Los personajes que aparecen a continuación no me pertenecen, si no a CLAMP y a otros creadores de ánime/manga, yo solo juego y los torturo un poco ^^


POV Sakura Kinomoto (música de fondo: Yume, Soundtrack SCC)

¿Dónde estoy?, ¿por qué estoy en la torre de Tokio?... espera, este sueño ya lo había tenido antes...

-Sakura, es un placer volver a verte- Esta voz es de...

-¡Mago Clow!- mi voz sonó alegre y entusiasta, una sensación cálida llenó mi corazón, era la misma sensación que tenía cuando escuchaba o veía a mi papá. Me giré para poder ve su gentil rostro, él me estaba regalando aquella sonrisa que adoraba.

-Sakura, a mi también me alegra verte, pero no te alegrará el favor que te pediré..- empezó a decir, yo me quedé un tanto confundida, por lo que solo me limité a escuchar.

-Es necesario que tú y mi reencarnación se vuelvan a encontrar, pues un grave peligro los amenaza, no sólo a este mundo, si no a todos - Mis ojos se abrieron desmesuradamente.

-¿qué peligro?, pensé que todo por fin había terminado- dije con una voz que sonaba tranquila, aunque en mi interior no lo estuviera.

-Existe un riesgo, que desde que yo vivía en este mundo, preví y aunque traté hasta lo imposible de que éste no sucediera, no me fue posible y ahora te estoy dejando en tus manos lo que yo, por desgracia, hubiera deseado que jamás pasara- sus palabras empezaron a angustiarme, ¿qué era eso a lo que ahora debía enfrentarme?, ¿qué era lo que el Mago Clow no pudo detener?

-No pude... detener lo inevitable-prosiguió, con aquella calma que lo caracterizaba -Existen muchos mundos, aparte de éste, distintas dimensiones, las cuales puedes visitar si eres posedor de magia especial. Aunque cuesto trabajo imaginar. -el mago centró su atención en la torre, con una sonrisa en el rostro, aún -Yo hace mucho que descubrí esto, mientras creaba las cartas Clow, sin embargo jamás se lo dije a Yue o a Kerberos, sería mi secreto, un secreto que guardaría junto con la carta Revelation, la cual es capaz de ayudar a aquel que la tenga a atravesar las barreras del espacio-tiempo sin ningún problema y tenga la oportunidad de viajar de una dimensión a otra-

Me encontraba sorprendida, confusa y preocupada a la vez, pero jamás dejé de prestar atención a las palabras que me decía aquel Mago. Él me regresó la mirada, viendome a través de sus lentes.

-Siempre ha existido armonía entre ellos, dejando un equilibrio perfecto entre las diversas dimensiones que hay- tomó unos segundos antes de seguir hablando -pero hace muy poco, algo cambio. Alguien ha estado manipulando el tiempo y los sucesos que pasan en cada mundo a su antojo, por un fin egoísta, haciendo que la naturaleza misma se vea afectada. Sakura, si esto continua, es muy probable, que muchas vidas se pierdan en el proceso. Pues las consecuencias de las decisiones que ha estado tomando esta persona, afectaran a todos por igual, nada volverá a ser lo mismo si esto continua y no tiene un fin rápido.

-Pero...pero yo, ¿por qué me estás contando todo esto mago Clow?, ¿qué puedo hacer?- pregunté, con ambas manos convertidas en puños,no me gustaba nada lo que oía.

-Te estoy contando todo esto querida Sakura, para que le pongas ese alto- mis ojos se abrieron desmesuradamente y muchas preguntas vinieron a mi mente en aquel instante. -es necesario que viajes a través de las dimensiones hasta encontrarlo y detenerlo, se nos está agotando el tiempo...- se agachó hasta quedar a mi altura, mientras ponía sus manos en mis hombros -¿verdad que lo harás?-

Mis ojos se volvieron cristalinos, ¿yo?, ¿viajar a mundos desconocidos, dejando a mi familia, a todos los que conozco para enfrentarme a alguien que ni si quiera sé como es?, ¿ir sola?, !pero si el mago Clow no pudo detener esto!, ¿cómo es posible que.. crea que yo puedo?, seguro que yo... -¡No!, no lo lograré- dije en un hilo de voz, dejando que unas traicioneras lágrimas se escaparan de mis ojos. -debo confesarle que esta situación es aterradora, yo... yo no tendré oportunidad contra eso, además esta confiando demasiado en mi, demasiadas vidas, ¿qué tal si no lo logro?, cargaré con esa culpa... ¡yo no soy la persona indicada para esa tarea!, lo siento mucho...- Mi flequillo cubría mis ojos, no me atrevía a mirarlo, me sentía mal conmigo y con él.

