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Capítulo Uno
Regreso Tempestuoso

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Written by Unicorn Paige
Translated by Sasuke glamour

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Después de todo, regresó de nuevo a Konoha con sus propios pies—Naruto a su lado.

Sakura no estaba sorprendida en lo más mínimo al verlos dirigirse por la calle principal y hacia la Torre Hokage. Cada cabeza se giraba cuando ellos pasaban, los murmullos rápidamente convirtiéndose en un sordo zumbido de charlas. Reverencias para Naruto, el héroe que los protegió de Pein y oscuras, pero temerosas miradas fulminantes para Sasuke—el traidor.

Ninguno de los dos se inmutó por las personas y los shinobis que los miraban boquiabiertos como si fueran algún tipo de espectáculo festivo; y a pesar de las obvias heridas todavía persistiendo en sus cuerpos, sus pasos eran calmados—sus hombros erguidos. Estaba en sus ojos, sin embargo. El agotamiento. La fatiga de la batalla en orbes sin brillo que indicaban una pelea que había sido más que sólo física. Una pelea que se repetiría en sus mentes una y otra vez, cicatrices emocionales incapaces de ser sanadas por ningún médico.

Sin embargo, esto no era lo que el resto del mundo veía.

Madara estaba muerto; la amenaza en ciernes de una guerra se había acabado. Lo que se pasaba por alto mientras las noticias se esparcían a través del mundo ninja era la tarea en sí. El matar a alguien como Madara no era una cosa sencilla. Sakura sólo pudo preguntarse qué había ocurrido exactamente en el campo de batalla. Lo podía visualizar, las emociones rugiendo como chakra palpable mientras los dos chicos que ella amaba luchaban con todo lo que tenían—mientras Naruto y Sasuke ponían sus vidas en peligro—pero realmente nunca podría saber qué había tenido lugar durante la pelea.

'Debí haber estado ahí', pensó amargamente; su estómago lleno aparentemente de plomo. A pesar del deseo que corría a través de ella, Sakura no corrió a saludarlos e inquietarse por sus heridas. Parada en el fondo de la creciente multitud, uno podría pensar que no estaba inmutada por el regreso inminente de sus compañeros—el único cambio notable siendo los nudillos fuertemente apretados en la pequeña bolsa de hierbas medicinales en su mano y una única línea recta impregnada en sus labios.

Mientras Naruto y Sasuke inconscientemente pasaban frente a su forma perdida entre la multitud, Sakura recorrió sus entrenados ojos sobre sus cuerpos—tomando nota de cualquier discrepancia en sus zancadas y la sangre seca todavía persistiendo en ellos. Estaba contenta de que no se estuvieran muriendo, pero sí notaba que estaban a punto de colapsar.

'Si hubiera estado ahí', pensó con enojo mientras se daba la vuelta elegantemente sobre sus talones—su espalda encarando apropósito a sus dos compañeros. 'Si hubiera estado ahí, no tendrían que arrastrarse de regreso aquí al borde del agotamiento.'

Todo alrededor de ella eran murmullos. Muchos estaban ansiosos por obtener todos los detalles morbosos de la batalla mientras que otros estaban preocupados por el regreso del Uchiha. La gente sentía curiosidad de saber cómo manejaría esto el nuevo Hokage. Habían inquietudes sobre la tendenciosa posición del hombre. Cuando esta particular inquietud le llegó a la pelirrosa, se detuvo y dio un vistazo sobre su hombro.

Sakura sólo pudo divisar la espiral roja y el abánico Uchiha expuestos en sus espaldas. Alrededor de ella, la gente todavía charlaba incesantemente. El sonido de sierras y martillazos a los que se había acostumbrado con las semanas resonaban débilmente al fondo mientras carpinteros trabajaban para reconstruir todo Konoha.

Viendo a Naruto y Sasuke caminar por la calle principal con algo parecido a la soberanía*, las tiendas y casas a medio terminar alrededor de ellos, no parecía nada menos que un nuevo comienzo; un nuevo inicio.

Incapaz de moverse, Sakura sólo pudo ver cómo ellos caminaron con dificultad hacia adelante hasta que estuvieron muy lejos de su vista. Estuvo parada con indecisión entre la chismosa multitud por un largo momento hasta que sus cejas se juntaron. Con un aire despectivo sin sentido, continuó con su camino una vez más y aisló el regreso de sus compañeros en lo más profundo de su mente.

Habían regresado. Heridos, pero vivos de todos modos. Eso era suficiente. Tenía que ser suficiente. Después de todo, ellos tres no eran más que antiguos compañeros de equipo—meros genins forzados a trabajar juntos en el mismo equipo cuando tuvieron doce años. Con dieciséis años sobre ellos, ¿Qué trascendental podía un simple dos significar en la espléndida combinación de cosas?

Sasuke y Naruto—los tan llamados descendientes del sabio Rikudo, los descendientes de Senjus y Uchihas. Una relación forjada por el destino. Le había sacado todo a Kakashi; la identidad de su enemigo, Uchiha Madara, y la verdad sobre Itachi luego del desastroso encuentro con Sasuke meses atrás.

