Presento aquí otro fic de BRAVE10. Esta vez, ambientado en nuestra era, año 2012, Tokyo (AU).

Saizô es llevado a un pub con Sanada para pasar un buen rato, y aunque no es muy partidario de las chicas, de alguna forma u otra se acabará fijando en una.

Un momento...¿¡eso es una chica! Estas confusiones llevará a los personajes a una disparatada historieta.

Es un capítulo corto, porque estoy acostumbrada a escribir capítulos muy largos, pero muy MUY largos, y no quiero aburriros con tanto. Por eso, si es bueno y breve, dos veces nuevo.

Espero que os guste, pequeñas criaturas del Señor.

Se dice que la ciudad japonesa de Tokyo tiene casi el mismo número de habitantes despiertos tanto de día como de noche. Al caer el sol, los tokyotas siguen con sus vidas, y si bien hay quienes usan la noche para descansar, muchos la usan para caer en los placeres de la fiesta nocturna en los mejores locales o, porqué no, en las calles de la capital. Pasarlo bien es lo que importa.

Ese es el punto fuerte de la vida de los jóvenes, pasarlo bien aprovechando la noche joven…

17 de Abril del 2012

22:30 horas, en algún pub de Tokyo.

Saizô entró en el local sin demasiado interés. Durante las últimas semanas, no había hecho más que frecuentar los mismos pubs de siempre tras el trabajo, y aunque al principio lo había agradecido como un momento de descanso, empezaba a cansarse del mismo ambiente. Sus constantes gruñidos y quejas, habían llevado a su jefe, un hombre de negocios demasiado dicharrachero para su posición, lo acabara arrastrando a conocer nuevos lares.

-No arruges así la cara-apremió su jefe. Su nombre era Yukimura Sanada, y demostraba tener un talento innato para el mantenimiento de su empresa, del mismo modo que tenía un gran apego a la fiesta y a la diversión. Saizô arqueó las cejas, no muy conforme.

-Cállate-dijo sin demasiado respeto-este antro es igual que el resto. ¿Qué tiene de especial?-dijo, echando una mirada.

Era un local de buena categoría, a decir verdad. No era demasiado grande, pero estaba bien equipado y lo más importante, tenía grandes ventanales que dejaban a la vista la centelleante Tokyo nocturna. Pero Saizô no era muy impresionable.

-No seas así-dijo Sanada con una carcajada-Hay sillones cómodos, las bebidas son buenas….y hay…buenas vistas-dijo, mirando de reojo a varias muchachas jóvenes y algo provocativas-Tú ya me entiendes-apremió con una sonrisilla cómplice y un codazo.

-Otro antro de seducción para ti, ¿no?-gruñó el joven.

-No he dicho eso en ningún momento-repuso Sanada con cara de inocencia-Tan solo diviértete. Si ves que no hay manera, nos iremos antes-apremió con una sonrisa.

Saizô se encogió de hombros e ignorando al mayor, fue a sentarse a la barra para pedir una bebida. A su izquierda, al fondo, podía ver por la gran cristalera las luces de la ciudad.

La noche solo empezaba.

No era plan de empezar a amargarse…

23:00

Saizô apartó de un empujón a la chica. Durante la hora anterior, una muchacha (quizás de su edad, o un par de años mayor)de cabello rubio y ondulado, muy arreglada, se había acercado a él a entablar una conversación de lo que parecía totalmente inocente. Un típico "No te he visto por aquí", "Yo tampoco vengo mucho" y "me alegro conocer caras nuevas", nada más allá de lo extraño, acompañado de dos (quizás tres…tal vez cinco) copas. Todo iba con normalidad, hasta que la chica, de manera un tanto insinuadora, se le había empezado a pegar más y más. Saizô lo achacó en un principio a que el alcohol le estaba dejando un poco somnolienta, pero en un momento dado, ella lo abrazó por la cintura y se pegó a él.

No debió de haber hecho eso.

-Pero ¿qué te pasa?-se quejó ella, apoyándose en la barra, abochornada por el rechazo.

-No te me pegues tanto-dijo secamente Saizô-Pareces una buscona.

La chica pareció sorprendida.

-Yo, ¿una buscona? Pero ¡si me has seguido el rollo todo el rato!-acusó.

Saizô frunció el ceño y le dio otro trago a su bebida.

-Pues entonces lárgate, calentorra-dijo con un tono de burla.

La chica gruñó y le soltó varios insultos, antes de darle un empujón, dolida en su orgullo, y se daba media vuelta dando tumbos, con el alcohol en la cabeza. Saizô respiró tranquilo, como si nada, y alguien le tocó el hombro.

-Estás hecho un Don Juan-le dijo Sanada, sentándose a su lado.

-No me tires de la lengua-gruñó el otro.

-¿Qué tenía de mala esa tía?

¿Que qué tenía de malo? De malo nada, excepto que era una mujer, y las mujeres lloraban, pataleaban, se quejaban, se molestaban por el maquillaje, se molestaban si les decías gorda, se molestaban si decías que no estaban gordas (porque claro, eso es una mentira garrafal, según ellas), se encaprichaban con cualquier cosa…

Quizás por eso ya no miraba a esa acera y la había…cruzado.

-Que era muy rubia.

-¡Jajaja!-rió Sanada, limpiándose los labios del alcohol-Eres muy duro con la gente. La culpa es tuya.

-¿Mía?

-Los genes de tus padres se alinearon bien y te hicieron bonito.

-Entonces es culpa de mis padres, ¡no mía!

Sanada seguía riendo, aprovechando el momento de ira de Saizô para molestarle lo máximo que podía.

-Camarera, guapa, ponme un Mojito-pidió alegremente el mayor. Una vez con su bebida en sus manos, siguió hablando-No te atormentes tanto.

-No me atormento. Este sitio no me gusta.

-No te gusta la gente que hay en él.

-¿Qué más da?

El hombre dio un sorbo a su Mojito y soltó una risilla.

-No hemos venido aquí para que ligues.

-Es verdad, hemos venido para que ligues tú-gruñó Saizô.

-¡También! Quiero decir, ¡no!-Sanada tosió-Solo digo que… no busques nada serio hoy. Innova un poco. ¿Por qué no hablas con alguna chica?

-¿Quizás porque NO me gustan?

Sanada se encogió de hombros.

-Nadie te conoce, no sé que tiene de malo. Tú intentalo…quizás haces alguna amiga.

-No me gusta como ha sonado eso.

-¡No voy con ningún doble sentido!-se defendió Sanada, ofendido-Solo digo que antes de buscarte cualquier chico por aquí, prueba a hablar con cualquier otro.

-…¿Por qué me incomoda tanto hablar contigo? Eres como un profesor de sexo de la radio-masculló Saizô, aunque ladeó una sonrisa.

En parte tenía razón… Sería divertido probarlo, por qué no.

Si tan solo iba a ser una noche, no tendría porqué afectarle demasiado…

To be continued

Lo dicho, lo breve y bueno, dos veces bueno.

En el próximo capítulo la cosa se pondrá interesante, aparecerá un personaje que nos gusta mucho a todos. Algún OC, muchas situaciones disparatadas, muchas confusiones y feelings in da air.

Reviews? Prefiero dinero.

Nos leemos! Gracias por llegar hasta aquí.