Después de unos segundos, el silencio se hizo incómodo y de algún lugar tomé valentía para mirarle, él me observaba con compresión y yo no hice mas que desviar la mirada. -Es normal que te sientas así- empezó él -pero, ¿crees que si no tuviera la suficiente seguridad de que tu lo lograrás, te lo pediría?, Sakura, creo en ti, es por eso que te lo estoy pidiendo, porque sé que lo lograrás. Siempre haces que al final todas las cosas terminen bien y tú, siempre con una sonrisa en ese rostro que tienes.- Alcé la mirada al escuchar la seguridad en sus palabras.

-¿De verdad eso piensa?- pregunté casi en un susurro, el asintió una vez.

-Además, no estarás sola, te lo prometo- se alzó y la miró desde ahí. -¿puedo... confiar en que lo harás?- Al principio Sakura dudo, pero tomo aire y asintió debilmente. Lo haría por todos aquellos que quería, que conocía y aquellos que aún no conocía. Lo haría por el resto, al menos, lo iba a intentar con todas sus fuerzas.

-Muchas gracias...-

-pero, espere, ¿cómo podré viajar?- preguntó, sintiendo de la nada como la torre se empezaba a desvanecer.

-Búsca la carta...- la voz de Clow desapareció y se hizo presente una mas chillona y preocupada.

POV tercera persona

-Sakuraaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa SAKURITAAAAAAAAAAAAA -un aparente muñeco de felpa preocupado, le gritaba a aquella pequeña dormida, que se quejaba entre sueños. -Sakuraaaaaaaaaaa- en aquel último grito, la chica se despertó y lo primero que tuvo a la vista fue la cara de Kero. Abrió un poco más los ojos mientras hacia la colcha a un lado, tratando de alejarlo, mientras soltaba un pequeño grito.

-¡Kero, me asustaste!- se quejó Sakura, haciendo un mohín y olvidándose completamente de aquel sueño, se frotó los ojos mientras Kero hablaba.

-Pero, Sakurita, estabas gritando, ¿tuviste una pesadilla?- preguntó, sin dejar de mirarla. Ella lo observó y sus pensamientos volaron hacia aquel sueño.

-No, pero fue un sueño... un sueño extraño, en el aparecía en mago Clow...- Kinomoto empezaba a relatar su sueño, pero la interrumpio Kero cuando escuchó el nombre de su creador.

-¡¿el Mago Clow!, ¿y que te decía?- preguntó ahora sumamente interesado. Sakura lo miro unos segundos.

-a eso iba...- dijo con un toque de molestia en la voz -me decía... que era necesario...

-¿que era necesario...?-la chica no sabía como expresarse, pues le era nuevo y complicado.

-que tenía que viajar... a través de las dimensiones, ¡si, eso!, para poder detener a alguien que esta causando alboroto en el equilibrio de los distintos mundos... pero para eso debía buscar una carta, ¿cómo se llamaba? Reversión... revisión... ¡ah, ya!, reveletion- vino aquel nombre a su mente, de repente, luego se alegró por haberse acordado.

-¿QUÉ DICES?, ¿dimensiones?, ¿otra carta? a mi Clow me habló nunca sobre tal cosa...- dijo un Kero molesto y confundido

-Si, eso también me lo dijo Clow, que eso no lo sabían ni Tu ni Yue, también me dijo que tampoco sabían de la existencia de la Carta Reveletion

-Pero me pregunto, ¿por qué nos dijo algo así hasta ahora?- preguntó mientras se llevaba una mano hacia su cabeza, tratando de encontrar coherencia hacia los actos del Mago.

Unos toques en la puerta hicieron que Kero cayera de espaldas, finguiendo ser un muñeco, como de costumbre.

-¿Por qué estabas haciendo tanto escándalo monstruo?- dijo una voz reconocible a distancia.

-He.. esto -la mirada de la menor de los Kinomoto se centró en su hermano mayor -Yo.. solo... -no sabia que decirle a su hermano y estaba muy preocupada porque Kero estaba ahí y lo estaba mirando de manera sospechosa, de pronto se acordó de algo que le dijo- espera, ¡ya te he dicho que no soy un monstruo!

-Si, como sea, si no te apuras llegarás tarde... no quiero escuchar las pisotadas de monstruo que das cuando se te hace tarde, así que apurate- dijo con tono burlón y sin mas cerró la puerta antes de que una almohada lo alcanzara.

-¡HAAAY QUE NO SOY UN MONSTRUO!- gritó enojada.


Sakura, después de un buen rato se arregló y desayuno. Pronto salio rumbo a la escuela con mucha prisa, pues como había dicho su hermano, se le había echo tarde. No tardo en llegar a la escuela y en cuanto estuvo en su salón de clases, aunque estuviera algo cansada por la carrera, entró con una gran sonrisa.