¿Qué lugar podría ella, la antigua kunoichi de un inexistente Equipo Siete, tener en sus mundos?


Pasando su pulgar casi con reverencia sobre el mofante y estropeado metal de su hitai-ate—la tela de su banda ahora desgastada y hecha jirones—Naruto pensó que era razonable creer que finalmente había crecido digno del símbolo de la hoja grabada en el centro.

A decir verdad, sus habilidades como shinobi nunca habían sido algo de lo que se pudiera presumir. En todo caso, habían sido una vergüenza, pero lo que carecía en tacto y talento natural lo compensaba con voluntad y perseverancia pura.

Jiraiya le había dicho una vez que él era como la desenfrenada furia de una tormenta—el rebotador estallido de un trueno y la indomable furia del rayo, un imprudente luchador que era impredecible incluso para él. Era su mayor atractivo y perdición juntadas en una misma.

En el momento, Naruto pensó que era una muy apropiada comparación: Uzumaki Naruto, el futuro Hokage y la Gran Tormenta de Konohagakure. Tenía sólo trece en ese momento, fresco en el camino con un viejo ermitaño pervertido, así que razonó que su infantil fantasía era comprensible. Pero mientras el tiempo pasaba y él crecía, Naruto se encontró en desacuerdo con la evaluación de Jiraiya.

Él no era el trueno o el rayo. Y mucho menos una tormenta. Naruto, para todos los intentos e intensiones, creía que era las nubes. No era nada más que un catalizador, un caparazón vacío esperando a ser llenado. Encontró este propósito respondido con los lazos que forjó con Iruka—con Sasuke, Sakura y Kakashi. Y aun después, con el resto de los novatos y el Equipo Gai.

Con recuerdos de lo que parecía otra vida revoloteando en su mente, Naruto corrió su pulgar inconscientemente sobre el frío metal en sus manos—un nostálgica sonrisa arrastrándose sobre sus labios mientras sus ojos crecían distantes, pensantes.

No era una tormenta, pero quizás el Equipo Siete, junto, lo era. Sakura, reflexionó, sería el fuerte y firme rugido del trueno y Sasuke el perfeccionado y efímero rayo.

Juntos tenían sentido.

Seperados…

Separados no eran nada—tres enteros que no lo eran totalmente.

La sombría noción forzó rápidamente recuerdos que Naruto de otro modo desearía olvidar al frente de su mente. Recuerdos de lo verdaderamente cerca que el Equipo Siete había estado de romperse en pedazos irreparables—de lo cerca que estuvo de perder a la familia que por tanto tiempo había esperado encontrar.

De lo cerca que estuvieron de destruirse a sí mismos.

Rápidamente incomodándose con sus pensamientos, el agarre de Naruto se endureció en su hitai-ate mientras la daba un vistazo casi suplicante al reloj. Había pasado veinte minutos desde que Kakashi le había pedido que se quedara afuera de la oficina del Hokage para hablar con Sasuke a solas—una petición donde Naruto estaba muy cansado para quejarse a pesar de su deseo de simplemente hacer eso—y sus pensamientos ya eran una enredada red de rareza.

Con una sardónica risa, Naruto se dio cuenta que sonaba como Jiraiya luedo de unos cuantos tragos—farragoso, pero para nada ocurrente con sus apenas existentes alegorías.

Necesitaba desesperadamente algo de ayuda, concluyó. O ramen. Lo que sea con tal de no estar sentado y esperando; nunca cesaba de dejarlo impaciente.


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Fiuf. Lo prometido es deuda. Btw, los derechos de autor a Unicorn Paige (Quien actualmente cambió de página). Tengo su permiso. Como siempre, necesario. (:

Ahora, ¿Qué tal? Sé que no es muy interesante, pero antes que nada, debo decir que es el principio y justo como en Obhhh, el plot se irá desarrollando con el tiempo, obviamente el sasusaku no se verá en uno o dos capítulos próximos, tardará algunos cuantos y primero se tienen que arreglar todos los problemas para llegar a la parte que todas queremos (:

Esta historia se creó antes de los nuevos capítulos de Naruto, cuando Madara apenas comenzaba a revelarse como una amenaza, así que habrá muchas cosas que no irán con el manga actual, también debo aclarar que esto ocurre antes de que Sasuke se implante los ojos de Itachi. Es un dato fundamental.

Debo decir que esta historia tiene de todo... ¿Lo bueno de todo esto? ¡Los capítulos son más largos! XD

¿Alguien quiere comenzar a suponer y dar ideas de lo que veremos en este historia?

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Muchas gracias a todas las que ya estaban interesadas desde que lo anuncie. ¡Y a las chicas nuevas! ¡Todas son bienvenidas! ¡Todas sus unos dulces de leche! Lol. Haha.

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En fin, ¿Alguien quiere una galleta o un sasupeluche (de los normalitos)?

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Sasuke-glamour off!