejó de emitir sonidos aunque continuaba moviendo su boca y empezó a golpear el suelo violentamente con una de sus pezuñas. Twilight se llevó una de las suyas a la frente y se acercó a Spike.

"Spike 'deberes de esposo' es un eufemismo para… tu sabes… el… proceso previo… al embarazo."

El dragón bufó dejando escapar humo de su nariz al mismo tiempo que entrecerraba los ojos y miraba a Trixie.

"Vete por favor, este es un asunto privado."

La unicornio se incorporó y se secó las lágrimas de los ojos.

"De acuerrrdo, de acuerrrdo. Rrrayos, esto erra demasiado diverrrtido. En fin, irrre a torturrrar a ese par de tontos."

Trixie salió de la biblioteca y Spike se concentró de nueva cuenta en Twilight.

"¿Entonces no sabes si es posible?"

"Bueno Spike, no hay antecedentes. Digo, la princesa Celestia lo dijo en su boda: son la primera pareja dragón-pony de la historia."

"Pero cuando nos envió el silbato la carta decía que yo era el tercer dragón con el título 'amigo de los ponies'."

Twilight se acercó más al dragón.

"Spike, los amigos no tratan de tener hijos entre ellos… la mayoría de las veces. Además, ¿de dónde sacaste esa idea?"

"Creo que Rarity quiere tener un hijo. Y bueno, ya llevamos un año y diez meses de casados. Creo que a mí también me gustaría… tu sabes, una verdadera familia. Como la de Pinkie."

Twilight se sentó a un lado de Spike y le tomó una garra entre las pezuñas.

"¿Crees que quiere tener un hijo?, ¿ya hablaste con ella al respecto?"

"Bueno, no. Pero la conozco bien. Soy su esposo desde hace más de año y medio. Fuimos novios por tres años antes de eso y la he amado desde que la conocí. Así que se interpretar las señales.

Cuando regresamos de la guerra estábamos hablando en nuestra habitación y dije algo de que no nos faltaba nada para ser felices y ella se puso un poco triste por unos segundos, se le queda mirando a las yeguas embarazadas y se vuelve ausente, va a visitar mucho a Pinkie pero está más interesada en las trillizas. Y cuando Applejack dijo que Fluttershy tenía 'un pastel en el horno' ustedes no se dieron cuenta pero cerró los ojos por unos momentos y parecía que algo le había dolido antes de ir a correr y abrazarla."

Twilight guardó silencio unos segundos.

"Bueno Spike, creo que deberías hablar con ella al respecto. Pero, si en realidad quisiera tener un hijo, ¿no sería más fácil que adoptaran?"

El dragón suspiró de nuevo.

"Supongo que sí, pero no sería lo mismo. Ya sabes, 'sangre de mi sangre' y todo eso. Además…"

"A mi realmente me gustaría tener un hijo de mi esposo"

Rarity estaba en la puerta de la biblioteca, con una gran sonrisa y lagrimas en sus ojos. Rápidamente se acercó corriendo a Spike el cual la abrazó tanto como podía en su incómoda posición. Después de unos segundos la elegante unicornio miró a su amiga.

"Entonces querida ¿crees que es posible?"

"Bueno, no sé. ¿Por qué me preguntan a mi?"

Rarity le puso una pezuña en el hombro.

"Twilight, eres la pony que más sabe de dragones en toda Equestria y la más sabia que he conocido. Si hay alguien que sabe de esto esa eres tú."

"Pero lo que se sobre dragones es lo que aprendí del viejo libro que me envió la princesa y lo que deduje de mis observaciones sobre Spike. No hay registros de algo mínimamente parecido. La compatibilidad de sangre es la clave aquí pero para empezar ni siquiera sabemos si sus cuerpos son… bueno… ustedes saben… compatibles. Tamaño y… y forma, todo eso…"

Twilight se sonrojó y se detuvo. Permaneció en silencio unos segundos cuando notó que Spike se rascaba la cabeza y Rarity también se había sonrojado, ambos sonreían. Spike tosió para aclararse la garganta.

"Bueno, respecto a eso… si… cuando aun no crecía tanto pero… si."

Twilight inclino la cabeza hacia un lado.

"Pero se casaron después de que crecieras… ¿Cuándo…? Lo siento, lo siento, eso es privado."

Rarity le tomó una pezuña entre las suyas.

"Bueno querida, si nos vas a ayudar con esto creo que podríamos darte unos cuantos detalles. Fue cuando fuiste a dar una conferencia a la escuela de la princesa. Spike fue a ayudarme a la Boutique y… bueno."

Twilight inclinó su cabeza para el otro lado.

"Spike, ¿Qué no fue esa vez cuando regresé y tus alas habían aparecido?"

El dragón asintió y abrazó de nueva cuenta a su esposa al mismo tiempo que le daba un pequeño beso.

"Si, cuando digo que ella me hizo volar lo digo enserio."

Twilight sonrió ante la imagen que proyectaba la pareja enfrente de ella.

"Muy bien, muy bien. Vallan a Canterlot, disfruten de la subasta y de la cena. Divirtámonos en la boda y cuando todo eso termine regresen conmigo y les diré que es lo que averigüe al respecto. ¿De acuerdo?"

Rarity abrazó fuertemente a su amiga.

"Muchas gracias Twilight, no sé cómo podía pagarte esto."

"Hey, tranquilos. Puede que no encuentre nada o que lo que encuentre sean malas noticias así que por favor no se hagan de muchas esperanzas. ¿Está bien? Además creo que ya se les hizo tarde."

Rarity la besó en la mejilla y se separó de ella aunque le sostuvo las pezuñas por unos minutos antes de salir de la biblioteca. Spike le dedicó un gesto cariñoso a la cabeza.

"Gracias, eres la mejor. ¿Podrías por favor…?"

El cuerno de la unicornio comenzó a brillar.

"Spike, personalmente lo veo extremadamente difícil sino es que imposible. Consideren lo de la adopción y mantengan perspectivas realistas respecto a todo esto. ¿De acuerdo?"

El dragón sonrió antes de desaparecer en un brillo púrpura que fue seguido de otro similar afuera de la biblioteca. Twilight dejó escapar un suspiro agotado.

"Por las princesas. ¿Ahora en que me he metido?"