-¡Buenos días!-

Sakura se dirigió a su lugar, mientras se quitaba la mochila de los hombros y la depositaba en su silla.

-Muy buenos días Sakura- respondió su amiga Tomoyo, regalándole una gran sonrisa. La chica iba a responder, pero el profesor llegó justo en ese instante, diciendole a todo el salón que se fueran a sus asientos. Ellos obedecieron.

El profesor pasó lista y sonrió cuando vio de reojo a su alumna favorita, tosió un poco para disimular. -Bien, hoy les presentaré a un alumno que estudiara de nuevo con nosotros, en este semestre, espero que todos se lleven bien con él- el profesor gíró su rostro hacia la puerta -pasa por favor- dijo con voz amable pero a la vez autoritaria.

Un chico de tez blanca, con un aire de elegancia y calidez entró al salón después de escuchar aquellas palabras del profesor.

-Su nombre es Eriol Hiragizawa, si no mal recuerdo ya antes había estudiado aquí, es un gusto tenerte de nuevo con nosotros- dijo mientras escribía su nombre en la pizarra.

Sakura no podía creerse lo que veía. ¡Eriol había vuelto!, ¡estaba aquí!. Se le notaba muy feliz, tanto que una sonrisa se le escapó de sus labios. Tomoyo veía feliz a su amiga, ella también estaba contenta que un amigo suyo hubiera regresado, sin embargo no presentía nada bueno.

Eriol tomó el lugar que hace unos meses atrás había ocupado, justo detrás de Tomoyo.


Sakura estaba muy feliz, ya era hora de descanso y aprovechó para ir a hablar con Eriol, pero por mas que lo buscara, no lo encontraba por ninguna parte. Estaba apoyada en el tronco de un árbol, ya dispuesta a regresar con el resto hasta que una voz la sacó de sus pensamientos.

-Sakura, me da gusto volver a verte- esa voz, era una llena de gentileza y cariño.

-¡Eriol!- miró hacia los lados, pero no vio a nadie, lo que hizo sentirse confundida. Una risa se hizo presente.

-Aquí arriba- dijo simplemente, la chica alzó su cabeza y por fin lo encontró; el chico se encontraba sentado en la rama de aquel árbol, mientras la miraba con diversión y ternura a la vez. La chica lo vio y le sonrió sin poder evitarlo.

-No sabía que regresarías a Tomoeda, ¡que gusto me da!- dijo sin poder evitarlo, el inglés bajo de un saltó, situándose al lado de la niña.

-Sakura, necesito decirte algo muy importante- dijo, sin embargo su voz se torno un poco más profunda y seria -he venido... a dar un anuncio y también a cumplir lo que el Mago Clow te ha dicho-

.¿Hoe?- Kinomoto no entendía la actitud de Eriol al principio, pero conforme terminó de escucharlo, sus ojos se ensombrecieron un poco. -Entiendo- Las palabras de Clow, aquel reencuetro, ¿para qué será?, ¿qué pintara Eriol en esto?

-El anuncio que debo hacerte... es un mensaje de Kaho-

-¡La maestra Mizuki!

-Si, ella... bueno, ella ya no se encuentra con nosotros- sus ojos dejaron de brillar, una sombra los cubrió.

-¿a-a qué te refieres Eriol?- preguntó Sakura, esperando que halla sido imaginación suya y que halla malinterpretado sus palabras.

-Kaho Mizuki falleció el mes pasado...- sus palabras sonaron vacias, frias, se le podía notar en el rostro la profunda tristeza, pero eso obviamente Sakura no lo vió, ella estaba en un estado de shock.

¿Kaho Mizuki... había muerto?

-eso no... eso NO ES CIERTO, dime que no es cierto Eriol, dimelo porfavor!- los ojos de la castaña se empezaron a nublar, esperando que todo aquello fuera una mala broma o al menos un terrible sueño.

-Lamento... decir que lo es- Eriol la abrazó, semanas atrás, el se había encontrado en las mismas condiciones o incluso peores que las de Sakura.

-pero... ¿por qué?- se dijo a si misma, en un hilo de voz, aguantandose los sollozos que querían salir.

-No lo sé, una mañana, ella simplemente...- el mago no pudo terminar de decir aquellas palabras, pues un nudo se le formo en la garganta. él no sabía porque había muerto, no tenia la más mínima idea y aunque intentó todo, no pudo salvarla ni tampoco saber por qué lo había abandonado.

La castaña no pudo más y simplemente se echo a llorar en los brazos del mago, sin importar nada mas.